miércoles, 27 de junio de 2012

AP Cap16

Aquí les traigo el capitulo dieciséis. Espero que les guste.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

¿AMOR PLATONICO?
By Tsukisaku
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GRANDES NOTICIAS
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—Las últimas tres palabras de la segunda frase van entrecortadas —le explicó Sakura a Sasuke—. Tienes que tener cuidado con el tiempo, si no parecerá que vas corriendo —le mostró con la guitarra los tiempos para que le quedara un poco más claro.
—Hmph, esto es estúpido —bufó volviendo a leer las primeras líneas.
—Deja de quejarte, además ya aceptaste —intervino Ino. Las chicas practicaban sobre el escenario, mientras que Sakura y Sasuke estaban sentados en los escalones y el resto de los chicos los observaban sentados en uno de los sofás.
—¿Y cuándo es el gran día? —preguntó Itachi acercándose a ellos, para asesorar un poco a su hermano.
—Pues queremos cantarla, justo cuando termine este semestre —contestó la joven Haruno. El Uchiha menor soltó una maldición y se preguntó una vez más, ¿Cómo es que había aceptado cantar?
—Eso es menos de un mes, ¿seguro que el teme puede dattebayo? —preguntó el rubio inmiscuyéndose a la conversación. Sasuke lo fulminó con la mirada.
—Hmph, hasta puedo con todo un repertorio —bufó sin detenerse a pensar en lo que estaba diciendo.
—¿De verdad? —preguntó Ino—. ¡Genial porque tenemos otra canción más! —exclamó sonriente.
Yo y mi estúpida arrogancia. Se reprendió mentalmente.

Cerca de las cinco de la tarde, todos los chicos se retiraron, puesto que las chicas harían un par de cosas más, antes de irse a Rakuen.
Los hermanos Uchiha se encaminaron de regreso a su casa, y en menos de diez minutos aparcaron. Entraron a la casa y los gritos de su padre, fue lo primero que escucharon.
—¡No hay nada más que discutir Mikoto! —gruñó con furia Fugaku. Ambos azabaches caminaron hacía el lugar de los gritos, el cual parecía ser la sala.
—No comprendo que esperas conseguir con esto —le dijo la mujer un tono de desesperación latente.
—Ningún hijo mío se dedicará a eso, antes le retiro todo mi apoyo —le dijo fríamente. Entonces ene se momento, Itachi supo que hablaba de él—. Comenzando por el techo.
—¿Me estás corriendo de la casa? —preguntó Itachi logrando captar la mirada de ambos padres.
—Ya que te crees lo suficientemente mayorcito, como para pasar en alto mi autoridad —comenzó—. Entonces ya puedes mantenerte solo.
—Hmph, perfecto —contestó con firmeza. Se giró para abandonar la estancia y la voz de su madre lo detuvo.
—No tienes porque hacerlo hijo —murmuró con los ojos llenos de lágrimas.
—Déjalo Mikoto, ya verás que cuando no tenga un solo centavo donde caerse muerto y su estúpido sueño se vaya al demonio… regresara pidiendo perdón —aseguró fríamente. Realmente estaba convencido de que eso pasaría.
Itachi salió de la sala y se encaminó a su habitación. Las palabras de su padre lejos de asustarlo, lo motivaron aún más a llevar a cabo lo que más le gustaba hacer.
Sasuke observó la escena en silencio y sonrió por dentro, ahora estaba más seguro que nunca, que lo que había hecho esa mañana con su hermano, era lo mejor. Y sin decir una sola palabra, se puso en marcha a su habitación.
Itachi sacó una maleta del armario que estaba medio llena de ropa y únicamente añadió lo más necesario, ya se había anticipado a ese momento, así que no tardaría mucho tiempo en salir de esa casa. Guardó sus partituras, y algunas cosas de la universidad, tomó su guitarra y se dispuso a salir.
—¿A dónde irás? —le preguntó Sasuke, el cual se encontraba recargado en el marco de la puerta.
—Me quedaré con Pain hasta que se arregle aquel asunto —contestó.
—Bien —murmuró.
