jueves, 7 de junio de 2012

Engañosamente Sexy

Aquí les dejo un nuevo OS, que espero sea de su agrado. Aclaro que es lemon, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
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Advertencia: Esta historia es totalmente erótica, así que si a alguien le desagrada el lemon, le informo que mejor se abstenga de leer. Sobre advertencia, no hay engaño.
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ENGAÑOSAMENTE SEXY
By Tsukisaku
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—¿Por qué yo no sabía eso? —pregunté completamente confundida.
—Lo sabías —masculló secamente. Lo miré fijamente y él se limitó a observarme con esa expresión suya de indiferencia. ¿Acaso bromeaba conmigo?, fruncí el ceño e intenté recordar si en alguna ocasión, él verdaderamente me había comentado algo alusivo al tema, pero nada acudía a mi mente. La única vez que le pregunté directamente sobre eso, él contestó con uno de sus estúpidos monosílabos… ¡Claro!, Sakura tonta, eso debió significar un sí. Rodé los ojos y resistí las ganas de golpearlo. ¿Por qué no podía aprender a hablar bien como la gente normal?, ¿Por qué siempre tengo que estar adivinando si su típico: "Hmph", es una respuesta negativa o positiva?
Porque así lo amas… me recordó mi vocecilla interior. Solté un gran y pesado suspiro. Ok, esa puede ser una excelente razón. Me perdí en la oscuridad de sus ojos y el enojo que sentía, comenzó a disiparse.

