lunes, 11 de junio de 2012

Amigos, Novios o Amantes Cap12

Aquí les dejo el capi doce, que espero les guste.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.

.
¿AMIGOS, NOVIOS O AMANTES?
By Tsukisaku
.
SENTIMIENTOS ACLARADOS

.
—¿Sasuke? —preguntó mi hermano con cara de sorpresa al verme salir de mi nuevo automóvil, el cual aparque frente a la casa.
—Hmph —rodé los ojos. Itachi se encontraba en el garaje.
—¡Vaya! No sabía que vendrías, ¿El auto es tuyo? —preguntó acercándose a mí. Sonreí con arrogancia.
—Si —le dije—. ¿Está mamá?
—En la cocina, horneando unas galletas —contestó parándose frente a mí—. Parece que te ha ido bastante bien.
—Así es, haber salido de aquí fue lo mejor que pude haber hecho —comenté desinteresadamente.
—Lo imagino —murmuró—. ¿Y ahora viniste sólo?
—Hmph, no, Sakura está con Kasumi.
—¿Sakura?, ¿Sakura vino contigo? —me preguntó como si le hubiera dicho un disparate ó algo totalmente absurdo.
—Si, ¿Algún problema? —le dije algo molesto por el interrogatorio.
—No —dijo con notable sarcasmo—. Pero, ¿Y su novio no se enoja de que salga contigo? —preguntó cruzándose de brazos.
—Ella ya no es novia de ese perdedor, ¿Alguna otra cosa que desees saber? —musité fríamente. Una estúpida sonrisa adorno su rostro, un momento, ¿Cómo sabía Itachi que Sakura tenía novio?
—¿Cómo sabías que ella…? —me molestaba preguntar algo como eso, pero mi curiosidad me ganó, sólo un poco.
—¿Tenía novio? —sonrió aún más—. ¡Fácil!, en la boda de Kasumi, el chico estuvo aquí, hasta cantaron una canción juntos. Me parecía que estaban muy enamorados, por eso me sorprende que terminara con él —¿Ese pelirrojo estuvo aquí?, ¿Cantaron?, demasiadas cosas para asimilar en un sólo momento. Me enfurecí mucho por todo lo que paso en la vida de Sakura en mi ausencia. Lo que más me ofende, es el hecho de que mi propio hermano crea que ese perdedor es mejor que yo.
—No me importa, eso es cosa del pasado. Ahora ella y yo estamos juntos —Itachi arqueó una ceja—. Ahora voy a saludar a mamá —y sin más me introduje a la casa.
Itachi a veces podía ser muy molesto. Siempre se cree que lo sabe todo sobre los demás, me enfurece.