—Itachi —lo llamó su madre que recién entraba a la habitación—. ¿De verdad te irás? —preguntó con la vaga esperanza de que su hijo estuviese re-considerando su decisión. Aunque al ver la maleta sobre la cama, supo que no hacía falta saber la respuesta.
Mikoto soltó un suspiro y se acercó a su hijo para abrazarlo.
—¿Llámame, si? —pidió separándose de él y limpiando una solitaria lágrima de su mejilla.
—SI —respondió tomando sus cosas y saliendo de ahí. Mikoto caminó hasta Sasuke, le dio un corto beso en la coronilla y salió.
-o-
El aire comenzaba a tornarse cada vez más frío, el mes de noviembre estaba por llegar a su fin y pronto el invierno haría su aparición.
Era casi hora de su presentación en Rakuen, así que las chicas se despejaron un poco antes de comenzar a tocar. Sakura les informó cual sería la canción que les tocaría interpretar en el dueto con Akatsuki y también les comunicó que la grabación de ese dueto sería en un par de días. Ya que después de eso, la banda estaría sumamente ocupada en la grabación del resto de su disco.
En tanto, del otro lado de la ciudad, Itachi llegaba al departamento de uno de sus mejores amigos, y líder de Akatsuki. Pain vivía solo, ya que sus padres habían fallecido años atrás en un terrible accidente.
—Gracias por recibirme —le dijo Itachi mientras ponía su maleta en el piso.
—No hay problema —contestó el chico de cabellos color naranja. Luego de que le indicara que podía quedarse en la habitación vacía, se encaminaron a Kyubi, ya que los directivos deseaban hablar con ellos con urgencia y en privado.
Suponían que era algo relacionado con las grabaciones, pero no querían adelantarse a nada. Pain conducía lo más rápido que podía, en tanto Itachi trataba de sintonizar algo que valiera la pena en la radio.
Take my hand tonight, Let's not think about tomorrow. Take my hand tonight… (Toma mi mano esta noche, vamos a no pensar en el mañana. Toma mi mano esta noche…)
Itachi detuvo de golpe el dedo y sintonizó la estación que acababa de pasar. La canción que estaba sonando en la radio, era su canción. Intercambió una fugaz mirada con Pain y sonrió, las cosas no estaban tan mal como parecían.
Llegaron a Kyubi y se encaminaron al último piso, ahí ya se encontraban el resto de los chicos. Una vez juntos, pasaron a la oficina de los presidentes de la empresa.
—Es un gusto verlos chicos —les dijo Jiraiya—. Tomen asiento —les dijo asiendo una seña con su mano. Los cinco chicos se sentaron sobre el gran sofá y esperaron atentos.
—Queremos que conozcan a una persona —inició Minato. El aludido era un hombre alto, de cabellos plateados y con una curiosa mascara que cubría parte de su rostro—. Este es: Hatake Kakashi, y como estipula su contrato, será su manager.
Los chicos asintieron a modo de saludo.
—Es un gusto conocerlos —les dijo Kakashi.
—Como algunos de ustedes sabrán —continuó Fujitaka—. Hatake Kakashi es uno de los mejores managers y un gran amigo nuestro, que se encargará de conseguirles muchos contratos, para que la gente los conozca más y más.
Kakashi les entregó las copias de unas hojas a cada uno y continuó:
—Este es su primer contrato, para una presentación que se llevará a cabo en dos semanas en el auditorio principal de Tokio. Serán los encargados de abrir el concierto que ofrecerá Tokubetsu esa noche —les dijo. Los chicos se sorprendieron en demasía; Tokubetsu era una de las mejores bandas del momento y bastante famosa—. Y si lo hacen bien, como estipula en la cláusula número diez, les ofrecerán el contrato que abarca sus diez presentaciones que darán en Japón, para que se presenten con ellos. ¿Qué les parece? —terminó de explicar.
Itachi y Pain leían el contrato sorprendidos, en tanto Kisame, Sasori y Deidara, no se acababan de creer lo que estaban escuchando.
—Es increible —murmuró el rubio.
—¿Eso significa presentarse a sus diez fechas? —preguntó el líder.
—Todo si lo hacen bien —contestó—. Tendrán una hora por concierto, y debo decirles que todas las fechas serán lleno seguro.
