jueves, 28 de junio de 2012

AP Ep

Aquí les dejo el Epílogo.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU. Usaré los fragmentos de las siguientes canciones: My happy ending, de Avril Lavigne. I hate myself for loving you, de Joan Jet. Ámame como soy, de DKDA. Y, Tan sólo tú, de Nek ft. Laura Pausini.
¿AMOR PLATONICO?
By Tsukisaku
.
EPÍLOGO
.
El —ahora— famoso, y reconocido por todo el continente asiático: Akatsuki, está por arribar al aeropuerto de la ciudad de Tokio. Varios medios de comunicación se han dado cita en el lugar para lograr entrevistarlos; cientos de fans los esperan eufóricamente y con ansias de poder tomarles alguna foto, o de obtener un autógrafo. La banda regresa a su ciudad natal, luego de haber estado en el extranjero por más de un año, promocionando su más reciente material discográfico: Fuego en el horizonte.
¡Y justo ahí aparecen! —exclamó la reportera con efusividad. La cámara de video hizo un acercamiento hacía los chicos. Donde aparecieron: Deidara, Kisame, Sasori, Pain e Itachi; vestidos de manera casual y usando unas gafas oscuras. Las fans al verlos, comenzaron a gritar y a moverse de manera inquieta, con tal de lograr acercarse hacia donde ellos se hallaban.

Continuó con la vista fija en la pantalla de la televisión y sintió una opresión en el corazón, en cuanto la imagen del joven Uchiha, apareció. Le parecía mucho más atractivo que antes, tenía ese porte sexy e intimidante que siempre le había fascinado. Su estomago dio un vuelco y soltó un pequeño suspiro. Le parecía que la fama le sentaba de maravilla, ahora era el vocalista y guitarrista de una banda que se hacía más famosa a cada momento, y todo, gracias a que siempre se esforzó al máximo por cumplir sus objetivos. Un nuevo suspiro brotó de sí, y su mente la regresó justo cinco años atrás…
Habían pasado exactamente siete meses, desde que Itachi y los demás chicos, partieron a Londres para tomar un curso intensivo especial, en la Royal Academy of Music. Durante ese lapso de tiempo, Sakura se ocupó de hacer su viaje a Nueva York con sus amigas, de trabajar en una audición para ingresar a Julliard y en terminar la preparatoria. Siempre trató de mantenerse ocupada para no pensar en Itachi y en el hecho de que no tenía la más remota idea de cómo se encontraba. Se recordaba a sí misma, que el Uchiha mayor se hallaba ocupado con su música, y que debía respetar eso.
El día de la graduación había llegado y todo el mundo estaba más ansioso de lo usual. Ese sería el día en que sus vidas darían un giro importante, y estaban muy entusiastas por comenzar una nueva etapa. Todos partirían a universidades diferentes, con el firme compromiso de no permitir que su amistad terminara o se perdiera solo porque si. Sakura y Hinata, asistirían a Julliard; mientras que Ino, Tenten y Sakumi, irían a la Royal Academy of Music. Sasuke estudiaría en Cambridge; mientras que Neji, Gaara y Naruto, asistirían a la Todai, en Tokio.
Un par de días más tarde, llegó el día esperado por muchos, Akatsuki regresaría a hacer el lanzamiento oficial de su primer disco. El centro principal: Hoshinofuru, estaba repleto de medios de comunicación y público en general, entre los que se hallaban, las Kunoichis y sus amigos. Sakura esperaba con ansias poder ver a Itachi nuevamente, le parecía que había pasado una eternidad desde la última vez que lo vio. Miles de preguntas cruzaban su mente, pero solo una era la que le importaba: ¿Itachi aún estaría interesado en ella?
En cuanto los dueños de Kyubi dieron el discurso de bienvenida, las luces cambiaron de tonalidades, y Akatsuki apareció en el escenario, como siempre, luciendo sus famosas capas de color negro con nubes rojas. El corazón de Sakura aceleró su paso, tanto que creyó que perdería el conocimiento en cualquier instante. Mordió su labio con fuerza y mantuvo los ojos bien abiertos… y en cuanto la música comenzó a sonar, esbozó una gran sonrisa, puesto que la canción era justamente aquella que escuchó en el primer concierto al que se presentaron con Tokubetsu. En ni un solo instante, despegó sus ojos de Itachi, estaba embelesada observándolo cantar. Y en el momento en el que el Uchiha posó sus orbes negros en ella, varias de sus inseguridades se esfumaron, pues justo ese brillo que tanto amaba, continuaba diciéndole en silencio cuanto la amaba.
Dos horas más tarde, el evento finalizó, y tras insistirle un poco a su padre, Sakura logró ver a Itachi. Era conciente de que si no hablaba con él en ese momento, no lograría hacerlo en un buen tiempo, ya que Akatsuki iría de un lado a otro promocionando su disco.
Se colocó en la puerta del camerino que les correspondía y esperó a que su respiración —y su corazón—, dejaran de ser tan frenéticos. Tomó una gran bocanada de aire y golpeó la puerta dos veces, casi enseguida la superficie se abrió, dejando ver a un pelirrojo. Sakura le indicó que guardara silencio, puesto que deseaba darle una sorpresa al Uchiha, Sasori aceptó y la dejó pasar. El azabache se hallaba sentado en uno de los sofás, con los ojos cerrados. Se acercó a él, mientras los demás miembros de la banda, se salían para darles privacidad. El último en salir, que fue Deidara, le colocó el pestillo a la puerta, antes de cerrarla. Las mejillas de Sakura se tiñeron de carmín ante esa acción, pero no replicó nada. Tomó asiento a un costado del azabache y colocó una de sus manos en su frío rostro, al instante, los ojos del chico se abrieron y se toparon con un par de orbes jades mirándolo con mucha ternura.
