lunes, 11 de junio de 2012

Amigos, Novios o Amantes Cap6

Aquí les dejo el sexto capi, que espero les guste. Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
¿AMIGOS, NOVIOS O AMANTES?
By Tsukisaku
UN NUEVO AMOR
.
Llevaba trabajando exactamente tres semanas, la verdad esto era fácil. Mi trabajo sólo consistía en tomar órdenes y servirlas, justo como cuando trabajaba en el Ichiraku. El único problema que tengo, se llama: Sabaku No Gaara, sinceramente creo que no le agrado. No es nada fácil llevar una orden rápido, cuando el chico que debe prepararla, me ignora. Todo lo contrario a cuando estamos en clase, puesto que parece que disfruta poniéndome en ridículo.

¡Como lo detesto!, pero uno de estos días, conocerá a la verdadera Sakura Haruno.

—¡Espérame frentona! —escuché gritar a una persona ya muy conocida.

—¿Qué sucede, cerda? —le dije deteniendo mi paso.

—Nada, es que quiero acompañarte al bar —¿Acompañarme?

—¿No será más bien que quieres ver a cierto chico? —a mi no me engañaba con esa cara de "niña buena".

—No sé de que hablas —¡Lo sabia!

—¡No te hagas la tonta cerdita! Sé muy bien que quieres ir a ver a Shikamaru —miré a mi acompañante de soslayo y pude notar cómo se ruborizaba. Me dio mucha risa.

—Bueno, tal vez, pero eso no quita que desee acompañarte.

—Si, claro —murmuré rodando los ojos.

—¿Y cómo te va con ese chico del bar? —¡Lo odio! Quise gritar.

—¡Horrible! —bufé.

—¿Por qué no hablas con él? —¿Hablar?... Matarlo es una mejor opción.

—Tal vez lo haga —murmuré justo cuando llegábamos al Rakuen.


Ambas entramos y pude ver que el lugar estaba muy tranquilo. La cerda se fue hacia la barra y yo me dirigí a los lockers para cambiarme de ropa. Mi uniforma consistía en una polera negra con el logotipo del bar en la espalda y un pantalón de mezclilla. La verdad no eran tan exigentes en eso.

Unos minutos más tarde Salí, dispuesta a comenzar con mí turno. En la barra me topé con Tenten e inmediatamente nos pusimos a conversar. El lugar estaba completamente tranquilo, así que hoy no haría falta que trabajáramos muchos. Cuando le pregunté quienes más estarían con nosotras, casi me da un ataque, ese pelirrojo trabajaría hoy, gracias a que le cambió uno de sus horarios a Neji. ¡Como lo odio!

Un par de horas más tarde, el lugar comenzó a estar un poco más concurrido. Y ahí estaba yo, en la barra tratando de que me hiciera caso, pero sólo se dedicaba a ignorarme.

—¡Oye! —le grité, no podía contener mi enojo ni un minuto más—. ¡Te estoy hablando! —y el joven seguía sin dignarse a mirarme ¡Lo mato Shannaro!—. ¡Gaara! —le grité de nuevo. Y parece que funcionó, pues el joven me brindo una de sus frías miradas.

—¿Qué? —preguntó con una de esas miradas de hastío. ¡Como que ¿Qué?!

—¿Por qué me ignoras?

—Estoy ocupado —respira Sakura, respira.

—Necesito dos cervezas, por favor —necesitaba no seguir viéndolo. Tomo dos tarros y de mala gana me los entregó. Y así era siempre, ¡No podré soportarlo!

Luego de entregar las bebidas a los clientes, me dirigí al baño, mascullando maldiciones. Necesitaba relajarme; así que abrí el grifo del agua y con mis manos la ponía sobre mi rostro.

—Sakura ¿Estas ahí? —¿Y ahora qué?, me dirigí a la puerta y salí de ahí, encontrándome con Shino.

—¿Qué sucede? —le pregunté pesadamente.

—Necesitamos que vayas a entregar un pedido.

—¿Yo sola?

—No, alguien te acompañara, así que ayúdale a Gaara a subir las cosas a la camioneta —esta noche no podía ir peor.

Odiaba esos pedidos, como el bar también servía comida, a veces algunos lugares pedían en grandes cantidades.

Aunque analizándolo mejor, con eso no tendré que ver a ese amargado por más tiempo.

