lunes, 11 de junio de 2012

Amigos, Novios o Amantes Cap3

Aquí les dejo el tercer capi, que espero les guste.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
.
¿AMIGOS, NOVIOS O AMANTES?
By Tsukisaku
¿NOVIOS?
.
Luego de las cortas vacaciones de navidad, mi querido hermanito tuvo que irse de nuevo. Ahora sólo faltaban cinco meses para terminar la preparatoria y comenzara con la universidad. El tiempo pasaba relativamente normal, mí amistad con Sasuke crecía poco a poco, ya que aún discutíamos con frecuencia, pero lo superábamos rápidamente.
En cierta ocasión discutimos porque una estúpida de su "club de fans" no dejaba de seguirme, esperando obtener algo más de información sobre él, ¡Por Kami que estuve a punto de matarla! El idiota arrogante sólo alegaba que era envidia, cosa que me hizo enfurecer más, ¡Como si yo estuviera interesada en un tipo como él!
De repente el hecho de ser la amiga del Uchiha, me volvió un tanto popular entre los chicos, ya que se murmuraba que si salían conmigo demostrarían ser mejores que Sasuke.
¡Menuda Idiotez!

Ahora los chicos literalmente me acosaban, era tan fastidioso. Al inicio del mes de marzo pasó algo muy impactante. Cierto día mi hermana me dejó a cerrar el restaurante sola, ya que tenía una cita con su novio. No era la primera vez, así que no me importo hacerlo. Eran cerca de las diez de la noche, ya estaba todo listo, luego de ponerle el candado a la puerta principal, comencé a caminar hacia el vejestorio (así le digo a la vieja camioneta) y mientras intentaba abrir el auto, sentí una mano en mi hombro.
—¡Hola preciosa! —al instante de oír la voz de un chico, me giré a verlo, era uno de los tantos idiotas que andaba tras de mí.
—¿Qué quieres Suigetsu? —le dije mordazmente ya que el tipo me caía sumamente mal.
—¿Por qué tan fría? ¿Es que acaso estar tanto tiempo con el Uchiha te ha vuelto así?
¿Pero quién demonios se cree para hablarme así?
De pronto me aprisionó contra la camioneta apretándome fuertemente de la cintura, ¡Ahora si lo mato!
—¿Pero qué demonios crees que haces? ¡Suéltame imbécil! —le grité tratando de librarme del agarre.
—Serás mía quieras ó no, después de todo así lograré ser mejor que el Uchiha —comenzó a besar mi cuello, ¡Pero qué asco!
Justo en ese instante le di una mordida y me dio una bofetada que me tiró al piso, las lágrimas amenazaban con salir de mis ojos.
—¿Cómo te atreves a morderme zorra? —me gritó pero yo no podía moverme, temblaba como una hoja, él se acercaba a mí de nuevo, pero de pronto alguien lo mando de un golpe al piso. Levanté mi vista, Sasuke estaba ahí.
—¿Estas bien Sakura? —se notaba un poco preocupado.
—Si —contesté débilmente.
—¿Pero mira quién apareció?... ¡El héroe de las niñas indefensas! —dijo burlonamente.
—Como te atrevas a acercarte a ella, ¡Te mato! —le grito furioso—. ¡Y ahora largo!
¡Vaya! Nunca imaginé que el haría algo así por mí, me ayudó a levantarme y paseó sus ojos por mí, como buscando algo que estuviese mal.
—Gracias —murmuré.
—¿De verdad estas bien?
—Si, sólo fue un golpe leve, estaré bien —traté de tranquilizarlo.
—Te llevaré a casa —me dijo más como una orden que como una sugerencia. Así que le di las llaves del vejestorio y subimos. Pronto ya estábamos camino a mi casa,
—No es que me queje, pero, ¿Qué hacías ahí? —la verdad moría de la curiosidad.
—Iba de regreso de la comisaría —y de repente pensé en algo, ¿Cómo regresaría Sasuke a su casa sin auto y a esas horas?, claro que podría llevarse la camioneta, pero si mi hermana no la ve, seguro que le da un ataque.
—Será mejor que te detengas por aquí y te vayas a casa, yo puedo seguir sola, si no ¿Cómo regresaras a tú casa?