—¿De verdad tengo que usar un…? —pregunté tontamente, sabiendo que la respuesta era completamente afirmativa. Él asintió y bufé.
—No podré ir por ti, así que tendrás que llegar sola —informó fríamente. Hice un mohín y asentí. No podía decirle que si no pasaba por mí a mi casa no iría, porque de sobra sé que igual terminaría asistiendo a la dichosa fiesta. Primero, porque tengo mucha curiosidad de conocer al hermano –del que yo no sabía nada, claro– de mi novio; y segundo, porque no voy a permitir que ninguna tipa se le acerque de más a lo que es mío.
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Durante toda la mañana, me la pasé buscando el atuendo que usaría esa noche en la residencia Uchiha. Sigo pensando que es ridículo, digo, ¿Qué sentido tiene usar antifaces?... en fin, siendo novia de Sasuke, no me queda otra más que aceptar. Volví a observar el vestido que usaría y sonreí, al menos estaba bonito. Era corto y sin mangas, de color rojo en el área del busto y negro en todo lo demás, ajustado completamente de arriba y con vuelo en la parte de abajo. Y mi antifaz, igualmente era rojo con negro y llevaba algunos adornos muy bonitos. Cuando Sasuke me vea, se quedará mudo.
Tardé casi dos horas arreglándome, pero valió la pena. Había decidido hacerle unos rulos a mi cabello, por lo tanto lucía bastante bien, no me había maquillado mucho, pero resaltaban mis ojos y mis labios lo necesario. Me coloqué el vestido, los zapatos y me coloqué un abrigo negro. Tomé el antifaz y salí de la casa. Durante todo el trayecto, me la pasé tratando de imaginar cómo sería el hermano de Sasuke… ¿serían parecidos?
En cuanto ingresé a los terrenos de la residencia, me maravillé al ver la cantidad de coches que estaban aparcados. Será la fiesta del año. Bajé del auto y me coloqué el antifaz, caminé a la entrada y me encontré a Mikoto, estaba hermosa en ese vestido estilo victoriano.
—Luces hermosa, Sakura —me saludó y sonreí, sonrojándome levemente.
—Gracias, aunque no tanto como tú —respondí amablemente—. ¿Ya llegó Sasuke?
—Oh, sí querida. Está arriba con su hermano, alistándose.
Asentí y me invitó a pasar. Intenté controlar mis nervios y me adentré a la estancia principal. Todo estaba perfectamente adornado, había luces de color azul por toda la casa, lo que le daba un toque interesante y reservado. Me topé con varias personas conocidas y las saludé levemente, mi único objetivo era hallar a Sasuke. Me detuve de pie cerca de la escalera principal y tomé una copa de vino que me ofrecían, mientras bebía, observé del otro lado de la estancia al dueño de mi corazón. Era completamente inconfundible, ya que ese cabello rebelde y esa espalda son únicos. Sonreí y me acerqué a él, me di cuenta que le estaba dando algunas instrucciones a un par de meseros, así que en cuanto ellos se alejaron, lo abracé por la espalda.
—Apuesto a que luces todo galante con tu antifaz — susurré y él se giró. Su traje era simple, de color gris oscuro, y el antifaz era negro. Y lucia perfecto. Sus ojos negros me observaron con detenimiento y mi corazón comenzó a latir ruidosamente—. ¿No dirás nada de mi atuendo?
—Hmph.
Rodé los ojos y me golpeé mentalmente, a veces me pregunto ¿Por qué me molesto en preguntarle cosas, si sólo contestará con estúpidos monosílabos?
—Mejor bésame —lo jalé del cuello de su camisa y atrapé sus labios; sus manos se ciñeron a mi cintura y yo enredé mis manos en su cabello. Escuché como la música comenzaba a sonar y me sonrojé. La fiesta ya había comenzado de manera oficial, y yo aquí intentando comerme vivo a mi novio—. ¿Bailemos, si? —le pregunté, cuando por fin soltó mis labios. Esbozó media sonrisa y negó con la cabeza, me tomó de la mano y me guió a través de los pasillos.
Era una casa bastante grande, así que tenía bastantes habitaciones y lugares con mucha privacidad. Cuando sentí que nos alejamos bastante, miré que estábamos en una especia de solárium, había vitrales de colores muy bonitos y el techo era de cristal, así que se podían ver las estrellas. Estaba oscuro, pero no tanto como para no ver nada, ya que la luz que se filtraba de la luna iluminaba lo suficiente. Lo único que había allí, era un gran sofá y un par de plantas de adorno en los rincones.
—¿Qué hacemos aquí? —pregunté y él únicamente se limitó a besarme.
¿Cómo se puede negar una a estos besos?