—Sakura —murmuró.
—Hola —contestó mientras bajaba su mano, Itachi al sentir eso, la atrapó rápidamente entre las suyas.
—Me alegra mucho verte.
—Y a mí —dijo esbozando una pequeña sonrisa. Tenía tantas ganas de abrazarlo y besarlo, justo como él.
Se observaron en silencio por un rato más, realmente había tanto que decir y tan pocas palabras para expresarse, que no sabían que hacer.
Itachi levantó su mano y acarició la mejilla derecha de Sakura, quien cerró los ojos al tacto.
—Te he extrañado tanto… —murmuró Sakura aún sin abrir los ojos.
—También yo —contestó—. Siento no haberte hablado, pero…
—Lo sé —interrumpió la chica, abriendo por fin los ojos. Mordió su labio y trató de controlar los impulsos que le decían que se lanzara a besarlo, y es que lucía tan atractivo, que le era casi imposible resistir.
Itachi deslizó uno de sus dedos a su labios y los acarició levemente, ¡Kamisama, realmente había extrañado esos labios!, y tras sopesarlo un poco, decidió eliminar la distancia que los separaba. Las mejillas de Sakura enrojecieron aún más, al tiempo en que su corazón daba un vuelco. Sus labios aún no tocaban los de Itachi, y ya podía saborearlos. Ambos cerraron los ojos y dejaron que sus labios se unieran dulcemente, una pequeña corriente eléctrica los recorrió a ambos y les erizó la piel. El contacto era tan suave, que quemaba. Sakura colocó sus manos en el cuello de la camisa de Itachi, en tanto él, rodeaba su cintura con la mano que tenía libre. Una vez que el aire comenzó a faltarles, se separaron un par de centímetros, sin alejarse realmente y dejaron que sus alientos se entremezclaran.
—Te amo Itachi —soltó Sakura con firmeza—. Siempre lo hice y siempre lo haré —abrió sus ojos y se topó con los ónice de él—. No importa que tan lejos estés, o que tan ocupado te encuentres, eso no logrará que yo deje de sentir lo que siento.
—También te amo Sakura… —murmuró—. Siempre será así.
Volvieron a unir sus labios, pero esta vez, de una manera más entregada y demandante. Como si quisiesen sacar todo ese fuego que los quemaba por dentro, tratando de compensar todos esos meses de ausencia.
—¡Es hora chicas! —exclamó la rubia con una gran sonrisa. Sakura regresó a la realidad y apagó el televisor. Le parecía que era el momento de dejar de pensar en tonterías del pasado, y concentrarse en el presente, uno en el que Itachi, no formaba parte.
Las cinco chicas atravesaron el oscuro pasillo, que ya les era bastante conocido, y una vez que llegaron al otro extremo, se acomodaron en sus respectivas posiciones. Respiraron con tranquilidad, para aplacar las mariposas en el estomago y esperaron…
—¡Buenas noches a todos! —exclamó el presentador—. Como siempre, ha llegado la hora de la música en vivo. Pero en esta ocasión, está con nosotros una banda consentida de Rakuen, una que hace cinco años no tocaba aquí… —hizo una pequeña pausa—. Démosle una calurosa bienvenida a… ¡Las Kunoichis!
El telón se levantó, mientras todo el mundo aplaudía de manera frenética. Las chicas esbozaron una sonrisa y Tenten procedió a dar la señal de inicio con las baquetas. Los distintos acordes que hacían los instrumentos, formaron una melodía, en la que la guitarra sobresalía.
Sakura se acercó al micrófono y comenzó a cantar:
Let's talk this over… (digamos que terminó)
It's not like we're dead… (no es que estemos muertos)
Was it something I did? … (¿fué algo que dije yo?)
Was it something you said? … (¿fué algo que tú dijiste?)
You were all the things I thought I knew… (fuiste como me imaginé)
And I thought we could be… (y lo que pensé seriamos)
You were everything, everything that I wanted… (fuiste todo eso, lo que quise)
We were meant to be, supposed to be, but we lost it… (lo que queríamos, lo que supusimos ser, pero nos perdimos)
And all the memories, so close to me, just fade away… (y los recuerdos cerca de mí, se desvanecen)
All this time you were pretending… (todo este tiempo pretendiste)
So much for my happy ending… (es mucho para mi final feliz)
Thanks for acting like you cared… (gracias por finger que me querías)
And making me feel like I was the only one… (y hacerme sentir única)
It's nice to know we had it all… (fue lindo lo que tuvimos)
And letting me know we were done… (y hazme saber donde quedamos)
Mientras cantaba, recordó la primera vez que vio a Akatsuki en ese escenario, y lo mucho que le entusiasmó la idea de poder subir al mismo, alguna vez. Y vaya que lo logró, y no solo eso, si no además ahora ya trabajaba en lo que más amaba: la música. No importaba todo lo que le costó, o lo que tuvo que sacrificar en el proceso, sabía que si una persona desea algo, debe luchar por ello con todas sus fuerzas.
Deslizó sus dedos por las cuerdas de la guitarra con avidez, y prosiguió cantando. Esa canción la había compuesto apenas hacía unos meses, justo cuando descubrió algo que le dolió en el alma, por eso la cantaba con tal sentimiento, que todos podían saborear lo que ella sentía.
So much for my happy ending… (es mucho para mi final feliz)
Una vez que finalizó la canción, continuaron con otra. Estaban muy felices de poder tocar nuevamente en Rakuen, el primer sitio que les dio la oportunidad de desarrollarse musicalmente., y del que lamentablemente tuvieron que despedirse cuando ingresaron a la universidad. Pasaron cuatro años de sus vidas, aprendiendo todo lo que debían sobre la música.