—Me quedaré contigo toda la noche —¿Qué? ¿Él dijo lo que creo que dijo?
Supongo que mi cara era todo un poema, porque él me dijo algo así como: "es broma" pero no podía dejarlo regresar a su casa tan tarde así que terminé accediendo. Cuando aparcó en mi patio, bajamos de la camioneta y vi todas las luces apagadas, de seguro Kasumi se quedaría con su novio; bueno, en realidad era su casi marido, llevaban juntos dos años. Así que no me preocupaba.
Abrí la puerta de la entrada y dejé pasar al Uchiha, caminé a la cocina y puse un poco de café. Luego de un rato estábamos sentados conversando sobre los acontecimientos. Le dije que ya estaba harta de los acosos de los chicos por querer superarlo, ya que decían que yo era la "única chica que se resistía a caer en sus redes". Por lo tanto el "cubo de hielo" tubo una idea un tanto tonta.
—¿Qué te parece si finges ser mi novia? —¡Esta totalmente loco!
—No —dije tajantemente.
—¿Por qué? así todos los hombres dejaran de molestarte y de paso a mi también. La verdad las mujeres pueden llegar a hartarme —me quedé sin palabras, ¿De verdad quiere que las chicas lo dejen en paz? Después de todo pensé que eso le gustaba.
—No es buena idea, además dado a que siempre estamos peleando, nadie nos va a creer —¿Qué acaso no entendía que eso no funcionaria?
—Sólo será un tiempo, hasta el baile de graduación —¿Fingir ser su novia tres meses? Aun que bueno, si con eso conseguía que me dejaran en paz...
—Está bien; ¡Pero nada de besos y esas cosas!
—Si quieres que nos crean, mínimo tendremos que besarnos en público una o dos veces —¿Qué? ¡Jamás! ¡Está totalmente loco si cree que aceparé eso!
—Me niego rotundamente, si acaso sólo te tomaré de la mano ¡y ya! Pero besos no.
—Hmph.
—Oye y ya pensaste ¿A qué universidad quieres asistir? —cambié rápidamente de tema, ni loca deseaba continuar pensando en besos y esas cosas.
—Supongo que a la de Konoha, ya que mi padre quiere que sea un policía como él y mi hermano —explicó fríamente.
—Pero tú no quieres eso ¿no? —al no obtener respuesta continúe—. Deberías hacer lo que tú quieras y no lo que él te ordene, puede ser tú padre, pero es tú vida.
—No es tan fácil, dice que si me atrevo a salir del pueblo me desheredara.
—¡Vaya! Y ¿Te importa tanto el dinero?
—No es eso.
—Si no es eso, no deberías hacerle caso, si se reúsa a pagar otra universidad que no sea la de aquí, pues solicita una beca, después de todo tus notas son excelentes.
—Tal vez lo haga —y luego de eso, no dijo más. Yo por otro lado estaba realmente agotada. Así que me dirigí a mi habitación, tomé unas mantas y se las di para que pudiera dormir en el sofá.
A la mañana siguiente, nos encaminamos muy temprano a su casa, para que se bañara y tomara sus cosas. Mientras lo esperaba en el cacharro, una patrulla se estacionó cerca y pronto dejó ver a un atractivo policía.
—Hola, Sakura —me saludó amablemente.
—Hola, Itachi —formé una linda sonrisa. A Itachi lo conocía desde siempre, me caía muy bien. Era serio, pero irradiaba esa tranquilidad que te dejaba atontada.
—¿Esperas a Sasuke? —adivinó y yo sólo asentí.
—Bien, me alegra saber que ya se llevan mejor —sonrío de nuevo—. Bueno, me voy, cuídate mucho y salúdame a Kasumi ¿vale?
—Claro —y sin más se introdujo en su casa.
Luego de unos cinco minutos más, salió Sasuke, se montó en el carro viejo y nos dirigimos al Ichiraku, para dejárselo a mi hermana. Y luego nos encaminamos al instituto.
Cuando ya estábamos cerca, sentí como Sasuke me tomaba de la mano y un escalofrío me recorrió. "Es sólo para que sea más creíble" me dijo. No tuve más remedio que aceptar, en cuanto cruzamos la entrada, todo mundo nos veía con mucha intriga y descaro. La verdad me sentía sumamente nerviosa.