—Queremos que las personas los conozcan lo más que se pueda, antes de lanzar su disco a la venta —les dijo Minato.
—Lo que me lleva a preguntar algo, ¿continuarán usando los antifaces? —preguntó Jiraiya.
Los chicos se observaron entre sí, aún no habían decidido eso y creían que era algo que debían hablar, antes de tomar esa decisión.
-o-
—¿Y dónde se va a quedar? —preguntó Sakura preocupada. Acababan de terminar su presentación, y ahora mismo se encontraban con sus amigos en la mesa de siempre. Se le hizo raro no ver a Itachi, así que le preguntó a Sasuke por él, ¿y de qué se entera?... ¡Itachi ya no vive en su casa!
—Con uno de sus amigos —contestó Sasuke antes de darle un sorbo a su cerveza.
—¿Y está bien? —volvió a preguntar. El Uchiha menor la miró de soslayo y rodó los ojos.
—Sakura no exageres —musitó con un toque de fastidio—. Te aseguro que todo está… bien. —agregó antes de que la chica reaplicara algo más.
¿será eso verdad? Se preguntó Sakura. Observó fijamente a Sasuke y parecía tranquilo… aunque después de darle varias vueltas al asunto, dedujo que el Uchiha menor siempre mantenía esa expresión de tranquilidad e indiferencia.
Intentó hablar con su novio, pero el teléfono se encontraba apagado y eso lo único que logró fue ponerla un poco más nerviosa y ansiosa.
Cuando salieron del local, se toparon con el Uchiha mayor, al instante Sakura lo abrazó con fuerza. Todos los demás optaron por dejarlos solos, así que se despidieron con un "Hasta luego" y se fueron.
El Uchiha mayor llevó a su casa a la dueña de la melena rosada, Pain le había prestado su coche, así que no tenía que preocuparse por viajar en taxi —aún—.
Durante el camino, le explicó a Sakura lo que sucedió en su casa y algunos de sus planes, aunque no precisamente los más importantes ó los que tendrían mayor trascendencia.
—Un concierto de Tokubetsu, es genial —comentó esbozando una sonrisa—. Apuesto a que les irá genial.
—Eso espero —murmuró al tiempo en que aparcaba el coche frente a la mansión Haruno—. ¿Tienen planes para mañana? —le preguntó luego de un rato. Sakura pareció no captar muy bien la idea—. Es que le presenté la canción a Pain y sugirió que sería bueno ensayar mañana…
—¡Oh! —exclamó—. No creo que haya problema con eso… ¿Dónde y a qué hora? —preguntó.
—Mañana a las diez, en Rakuen —contestó—. Kisame convenció a su primo para dejarnos ensayar.
—Ahí estaremos —le dijo antes de ver la hora—. Bueno, nos veremos mañana —se acercó con un ligero sonrojo en sus mejillas y le dio un beso en los labios.
Su corazón comenzó a golpetear con fuerza y su piel se erizó por completo… los labios de Itachi provocaban en ella una serie de escalofríos deliciosos. El Uchiha mayor le mordió el labio para poder tener más acceso, en tanto tomaba el rostro de Sakura entre sus manos acercándola más a él. Sakura ahogo un gemido al tiempo en que entreabría sus labios, la lengua de Itachi invadió velozmente su cavidad, regalándole una sensación sumamente placentera acompañado de pequeñas corrientes eléctricas. Unos segundos después, el oxígeno comenzó a faltarles, y aunque no lo desearan, tuvieron que separarse.
—Que descanses —murmuró Itachi rozando sus labios con los de Sakura. La chica soltó un suspiro y sonrió.
—Igualmente.
Luego que dejara a Sakura, Itachi regresó al departamento de Pain, dejó las llaves del coche en el pequeño buró que estaba cerca de la entrada y se metió a su habitación.
Se quitó la chamarra y la dejó sobre la cama… un pequeño sobre amarillo sobre salió del bolsillo derecho. Entrecerró los ojos y lo tomó entre sus manos, no tenía idea de lo que era, de hecho estaba seguro que no era de él.
