lunes, 11 de junio de 2012

Amigos, Novios o Amantes Cap8

Aquí les dejo el octavo capi, que espero les guste.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.

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¿AMIGOS, NOVIOS O AMANTES?
By Tsukisaku
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¿SE PUEDE AMAR A DOS PERSONAS A LA VEZ?
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—¿Me podrías servir una cerveza? —preguntó un tipo que estaba del otro lado de la barra. Por alguna razón su voz se me hacia extrañamente familiar. Y al parecer al Uchiha también pues giró su cabeza al instante para ver al dueño de esa voz.
Cuando Gaara se movió para atenderlo, pude verlo.
¡Oh por Kami!
¿Qué hace él aquí?
Definitivamente, cuando uno piensa que las cosas están mal, sucede algo que las empeora, ó que las mejora, según sea el caso. Aún intento averiguar cual es el mío. Me quedé observándolo detenidamente; esta igual que como lo recuerdo, cabellos negros, ojos de igual color, piel pálida y blanca, posé mí mirada sobre el Uchiha de nuevo y pude notar, la creciente molestia en él, y es que él en particular, nunca fue de su agrado. Sasuke me miró como si me estuviera reclamando algo, y yo no sabía el porque de la presencia de ese chico.

—¿Sakura? —al instante, volví a posar mi mirada sobre el recién llegado, todos me miraron con mucha sorpresa, incluido mi pelirrojo. El chico se acercó a mí y me observó detenidamente—. Hola, feita —me dijo, yo sólo le regalé una sonrisa.
—Hola Sai —lo saludé amablemente, lo siguiente que supe, fue que me estaba abrazando fuertemente.
—Te extrañe muchísimo Saku —me dijo al oído.
—Y yo a ti.
No creo que estuviéramos mucho tiempo así, pero de pronto, dos miradas intensas se posaron sobre nosotros, así que me alejé un poco de él. Pude observar que todos nos miraban, pero Gaara y Sasuke, lo mataban con sus ojos.
—Chicos, él es Sai y es, un viejo amigo —les dije a todos los presentes. Todos asintieron con la cabeza a excepción del Uchiha.
—Mira —le dije a recién llegado—. Ellos son: Tenten y su novio Neji, Shikamaru, y... mi novio Gaara —comenté señalándolos respectivamente.
—Es un gusto conocer a los amigos de Sakura —les dijo con una de sus típicas sonrisas—. Aun que no me explico, ¿Qué hace el Uchiha aquí? —eso último lo dijo con un tono de voz muy serio.
—Hmph.
—¿Acaso también se conocen? —preguntó intrigada Tenten. Por algún motivo, no me gustaba como se estaba tornando la situación.
—Por desgracia —murmuró Sai, viendo desafiantemente a Sasuke, quien le devolvía una mirada aún peor—. Asistíamos al mismo instituto.
—Hmph.
—¿De verdad? ¡Vaya, casualidad! —exclamó la castaña. Y antes de que yo pudiera intervenir, ella continuó—. ¿Pero no se llevan bien ó si?
¡Eso era el fin! ¡Shannaro!
—Como llevarme bien con la persona que todo el tiempo estuvo tras mi novia —comentó velozmente. Ahora si, era el fin de mi tranquilidad. Al instante todas las miradas se posaron sobre el Uchiha. Mi respiración se aceleró y comencé a rezar para que las cosas no empeoraran.
—o—o—
¿Quién se cree éste perdedor, para decir eso de mí? ¡Yo nunca intente robarle a nadie!
Es un pobre imbécil que no sabe lo que dice, y parece que a Sakura, tampoco le agrada esta situación. Imagino que su adorado novio no sabe que somos sus antiguas parejas.
—Cuida tus palabras, Terada —gruñí molesto, si este tipo me provoca, me encuentra.
—¡Ja! ¿Crees que nunca lo supe? —me dijo con una estúpida sonrisa en el rostro—. Un tiempo después de que me fui, lograste que Sakura se convirtiera en tú novia —al instante, la dueña de los ojos jade palideció.
—Maldito bocaza —le dije más que furioso.
—Sakura, eso significa, ¿Qué ambos son tus ex novios? —le preguntó rápidamente la castaña.
—Si —la escuché murmurar.