La última vez que había caminado de la mano con alguien; fue con Sai, ahora era muy raro, ya que el Uchiha ni si quiera es mi novio de verdad.
—o—
Las semanas pasaban rápidamente, mi vida se había vuelto casi una rutina. Por la mañana me levantaba y me arreglaba para la escuela, mí "supuesto novio" pasaba por mí a las siete, a pesar de que le dije que no había razón para ello, no logré convencerlo. Luego de la escuela, me llevaba al restaurante y si no tenía turno me llevaba de regreso a mi casa, para vigilar a las tortugas. Las cuales por cierto ya tenían unos pequeños huevos, y luego se iba a su casa. Eso era todos los días, a excepción claro de los fines de semana, en los cuales de milagro no lo veía a cada rato.
No es que me molestara, pero me hartaba un poco. Éramos amigos claro, pero eso de fingir ser novios, me ponía cada vez mas histérica. Aun que si funcionó, en cuento se corrió el rumor, no volvieron a molestarme, a él no sé, pero al menos a mi si.
Un mes después de que la farsa iniciara, una tipa loca se acercó a nosotros mientras almorzábamos. Y nos dijo que nosotros no éramos novios porque nunca nos había visto besarnos. Yo me puse pálida, nos habían pillado, el chico a mi lado, sólo atino a decir que eso no era algo que hacíamos en público, pero ya que insistía se lo demostraría.
¿Cómo se atrevía a decir algo así?
Pero antes de que yo pudiera protestar, sus labios ya estaban sobre los míos en un muy posesivo beso para mi gusto.
Sus labios eran tal y como los recordaba, fríos y suaves, no sé cómo pero de un momento a otro, ¡yo le estaba correspondiendo! Era tan perfecto.
Cuando nos separamos yo estaba atónita, ese beso a pesar de ser simple, había sido mucho mejor que cuando besaba a Sai. Creo que escuché gruñir a la tipa esa que estaba frente a nosotros cuando se iba, la verdad en ese momento sólo estábamos el Uchha y yo.
¿Qué es lo que sentía? ¿Qué me pasaba?
Parecía una completa tonta.
Luego de eso ninguno de los dos dijo nada; los días continuaron igual, en ocasiones me besaba y yo lo permitía, creo que comenzaba a gustarme.
¿Dije Gustarme? ¡Si creo que así era! ¡Sasuke Uchiha me gustaba!
En un abrir y cerrar de ojos ya casi era el baile de graduación. Faltaba una semana; ¿Mi pareja? ¿Quién más? Justo por esos días recibimos las cartas de las universidades.
¡Yo había quedado en la Todai en Tokio! ¡No podía ser más feliz!
En cuanto recibí la noticia, llamé por teléfono a Sasuke para contárselo. Él se comportó algo extraño, pero no le di mucha importancia, ya que yo estaba muy feliz.
El día del baile me puse un vestido que mi hermana me regaló, era negro sin tirantes, algo ajustado para mi gusto, pero en fin. Me llegaba arriba de la rodilla, era muy lindo. A juego me compré unas zapatillas no muy altas, ya que siempre he odiado los tacones. Recogí mi cabello con un broche y dejé algunos mechones caer libremente. Me puse algo de maquillaje y ¡listo!
Cuando Sasuke llegó por mi; al verme se quedo mudo, y hasta podría jurar que se sonrojó, ¡Va, ideas mías! Él llevaba un traje negro, se veía muy apuesto, era como un dios griego.
¿Un dios griego? ¡¿En qué estaba pensando al decir eso?
Pues guapo si estaba. Me dijo que me veía hermosa y me dio un corto beso en los labios. Nos subimos a su auto y nos encaminamos al Instituto. Durante el camino yo le platicaba de lo entusiasmada que estaba de asistir a esa universidad y millones de cosas más; el sólo me contestaba con sus estúpidos monosílabos, pero ya estaba acostumbrada.
Pronto llegamos, todo se veía muy lindo. Todo estaba adornado con globos y listones de color azul metálico y blanco. Esas cosas nunca me interesaron, pero tal vez ahora era diferente porque sería la última vez que estaría aquí.