Se sentó en la cama y lo abrió. Se sorprendió al ver un estado de cuenta a su nombre, ahí aseguraba que tenía guardada una fuerte cantidad de dólares, que en yenes sería mucho más. Anexada se encontraba una copia del contrato de apertura de cuenta y las contraseñas correspondientes.
Leyó meticulosamente el contrato, y se dio cuenta que esa cuenta había sido abierta hacía quince años por el padre de su madre. Y no solo eso, ahí también decía que esa era una cuenta de dos, la otra estaba a nombre de Uchiha Sasuke y la misma quedaría a su disposición a partir de que cumpliera la mayoría de edad.
Mamá…
Mikoto había decidido guardar esos documentos en secreto, y optó por entregárselos a sus hijos, hasta que estos iniciaran su vida de manera independiente. Pero ahora que las cosas se precipitaron de cierta forma, se vio en la necesidad de entregarle a Itachi su pequeña herencia.
Itachi sonrió ante el gesto de su madre, pero tenía la firme certeza de que ese dinero no le hacía falta aún. Deseaba poder sobrevivir y salir adelante únicamente con su esfuerzo, y así demostrarle a su padre lo equivocado que estaba.
-o-
El despertador comenzó a sonar y se levantó con pesadez. Eran las ocho de la mañana y debía hacer un par de cosas antes de reunirse con las chicas en Rakuen.
La mañana estaba bastante nublada, la fría brisa se filtraba por cada rincón de la ciudad. Sakura optó por telefonear temprano a sus amigas, para comunicarles del ensayo con Akatsuki.
Ante la noticia, todas se levantaron rápidamente. La joven Haruno aún no sabía si los chicos usarían el antifaz ó no, así que se sentía algo ansiosa por lo que pasaría… pero más allá de eso, también le emocionaba poder tocar una canción con Akatsuki. Eran excelentes músicos y le encantaban.
Las Kunoichis arribaron al local, y llamaron a la puerta, Haku las dejó entrar y les indicó que los chicos aún no llegaban, pero que podían hacer uso de los instrumentos en lo que esperaban.
—¡No puedo creer que los conoceremos en persona! —exclamó Ino mientras caminaban hacía el escenario.
—Lo sé, ¡es genial! —prosiguió Tenten.
—Esto será fantástico —comentó Sakumi al tiempo en que subían al escenario. Todas tomaron sus instrumentos y revisaron que el sonido estuviese bien, Sakura les repartió las partituras con las especificaciones pertinentes para cada una y comenzaron a ensayar sus partes.
Unos minutos después, los chicos aparecieron con su indumentaria de nubes rojas y el antifaz.
Las chicas los saludaron con una gran sonrisa, los chicos solo asintieron. Y sin decir una sola palabra, comenzaron a conectar sus guitarras. Pain se colocó a un lado de Hinata en el teclado y Deidara con Tenten en la batería, ya que probarían un cambio de baterista a media canción.
Itachi se colocó al frente con Sakura, ambos con una guitarra eléctrica. Se regalaron una sonrisa y observaron la partitura.
Tenten levantó las baquetas y golpeó tres veces, a la cuarta, las guitarras eléctricas de Sakumi y Sasori junto con la batería comenzaron a sonar. Conforme la melodía avanzaba, los demás instrumentos se iban uniendo… Itachi y Sakura se encargaron de hacer unas variaciones con sus guitarras para darle un toque aún más rockero.
Estuvieron repasando la canción sin letra cinco veces, antes de que decidieran incluirla. Las voces de Sakura e Itachi juntas sonaban realmente bien; la joven Haruno sonreía al cantar, la hacía muy feliz poder cantar con su novio.
—No está nada mal —comentó Pain luego que terminaran la séptima prueba—. Las felicito —les dijo haciéndolas sonreír.
—Gracias a ustedes —les dijo Ino.
Los chicos sonrieron y se miraron fugazmente antes de asentir, llevaron una mano a su antifaz y lo retiraron de golpe. Las chicas abrieron la boca y los ojos desmesuradamente, no podían creer lo que estaban viendo.
¿Ellos son…?
Pero lejos de sorprenderles lo que veían, les sorprendió aún más el ver a Sakura como si nada acercarse a Itachi y besarlo en los labios.
Continuará…

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