lunes, 11 de junio de 2012

Amigos, Novios o Amantes Cap13

Aquí les dejo el capi trece, que espero les guste.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.

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¿AMIGOS, NOVIOS O AMANTES?
By Tsukisaku
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¿TE GUSTARÍA?

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De pie frente a la barra se encontraba él.
—Gaara —murmuré viéndolo fijamente. Me quedé parada como una tonta, era hora de enfrentarlo, pero aún no sabía que le diría.
Antes de que él se girara a verme, decidí apresurarme a los vestidores. Después de todo, ya es tarde y yo debo trabajar. Obligué a mis piernas a caminar rápidamente y pasé sin si quiera mirarlo. Entré al área reservada para empleados y me cambié de ropa, sentía un poco de nervios, pero no podía huir. Así que respiré hondo y salí.
—¡Sakura-Chan! —gritó mi mejor amigo al ver que me acercaba a la barra.
—Hola, Naruto —lo saludé con una sonrisa—. ¿Cómo va todo? —le pregunté tratando de no mirar a nadie más.
—¡Bien, dattebayo! —exclamó alegremente—. ¿Y qué tal su escapada? —me preguntó pícaramente. ¿Por qué debía preguntarme eso ahora? ¿Acaso no conoce la palabra discreción?
—Hablamos de eso luego, ¿si? —murmuré, tratando de que sólo me escuchara él. Justo cuando estaba a punto de replicar algo, alguien más intervino.
—Hola Sakura —me saludó Tenten, parándose a un lado de mí.
—Hola —la saludé, agradeciendo infinitamente que interrumpiera al indiscreto de mi amigo.
—¿Ya viste quien regreso? —me preguntó discretamente. Tan sólo asentí con la cabeza, por una fracción de segundo levanté la vista y pude observar a Neji conversando con Gaara, aunque este me miraba de soslayo.
—Sakura-Chan, ¿Qué harás mañana? —escuché que de pronto me preguntaban.
—¿Qué? —dije confundida.
—¿Qué harás mañana? —volvió a repetir Naruto.
—Nada, es mi día de descanso, ¿Por qué?
—Pues, es que Hinata no estará conmigo y como ya debo regresar al Instituto, quería saber si podía pasar un día contigo y con el teme —me explicó tranquilamente.
¡Es verdad, Naruto pronto debe irse!

—¡Claro que si! —exclamé sonriente—. Te aseguró que a Sasuke también le agradará la idea —conforme terminé la frase, recordé algo importante.
¡Sasuke vendrá más tarde! Y si ve a Gaara aquí, no le agradará nada, nada.
—¿Te pasa algo? —me preguntó la castaña, supongo que mi expresión debía ser algo impresionante.
—No —mentí—. Hay que trabajar —murmuré forzando una sonrisa.
Todos volvimos a nuestras labores, me encaminé a atender un par de mesas para distraerme.
—o—o—
¡Estaba realmente agotado, pero feliz!
Sakura es totalmente mía nuevamente, ahora si no dejaré que nadie se interponga entre nosotros. Deseo amarla para toda la vida.
En cuanto llegamos de Konoha, la dejé en su edificio y le dije que nos veríamos en la noche. A penas llegué al departamento, me dejé caer en mi cama pesadamente, haber dormido en ese viejo sillón, dejó graves secuelas en mi cuerpo. Al minuto de haber caído en mi cama, el cansancio permitió que mis ojos se cerraran rápidamente. Pasaron horas antes de que lograra abrir mis ojos, un corto bostezo escapó de mi boca. Observé la hora en mi móvil, aún no es tan tarde, a penas eran las diez, y Sakura salía hasta media noche.
Me levanté pesadamente y me di una ducha rápida. Una vez que me vestí, tomé mi chamarra, mis llaves, dinero y el móvil. Salí de la habitación, bajé las escaleras y justo cuando pasaba por la cocina, sentí un poco de hambre. Decidí comer algo rápido y luego salir. Lo más seguro es que el turno del dobe ya hubiera terminado, así que podré estar un rato con él.