El resto de la tarde me la pasé con mi madre y el entrometido de mi hermano; Fugaku, según supe, estaba de guardia así que no lo vería. Lo cual en cierta manera me alegraba un poco, ya que no deseaba recibir uno de sus tantos sermones de porque me fui del pueblo y no seguí trabajando en el negocio familiar como Itachi, y todas esas estupideces que no deseo escuchar y que ya se me de memoria.
Cerca de las siete de la tarde salí de la casa y me encaminé a buscar a Sakura. Subí a mi auto y tres minutos después, ya estaba frente al Ichiraku. Aparqué el coche y me adentre al local, Sakura y su hermana estaban sentadas frente a la barra conversando amenamente.
—Buenas noches —saludé, ambas me miraron y la dueña de los cabellos rosados me regaló una de las sonrisas que tanto me gustan.
—¡Sasuke! —exclamó con alegría.
—Hola Sasuke —me saludó Kasumi—. ¿Cómo has estado? Tenía mucho tiempo que no te veía.
—Bien —en realidad no había mucho que contar. Me paré a un lado de Sakura con las manos dentro de mis bolsillos.
—Me alegra saberlo, ¿Quieres algo de tomar?
—No gracias, de hecho, vengo a robarme a Sakura por unas horas —al instante los ojos jade se posaron sobre mí y sonrió nuevamente.
—Bien, nos veremos luego —le dijo a su hermana al tiempo en el que se ponía de pie, para después agarrarme del brazo.
—Nos vemos —le dije.
—¡Que se diviertan! —exclamó mientras nosotros salíamos del local.
Nos subimos al auto y lo puse en marcha, había un lugar al que tenía muchas ganas de ir, estaba como a cuarenta minutos. Estaba cerca de la casa de Sakura y la de Naruto.
Sakura puso un poco de música en el radio, estuvo cambiando de estación por un buen rato, hasta que encontró una que al parecer le gustó y se comenzó a cantar alegremente. Yo la observaba de soslayo en silencio, de pronto recordé lo que me dijo Itachi.
Me molestaba mucho el hecho de que ellos hubieran compartido tanto, me enfurecía que ese pelirrojo conociese una parte de Sakura que tal vez yo ignoraba ¿Qué sintieron al cantar juntos?
Estaba tan sumido en mis pensamientos, que ni si quiera noté cuando terminó la canción, si no hasta que escuché mi nombre.
—¡Sasuke! —gritó casi en mi oído.
—¿Qué? —gruñí sin poder ocultar mi molestia.
—¿Qué pasa? Estás muy distraído, ¿Algo te molesta? —me preguntó con preocupación.
—No —mentí. Pero por el momento no deseaba hablar del tema—. Es sólo que estoy pensando en cosas.
—Como digas — murmuró sin decirme más. Volvió a subirle al volumen de la música y fijo su vista en la ventanilla.
—o—o—
Definitivamente, Sasuke es una persona muy extraña y siempre lo ha sido. En un momento pareciera que estamos bien, y un instante después parece que algo le molesta.
Toda la tarde estuve conversando con mi hermana, hasta que Sasuke llegó por mí y ahora nos encontrábamos camino hacia ¿Dónde? No me lo dijo, aun que por el rumbo que está tomando, pareciera que vamos a mi casa.
Puse un poco de música y para no aburrirme comencé a cantar. Cuando ésta terminó, le pregunté a Sasuke a donde íbamos y me ignoró, parecía que estaba muy concentrado en algo que lo molestaba, ya que tenía el ceño fruncido.
—¡Sasuke! —grité cerca de su rostro.
—¿Qué? —bufó ¿enojado?
—¿Qué pasa? Estás muy distraído, ¿Algo te molesta? —le pregunté tratando de que me dijera algo.
—No —dijo cortantemente—. Es sólo que estoy pensando en cosas.
—Como digas —no le dije más. Así que le subí a la música y fije mi vista en la ventanilla.
¿Qué le pasaba?
Durante el resto del camino nos mantuvimos en silencio, pronto llegamos a un punto medio entre mi casa y la de Naruto. Era un tramo de bosque, el cual yo no visitaba mucho, aunque según recuerdo mí rubio amigo si.
Ambos bajamos del auto y observé el lugar. Estaba oscuro, pero aún así podía observar muchos árboles; a lo lejos se veía el lago, la luna se reflejaba muy bien en todo.
—¿Qué hacemos aquí? —pregunté dudosa de si recibiría respuesta ó no.
—Quiero mostrarte algo —murmuró sin verme. Se acercó a mí y me tomó de la mano, para después comenzar a caminara hacia algún lugar.
Después de caminar como tres minutos. Llegamos al borde del lago, la vista era muy linda, creo que de ahí se veía mi casa y la de Naruto.
—Mira eso —me dijo viendo hacia arriba. Levanté mi cabeza y observé una pequeña casita de madera sobre uno de los árboles. ¡Vaya, yo no sabía nada de esa casita!