Después de su graduación; Ino, Tenten y Sakumi, viajaron a Nueva York, para reunirse con Sakura y Hinata. Tenían planeado pasar un tiempo en esa ciudad para tocar en algunos sitios, además de practicar sus nuevas canciones y dedicarse de lleno a su banda. Anhelaban perfeccionarse como banda, antes de regresar a Japón a grabar su primer Lp. Kyubi ya les había hecho la oferta, solo que antes de ingresar a una sala de grabación, querían divertirse un poco componiendo sin presiones y tocando en algunos lugares del extranjero.
Unos meses más tarde, regresaron a su ciudad y —prácticamente— enseguida, firmaron el contrato con la disquera y dieron inicio a las grabaciones. Las cinco chicas estaban más que felices, sobre todo, cuando terminaron de grabar el Lp, ya que la disquera les asignó a un manager que rápidamente comenzó a darles pequeñas tocadas que les fascinaban.
Eran felices al saber que ahora su realidad, era lo que siempre soñaron.
-o-
Más de un año fuera, ¿Quién lo diría?... observó a través de la ventanilla, y soltó un pequeño y casi imperceptible, suspiro. El cielo ya mostraba varias estrellas y todo parecía estar en relativa calma, extrañaba muchas de las cosas de esa ciudad, pero principalmente a una sola persona: Sakura. La cual por cierto, ahora mismo lo repudiaba con todas sus fuerzas.
La azafata avisó que podían retirarse los cinturones de seguridad y prosiguió a abrir las puertas del avión. Tomó una gran bocanada de aire y se deshizo del molesto cinturón, para después, ponerse de pie y encaminarse a la salida. Sus cuatro compañeros lo imitaron y salieron del avión, caminaron con tranquilidad por los pasillos del aeropuerto, hasta que llegaron a donde tenían que recoger su equipaje. Tomaron sus grandes maletas, se colocaron sus gafas de sol, que ahora mismo parecían un sello personal de ellos y se encaminaron a la salida.
A lo lejos, podían escuchar el bullicio de las personas que los esperaban. Su estómago dio un vuelco y apretó los dientes, no es que no le gustara ver a sus fans, si no que —hasta cierto punto—, se sentía asediado. Al paso de los años, se dio cuenta de que había unas seguidoras muy locas, tanto que no terminaba de sorprenderse. En cambio Deidara y Kisame, parecían más que felices de estar rodeados de ellas, siempre era lo que más buscaban.
—¿Ya escucharon? —preguntó entusiasmado el rubio—. Es hora de poner su mejor sonrisa.
Los demás rodaron los ojos y no hicieron ni un solo comentario. Cuando salieron, los gritos se incrementaron. Los guardias encargados de su seguridad, se colocaron a su alrededor, para evitar algún incidente. Varios reporteros comenzaron a tomar fotos y acercaron sus cámaras de videos, mientras otros trataban de estirar sus micrófonos, para que Akatsuki contestara algunas de sus preguntas.
Unos minutos más tarde, lograron salir de ahí y se montaron en la camioneta que los esperaba. La cual los llevaría a sus respectivos departamentos, Itachi fue el único que pidió que lo llevaran a: Inversiones S&I, y como estaban cerca de la zona, fue el primero en bajar de la camioneta.
Arrastró su maleta por el lobby y se encaminó a los elevadores, se subió a uno que estaba abierto y presionó el botón del último piso. Esperó en silencio mientras llegaba a su destino, en cuanto las puertas se abrieron, jaló su maleta y caminó hacía la oficina principal. La estancia completa estaba casi vacía, incluso únicamente quedaba una secretaria y un sujeto que estaba puliendo el piso. Se acercó a la secretaria y la saludó, la chica le regresó el saludo de manera educada y le informó que podía pasar. Itachi abrió la puerta y posó la vista sobre el hombre que trabajaba detrás del escritorio, el cual parecía estar muy ocupado con unos documentos.
—¿No deberías estar cenando con tú novia, o algo parecido? —preguntó desde el marco de la puerta. El aludido levantó la cabeza y esbozó una pequeña sonrisa de lado.
—Algo parecido —concordó.
Itachi se acercó y tomó asiento frente a él.
—¿Qué tal tú vuelo? —preguntó el Uchiha menor, mientras firmaba un par de documentos con rapidez.
—Bien —contestó—. ¿Qué tal los negocios?
—Hmph. Perfectos.
—Me alegra que mi dinero esté bien cuidado —comentó Itachi.
—Hmph.
Sasuke terminó de firmar y revisar un par de documentos, para después soltar un pequeño suspiro y recargarse en su asiento. Luego de que se graduara con honores de Cambridge, regresó a Japón, a hacerse cargo de su empresa. Durante su estancia en Inglaterra, únicamente se ocupaba de los números, mientras que en su tiempo libre, Itachi se ocupó de ver que se montaran las oficinas de la misma. Entre los dos, lograron sacar adelante su empresa de inversiones, así como de asegurarse que su padre se diese cuenta de cuan equivocado estaba. Itachi a través de clases a distancia, había logrado terminar su carrera, no deseaba dejarla a medias, y dejar que su padre le criticase por ello. Le costó muchas desveladas y algunos años hacerlo, pero lo logró, siempre con el apoyo de su hermano.
—¿Y qué tal tú noviazgo? —preguntó Itachi. Sasuke bufó y rodó los ojos.
—No tan mal —farfulló. No le agradaba hablar mucho de esos temas, ya que odiaba que le hiciesen burla—. ¿Algún avance con…?