Cuando entré al bar, pude ver que había algo de gente, me filtré hasta la barra y ahí encontré al rubio tomando algo.
—Dobe —lo llamé mientras tomaba asiento a un lado de él.
—¡Teme! —gritó de manera exagerada—. ¡Me alegra que llegaras!
—Hmph, ¿Podrías no gritar? —le dije fríamente, me pareció que todo el lugar lo escuchó, y eso que con la música parecía imposible.
—Amargado —refunfuñó—. ¿Quieres jugar una partida de billar? —me preguntó rápidamente.
—Hmph —entendió que eso era un si. Así que nos encaminamos a una de las mesas del fondo que estaba libre y comenzamos la partida.
—Oye, mañana en la tarde saldremos a comer ó algo —comentó con una sonrisa.
—¿Saldremos? —pregunté arqueando una ceja.
—¡Si! ¡Sakura-Chan, tú y yo, como en los viejos tiempos! —exclamó ruidosamente—. Sería bueno pasar tiempo juntos, antes de que me vaya, sobre todo porque últimamente no les he podido ver ni el polvo —me dijo con cierto tono de voz que me molesto.
—Idiota —bufé, esperaba cortar con esa conversación.
Después de tomar un poco de ventaja, esperaba a que el dobe hiciera su tirada ¿Por qué tardaba tanto?... en lo que él pensaba en la mejor manera para ganarme, decidí buscar a Sakura con la mirada, después de todo extrañaba verla. Luego de unos instantes, su cabellera rosada se movió entre la multitud; se encontraba llevando un par de cervezas, lucía tan hermosa, la seguí con la mirada un rato. Deseaba acercarme a ella y besarla, no necesité pensarlo mucho antes de decidirlo.
—Ahora vuelvo —le dije a Naruto—. Espero que no hagas trampa ó te la verás conmigo —lo amenacé, de sobra sabía que tal vez intentaría algo para ganarme.
—No tardes —me dijo mientras observaba con detenimiento la mesa.
—Hmph —sonreí de medio lado y me alejé de la mesa.
Antes de poder cruzar la mitad del local, alguien más se acercó a la dueña de los ojos jade. Yo conocía al sujeto, la sangre me hirvió por completo. ¿En qué momento volvió ese perdedor?
—o—o—
Ya habían pasado como tres horas; el lugar estaba lleno, así que estaba muy entretenida atendiendo a los clientes. El turno de Naruto finalizó a las diez, así que sólo quedábamos Tenten, Kiba, Shikamaru y yo. Mantenía mi mente ocupada en el trabajo.
Hasta que en un pequeño momento de descanso, me dirigía a la barra, cuando cierto pelirrojo me interceptó.
—Sakura, ¿Cuánto más piensas evitarme? —me dijo parándose frente a mí. Lo que estaba sintiendo era muy difícil de explicar.
—No te evito —le dije fríamente.
—Entonces habla conmigo —lo miré a los ojos y pude ver que estaba tan inexpresivo como siempre.
—No hay nada de que hablar —le dije con el ceño fruncido.
—Sabes que eso no es verdad.
—¿Por qué volviste? —le pregunté sin cambiar mi tono de voz.
—Porque debemos hablar —me dijo viéndome fijamente.
—Todo está dicho, tú dejaste todo muy claro antes de desaparecer —le dije firmemente—. Todo es simple, tú te fuiste y yo seguí con mi vida —Gaara arqueó una ceja y trató de poner sus mano sobre la mías.
—Espero no interrumpir —no necesitaba girarme, para saber quien era el dueño de esa voz.
—Hmph, ¿Se te perdió algo Uchiha? —gruñó el pelirrojo fulminando a Sasuke con la mirada.
—Yo puedo decirte lo mismo —musitó mientras rodeaba mi cintura con uno de sus brazos. Cosa que no paso desapercibida para Gaara.
—Escucha Gaara, yo te busco luego ¿si? Ahora estoy trabajando —intervine, antes de que pasará algo más.
