jueves, 7 de junio de 2012

Haruno Sensei Cap6

Aquí les el epílogo… espero que sea de su agrado.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
En este capi utilizaré unos fragmentos de una canción llamada: Amor de sal de El sueño de Morfeo.
Advertencia: Lemon.

Haruno Sensei
By Tsukisaku
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EPÍLOGO
Sakura no podía dejar de sonreír; todas las personas a su alrededor comenzaban a creer que ella estaba loca. Pero es que aunque quisiera evitarlo, no podía… ¡La mujer desbordaba felicidad!
Después de todo lo que había pasado, nunca imaginó que Sasuke de verdad se hubiera enamorado de ella. Sólo esperaba que su amor pudiese sobrevivir al paso del tiempo; la diferencia de edades es algo grande y el oji-negro aún no experimenta todo lo que la oji-jade ya dejó atrás. Eso sin mencionar lo que pasará cuando los padres de los dos se enteren.
Por otro lado; Sasuke estaba en el mismo estado que la chica, la diferencia es que él no sonreía todo el tiempo. Pero aún así, estaba contento de saber que Sakura lo amaba. Tenía tantas ganas de besarla y hacerle el amor como nunca… lastima que las circunstancias no estaban a su favor. Ella debía trabajar en su importante proyecto y él dedicar todo su tiempo a estudiar; deseaba poder terminar su carrera con honores y hacer algunos créditos extra para poder salir antes. Sentía la necesidad de demostrarse a sí mismo que podía ser merecedor de estar con alguien como Sakura. No podía evitar sentir celos y temor al pensar que talvez ella pudiese conocer a alguien mayor que la conquistara y se la robara. Lo único que lo mantenía firme, era saber que ella lo amaba.

Los días pasaban rápidamente. En cuanto Sakura llego a Tokio, se instaló en su casa, para después enfocarse en su investigación. Era el proyecto por el cual, ella e Ino habían trabajado por varios años y ahora les daba frutos.
Lógicamente en cuanto la rubia tuvo la oportunidad de ver a su amiga, la interrogó a fondo. Una vez que se enteró de la verdad, se sintió muy feliz por su amiga. Era genial que estuviese enamorada… sólo esperaba que el Uchiha cumpliera su promesa ó sino, ella misma se encargaría de molerlo a golpes.
- ¡Estoy muy feliz por ti frentona! – exclamó la rubia - ¡Ya era hora de verte sonriente! –
- Exageras Ino… aún no cantó victoria, sólo confío en que esta relación se de bien – aseguró la Haruno con una sonrisa.
- ¡Así será! Es bueno saber, que al menos a ti, te va bien en el amor – comentó con un deje de tristeza.
- ¿Al menos a mí? ¿Y Sai? – preguntó confundida.
- Terminé con él… lo pillé con otra –
- ¿Qué? ¿Cuándo? –
- Hace un par de semanas; no te lo dije porque no quería que te sintieras peor de lo que ya estabas – dijo tranquilamente – Pero me alegra el hecho de saber, que no estaba enamorada de Sai –
- Lo siento cerda, ya encontrarás a alguien –
- Eso espero –
Los meses transcurrían… Sakura e Ino se la pasaban casi todo el día en su oficina ó en su laboratorio. Prácticamente no tenían tiempo de nada; a penas si encontraba minutos para hablar con Sasuke por teléfono… aunque realmente el estaba en una situación parecida, tiempo era lo que menos tenía.
El Uchiha menor acudía a la universidad del fuego. Era muy prestigiosa y estaba como a treinta minutos de su casa; sus amigos asistían a la misma institución. En cuanto entraron, llamaron la atención de la mayoría de la comunidad femenina. Sólo que ahora eso ya no le causaba tanto interés; debían concentrarse en sacar buenas notas, en aprender el funcionamiento de sus respectivas empresas familiares y en su novias… ¡Así es, ya tenían novias!
Neji ahora era novio de la hija de un fabricante de todo tipo de artículos deportivos; la chica era una amante del tiro al blanco, llamada Tenten.
Naruto era novio de la hermana menor del Hyuga. A pesar de que era un año menor que el chico; Hinata había logrado conquistarlo, por lo tanto el rubio debía comportarse ó si no, Neji lo golpearía.
Gaara prefería no tener novia; él lo consideraba una perdida de tiempo. Además desde que conoció a la rubia no pudo olvidarla; por lo tanto consideraba que todas las chicas de su edad eran algo inmaduras.