—¡Quiero hablar contigo, ahora! —le ordenó el pelirrojo llevándosela del lugar. ¿Pero quién se cree para darle ordenes?
—Bien hecho, Terada. Acabas de meter a Sakura en problemas —le dije secamente. El idiota ignoró mi comentario y se acercó más, con una mirada que no asustaría ni a un ratón.
—¿Por qué estás aquí Uchiha? —me preguntó acercándose.
—No te importa. Mejor dime ¿Qué haces tú aquí? —repliqué molesto.
—No te interesa —lo fulminé con la mirada.
—Cálmense chicos —intervino Neji—. Ahora no es el momento para sus tontas discusiones.
—Hmph —bufé, en tanto los demás regresaban a su trabajo. Tomé mi cerveza y le di un trago. Necesitaba tranquilizarme, por Sakura. Tenía unas ganas enormes de saber lo que el imbécil de su novio, le estaría diciendo.
—o—o—
—¿Así que también ese tal Sai es tu ex novio? —me preguntó Gaara bastante molesto. Estábamos en la bodega detrás del escenario, así que nadie nos escucharía.
—Si.
—¿Y cuántos más debo esperar que aparezcan? —¡Eso es injusto!
—Yo no les pedí que vinieran, si a eso te refieres, ¡No sabía nada de Sai desde hace dos años! —exclamé tratando de no sacar las cosas de quicio. El pelirrojo sólo me miró y cruzó los brazos.
—¿Y qué hace aquí?
—¡No lo sé! —grité—. Apenas crucé palabra con él —me recordé contar hasta diez, para intentar calmarme y respiré profundamente.
Ambos guardamos silencio y lleve ambas manos a mis ojos, suspiré y luego volví a abrirlos, él seguía observándome fijamente.
¿Por qué me pasa esto a mí Shannaro?
—Gaara, no tienes porque ponerte así. Ellos son parte de mi pasado, pero tú eres mí presente y mí futuro —le dije tiernamente mientras ponía mis manos sobre las de él.
—Lo sé, pero no puedo evitar ponerme celoso. No me gusta que ellos te hayan conocido antes, sabes que esto no es fácil para mí —me dijo en tanto me abrazaba.
—No te preocupes —murmuré para luego besarlo dulcemente—. Te quiero.
—Y yo a ti.
Me siento muy mal por él, yo sé que no fue nada fácil que confiara en el amor de nuevo, y ahora, llega Sasuke y me hace dudar. ¿Por qué aún tengo que estar enamorada del Uchiha?
—o—o—
Unos minutos después; Sakura apareció de nuevo, de la mano de ese perdedor. Me enfurecía verlos así. Si por mí fuese, ya hubiese golpeado a ese bastardo.
—Perdón Sai —le dijo acercándose a él—. ¿Y dime, qué haces en Tokio?
—Vine a ayudar en una exposición —no es que me encante escuchar conversaciones ajenas, pero realmente necesitaba saber si él tenía otras intenciones.
—¡Qué bien! ¿Y cuánto tiempo estarás aquí? —le dijo con una linda sonrisa, como extrañaba verla así.
—Un par de semanas. No sabía que estuvieras aquí y mucho menos que trabajarás en éste lugar —lo miré de soslayo y tenía una de sus estúpidas sonrisas en el rostro. Lucía tan patético.
—Estudio en la Todai y en mi tiempo libre, aquí trabajo —Sakura lucía un tanto más relajada, y eso me agradaba, aunque me pondría más feliz, si estuviera así por mí.
—¡Te felicito! Me alegra que estés cumpliendo tú sueño.
—Gracias Sai, también me alegro por ti.
—Sasuke —me llamó mi compañero de departamento. Sólo lo miré y él prosiguió—. Voy a salir, así que puedes regresar al departamento si lo deseas.
Tal vez sea mejor que yo también me vaya, después de todo, no tengo el más mínimo interés de presenciar estas escenas tan patéticas. Así que me levanté y me acerqué a Sakura.
—Me voy —le dije—. Te veré después.
—Cuídate —me dijo con una sonrisa en el rostro, y sin que ella se lo esperará, le planté un beso en la mejilla, logrando que sus mejillas se tiñeran de un ligero color rojizo.
—Hasta pronto —le susurré y me encaminé a la salida. No podía esperar a que me reclamara algo.