—Hmph.
—Ya sabes como es.
¡Claro que lo sabía!
Y no la culpaba por estar molesta, o al menos, no tanto. Pero no lograba asimilar como es que Sakura prefería creer en chismes baratos, que en su palabra. Cerró los ojos y dejó que su mente recordara el pequeño "malentendido"…
Era el día en el que Akatsuki lanzaba su segundo material discográfico: Fuego en el horizonte, todos estaban sumamente entusiasmados debido a que el primer sencillo de ese disco, ya se encontraba en los primeros lugares de popularidad. Al evento acudieron los medios de comunicación más importantes, así como la gente más importante en el mundo de la música.
Itachi se sentía un poco mal de saber, que Sakura no asistiría ese día, pero también era conciente de que la chica se hallaba en los finales de la universidad y no podía darse el lujo de hacer un viaje de semejante magnitud, solo para estar una noche en Japón.
Esa noche, se quedó junto con sus amigos, pero después de un rato, todos lo dejaron solos para pasar el rato con alguien más. Así que se quedó cerca de la barra, bebiendo una cerveza, pensó en quedarse unos minutos y luego desaparecer. Pero no contaba con que Deidara, se "apiadaría" de su situación, y le mandaría a una "amiguita", para que pasase el rato. Al principio no le tomó mucha importancia, ya que simplemente no le prestaba mucha atención a la chica, incluso aunque ésta, se le insinuara de manera insistente. Pero a la mañana siguiente, se topó con la pequeña noticia de que había fotos de ellos, juntos, en Internet y varios medios de comunicación.
Lo cual no hubiese importado, si en dichas fotos, no pareciera estar "dejándose" hacer cosas no muy buenas, por aquella chica. En cuanto se enteró de ello, casi mata al rubio por los problemas en los que ahora estaba metido, sabía que en cuanto Sakura se enterase de ello, lo mataría. Y de hecho, no se equivocó.
En cuanto la joven Haruno vio aquel reportaje por Internet, casi le da un paro cardiaco al ver la noticia. Los encabezados decían algo así como: "El cotizadísimo Uchiha Itachi, vocalista de Akatsuki, fue captado con una posible conquista". Sakura no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, sencillamente no creía que Itachi la hubiese cambiado por otra, pero las fotos parecían hablar por sí solas. Y justo antes de comenzar a aventar cosas por la ventana, su móvil sonó, lo tomó y observó en la pantalla el nombre que menos deseba ver en aquellos momentos.
—¿Qué quieres? —gruñó furiosa, después de sopesar el contestarle o no.
—Veo que ya te enteraste —comentó fríamente el Uchiha—; y antes de que te creas todas esas mentiras, déjame decirte que…
—¿Mentiras? —gritó interrumpiéndolo—. ¡A mi no me lo parecen, ¿Te crees que nací ayer?
—Sakura —comenzó de nuevo—. Esas fotos no…
—¡Que rápido me olvidaste! —dijo interrumpiéndolo nuevamente—. Ahora veo que el estar separados es lo mejor, que tengas una linda vida Uchiha —y sin más, cortó la comunicación.
Itachi no comprendía porque Sakura no escuchaba sus explicaciones, en un principio imaginó que se debía a que la noticia estaba muy reciente, así que optó por darle tiempo. Pero después de un par de meses, en los que ella se negó a atender sus llamadas, decidió dejar las cosas tal y como estaban, después de todo debía concentrarse en su música. Y con el paso del tiempo, logró dejar de martillarse con lo mismo y decidió que si las cosas debían arreglarse, pues pasaría tarde o temprano.
—Aunque creo que el hecho de que ya no la busques —le dijo Sasuke, sacándolo de sus pensamientos—. Logró que confirmara lo que tanto imaginó.
—Lo sé.
En su momento también estuvo molesto, por eso es que tomó una mala decisión, pero en vista de que Sakura no parecía querer buscarlo, debía hallar la manera de obtener el perdón de la chica. Después de todo, era la mujer que amaba.
El lunes por la mañana, las Kunoichis se encaminaron a Kyubi, ya que Kurenai les había comunicado que tenía un buen contrato para ellas. Aquella mujer, era su manager y la encargada de conseguirles sus presentaciones. Las chicas arribaron a la casa productora, justo a las nueve de la mañana, y enguanto estuvieron listas, pasaron a la oficina principal.
—Buenos días chicas —las saludó Jiraiya.
—Buenos días —saludaron al unísono.
—Tomen asiento —les indicó Minato con una gran sonrisa. Las chicas se acomodaron en los enormes sofás y esperaron a escuchar lo que ellos tenían para decir.
—Como bien saben —comenzó Kurenai—, su Lp está por salir a la venta, y su primer sencillo es todo un hit.
—Así que pensamos que es hora de avanzar un poco más —continuó Fujitaka—. Ya saben, congeniar con grandes celebridades de la música.
—Por lo tanto, llegamos a un acuerdo, para que ustedes abran el primer concierto que dará Akatsuki en el auditorio principal de Tokio, éste sábado —concluyó Kurenai.
Las chicas abrieron los ojos como platos, todas, excepto Sakura, comenzaron a gritar de alegría. Era una gran oportunidad de que más personas las escuchasen en vivo.
—Pero eso no es todo —les dijo Minato, logrando llamar su atención nuevamente—. Dado que ustedes tienen un dueto grabado con ellos, acordamos con Kakashi, que también interpretaran el tema durante el concierto.