Mientras nos besábamos, sentí mi espalda chocar contra la pared y gemí, ya que estaba algo fría. Sentí como comenzaba a deslizar el cierre del vestido y no me negué, la prenda bajó lo suficiente, como para dejar a su merced mis senos. Una de sus manos comenzó a masajearlos, en tanto su boca dejaba mis labios y se deslizaba por mi cuello, regalándome pequeños besos. Mis manos no se quedaron quietas y comenzaron a despojarlo del saco, y la camisa. Podía sentir como mi sangre corría a toda velocidad por mis venas y mi corazón latía rápidamente. Estaba completamente excitada y deseando sentir muchísimo más. Su boca llegó a uno de mis senos y mordió el pezón con fuerza, logrando que soltara un pequeño grito. Levanté la cabeza y vi las estrellas, abrí la boca para ayudarle a mis pulmones a recibir oxigeno y me dediqué a sentir. Su lengua jugaba con mi delicada piel, de manera excelsa. Enterré mis uñas en su cabello y lo pegué más a mí. Pasé mi lengua por mis labios y sentí como la humedad en mi centro se incrementaba, comencé a restregarme contra su erección y ambos gemimos. Lo deseaba y lo deseaba ya.
—Interesante —la voz logró que pegara un brinco y que nos separáramos. Me tapé los senos y sentí que me sonrojaba hasta la punta del pie. Me giré para ver a la persona que acababa de llegar y casi se me sale el corazón en cuanto vi a Sasuke de pie, frente a la puerta. Sólo que éste vestía de negro y su antifaz era parecido al mío. Inmediatamente miré a mi derecha y allí seguía… ¿Sasuke?
—No comprendo —murmuré atónita. Escuché un "Hmph" doble, y menos comprendí—. ¿Sasuke? —pregunté mirando al que estaba a mi derecha y se quito el antifaz, efectivamente, era mi novio. Pasé mi mirada de regreso al otro y se quitó el antifaz, ¡también era Sasuke!
—¿Puedes adivinar, quién de los es el correcto, Sakura? —preguntó uno, aunque no supe cual, ya que estaba más ocupada intentando no desmayarme allí mismo. Negué con la cabeza y comencé a temblar. ¿Son gemelos? ¿Quién es mi novio?
—Hmph. Entonces tendremos que hacerte el amor ambos, para ver si recuperas la memoria.
¿Qué dijo?
Mi boca se abrió debido a la sorpresa y la sola imagen de mi con dos seres perfectos, me excitó de sobremanera. Ambos se colocaron el antifaz nuevamente, y se despojaron de sus ropas, mordí mi labio con tal fuerza, que lo hice sangrar. Era el mismo cuerpo que ya me conocía de memoria, pero al doble. El que acababa de llegar se acercó y me despojó del vestido por completo, para después besarme con rudeza. Incluso los labios eran los mismos.
¿Por qué no?
Le regresé el beso con la misma intensidad y acaricié sus cabellos, mis senos hicieron contacto con su fría piel y amos gemimos. Unos segundos después, sentí como alguien me abrazaba por detrás y comenzaba a masajear mi centro, en tanto su boca y su lengua, se ocupaban de mi cuello y espalda. Si antes creía que estaba húmeda, ahora parecía que tenía un río entre mis piernas. Podía tener un orgasmo en ese momento y ni siquiera había hecho la gran cosa. El que besaba mis labios, rompió el roce y atrapó uno de mis senos en su boca, en tanto masajeaba el otro con la mano. El que estaba detrás de mí, introdujo dos dedos de golpe y solté otro grito. Pegué mi cuerpo más a él y gemí al sentir su erección rozar mi espalda baja, deslicé mis manos por la espalda del que tenía al frente y alcancé a rozar su erección, logrando que él gruñera. Me moví ligeramente y alcancé a tomar el otro falo, ahora tenía uno en cada mano, así que comencé a masturbarlos. Recibí dos mordidas en diferentes partes de mi cuerpo y gemí.
¡Esto es magnífico!
Giré la cabeza y atrapé los labios del que tenía sus dedos dentro de mí, para besarlo. Succioné su lengua y él introdujo un tercer dedo. El que estaba frente a mí, soltó mis senos y jaló mi barbilla, para ahora él tener el control sobre mi boca. ¡Estaba en el cielo!, sentía que tenía tanto por tocar y no sabía ni por donde comenzar. Continué moviendo mis manos y rápidamente los tres explotamos. De repente, uno de los dos me jaló al sofá y se recostó, para después acomodarme sobre él. Su gran erección se hundió en mí y sentí que mi corazón ya no podía latir más. El segundo Sasuke, se colocó detrás de mí, me inclinó un poco y me penetró también. Mordí mi labio nuevamente y cerré los ojos.