—o—o—
¿Acaso el mundo conspira en mí contra?
Estaba yo tan tranquila conversando con Sai, no había mucha clientela, así que no importaba mucho. Gaara acomodaba unas cosas de la barra, y de repente… Llega el Uchiha y me dice: "Me voy", claro yo le digo: "Cuídate" muy cortésmente y él ¡Me planta un beso!... bueno, en realidad fue en la mejilla.
Pero aún así eso no es justificación, se que lo hizo a posta, y lo peor de todo es que los colores se subieron a mi rostro. Miré disimuladamente a Gaara y por suerte no lo notó, si no, esto hubiera estado feo.
—¿Podemos vernos mañana? —me preguntó el chico que se hallaba delante de mí.
—Claro, ¿A qué hora?
—¿Te parece si te veo a la una, en el parque que está aquí cerca?
—Bien, ahí te veré —contesté sonriendo. Así que luego nos despedimos y él se fue.
El resto de la noche pasó velozmente, cerca de las once y el lugar ya estaba vacío, así que Asuma nos dio permiso de cerrar temprano. Como siempre, Gaara me acompañó a mi dormitorio.
—¿Entonces lo vas a ver mañana?
—Si, ¿Te molesta? —la verdad es que lucía bastante más serio de lo normal.
—No, confío en ti —me dijo sin cambiar su tono de voz.
—Gracias, por eso te quiero —le dije deteniéndome para darle un beso en los labios, que rápidamente intensifico. Sus besos eran algo magistral, aun que la verdad, no me hacían perder el aliento, como los que Sasuke me daba.
Odio hacer este tipo de comparaciones, pero es inevitable; después de estar con alguien como Sasuke Uchiha, es difícil no recordarlo a cada momento. En especial cuando aún lo quiero.
Nos separamos lentamente y continuamos nuestro camino—. ¿Te parece si nos vemos para comer? —me preguntó.
—¿Cocinarás para mí? —le sugerí coquetamente. Me miró de soslayo y sonrió de medio lado.
—De acuerdo —me susurró en el oído.
—¡Genial! —exclamé con una gran sonrisa en los labios—. Te veré en tu casa, cerca de las tres —pronto proseguimos, entre coqueteos y risas y llegamos a la universidad.
—Nos vemos mañana princesita —dijo a modo de burla, pero ya no me molestaba que me dijera así, ahora me gustaba mucho escucharlo.
—Que descanses —le dije y luego me dio un corto beso y me metí al edificio.
Me sentía mucho más tranquila, al menos Gaara no parece estar tan molesto y eso es buena señal. Cuando entré a la habitación, desfilé directo a mi cama y dejé que el cansancio me venciera.
A la mañana siguiente, cerca de la una, me encaminé al parque. Hacía un calor de los mil demonios; así que me puse un pantalón corto y una blusa de tirantes, amarré mi cabello en una coleta. Cuando llegué, divisé rápidamente a Sai, estaba sentado en una de las bancas y se encontraba dibujando sobre una libreta.
—Hola —lo saludé con una sonrisa; él levantó la mirada y me correspondió con una pequeña y sincera mueca.
—Hola, luces linda.
—Gracias —contesté sentándome a un lado de él—. ¿Qué dibujas?
—Nada en particular —observé detenidamente el dibujo, ¡Es magnifico! Estaba pintando a una pequeña niña que jugaba cerca de ahí; pero no parecía un dibujo, ¡Era como una foto!
—Es precioso —murmuré maravillada—. Lo que yo daría por dibujar así —murmuré perdiéndome en la perfección de aquella gran obra de arte.
—Pero si tú no lo haces tan mal.
—A comparación de tus obras de arte, los míos parecen unos garabatos —respondí regresando mis ojos a los de él.
—Exageras —me dijo, en tanto cerraba su libreta—. Dime ¿Cómo has estado?
—Bien, No me quejo.
—¿Y cuánto tiempo llevas con tu actual novio? —esa pregunta no me la esperaba, al menos, no aún.
—Tres meses —contesté con una pequeña sonrisa.
—Te preguntó esto, porque ayer pude notar que tú sientes algo por el Uchiha.
¿Tan obvia soy?
—Claro que, no —mentí, aun que realmente no soné muy convincente.