Si antes estaban alegres, ahora estaban más eufóricas. La única que no decía nada era Sakura, y es que muy en el fondo le aterraba la idea de tener que volver a cantar con el Uchiha mayor. Sabía de sobra que sus sentimientos por él, aún seguían latentes y que enguanto lo tuviese cerca, olvidaría lo sucedido y cedería. Y eso no podía pasar, no podía caer de nuevo, no después del engaño.
—¿No dirás nada Sakura? —le preguntó su padre. Ella lo miró y negó con la cabeza.
—No hay nada que deba decir.
Sakumi le dio un codazo y una mala mirada. Sakura se mordió la lengua y solo se limitó a murmurar que aceptaría, porque era bueno para la banda. Firmaron el contrato y se resignó.
Era conciente de que no debía mezclar sus problemas personales con el trabajo, así que haría las cosas de la mejor manera posible. Y si eso implicaba cantar con su antiguo amor, pues lo haría.
Durante los siguientes días, no tuvo ninguna noticia de Itachi, y tampoco es que le sorprendiese; pero pensaba que la buscaría para hacer las pases o algo, ya que cantarían juntos. Decidió no pensar mucho en el tema, ya que comprendía, que Akatsuki estaría ocupado en algunos eventos: firmas de autógrafos, presentaciones en tv, radio, y algunas otras cosillas. Así que se mantuvo ocupada ensayando viejas canciones y las nuevas que interpretarían en el concierto.
El viernes por la noche, se encerró en su habitación ya que tenía muchas ganas de descansar y así, poder despertarse relajada. Se dio una larga ducha relajante, se colocó la pijama y se metió dentro de sus mantas. Estaba por quedarse dormida, cuando el ruido de su móvil le pegó un pequeño susto, lo tomó y se fijó quien la llamaba.
—¿Qué pasa Ino? —preguntó con pesadez—. ¿Has visto la hora?, pasan de las once.
—Lo sé señorita gruñona —le dijo la rubia—, pero debes ver la televisión ahora mismo.
—¿Qué?
—¡No preguntes frentona y ponle al canal setenta y ocho! —gritó Ino.
—Vale —bufó al tiempo en que encendía la luz de su lámpara y estiraba su mano para tomar el control de la televisión. Tecleó el canal que su amiga le dijo y se dio cuenta de que se trataba de una entrevista en vivo con Akatsuki, así que rodó los ojos.
—¿Por qué me interesa esto? —le preguntó de mala gana.
—Les están preguntando cosas de su vida personal —le dijo la joven Yamanaka—. Y creo que te puede interesar lo que diga cierto Uchiha.
—No me interesa nada de…
—¡Sólo velo y no discutas! —le gritó—. De hecho, llamaré a Sakumi y le diré que te obligue a verlo —y sin más, cortó la llamada.
Sakura rodó los ojos y dejó el teléfono en su mesilla de noche. Un par de segundos después, ingresó su prima con una sonrisa, que le pareció muy molesta a Sakura.
—Borra esa estúpida sonrisa… traidora —masculló al tiempo en que Sakumi se acomodaba a un costado de ella.
—También creo que es bueno que la veas…
La Haruno mordió su labio y no dijo nada, después de todo, aunque le costara admitirlo… curiosidad, si tenía. Cruzó los brazos a la altura del pecho, y concentró toda su atención en el televisor.
La presentadora, se hallaba terminando de entrevistar a Sasori, el cual no parecía muy contento de verse interrogado. Una vez que terminó, fue el turno del azabache.
—Itachi —comenzó la conductora—. Creo que comenzaré con la pregunta del millón —le dijo esbozando una sonrisa, que incomodó al Uchiha—. Nuestros reporteros hicieron un poco de su trabajo, y queremos preguntarte por alguien… ¿Quién es Haruno Sakura?
La aludida tragó saliva y abrió los ojos como platos, ¿Cómo es que los medios sabían de ella, aún no era tan famosa ni nada por el estilo?
Itachi continuó en silencio, así que la mujer volvió a hablar.
—Sabemos que pertenece a una banda llamada: Kunoichis —hizo una pausa—; pero, ¿Quién es ella para ti?, ¿A caso es tú novia?
—Sakura es… la mejor amiga de mi hermano.
La joven Haruno abrió los ojos como platos, al tiempo en que sentía una fuerte ira apoderarse de ella, ¿Eso era todo?, ¿La mejor amiga de su hermano?
Apagó el televisor y aventó el control al suelo llena de rabia.
—¿Por qué haces eso? —la reprendió Sakumi.
—¿Has escuchado lo que dijo? —gritó.
—Si, pero no había terminado y…
—¡No me interesa! —la interrumpió—. ¡Quiero estar sola, vete Sakumi! —le dijo, para después taparse hasta la cabeza con las mantas. La otra Haruno obedeció y corrió a su habitación, para ver si terminaba de ver la entrevista.
Las lágrimas comenzaron a juntarse en sus orbes, tenía un fuerte nudo en la garganta y tenía ganas de matar a alguien. No comprendía como es que Itachi decía eso de ella. ¡Eso es todo!, Solo soy amiga de Sasuke y nada más, ¿acaso nunca signifiqué nada para él?
La primera gota salada resbaló por su mejilla y le siguieron muchas más, le dolía el pecho y sentía como si le hubiesen clavado una daga en el corazón. ¡Lo odiaba!, y quizá más que eso, ahora no sabía como hacer para no matarlo al día siguiente.
¿La mejor amiga de su hermano?, ¡Maldito!... e inevitablemente, los recuerdos de la noche de hace cuatro años, regresaron a su memoria…
—También te amo Sakura… —murmuró—. Siempre será así.
Volvieron a unir sus labios, pero esta vez, de una manera más entregada y demandante. Como si quisiesen sacar todo ese fuego que los quemaba por dentro, tratando de compensar todos esos meses de ausencia.