—Hmph —se giró y salió del lugar. Una vez que lo vi salir, solté el aire que había estado conteniendo y me giré para ver a Sasuke.
Su expresión hablaba por si sola, estaba muy molesto—. Yo…
—Sabes, esto me recuerda vagamente una escena —comenzó a decir—. Yo acababa de llegar por ti, y tú tenías novio, y me dijiste "luego hablamos" —¿A dónde quería llegar con eso?
—Sasuke —él tan sólo me miró inexpresivo, pero molesto—. Yo debo hablar con él, debo decirle que no lo amo, porque al único que amo es a ti—le dije tiernamente, mientras lo abrazaba.
—¿Segura?
—Más que nunca —le dije, para después besarlo.
Me enfurecía el hecho de que ese perdedor hubiera regresado; tan sólo espero que no trate de pasarse de listo, porque si no…
Una vez que la besé por unos minutos, regresé con el dobe. El cual seguía observando la mesa de billar atentamente.
—¿Listo?
—¡Perderás dattebayo! —gritó efusivamente, al tiempo en que levantaba una mano.
Estuvimos jugando por dos horas, y perdió, como era de esperarse. Su expresión era digna de un cuadro, le molestaba que yo le ganará, sin encambio yo disfrutaba el ganarle, su cara lo valía.
Una vez que el lugar estuvo limpio, todos salimos. Sakura lucía un poco nerviosa, y yo intuía que tenía que ver con el pelirrojo. Una vez que nos despedimos de todos, subimos al auto y lo puse en marcha.
—¿Podemos desviarnos un poco? —me preguntó con nerviosismo.
—¿A dónde?
—Necesito que me acompañes con... Gaara —murmuró viendo por la ventanilla. Apreté el volante fuertemente y solté un pequeño gruñido.
—Hmph —supongo que supo que eso era un: Si no hay de otra. Me indicó las calles y aparqué frente a la pequeña casa.
—Espérame aquí, ¿si? —me dijo viéndome a los ojos—. No tardo —no le dije nada. Me sonrió levemente, para después salir del auto.
Me sentía como un Idiota, llevaba un buen rato esperando, ¿De qué tanto estarían hablando? No me sentía tranquilo de saber que estaban solos, y mucho menos el hecho de que ahí experimentaron cosas juntos.
¡Maldición!
Exactamente no se cuanto tiempo pasó, pero a mí ya me parecía una eternidad. ¡Y con lo que odio tener que esperar!
Gruñí por milésima ocasión ¡No lo soportaba! Así que decidí bajar del auto y averiguarlo por mí mismo. Pero justo antes de que bajara, Sakura salió del lugar y entró al auto.
—¿Todo bien? —le pregunté forzosamente, ya que ella permanecía callada.
—Si —contestó—. Todo está muy bien —dijo para después soltar un suspiro y luego me miró—. Quita esa cara de pocos amigos, si sigues haciendo tantos corajes, te harás viejo muy rápido —bromeó.
—Hmph —¿Se creía muy divertida?
—¿Sabías que cuando estas celoso, te ves más sexy? —me preguntó acercándose a mí.
—Yo diría que siempre —le dije con arrogancia, mientras ella fruncía el ceño.
—¡Eres un…!
—¿Amor? —se quedó callada unos segundos.
—Si —y luego me besó tiernamente—. No tienes porque preocuparte por Gaara, creo que ya no estará cerca de mí nunca más —me dijo viéndome a los ojos. Me sentí tan aliviado, aun que no lo demostrara.
—Perfecto.
—o—o—
Hacia dos horas que Sasuke me había dejado en mi dormitorio, pero no podía conciliar el sueño. Todo lo que había pasado con Gaara me perturbó un poco.
Cuando salimos del bar y le pedí a Sasuke que se desviara un poco, pensé que no aceptaría. Una vez que estuvimos frente a la casa del pelirrojo, bajé del auto y llamé a la puerta, unos segundos después me dejó entrar.