Nunca creí que tendría la oportunidad de hacer lo que ahora hago, y mucho menos, que estaría con dos hombres idénticos. A partir de ese momento, dejé de pensar y de ser consciente de algo. Sólo sentía besos ardientes, caricias, mordidas, piel chocando contra la mía y felicidad absoluta. Ambos eran muy buenos en sus movimientos y yo no tenía palabras para decir nada. Los dejé hacerme todo lo que se les vino en gana y no pregunté absolutamente nada, únicamente me limité a no morir de placer y a intentar devolverles un poco de todo lo que me hacían sentir. Cuando explotamos nuevamente, grité ten fuerte, que temí que alguien me hubiese escuchado. Ambos salieron de mí y ambos me besaron nuevamente, después de eso… todo se oscureció.
-o-
—Sakura —escuchaba que alguien me llamaba, pero mis ojos se negaban a abrirse—. Hmph, Sakura —respiré profundamente y comencé a abrir los ojos.
—¿Qué pasó? —pregunté con la voz algo pastosa. Enfoqué la vista y aún estábamos en el solárium, me incorporé y noté que ya estaba completamente vestida.
—Te quedaste dormida, supongo —contestó fríamente. Lo miré y llevaba un traje gris oscuro, me puse de pie y noté que llevaba mi antifaz junto con el suyo, en una de sus manos—. Toma —me entregó el mío—. Debemos apresurarnos, le darán la bienvenida oficial a mi hermano y debemos estar en el salón principal.
—Pero yo…
—Después —bufó, al tiempo en que se giraba y salía de la habitación. Le di un vistazo rápido y corrí para seguirlo. Me coloqué el antifaz y observé como Sasuke hacia lo mismo.
En cuanto llegamos a la estancia, miré como todos ya estaban reunidos alrededor de alguien, nos acercamos y escuché como terminaba de hablar Fugaku.
—… Así que, démosle un caluroso aplauso a mi hijo: Uchiha Itachi, que de ahora en adelante, asumirá la presidencia de la corporación.
Así que se llama: Itachi…
Cuando logré tener una visión clara de él, casi pierdo el conocimiento nuevamente. Ese no se parecía a Sasuke. Es decir, claro que tienen rasgos similares, pero no son idénticos. Éste es más alto y tiene el cabello largo… ¿Qué pasa? ¡No comprendo nada!
¿Entonces con quién acabo de estar? ¿Quién era ese otro hombre igual a Sasuke?... Porque acabo de tener relaciones con dos sujetos idénticos, ¿verdad?
—Nee, Sasuke… ¿Quieres recordarme lo que hacíamos en el solárium? —susurré en su oído y lo vi sonreír.
—¿Ya lo olvidaste? —preguntó con sorna y le metí un pellizco—. Te regalé los mejores orgasmos de la vida y te desmayaste…
Me sonrojé por completo y giré mi rostro.
Siempre fue Sasuke, eso significa que me imaginé al segundo sujeto… ¡Kamisama, estoy perdiendo el juicio!
Observé de soslayo a mi novio y mordí mi labio, ¡claro que lo imaginé!, nunca encontraría en el mundo a otro hombre igual de perfecto que mi Sasuke. Es imposible que exista alguien tan frío, arrogante, creído, orgulloso, que diga "Hmph" casi todo el tiempo, que te haga sentir los mejores orgasmos de la existencia, que tenga una voz tan sexy, que sea tan apasionado, celoso, manipulador, inteligente y que además, tenga un cuerpo de infarto, tipo escultura griega.
¡Genial!, creo que ya estoy excitada nuevamente…
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* FIN *
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"No quiero ser esclava de mis pasiones, quiero sentirlas, vivirlas y recordarlas."
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¡Hola!
¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado…
Es corto, pero conciso xD
Recuerden que nada les cuesta escribirme un comentario, porfis, es mi único pago por escribir.
Cuídense y nos estamos leyendo.
¡Sayo!
Tsukisaku

6 comentarios:

  1. ola me facino esta re lindo y sabes eres unica autentica y original en tus fics :D

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  2. me facino nena esta super jajaja :D la kiero mucho

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  3. OMG!!Una amiga me recomendó este blog pero la verdad es que se quedó corta con lo que me dijo, sencillamente eres GENIAL, tu mente es demasiado ultra wow y esta historia pfff sin palabras *-*

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  4. Mil gracias Karelys :D
    Me alegra que te guste mucho lo que escribo jeje
    Saluditos :)

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  5. Me encantO!!!
    me encanta tus historias es
    que adoro el lemon!!!

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  6. ajajajja me mato! ame este lemmon!

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