La joven Haruno se sentó a horcadas sobre él y deslizó sus manos al cabello del chico, para después enredar sus dedos en aquellas hebras azabaches, que tanto amaba. Por primera vez en mucho tiempo, sentía su corazón latir con tal fuerza, que pensó que se saldría de su lugar. Deseaba con todas sus fuerza poder fundirse con Itachi, anhelaba sentirlo dentro de ella, y hacerle saber cuanto lo amaba y cuan dispuesta estaba a luchar por esa relación. Itachi aferró sus manos en la cintura de Sakura y continuó succionando sus labios y su lengua con una pasión que le era desconocida. Nunca se había sentido tan desesperado por estar con alguien, como ahora con Sakura. Lo cual lo asustaba y lo alegraba, porque eso significaba que de verdad la amaba demasiado.
Una vez que el aire comenzó a hacerles falta, deslizó su boca a ese cuello que tantas ganas había tenido de probar. Era tan cremoso y suave, que parecía invitarlo a morderlo y saborearlo, hasta el cansancio. Mientras tanto, Sakura se dedicó a soltar pequeños suspiros y a acariciar la espalda del chico. Unos segundos después, se decidió a ir por un poco más, así que bajó sus dedos al borde de la polera del chico y lentamente comenzó a subirla, para despojarlo de la prenda. Itachi levantó las manos y dejó que Sakura acariciara su torso, podía sentir como si le pasasen una brasa caliente, todo su cuerpo ardía y no sabía si lograría contenerse, sobre todo, cuando Sakura dejó pequeños besos sobre su piel.
—¿Estás segura? —preguntó en un suspiro.
—Más que nunca —le dijo separándose levemente, para después despojarse de su blusa ella misma.
—¡No pienses en ello! —gritó Sakura—. No volverás a pensar en eso… ¡jamás!
Ahogó un grito en su almohada y continuó llorando un poco más, hasta que el sueño la venció por completo. Le parecía que después de todo lo pasado, Itachi si era su amor platónico.
A la mañana siguiente, se levantó más tarde de lo normal y no dejó que nadie quisiera hablarle del tema. Se negó a escuchar a sus amigos e incluso a Sasuke, con el que siempre hablaba de todo. No quería que ellos lo defendieran como siempre, estaba harta de escucharlos decir: "las cosas no son como parecen, Sakura"
¡Pero claro que lo eran!, ¿o la creían idiota?
Deseaba con todas sus fuerzas, que el día pasara rápidamente. Hizo las pruebas de sonido, y se alistó para el concierto, el cual daría inicio en treinta minutos. Durante ese tiempo, se la pasó con los auriculares puestos, escuchando música a todo volumen. No deseaba que nadie interfiriese en su meditación.
Sus amigas la observaban y se sentían mal por ella; habían tratado de hacerla comprender que lo que ella vio no fue lo que creía, pero en cuanto tocaban el tema, les gritaba y las amenazaba con no cantar en el concierto. Y aunque eso era aún más egoísta, la conocían y sabían que podía hacerlo.
El tiempo pasó rápidamente, y pronto Kurenai les avisó que era hora de salir a cantar. Las chicas se alistaron y salieron al escenario, donde un público muy eufórico, las recibió. Cada una se colocó en su posición correspondiente y comenzaron a tocar.
Sakura cantaba con emoción, olvidando todo lo que traía en la cabeza. Por suerte, la música la relajaba y la transportaba lejos de los problemas. Observó a sus amigos en primera fila y sonrió. Naruto, Sasuke, Gaara y Neji, las apoyaban, hasta en los momentos más complicados y eso le alegraba.
Su tiempo transcurrió de manera veloz, y pronto llegó el turno de su última canción. Tenten sonó sus baquetas y rápidamente todas comenzaron a tocar una de las canciones que Sasuke había cantado con ellas en alguna ocasión. Así que dejó la guitarra y tomó únicamente el micrófono.
Midnight gettin' uptight Where are you… (Es medianoche y yo buscándote por todas partes)
You said you'd meet me now it's quarter to two… (dijiste que te ibas a encontrar conmigo, pero son cuarto para las dos)
I turn my back and you're messin' around… (Me doy media vuelta y tú te pones a coquetear)
I think of you every night and day… (Pienso en tí todo el día y toda la noche)
You took my heart then you took my pride away…
(robaste mi corazón y también mi orgullo)
Estaba por comenzar otra de las estrofas, pero alguien más se le adelantó e hizo escuchar su voz por todo el auditorio.
Daylight spent the night without you… (Durante todo el día hasta la noche sin tí)
Sakura no necesitó girarse, para saber de quien se trataba. Conocía esa voz mejor que cualquier otra, la ira regresó a ella y se negó a mirarlo, ya que si lo hacía, temía que terminaría lanzándolo por el escenario.
But I've been dreaming 'bout the loving' you do… (pero he estado soñando con el amor que me das)
I won't be as angry 'bout the hell you put me through…
(no me enojaré por todo el infierno que me haces vivir)
I think of you every night and day… (Pienso en tí todo el día y toda la noche)
You took my heart then you took my pride away…
(robaste mi corazón y también mi orgullo)
Y cuando el coro llegó, no le quedó más remedio que unir su voz a la de él…
I hate myself for loving you… (Me odio a mí mismo por amarte)
Can't break free from the things that you do… (no me puedo liberar de las cosas que tú me haces)
I wanna walk but I run back to you that's why…
(me quiero ir pero regreso a ti, y es por eso que)
I hate myself for loving you… (me odio a mí mismo por amarte)
La canción finalizó y los gritos no se hicieron esperar, el público no podía creer que el mismo Uchiha Itachi, hubiese salido al escenario antes de tiempo. Las Kunoichis estaban tan o más sorprendidas, que los espectadores mismos, a excepción de una sola persona.