—No creas que yo pregunto esto, porque estoy celoso ó algo parecido. Yo te quise mucho y aún te quiero, pero sólo como amiga —me dijo viéndome a los ojos, sentí un gran alivió, al menos era un asunto por el cual ya no debía preocuparme—. ¿Cómo es qué terminaste de novia del Uchiha?
—Pues, es una larga historia, tú sabes que yo lo detestaba. Pero un día él me ayudo y pues, nos hicimos amigos. Una cosa llevo a la otra, aun que realmente, nunca fuimos novios —comenté con tristeza.
No era mentira, después de todo, Sasuke y yo sólo fingimos ser novios. Sólo que yo terminé enamorada de él.
—¿Y lo quieres? —me quede callada, no sabía que contestar—. Ya veo que si —me dijo—. Tú expresión lo dice todo.
—Creo que tienes razón, aun que… —¿Cómo explicar lo que me pasa?
—Adivinaré; también quieres a tú novio —¿Acaso leía mi mente?
—¿Cómo lo sabes?
—Te conozco —sonrió de lado—. ¿Y con cuál te quedarás? —esa pregunta me derrumbo, no me la había planteado.
Quiero a Sasuke, pero también a Gaara. No puedo dejar a mi pelirrojo, después de todo lo que sufrió. Además el Uchiha y yo sólo seremos amigos.
—No tengo porque decidir —aseguré, tratando de creérmelo yo misma.
—Te diré algo. Una persona no ama a dos a la vez. Se puede querer y amar. Pero son sentimientos, totalmente distintos —ahora estoy más confundida—. Eso significa que, amas a uno de los dos y al otro tan sólo lo quieres. Lo único que debes averiguar, es quien es el dueño de cada sentimiento.
—¿Cuándo te volviste un experto en el amor?
—Leo muchos libros —y sonrió de nuevo.
—Gracias, ahora estoy más confundida —le dije poniéndome de pie—. ¿Quieres tomar un helado?
—Claro.
Un par de horas más tarde me despedí de Sai y me encaminé al departamento de Gaara. Llegué y toqué el timbre. Unos segundos después, mi pelirrojo abrió la puerta, lucía muy sexy, con esa camiseta y unas bermudas, color rojo.
—Hola guapo —lo saludé—. ¿Me dejarías comer contigo?
—Sería un honor —sonrió de medio lado y me ofreció su mano, la cual tomé, lo siguiente que supe, fue que estaba recargada en la pared y mis labios eran devorados por los de mi pelirrojo.
—Luces hermosa —susurró en mi oído.
—Gracias, tú también te ves muy bien —y lo besé de nuevo—. ¿Qué hay de comer? ¡Muero de hambre!
—Arroz acompañado con algo de carne.
—Suena bien —le dije mientras me encaminaba al sofá.
—Sólo falta comprar algo en la tienda, ahora vengo —tomó sus llaves y se encaminó a la puerta.
—¿Te acompaño?
—No hace falta, no tardo —decidí no insistir, ya que afuera hacia mucho sol y yo prefería estar en la sombra. Gaara salió y yo me levanté para poner algo de música. Me acerqué al estante de los cd's, pero de pronto llamó mi atención una hoja que salía por uno de los cajones.
No es que yo sea curiosa, pero abrí el cajón y saque la hoja. Era un sobre, y tenía como remitente, una universidad de Hong Kong.
Abrí el sobre y leí la carta:
Estimado Sabaku No Gaara:
Hemos leído varios de sus escritos y nos parecen magníficos. Por lo tanto lo invitamos a formar parte de un curso de futuros escritores, que se llevará a cabo durante el mes de Julio. Esperamos contar con su presencia. Además le informamos, que si tiene un buen desempeño, le ofreceremos una beca al cien por ciento, para ingresar al "Instituto de Futuros Escritores"; el cual es reconocido en todo el continente. Esperamos su pronta confirmación. Queda de Ud. El director general de la F.E.
¿Por qué no me dijo nada de esto? ¡Es la oportunidad de su vida!
Justo en ese instante, Gaara entraba de nuevo a la casa. Posé mi mirada sobre él y le mostré el sobre.
—¿Cuándo pensabas decírmelo? — pregunté seriamente, él ni siquiera pareció mostrar interés por el sobre, solo me miró a los ojos y no dijo nada.
Definitivamente, algo malo se aproximaba.
Continuará…
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