La velada avanzó muy bien, fue muy linda, prácticamente sólo Sasuke y yo, hubo un momento muy lindo. De repente comenzó una canción que me fascina llamada: Count on me (somebody) de un grupo llamado Tonic y por lo que puede notar, a él también. Así que comenzamos a bailar.
Y yo, como siempre hacia cuando escuchaba esta canción; comencé a cantar muy bajito.
if you ever need somebody
if you ever need somebody to love you
if you ever need somebody
you can count on me
Ambos nos mirábamos; Sasuke recargó su frente en la mía, yo seguía cantando, sentía como si se la dedicara a él, era tan perfecto. Justo en este momento comenzamos a besarnos lentamente, todo era tan lindo. Ambos queríamos grabar este momento por siempre en nuestras mentes, pronto se volvió un beso más intenso. Su lengua lamió mis labios pidiendo acceso, a lo que yo accedí entreabriendo mis labios. Sentí su lengua saborear mi cavidad, así como yo hacía. Realmente en ese momento me di cuenta de una cosa, ¡Yo estaba enamorada de Sasuke Uchiha!... ¿En qué momento pasó? No lo sé, sólo sabía que quería ser suya, por siempre.
If you ever need, if you ever need
if you ever need, if you ever need
if you ever need somebody you can count on me
If you ever need somebody
if you ever need somebody to love you
if you ever need somebody
you can count on me
Cuando nos separamos por la falta de aire, la canción ya había dejado de sonar, pero no me importo. Yo sólo lo miraba tiernamente, amorosamente. Como él a mí.
Un par de horas después, ya estábamos de vuelta en mi casa. Mi hermana nuevamente se había ido con su novio. Así que la casa era sólo para mí.
Cuando bajamos del auto, me acerque a él y le di un tierno y corto beso en los labios. Pero él rápidamente los volvió a atrapar en un beso muy intenso que yo gustosa correspondí.
No sé en qué momento exactamente entramos en la casa. Cuando pude tomar un poco de conciencia, ya estábamos en mi habitación y aún nos besábamos apasionadamente.
Lentamente deslicé una de mis manos por el interior de su camisa, no sabía exactamente porque, pero deseaba sentir su piel. Un escalofrío me recorrió en cuanto mis dedos rozaron su espalda. Su piel era suave y cálida. En ese preciso instante, sentí como deslizaba la cremallera de mi vestido y no pude más que suspirar. El vestido cayó y enredé mis manos alrededor de su cuello, Sasuke se despojó de la camisa y volvió a unir sus labios con los míos.
Ésta vez fue mi turno para morder sus labios y una inexplicable emoción me invadió. Mi vientre bajo parecía estar ardiendo y mi centro palpitaba con frenesí, así como mi corazón. ¿De dónde venían todas estas emociones?, cuando nos separamos por la falta de aire, sus labios se encaminaron a mi cuello y los míos al de él. Besé de manera tímida sus hombros, en tanto él, mordía y succionaba, logrando que soltara pequeños gemidos.
Sus manos se deslizaron por mi espalda, logrando que todos mis vellos se erizaran y se deshizo de mi sujetador, nuestra piel hizo contacto al instante y lo escuché gruñir. Volvió a colocar sus manos en mi cintura y me levantó, haciendo que enroscara mis piernas alrededor de su cintura. Dos segundos después, ya se hallaba succionando uno de mis senos, podía sentir mi rostro arder y no me importaba. Cerré los ojos para dedicarme a sentir y gemir, nunca en la vida pensé que tal mar de sensaciones existiera, y me encanta. Enredé mis manos en su cabello y lo incité a continuar, ¡Shannaro!, su lengua hace un excelente trabajo. Su boca atacó a mi otro seno y repitió lo mismo, mi centro palpitaba y una inexplicable humedad, ya estaba aglomerada en ese lugar.
Deslicé mis manos hacia abajo y luché con el broche de su pantalón, no sé en que momento comencé a desearlo de ésta forma, pero así es. Después de casi un minuto de torpeza, Sasuke se separó de mí y me regresó al piso. Se deshizo el mismo del resto de su ropa y me sonrojé como un farolillo navideño. Intenté no mirar su entrepierna, pero ¡Kami!, su erección resaltaba demasiado. Esa sonrisa de arrogancia surcó sus labios y me gustó. Me acerqué y volví a besarlo, deseaba que supiera lo mucho que sentía. Cuando nos separamos para respirar, las palabras salieron por si solas.