Sasuke había telefoneado a su hermano, justo antes de que el concierto iniciara, para contarle lo que estaba pasando con Sakura y lo molesta se hallaba. Así que le pasó el pequeño dato de que la última canción que interpretarían, sería la que él mismo cantó con ella a dueto, algunos años atrás. Y sin pensarlo dos veces, Itachi hizo lo que su hermano le sugirió.
El telón volvió a cerrarse y las chicas dejaron sus instrumentos, para después dejar el escenario. Sakura caminó con rapidez lejos de ahí, o de verdad, mataría al Uchiha, pero antes de avanzar dos metros, el azabache la interceptó.
—Sakura.
—¡No me toques! —gritó soltándose del agarre—. ¡No quiero que te vuelvas a acercar a mí en toda tú vida!
Le dijo y enseguida echó a correr a su camerino, estaba furiosa, tanto que tenía ganas de lanzar objetos por oda la habitación. Las lágrimas no se hicieron esperar y comenzaron a brotar por sus mejillas, no comprendía porque Itachi siempre tenía que hacerlo tan difícil.
Pegó su frente a una de las paredes y trató de calmarse. Las chicas entraron a la estancia y se quedaron en silencio, la única que se acercó fue Ino.
—Sakura —inició.
—No Ino, ¡déjame sola!
—¡Hay por favor! —exclamó Sakumi. Se acercó a ella y la giró, para después darle una bofetada que sorprendió a todas—. ¿Quieres dejar de hacerte la víctima?, ¿Por qué eres tan cabezota?, ahora quieras o no, verás la verdad.
La jaló del brazo y la obligó a sentarse en uno de los sofás. Tenten colocó una cinta de video en el reproductor y, después de encender la televisión, dejó correr la grabación.
Sakura no dijo nada y observó la pantalla, era la grabación del programa de la noche anterior.
—Itachi —comenzó la conductora—. Creo que comenzaré con la pregunta del millón. Nuestros reporteros hicieron un poco de su trabajo, y queremos preguntarte por alguien… ¿Quién es Haruno Sakura?... Sabemos que pertenece a una banda llamada: Kunoichis —hizo una pausa—; pero, ¿Quién es ella para ti?, ¿A caso es tú novia?
—Sakura es… la mejor amiga de mi hermano —contestó—. Por eso es que la conozco desde hace varios años, y… —hizo una pequeña pausa—. Efectivamente, es mí novia y la mujer que más amo.
La joven Haruno abrió los ojos como platos y contuvo la respiración. ¿Itachi dijo… que era la mujer que más amaba?
—Y sé que siempre me han tratado de relacionar con otras mujeres —continuó—. Pero yo jamás la engañaría, no he conocido mujer más autentica y hermosa en el mundo. Yo la amo.
Nuevas lágrimas rodaron por sus mejillas, se sentía la mujer más miserable del mundo. Ella le había gritado e insultado, ¿y él?, decía a un medio de comunicación, cuanto la amaba.
—Soy una idiota —murmuró.
—Lo siento mucho Sakura, tratamos de decirte… —le dijo Ino—. Pero con lo cabezota que eres…
—Le acabo de gritar horrible…
—Debes disculparte —le dijo Hinata—. Quizá de la misma manera en que él lo hizo…
Las chicas sopesaron la idea y les pareció magnifica. Si Itachi intervino en su concierto, ella también podía hacerlo ¿no?
Limpió sus lágrimas y se maquilló nuevamente, no podía salir con esa facha o se asustarían.
El Uchiha mayor ni si quiera tuvo oportunidad de sentirse mal, ya que su turno de salir al escenario había llegado. Así que lo único que le quedó por hacer, fue poner su mejor cara y salir a cantar. Lo mataba el hecho de que Sakura no confiase en él, pero por ahora, no quedaba nada más por hacer.
Llevaban poco más de treinta minutos cantando. Itachi ya se hallaba más tranquilo, de hecho, ni pensaba en lo sucedido. De momento, la música era lo único en su cabeza.
Una nueva canción inició; Itachi se acercó al micrófono y dejó escuchar su voz…
Otro día más,
que se desprende de mi cuerpo una razón de amar,
de compartir contigo mis sentidos al cantar,
que entiendas que mi música es para ti.
Así quiéreme,
así como yo soy un loco que te ofrece amor,
un despiadado amante de la vida y la pasión,
un soñador que insiste en ser tu religión.
En ese momento, la voz de Sakura, resonó por el auditorio.
Yo te seguiré,
en cada paso de tu vida me recargaré
para envolver tus sentimientos cada anochecer
quiero estar contigo siempre hasta el final.
Itachi esbozó una sonrisa en cuanto la escuchó, ¿Cómo no reconocer esa voz que tanto amaba? Sakura se situó a un lado de él y continuó cantando.
Te llevare en mi voz,
te robaré el corazón,
me contaminas sin saber que
tú eres parte de mi inspiración
Ámame tal como soy y sígueme hasta el final
de esta carrera que estoy cruzando,
súbete a mi corazón no puedo detener el vuelo
de mi vida cautiva.
En ningún momento dejaron de verse a los ojos, Sakura trató de hacerle ver lo arrepentida que estaba y todo lo que lo amaba.
Ámame tal como soy y sígueme hasta el final
de esta carrera que estoy cruzando,
súbete a mi corazón no puedo detener el vuelo
de mi vida cautiva.