Luego de subir todas las cosas a la camioneta, esperé a un costado de la puerta del copiloto, a que saliera la persona que me acompañaría.

—Sube —me dijo el pelirrojo desde el interior de la misma.

—¿Disculpa?

—Hmph —¿Eso significaba que él era mi acompañante? Oh, no.

—No iré contigo.

—¿Por qué no? —su voz era muy intimidante—. No te haré nada malo, eso te lo aseguro —¿Pero que se cree?

—¿Por qué no va Shino contigo ó Tenten? —pregunté con la esperanza de no tener que viajar con él.

—Shino se quedara a cargo de la barra y Tenten tiene que cerrar la caja, ¡Así que sube de una buena vez! —después de decir miles de maldiciones mentalmente. Me subí en el lugar del copiloto. Esto si podía ir peor.

Durante todo el camino, nadie decía nada. Era un silencio abrumador, sobre todo por la mala vibra que sentía proveniente de él.

—¿Hasta dónde iremos? —le pregunté, necesitaba saber cuanto duraría mi tormento.

—Es una empresa que esta a veinte minutos —el tono que usó no me agrado.

Cuando llegamos a dicho lugar, comenzamos a bajar las cosas, y a servirlas en una gran mesa. Parecía que festejaban a alguien. Intenté poner mi mejor sonrisa, para que la gente no me tachara de amargada y me concentré en el trabajo. Un rato más tarde, luego de que nos pagaran, nos subimos al ascensor para llegar a la planta baja, pues estábamos en el décimo sexto piso. De pronto cuando llegábamos al décimo piso, se escuchó un ruido y las luces comenzaron a prenderse y a apagarse.

¿Qué pasa con el maldito ascensor Shannaro?

Y de pronto se detuvo. ¡No puede ser! ¡Esta cosa se atoró!... y lo que es peor ¡Estoy encerrada en un elevador con Gaara!

—No puede ser —murmuré llevando mi mano derecha a mi frente.

—Mierda —lo escuché murmurar.

—¿Y ahora qué?

—Tendremos que esperar a que nos saquen de aquí —me dijo de una manera tan grosera.

—Dime algo —comencé tranquilamente—. ¿Te caigo mal? —el chico poso su fría mirada sobre mí.

—No.

—¿Y entonces porqué eres tan grosero conmigo? —el pelirrojo solo arqueó una ceja.

—Así soy con todos, es mi carácter —su mirada me intimidaba un poco. Pero había algo más.

—No es verdad, te he visto como tratas a los demás.

—Pues es que no sé como tratar con princesitas como tú —¿Qué quiso decirme con eso?

—¿Princesita?

—Hmph —¡Ese estúpido sonido de nuevo!

—¿Por qué me llamas así? —intenté no elevar el tono de mi voz, para que no se desatara una gran discusión.

—Porque lo eres.

—No entiendo —murmuré sinceramente.

—Nunca vi trabajar a una niña rica en un bar y la verdad, se me hace ridículo —sus palabras hicieron que me ganara la risa, es un tonto, ¿Cree que soy rica? Eso si es un buen chiste. El sólo me miró con el ceño fruncido.

—Eres muy divertido.

—¿Te burlas de mí? —lucia bastante más serio de lo normal.

—Si, ¿Quieres saber porqué? —él sólo me miró—. Porque eres un idiota, yo puedo ser muchas cosas, pero rica, no —el parecía no comprender.

—Pero estudias en la Todai —que tonto es.

—Si, pero estoy becada. Además tú también estudias ahí, y no por eso digo que eres millonario.

—Tienes razón, creo que fui demasiado duro contigo —esas palabras me sorprendieron.

—¿Amigos? —después de todo era mejor hacer las paces.

—Claro.

—o—

Después de ese día, nuestra relación mejoro bastante, ó al menos en el trabajo, porque en clase seguía dejándome en ridículo. Debo admitir que él es mucho mejor en eso de escribir y conoce mucho de literatura. Pero aún así me molesta cuando contesta en clase mejor que yo.

Ya nos encontrábamos en mediados de Marzo y mi amistad con el pelirrojo iba mucho mejor. Tanto que platicábamos por horas, a pesar de que no es muy su estilo, parece que confía en mí.

En ciertas ocasiones me recordaba a Sasuke, por su actitud fría. Pero en definitiva, Sasuke es único, y lo extraño. Lo malo es que ahora él tiene a su zanahoria y yo, debo continuar con mi vida. Tengo que olvidarlo.