Un escalofrío me recorrió al entrar nuevamente a ese lugar, pasamos a la sala y nos mantuvimos en silencio.
—¿Te desperté? —le pregunté tontamente.
—Hmph, esperaba que vinieras —me dijo viéndome fijamente.
—Siento como te traté en el bar, pero es que no me esperaba verte —murmuré evadiendo su mirada.
—Lo sé —mordí mi labio, ¿Por dónde iniciar?—. ¿Y cómo has estado? —me preguntó de repente.
—Bien —esto era muy incomodo.
—Sakura, siento lo que pasó la última vez que nos vimos —me dijo con un leve deje de tristeza—. Pero ya veo que fue una decisión correcta —lo miré con los ojos abiertos como platos ¿Qué estaba insinuando?
—¿Eso qué significa? —le pregunté arqueando una ceja.
—Te conozco Sakura, y se ve claramente que tú y el Uchiha tienen una relación —sus palabras lograron que me diera un gran vuelco el corazón.
—Yo… lo siento, pero creo que era lo que tenía que pasar —le dije, luego de un rato de incomodo silencio.
—Concuerdo con eso, creo que tú y yo no estábamos destinados a estar juntos —sentí tan feo al escuchar eso, pero era la verdad—. Aún así, conocerte fue lo mejor que me pudo haber pasado.
—Gaara —murmuré con tristeza.
—Me ayudaste mucho a volver a creer en el amor, y te agradezco por ello —dijo tranquilamente—. Volví para comprobar si era mejor regresar ó aceptar mi beca, y creo que ya tengo muy en claro la respuesta.
—No era mi intención lastimarte, pero Sasuke es el amor de mi vida —sabía que eso era duro para él, pero era lo mejor—. Tú eres una persona muy importante para mi, pero sólo te quiero como a un amigo.
—Hmph —se acercó a mí y me abrazó—. Yo también te quiero —me susurró.
Esto era demasiado emotivo, sabía que era un adiós definitivo para ambos. Me alegraba mucho que comprendiera que yo deseo estar con Sasuke y nadie más.
—Es hora de que me vaya —le dije separándome de él.
—Espero que Uchiha te haga muy feliz, y tal vez algún día nos volvamos a ver —esas fueron las últimas palabras que me dijo, antes de que yo saliera de su casa.
Me sentía aliviada, pero triste por él. Jamás fue mi intención herirlo, aunque creo que comprendo lo que está sintiendo. Espero que pueda encontrar a alguien que lo ame de verdad, como una vez le dije.
Por ahora lo único que me importa es ser muy feliz con Sasuke y amarlo.
A la mañana siguiente me arreglé para mi salida con Naruto, habíamos quedado en el parque, así que ahí me dirigía.
—¡Buenos días Sakura-Chan! —gritó con una gran sonrisa en los labios.
—¡Hola! —lo saludé mientras lo abrazaba—. ¿Y a dónde planeas que vayamos? —le pregunté con curiosidad.
—Pues podemos ir a la torre de Tokio y luego ir por el dobe al trabajo —era buena la idea, así que asentí y nos pusimos en marcha.
Durante el camino nos mantuvimos conversando de un millón de cosas. Sus clases, su relación con Hinata, sus planes, mis clases, y muchas cosas más.
Definitivamente le estaba yendo de maravilla y me alegraba mucho por él.
—¿Y cuándo planeas contarme la noticia? —me preguntó de repente mientras llegábamos a nuestro destino.
—¿Cuál noticia?
—¡Vamos Sakura-Chan! ¿Crees que no los conozco? —creo que se a que se refiere.
—Lo siento, pero es que todo paso tan rápido —le dije apenada—. Pero bueno, ¡Sasuke y yo somos novios de nuevo! —exclamé muy feliz.
—¡Lo sabía! —gritó eufóricamente, tanto que las personas del lugar nos miraron de manera extraña.
—Naruto, no grites —lo regañé.
—¡Perdón! Pero es que esa noticia me alegra mucho, ¡Sabía que ustedes estaban destinados a estar juntos, dattebayo! —exclamó alegremente.