A pesar de que Sasuke no hablaba mucho con la dueña de la melena rosada; siempre pensaba en ella. Y cuando podía le mandaba un correo electrónico. Todo su tiempo se le iba en acompañar a Fugaku a la corporación ó en estudiar.
Itachi después de la "decepción" sufrida; decidió concentrarse en los negocios. Después de todo, él quedaría al frente de la empresa central, que estaba en la ciudad del fuego. Lo sucedido con Sakura no le sentaba tan mal; descubrió que no estaba tan enamorado como pensaba… de hecho, lo único que había salido herido era su ego y su orgullo.
Los minutos sumaban horas, y las horas días… de pronto en un suspiro, el tiempo se había llevado consigo tres años. Para unos de forma lenta y para otros de forma rápida.
Ahora todos tenían una vida diferente y mejorada. Sasuke, Neji, Gaara y Naruto; habían concluido un año antes la carrera… él único que sorprendió a todos con esa noticia fue el rubio. Ya que para todos era imposible de creer que el chico Uzumaki hubiera adelantado un año. Pero todo gracias a la ayuda de sus amigos y de su sensei Jiraiya. Los otros tres chicos terminaron con honores… y casi de inmediato comenzaron a trabajar con sus padres; el más ansioso era Sasuke, ya que deseaba tomar posesión de la sucursal de Tokio.
Por otro lado; Sakura había concluido con su investigación, además de haber publicado un libro. Ahora recibía miles de dólares al año y ya no tenía tanta necesidad de vivir encerrada en el laboratorio. Ahora ella e Ino tenían ayudantes muy capacitados; así que la oji-jade ahora pasaba tiempo en la empresa de su padre.
Hacia exactamente tres años que había salido de Konoha… ella realmente no consideraba haber cambiado nada, excepto que ahora era un poco más reconocida por su trabajo.
Eran las dos de la tarde del sábado; se encontraba revisando un par de contratos en la empresa de su padre, que dentro de poco sería suya. Debía revisar que los contratos estuvieran bien, para poder firmarlos.
- Señorita Haruno – le dijo su secretaria que recién entraba a su oficina – La busca un joven –
- ¿Quién? – preguntó sin levantar la vista de los documentos.
- Dice que viene de parte de UCorp., para revisar un contrato – explicó la joven.
- Dile que pase – murmuró mientras leía meticulosamente. Unos segundos después sintió unos pasos que se acercaban a su escritorio; supuso que sería el abogado que había hecho la cita hacia una semana – Tome asiento – le dijo sin verlo - ¿Tiene el contrato? – preguntó en tanto firmaba el que tenía en sus manos.
El hombre le entregó un folder; el cual ella recibió sin levantar la vista. Dejo de lado los demás papeles y observó los documentos que le entregaron.
Leyó lentamente las cláusulas… todo estaba bien hasta que leyó una que decía así:
"La Corporación Haruno se fusionara con nuestra compañía; a partir de que las personas al frente, contraigan matrimonio. Es decir; cuando Haruno Sakura sea esposa del actual presidente de la sucursal en Tokio… Uchiha Sasuke"
¿Pero qué…? Pensó arqueando una ceja. Al instante levantó la cabeza y observó al hombre que estaba frente a ella… ¡Por Kami! Es… Sasuke… abrió los ojos desmesuradamente de la impresión.
¡El Uchiha menor había cambiado bastante! Sus rasgos se habían hecho un poco más definidos y varoniles. Era más alto, su cuerpo lucía más musculoso y firme, sus ojos negros poseían un brillo más intenso; pero aún con ese toque rebelde y sexy… ¡Sin duda los años le afectaron de manera positiva! ¡Estaba mucho más atractivo e irresistible que nunca!
- Sasuke – murmuró mordiéndose un labio. La sola presencia del chico, la había puesto nerviosa como hacia años.
Por otro lado; Sasuke la observaba con detenimiento. La mujer de cabellos rosados seguía igual que cuando la recordaba. Le parecía la más hermosa del mundo. La Haruno se puso de pie y el Uchiha se dio a la tarea de devorarla con la mirada… ¡Tal y como lo recordaba! Pensó al tiempo en que se acercaba a ella.
- ¿De verdad estás aquí? – preguntó la oji-jade sin terminar de creérselo.
- Hmp –
Sakura sintió como unos fuertes brazos aprisionaban su cintura; la Haruno subió sus manos por el pecho del chico deleitándose con lo que podía tocar… hasta que las colocó alrededor del cuello. Y sin esperar un segundo más, se unieron en un beso.