Un día en clase de Lectura y redacción. Nos dejaron un trabajo en parejas; que consistía en hacer una investigación de la literatura moderna y realizar un poema ó un escrito de lo que fuera.

Por suerte, mi compañero fue Gaara, y lo digo, porque él es mucho mejor en esta materia que yo.

Justamente ese día los dos descansábamos en el bar, así que decidimos quedarnos en la biblioteca a trabajar. Luego de una hora de investigar y leer. Terminamos el trabajo escrito, ahora sólo faltaba el poema.

—¿Y sobre qué quieres hacer el poema? —me preguntó.

—No sé, la verdad eso no es lo mío —él sólo sonrío de medio lado.

—Para eso estoy contigo, para ayudarte —eso sonó muy ¿Seductor?

—Pero antes de hacer eso, ¿Por qué no vamos a comer algo? —miró la hora y entendió a que me refería, pues ya eran cerca de las cuatro de la tarde.

—Vale, yo invito —me dijo comenzando a guardar sus cosas. Así que lo imité.

Unos minutos después ya estábamos caminando en la calle—. ¿Y a dónde iremos?

—A mi departamento —¿A dónde?

—¿Y porque ahí?

—Porque, cocinare para ti —¿Qué él cocinara? Eso si era divertido.

—¿Sabes cocinar? —pregunté incrédula.

—Si, cuando vives sólo, debes aprender a hacer de todo.

—Bien; sirve que después podremos terminar con lo que nos falta —él sólo asintió y continuamos caminando.

Pronto llegamos a un pequeño edificio, al entrar a su departamento, pude ver que era pequeño, pero lindo. Tiene una pequeña sala, luego un mini comedor, una cocina, y dos puertas. Supongo que una es de su habitación y la otra el baño.

—Lindo —le dije con una sonrisa.

—Gracias —contestó mientras dejaba sus cosas en un sofá, así que yo lo imité.

—¿Quieres ayuda? —le pregunté, al ver que se dirigía a la cocina.

—No, tú sólo siéntate y espera —no me opuse, así que me deje caer en un sofá y esperé a que terminara.

Un rato después, un delicioso aroma inundo la casa.

—Listo —me dijo así que me levanté y me acerqué a la mesa, me topé con un delicioso platillo: Lasaña. Y lucia deliciosa. Me senté y esperé a que el también lo hiciera. Me sirvió un poco y me lo entregó.

—Pruébalo —tomé el tenedor y probé un trozo. ¡Estaba delicioso!

—Delicioso.

—Gracias.

Seguimos comiendo, mientras conversábamos animadamente. Aprendí muchas cosas más de él. La verdad se estaba convirtiendo en una persona muy importante para mí.

Un rato después, luego de dejar limpios los trastos, nos sentamos en la sala para comenzar con lo que nos faltaba de la tarea.

—¿Alguna idea? —le pregunté.

—¿Qué tal si hacemos una canción? —la idea era muy buena.

—Claro —le dije esbozando una sonrisa.

Dos horas después ya casi terminábamos, y debo decir que todo lo que estábamos escribiendo iba quedando genial.

—Ahí quedaría algo como: cierra tus ojos y no permitas que me vaya —me dijo.

—Vamos a no pensar en el mañana.

— Y: Nuestro amor nunca morirá —completó

—¡Es genial! Sacaremos una nota excelente en esta tarea —le dije abrazándolo con efusividad.

¿Pero qué estoy haciendo? Me pregunté, separándome lentamente de él. Lo miré a los ojos, esos hermosos orbes agua marina me miraban intensamente y lograron que me sonrojara.

—Perdón —murmuré.

—No te preocupes —dijo sin dejar de verme.

—También podríamos ponerle música —sugerí tratando de olvidar la vergüenza que acababa de pasar.

—Es una buena idea, le puedo decir a los chicos y tal vez la podríamos tocar en el bar —respondió como si nada.

—¡Genial! —exclamé sonriente—. Creo que ya debo irme porque ya es algo tarde y estoy cansada —anuncié al tiempo en que me ponía de pie.

—Te acompaño.

En un abrir y cerrar de ojos, ya nos encontrábamos frente a mi dormitorio, y no me quería separar de Gaara, de verdad había disfrutado de su compañía.

—Gracias por acompañarme.

—Es un placer —esas palabras lograron que me sonrojara levemente.