—¿Cómo lo sabías? —le pregunté con curiosidad.
—Desde que éramos pequeños, supe que ustedes dos eran tal para cual, sólo que como eran tan bordes y tan testarudos, nunca lo hubieran admitido —me sonrojé levemente.
—Eso es cierto —admití—. Creo que nuestra relación era demasiado conflictiva, pero en cierta forma era divertido.
—¡Ustedes son raros, dattebayo!
El resto del día nos la pasamos muy divertidos, estuvimos recordando cosas y conversando animadamente. Hacía muchísimo tiempo que no me la pasaba tan bien. Cuando estuvimos juntos los tres, fue genial, por primera vez me sentí feliz de una manera diferente. Sabía que amaba a Sasuke y que estaríamos juntos por un largo tiempo. Ya nada podía salir mal.
—o—o—
El tiempo pasó volando, justamente cuatro años. Durante todos estos años muchas cosas han cambiado.
Sasuke y yo llevamos viviendo juntos cerca de dos años, y debo decir que todos estos años con él, ¡Han sido los mejores de mi vida!
Ambos concluimos nuestras respectivas carreras con honores, yo dejé de trabajar en el bar hacia tres años, y comencé a trabajar en una agencia de publicidad muy importante, en la cual hoy en día soy de las mejores diseñadoras. Aunque realmente, estoy considerando iniciar una propia junto con la cerda, así tendría más tiempo libre para lo que vendrá. Sasuke por su parte, ahora es socio mayoritario de la empresa en donde comenzó a trabajar. Al parecer el dueño deseaba retirarse y vendió la mitad de sus acciones. Con un poco de dinero que tenía ahorrado y con la ayuda de Fugaku, logró comprarlo y ahora es el Gerente general.
Si me preguntan por Gaara, bueno, pues les diré que es un gran escritor, y además por lo que supe, está felizmente enamorado. Aun que realmente jamás volvimos a hablar.
¡Por cierto! Además de todo eso, ¡Soy tía! Tengo dos maravillosos sobrinos. Una pequeña niña de un año llamada Amy y un niño de tres años de nombre Sora. Me alegra saber que muy pronto… espero que Sasuke se ponga feliz. Por otro lado; Naruto terminó su carrera con honores, lo que es muy sorprendente, aunque si lo pienso bien, él siempre fue perfecto para la música. Ahora es un canta-autor muy reconocido y además de eso, ¡Esta comprometido con Hinata! Lo cual me alegra mucho, ambos se lo merecen. Justamente hoy sábado iremos a un concierto que dará Naruto en uno de los más grandes auditorios de Tokio. ¡Me emociona mucho! Ya que tiene todo un año que no lo veo.
Ya estábamos a punto de entrar al auditorio, cuando nos topamos con los demás. Ino, Shikamaru, Tenten y Neji. Una vez que estuvimos todos juntos, nos adentramos en el lugar. ¡Era enorme! Imagino que debe ser muy emocionante cantar en un lugar así. Había muchísimas personas, y de sólo pensar que todos están ahí por mi amigo, me alegra mucho.
Todos nos acomodamos en nuestros lugares reservados, los cuales estaban prácticamente frente al escenario.
—¡Estoy muy emocionada! —exclamé como una niña pequeña.
—¡También yo! ¡Conocer a un cantante famoso es asombroso! —gritó Ino eufóricamente.
—o—o—
Nos encontrábamos esperando a que el dobe saliera a cantar. Espero que cumpla con lo que le dije, si no… hmph.
Estos cuatro años han sido los mejores, el estar con Sakura es lo único que yo siempre quise. Ahora ambos cumplimos varios de nuestros sueños, a excepción de dos que espero pronto podamos cumplir.