—Es linda ¿De quién es? —pregunté con curiosidad.
—Itachi nos ayudó al dobe y a mí a construirla cuando teníamos como siete años —me explicó sin dejar de verla—. Era nuestro lugar de "chicos", por eso es que nunca te lo dijo —eso era muy tierno—. Siempre veníamos aquí a pasar el rato ó a platicar, a veces yo venía sólo cuando ustedes estaban juntos. Imaginaba como sería pasar tiempo los tres juntos sin que tú y yo quisiéramos matarnos —solté una pequeña risa.
Eso me recordó muchas cosas, Sasuke y yo siempre que estábamos juntos peleábamos como perros y gatos. Naruto sólo nos separaba y nos regañaba. Todo era tan divertido.
—Comprendo como te sentías —le dije viéndolo a los ojos—. A mí me pasaba lo mismo, siempre que Naruto estaba contigo yo me quedaba sola en mí casa, pensando ¿Qué estarían haciendo? Y ¿Cómo sería estar con los dos sin pelear?... creo que nuestro orgullo nos impedía avanzar
—Hmph, si —parecía un poco más tranquilo.
—Pero ahora es diferente —le dije pasando mis manos por su cuello y atrayéndolo a mí.
—No lo es —me dijo separándose ligeramente de mí—. Hace dos años yo podía decir que sabía todo de ti, pero ahora no. Hay cosas que tú experimentaste cuando estuvimos separados y de las cuales yo no tengo la más mínima idea —comentó algo molesto—. ¡Y eso me enfurece! Hay cosas que viviste con ese tal Gaara que yo… ¡No soporto que ese tipo conozca cosas de ti, que yo no! —gritó separándose totalmente de mí.
—Sasuke —murmuré con un nudo en la garganta, esa situación era muy dolorosa—. Yo puedo decir lo mismo, tú viviste cosas que yo ignoro totalmente, tuviste una relación con esa tal Karin y lógicamente tuviste que experimentar cosas con ella. Me molesta mucho, pero no hay nada que podamos hacer —le dije tratando de no exaltarme.
—Hmph.
—¿Qué es lo que quieres saber? —le dije llamando totalmente su atención. Sabía que deseaba saber algo.
—¿Qué sientes por mí?
Me quedé callada, exactamente no sabía que decir. Es la misma pregunta que me hago siempre, sé que lo quiero, pero, ¿Lo amo?
Fijé mi vista en el lago, como si esperara que el me diera la respuesta a lo que necesito. Las palabras de Sai golpeaban mi mente una y otra vez, debía decidirme ó perdería a ambos.
Comencé a recordar todo lo que viví con Sasuke, las peleas, los silencios, sus besos, todo. Cuando me defendió de Suigetsu, cuando me pidió ser novios de mentira, la noche del baile, nuestras dos noches juntos, cuando terminé con él. Cuando me di cuenta, las lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos.
Lo que he vivido con Gaara no se compara con toda una historia con Sasuke, sentí como las gotas saladas resbalaban por mis mejillas. Pude sentir como se acercaba a mí y levantaba mi rostro con una de sus manos.
—Entiendo —murmuró limpiando mis lagrimas con sus dedos—. No es necesario que lo digas —se separó de mí nuevamente—. Será mejor que te lleve a tú casa.
—Sasuke —le dije sujetándolo de la mano—. Yo… Te amo —al instante clavo sus hermosos ojos negros sobre mí.
—o—o—
Esperaba que esas palabras significaran lo que yo creo, mi corazón latía a toda velocidad y sentía un inexplicable nudo en la garganta.
—¿Estás segura? —pregunté cuidadosamente—. ¿Y a él? —necesitaba saber.
—Yo siempre te he amado. Cuando termine contigo, fue porque no deseaba sufrir por no estar cerca de ti, en cierto modo fue para protegerme —dijo limpiando las gotas saladas que resbalaban por su rostro—. Cuando supe que tenías novia decidí olvidarme de ti y cuando conocí a Gaara hubo una conexión entre nosotros de amistad, aun que creo que él me recordaba tanto a ti, que me enamoré de la parte que ti que yo veía en Gaara. Nunca me enamoré de él, siempre fue de ti.
¿Eso sería verdad? Al escuchar eso, no pude evitar alegrarme.
—¿Entonces qué sientes por él? —deseaba estar muy seguro.
—Lo quiero, pero como a un amigo, cuando el terminó conmigo no me dolió tanto, como cuando me separé de ti. Creo que mi confusión no era porque yo lo amara, más bien era porque no deseaba hacerle daño, el sufrió mucho antes y no deseaba hacerlo sufrir nuevamente —me acerqué a ella y limpié las lágrimas de sus mejillas.