Sólo estábamos ahí, viéndonos fijamente. Lo siguiente que supe es que unos fríos labios estaban sobre los míos.

Tenía mucho que no experimentaba este sentimiento, realmente me hacía sentir muy bien. Así que sólo atiné a corresponder ese beso. Mi corazón latía con frenesí y todo me daba vueltas, será posible que… ¿Me esté enamorando?

—o—

Los meses pasaron rápidamente y ya era junio, las clases habían terminado hacia un par de días y por fin podría relajarme. Bueno, únicamente en teoría, ya que debo trabajar… cosa que no me importa mucho, ya que puedo pasar más tiempo con mi novio.

¡Así es, Gaara y yo somos novios!

Y lo quiero muchísimo, él me devolvió esa felicidad que hacía mucho no sentía. Creo que por fin olvidé a Sasuke, después de todo él me olvidó hace mucho tiempo.

El primer domingo de vacaciones, me tocó el turno de la noche en el bar. Así que ahí estaba, junto con Tenten, Neji, Kiba, Shikamaru, Shino y Gaara. El lugar estaba lleno, Así que a Tenten se le ocurrió que los chicos tocaran una canción, para animar el ambiente.

Y luego de convencerlos. Kiba, Shikamaru, Shino y Gaara. Subieron al pequeño escenario.

—¡Buenas noches a todos! —gritó Kiba—. En esta ocasión, tocaremos una rola que fue compuesta por uno de nosotros y su novia.

Me acerqué al escenario, junto con Ino y Tenten, Mi rubia amiga, también estaba en el lugar, pues como ahora es novia de Shikamaru, no pierde la oportunidad de estar cerca de él.

Todos tomaron posiciones. Kiba una guitarra eléctrica al igual que Gaara, Shikamaru la batería y Shino el bajo.

La música comenzó a escucharse y mi Gaara se preparo para cantar.

Sometimes I feel like everybody's got a problem.

Sometimes I feel like nobody wants to solve them.

I know that people say we're never gonna make it.

Take my hand tonight

Let's not think about tomorrow.

Take my hand tonight.

We can find some place to go.

Cause or hearts are locked forever.

And our love will never die.

Take my hand tonight one last time.

Take my hand tonight one last time.

Durante toda la canción sentía su mirada. Todo el mundo parecía fascinado. Cuando terminaron de tocar, los aplausos y los gritos no se hicieron esperar.

Me acerqué al escenario, en tanto mi pelirrojo bajaba. Una vez abajo, se acerco a mí.

—¿Te gustó?

—Claro —le dije sonriente, para después lanzarme a besarlo.

Curiosamente; justo en ese momento comencé a sentirme nerviosa, sentía como si alguien me observara con intensidad ó con furia. Así que me separé lentamente de Gaara y giré mi rostro para observar a mí alrededor. Escaneé el lugar rápidamente y casi me da un infarto al ver a la persona que me observaba. Muy cerca de nosotros, se hallaba él. Sus ojos parecían dos dagas de fuego, tragué saliva y me recordé respirar.

Sasuke —murmuré sin dejar de verlo.

¿Acaso era un espejismo?

—¿Pasa algo? —me preguntó el chico a mi lado.

—Espera un momento —le dije, para después acercarme lentamente al azabache.

—¿Qué haces aquí? —pregunté muy sorprendida.

—¿Así es como recibes a los amigos? —lucia enfadado. Y por algún motivo me sentía culpable por ello.

—Discúlpame, pero hace meses que no sé nada de ti —contesté, mientras luchaba con mis impulsos.

—¿Podemos hablar en privado? —esto me gustaba cada vez menos. Pero antes de que contestara alguien nos interrumpió.

—¿Qué pasa aquí?

—Nada que te importe —contestó el Uchiha fríamente. Eso hizo enojar al pelirrojo, pero antes de que dijera algo, intervine.

—Él es Sasuke, un amigo —le dije al pelirrojo—. Y él es Gaara, mi novio —esto se lo dije al azabache, noté como se tensó totalmente al escucharlo.

Realmente no entendía porque se ponía así, después de todo el también tiene pareja. De los momentos más incómodos en mi vida, yo creo que este es uno de los primeros lugares.

Y algo me dice que se pondrá peor.

Continuará…
.

<-- CAPITULO 5                    CAPITULO 7 -->

No hay comentarios:

Publicar un comentario