Las luces se apagaron y todo el mundo comenzó a aplaudir y a gritar. Yo me mantuve en silencio, pronto las luces del escenario se encendieron y salió Naruto con Hinata, seguidos de otros tres músicos más. Todos tomaron su posición y sus instrumentos, el dobe se acerco a la orilla del escenario y nos sonrió. La música comenzó a sonar y así comenzó el tan anhelado concierto. Miraba de soslayo a Sakura cantar y gritar emocionada, me parece que últimamente está demasiado eufórica por todo y tiene unos cambios de humor muy drásticos, pero igual luce muy hermosa, de hecho más que nunca.
Aunque ella no es la única rara, creo que yo he estado experimentando, cambios drásticos en mi alimentación. Durante la última semana he tenido, antojos. ¿Es eso posible?... ¡Yo, que odio las cosas dulces! He tenido mucho antojo de un chocolate. ¿Acaso estoy volviéndome loco? Tal vez, ó quizá sólo se me antojo al ver como Sakura lo degustaba de manera magistral. Por un momento llegué a sentirme celoso de que el chocolate tocara sus labios y la hundiera en un aparente placer.
Una hora más tarde, el concierto estaba por finalizar, así que supongo que ya era hora de "eso".
Naruto tomó el micrófono—. ¡Me alegra mucho que todos pudieran venir, dattebayo! —gritó esbozando una sonrisa—. ¡La siguiente canción la escribí hace como dos meses, a petición de mi mejor amigo! —hizo una pausa ¿Acaso eso lo debía saber todo el mundo?—. ¡Así que espero que le guste a la persona, para la que va dirigida, la cual por cierto es mi mejor amiga, dattebayo! —dejó el micrófono y observé a Hinata tocar el piano.
Logré observar como Sakura se giraba para verme con una ceja arqueada, un ligero y casi invisible rubor apareció en mis mejillas ¿Por qué el dobe debía decir todo eso?
Otro día Sin tu sonrisa
Otra día simplemente pasa
Pero ahora sé cuanto significa
Para ti quedarte justo aquí conmigo
El tiempo que pasamos separados
Hará que nuestro amor se fortalezca
Pero me lastima tanto que no lo puedo soportar más
Tomé la mano de Sakura y entrelacé nuestros dedos, ella clavó sus hermosos ojos jade sobre mí.
Quiero envejecer contigo
Quiero morir en tus brazos
Quiero envejecer contigo
Quiero estar mirando tus ojos
Quiero estar ahí para ti
Compartiendo todo lo que haces
Quiero envejecer contigo
Mil millas entre nosotros ahora
Me hace preguntarme cómo
Nuestro amor esta noche sigue tan fuerte
Hace que nuestro riesgo sea lo correcto desde el principio
El tiempo que pasamos separados
Hará que nuestro amor se fortalezca
Pero me lastima tanto que no lo puedo soportar más
Antes de que terminara de cantar, saqué algo de mi bolsillo, para después deslizarlo por uno de los finos dedos de Sakura. Ella en cuanto sintió el frío y pequeño objeto, bajó su mirada y se quedó muy sorprendida al ver lo que le había puesto.
Quiero envejecer contigo
Quiero morir en tus brazos
Quiero envejecer contigo
Quiero estar mirando tus ojos
Quiero estar ahí para ti
Compartiendo todo lo que haces
Quiero envejecer contigo
Una vez que finalizó la canción, escuché lejanamente los gritos y aplausos de las personas, lo único que me importaba era mi mujer de cabellos rosados. Me volvió a mirar y me abrazó fuertemente.
—Sakura —le susurré en el oído—. ¿Aceptarías pasar el resto de tú vida con un orgulloso, frío, y arrogante como yo? ¿Te gustaría ser mi amiga, mi novia y mi amante, para toda la vida?
—Sasuke —se separó de mí y pequeñas lágrimas resbalaban por sus mejillas—. ¡Si, si, si! —gritó emocionada, antes de que nuestros labios se juntarán en un ansiado beso—. Te Amo —me dijo sin despegar su rostro del mío.
—También Te Amo —le dije antes de volver a capturar sus rosados labios en un apasionado beso.
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* FIN *
Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que hacemos de él.
(Florence Nightingale)
Continuará…
<-- CAPITULO 12                    CAPITULO 14 -->

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