Nos miramos por algunos segundos, para después unir nuestros labios en un beso, uno suave que llevaba muchas sensaciones. Pasé mis manos por su cintura y la pegué a mí, mientras ella ponía sus manos alrededor de mi cuello.
—Te amo —susurré sin separarme mucho de sus labios. Para después volver a besarla, aun que este beso era más demandante que el otro.
Rocé con mí lengua sus labios, logrando que los entreabriera para poder introducir mi lengua en su cavidad. Nuestros labios se movían de la misma manera, el beso demostraba todo el amor que nos sentíamos, simplemente perfecto.
Una vez que nos separamos debido a la falta de aire, recargué mi frente en la de ella.
—¿Eso significa que ahora ya eres mi novia? —pregunté viéndola fijamente.
—Más te vale ó te golpeo —contestó esbozando una sonrisa.
Al instante volví a capturar esos labios que tanto me gustan en otro apasionado beso, el cual Sakura correspondió gustosa.
Un rato después, sentí mi estomago gruñir. Había olvidado que no cenamos.
—Tengo hambre —me dijo antes de que yo pudiera decir lo mismo.
—Yo igual.
—¿Por qué no vamos a mí casa y cocino algo? —me preguntó.
—Está bien.
—o—o—
¡Me sentía tan feliz! ¡Por fin pude aclarar mis sentimientos!
Claro que me sentía muy mal por Gaara, pero es mejor aclarar los sentimientos de una vez, antes de que salga mucho más lastimado. Por ahora, lo único que me importa, es que soy novia de Sasuke y eso es magnifico.
Nos dirigimos a mi casa y como tenía planeado cociné algo rápido, para que pudiéramos comer. Nos sentamos y platicamos un buen rato hasta que mi hermana llego acompañada de su marido, es decir mi cuñado Iruka. Ellos se unieron a nuestra conversación por un rato y luego se fueron a dormir.
¡Un momento!
—Sasuke, ¿Dónde planeas dormir? —le pregunté inocentemente.
—Contigo —contestó como si fuera lo más natural del mundo.
—¿A sí? Creo que el sillón te llama, dice que te extraña mucho —le dije de broma.
—Pues tu vieja cama opina lo mismo —de acuerdo, él si sabía como avergonzarme. Sentí mis mejillas arder.
—¡Sasuke! —reclamé en voz baja—. Si Kasumi te encuentra conmigo, ¡Te mata! —le dije aparentando seriedad—. Así que te quedaras en el sofá.
—Hmph —frunció el ceño como niño chiquito.
—Lo siento —le dije dándole un corto beso en los labios, mientras me ponía de pie para ir a buscar unas mantas.
A la mañana siguiente, el tiempo se nos pasó volando, en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos de camino hacia Tokio. Una vez que llegué a mi dormitorio, me dejé caer en mi cama, estaba muerta y debía reponer fuerzas antes de entrar a trabajar al bar.
—¡Frentona! —gritó una voz muy conocida por mí.
—Cerda, déjame dormir —gruñí tapando mi cara con mi almohada.
—¡Todavía de que no me ves en casi dos días, me hablas de esa manera! —Ino podía ser tan fastidiosa—. Además, ya casi es hora de que entres a trabajar —asomé mi cabeza y observé el reloj: ¡Las seis treinta! ¿Tan rápido?, sentí que apenas dormí un poco y mi turno empezaba a las siete.
Me levanté rápidamente, me di una ducha y me arreglé, todo en tiempo record, tenía diez minutos para llegar al bar.
—Sakura debemos hablar —me dijo Ino mientras cepillaba mi cabello.
—Ahora no, tengo prisa —contesté sin verla.
—Es que es importante —insistió.
—Será más tarde ¿si?, o me lo dices camino al bar —dejé el cepillo, tomé mi chamarra, mis llaves y mi móvil.
—Bien —y acto seguido salimos rumbo al Rakuen.
—¡Por cierto!, tengo algo que decirte —exclamé alegremente.
—¿Qué es?
—¡Sasuke y yo somos novios! —exclamé emocionada. Ella me miró sorprendida.
—¿De verdad? —preguntó.
—Si, por fin me di cuenta de que lo amo a él —le dije con una gran sonrisa. Ni yo misma me lo creía.
—¿Y Gaara?
—A él lo quiero como a un amigo solamente —mi amiga no dijo nada. Y de pronto ya habíamos llegado al bar—. Ya no me dijiste nada, pero al rato hablamos ¿si? —le dije mientras abría la puerta.
—No Sakura, es que yo trataba de decirte que… —escuché que me decía mientras entrábamos al lugar. Al instante mis ojos se abrieron desmesuradamente—. Eso es lo que trataba de decirte —murmuró.
De pie frente a la barra se encontraba él.
—Gaara —murmuré viéndolo fijamente.
Eso sólo significaba una cosa, era hora de enfrentarlo.
Continuará…
<-- CAPITULO 11                    CAPITULO 13 -->

No hay comentarios:

Publicar un comentario