—Te amo —murmuré aún rozando sus labios.
—También te amo, Sakura —dijo clavando sus orbes negros sobre mí. Mi corazón dio un vuelco y una gran felicidad me golpeó. ¿Quién diría que terminaría enamorada del señor cubo de hielo?
A partir de ese momento, desconecté mi mente de mi cuerpo y me dediqué a sentir. Dejé que Sasuke hiciera conmigo lo que se le diera la gana. Me besó, mordió, acarició, succionó, lamió, todo lo que se le dio la gana, y yo no podía estar más feliz por ello. Cuando volví a ser medio consiente, me percaté que ya estábamos sobre mi cama y que yo ya no tenía nada de ropa encima. Su erección rozaba mi centro y me hacía gemir de una manera que jamás creí posible. En cuanto se hundió en mí y se llevó mi virginidad, volví a perderme, ya no quería saber nada de nada, solo sentir. Y eso hice, cerré los ojos y me dediqué a experimentar ese terreno de placer que jamás pensé que conocería.
—o—
Pasaron dos días y por fin se dio el anuncio oficial del fin de cursos. Las vacaciones comenzarían y yo por fin me largaría de aquí. Durante ese par de días, no pude ver a Sasuke y por alguna extraña razón presentía que no era por nada bueno. Miles de inseguridades brotaban en mi mente a cada instante.
Hasta el tercer día, fue que se digno a aparecer en mi casa. Eran como las seis de la tarde, mi hermana estaba en Ichiraku, así que estábamos solos. En cuanto llego, me di cuenta de que algo malo pasaba, por su expresión de preocupación mal disimulada.
—¿Qué pasa? —le pregunté directamente, mientras nos sentábamos en el pequeño sofá.
—Hay algo que debo decirte, muy importante —ahora si que me preocupa en extremo.
—¿Qué sucede?
—Me aceptaron en la universidad, de China.
¿Qué? ¿Escuche bien? ¿Qué tiene esa ciudad, que siempre se lleva a mis novios?
No dije nada, así que el volvió a hablar —. Pero no te preocupes; yo puedo quedarme aquí en la de Konoha, y así podremos vernos seguido. Total, solo estaríamos a hora y media de camino. Y con eso mi padre no me desheredaría —me explicó lentamente. Pero eso estaba mal.
—No debes quedarte aquí por el dinero —lo miré con una expresión muy seria en mi rostro.
—¡No es por el dinero, es por ti!
—Menos debes hacer esto por mí, escucha Sasuke, yo quiero que salgas de este pueblo y que formes una vida lejos de aquí. Si tú te quedas por mí, me sentiría muy culpable —me detuve un minuto—. Yo se que tú no quieres ser como Itachi ó tu padre, así que debes irte a China, aun que nos duela.
¿Hacia bien? Esa pregunta inundaba mi mente a cada instante.
—¡No! Yo puedo estudiar aquí, no quiero dejarte sola.
—¡Escucha!... ¡Si tú te atreves a quedarte aquí, no te volveré a hablar jamás en la vida! —le grité furiosa. ¿Es que acaso no entendía?
Yo no quiero separarme de él, pero es lo mejor para su futuro.
Luego de un enorme silencio —. ¿Estas segura de que quieres que esto termine aquí? —me dijo con un tono de voz que helaría a cualquiera.
¿Segura? Yo no quería alejarme de él; pero ambos queríamos cosas diferentes, y era lo mejor. Lo que menos deseaba es que arruinara su vida por mi causa.
—Si —contesté fingiendo seguridad.
—Hmph —fue lo último que me dijo; ya que luego de eso salió de mi casa dando un portazo.
En cuanto escuché el auto alejarse. Las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Sentía una enorme opresión en el pecho, esto había sido peor que cuando Sai se fue, entonces en ese momento comprendí que nunca había sentido algo parecido a lo que sentía por Sasuke. Y tal vez jamás lo experimentaría de nuevo.
Era lo mejor, lo sé, pero entonces ¿Por qué no dejaba de doler?
Continuará…
.

<--CAPITULO 2                    CAPITULO 4-->

No hay comentarios:

Publicar un comentario