La canción terminó y —nuevamente—, el público estalló en gritos y aplausos. Y antes de que alguien lo previera, Sakura jaló a Itachi del cuello de la camisa y estampó sus labios contra los suyos.
—Te amo —susurró Itachi.
—Lo sé, también yo… con todo mi corazón —le dijo—. Y espero que me perdones, fui muy tonta…
Pero antes de que lograra decir algo más, el Uchiha mayor volvió a besarla. El público grito eufórico, y los demás Akatsuki los observaban divertidos, así como las Kunoichis que veían desde un costado del escenario. Pain se acercó al micrófono y les anunció que había llegado la hora de un dueto muy especial, entonces las chicas corrieron al escenario y tomaron sus instrumentos correspondientes. Sakura le regaló una sonrisa a su novio y se quedó cerca de él, para cantar a su lado.
Todos se acomodaron y tomaron sus instrumentos, las guitarras eléctricas de Sakumi y Sasori fueron las primeras en escucharse, para después acompañar la voz de Sakura…
Porque me gustas de todos modos de cada lado y perspectiva tú;
si tú me faltas se me hace un nudo, no respiro me duele el corazón.
Hinata y Pain en los teclados prosiguieron a tocar, acompañando la voz de Itachi…
¿Por qué no pides que te perdone?, Y si me abrazas no te cansas de jugar;
así consigues que muera un hombre, con la inocencia de pudor que no tendrás.
Tan sólo tú viviendo en mí, siempre tú para mí;
Tan sólo tú y dime que yo también para ti seré.
Tenten y Deidara —como suplente— en la batería prosiguió, al igual que Kisame e Ino en el bajo.
Porque eres bella y me haces daño, mas no te importa ni siquiera tú lo ves;
después esperas llegar la noche, para amarnos como la primera vez.
Sakura se unió a Itachi y continuaron cantando juntos…
Tan sólo tú en mi soñar, siempre tú seguirás;
tan sólo tú para mí no se ve a nadie más aquí
a tu lado estoy conquistado
tu esclavo soy (tu esclava soy)
eras nada mas (eras sólo tú)
tan sólo tú (tan sólo) viviendo en mí
siempre tú (sólo para mí)
tan sólo tú (tan sólo diciéndome)
sólo tú (sólo para mí)
Y por último unieron el sonido de sus guitarras…
Tan sólo tú viviendo en mí,
siempre tú (siempre tú siempre para mi),
tan sólo tu y dime que todo el resto no importa (el resto no importa)
No nos importa,
Todo el resto eres sólo tú…
Sus labios volvieron a unirse en un beso lleno de amor. Eran consientes de que tenían sus altas y sus bajas como cualquier pareja, pero también que a pesar de todos los años que habían pasado, su amor no dejaba de incrementarse.
Agradecían que la música fuese el principal motor de su amor, ya que sin ella, probablemente jamás hubiesen estado juntos.
* Fin Epilogo *
La música es el arte más directo, entra por el oído y va directo al corazón.
(Magdalena Martínez)

6 comentarios:

  1. Bueno... no tengo que decir de este fic... solamente que me encanta la historia... en realidad AMO todas las historias que escribes jeje... aunque, que no te parezca mal ni mucho menos jeje,ademas solo es mi opinion... pero no me gusta el personaje de Sakumi... y repito que es mi opinión así que no te preocupes ni lo tomes a mal... y si me preguntas el por qué pues no sabria decirtelo asi que... jajajaja

    Bueno... me encantaria que me pudieras responder ^^
    Sigue así con las historias ;P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!
      No me parece mal jaja
      Cada persona tiene derecho a gustar de unas cosas y de otras no :)
      Y me alegra que te guste lo que escribo, es genial que te tomes el tiempo para decirmelo ;)
      Cuidate y nos estamos leyendo.
      ¡Sayo!

      Eliminar
  2. Pense que núnca terminaria de leerlo ya deseaba ver el final de este fic, me dejó sin palabras ._. y di con él por fanfiction y no me arrepiento *0* de darle el seguimiento debido x3...

    ResponderEliminar
  3. :) Me fascino me encanto... osea la vuelta que le diste con el ultimo capitulo y después con el epilogo te juro que me dejaste con la boca abierta! :) Amo tus fics lastima lo de fanfictions.net malditos histericos que no aman el lemon!
    Es la primera vez que comento pero no que leo :3

    ResponderEliminar
  4. Me súper encanto tú FanFic.
    Me hizo reír, llorar, sin duda de los mejores ItaSaku que he leído. Ojalá que escribas otro ItaSaku.
    Me dajaste sin palabras, realmente me encanto.
    Aunque, me hubiera gustado mucho que tuviera más capítulos (no me conforme xD).
    Sin más; me despido, nos vemos.

    ResponderEliminar
  5. Me leí dos de tus Fics en una noche, me encanta la redacción de verdad, por fin encuentro alguien que es fluida :3 te felicito escribes hermoso, pero sabes me encantaría leer más cosas sobre tenten y neji me parece una buena idea descubrir sus secretos ... ¡es que son tan misteriosos!, ¿qué habrá tras la puerta cerrada de su habitación? mmmmm me hace querer escribir algo yo pero no sería igual la emoción de descubrir cómo son... otra de las parejas que me encantaría que escribieras es sakura y kakashi ¡Dios! esa pareja también me intriga mucho, no sé por que me estoy explayando mucho jaja pero el punto es que he leído Fics que no son tan buenos con estás parejas sin embargo por fin encuentro una chica con este talento y quisiera ver si podrías considerarlo, POR FAVOOOR ya sabes que aquí tienes una admiradora más de tu trabajo.

    -Kathya :3

    ResponderEliminar