Sus labios se movían de manera lenta; era un roce dulce, como tratando de recordar cada parte del otro… que poco a poco se fue tornando más demandante. Sakura mordió el labio inferior del azabache para poder introducir su lengua; el azabache estaba más que feliz de poder volver a devorar esos labios que tanto lo enloquecían.
Unos segundos después, se separaron por la falta del preciado oxigeno. El azabache recargó su frente en la de la oji-jade.
- Te extrañé – le dijo entremezclando su aliento con el de ella.
- Yo más – murmuró ella con un sonrojo en sus mejillas y su corazón latiendo desmesuradamente.
Volvieron a unir sus labios en otro beso aún más apasionado que el anterior. Sus lenguas se rozaban armoniosamente, ocasionando pequeñas descargas eléctricas que los recorrían por completo.
¡¿Cómo habían podido vivir por tres años, sin hacer esto?
- ¿A dónde vamos? – preguntó nuevamente la dueña de la melena rosada.
- ¿Sabias que eres una molestia? – contestó el azabache con otra pregunta, mientras conducía a un "lugar secreto"
- ¿Y tú un arrogante egocéntrico? – contraatacó frunciendo el ceño.
- Hmp –
Era un sábado por la mañana, y Sasuke prácticamente la había secuestrado. Llevaban seis meses viviendo juntos; desde que el Uchiha arribó a la ciudad de Tokio, se instaló con la chica y comenzó su labor al frente de Uchiha Corp. Tokio. En tanto ella se encargaba de Haruno Corp.
Ambos estaban muy felices de por fin poder vivir juntos; aun que claro que no fue sencillo. Los problemas durante los primeros meses llegaron inevitablemente… sobre todo los celos. Pero bueno; nunca nadie dijo que sería sencillo, ni fácil, eran cosas que aprendieron a resolver y a sobrellevar.
Durante los primeros dos meses; no dijeron nada de su relación. Hasta que inevitablemente la verdad salió a la luz… ya que luego de una salida; una foto de ellos salió publicada en los periódicos. Aún estaba muy presente en sus mentes…
Era un domingo, cerca del medio día. Sakura y Sasuke se encontraban en su departamento; pensando en la mejor manera de enfrentar a sus familias. De repente el sonido del timbre se escuchó, así que el Uchiha se dio a la tarea de abrir.
- ¿Qué hacen aquí? – preguntó al ver a Mikoto, Fugaku, y un hombre que no conocía.
- Bonita manera de recibirnos – le dijo su padre co notorio sarcasmo. No dijo nada más y los dejo pasar al departamento.
- ¿Quién es…? –Preguntó Sakura mientras entraba a la sala - ¿Papá? –
- Nosotros sentimos venir sin avisar – comenzó Mikoto, rompiendo el incomodo silencio que se había formado – Pero… nosotros deseamos saber… ¿Qué significa esto? – preguntó mostrando la foto del periódico.
La parejita se miró por unos segundos; para después posar su mirada sobre sus padres.
- Pues… verán – inició la oji-jade, tratando de hallar las palabras correctas para explicar la situación.
- Somos novios – completó tajantemente y de manera rápida el azabache. Todos abrieron los ojos como platos, incluida Sakura. La mujer temía lo peor ¿Cómo se le ocurría decirlo así?
- ¿Novios? – repitió Fujitaka Haruno.
- Hmp… además vivimos juntos – añadió el Uchiha; la oji-jade le lanzó una mirada fulminante ¿Acaso no podía cerrar su bocota?
- ¡¿Qué? – gritaron.
- Yo… les puedo explicar – les dijo Sakura muy nerviosa.
- ¿Por qué no nos dijeron antes? – preguntó Mikoto.
- No somos unos niños – contestó Sasuke. ¡Era oficial! ¡Sakura golpearía al Uchiha!
- Hmp… ¿Significa que su relación es enserio? – les preguntó seriamente Fugaku.
- Si – contestaron ambos al unísono.
- ¡Bien! ¡Me alegro por los dos! – exclamó la señora Uchiha.
- ¿Eso significa… que no nos prohibirán estar juntos? – preguntó la joven Haruno sorprendida.
- ¿Por qué haríamos eso? – le dijo su padre – Si así son felices… -
- Cierto, además si lo dices por la diferencia de años – intervino Mikoto – Es sólo un número… físicamente se ven de la misma edad – la mujer de cabellos rosados sonrió. Eso significaba que Sasuke se veía más grande y ella más joven ¡Magnifico!
- Además… con su unión; podremos fusionar ambas corporaciones – comentó Fugaku –Así que por nosotros no se preocupen –
Las cosas habían salido mucho mejor de cómo lo tenían planeado.
- Llegamos – dijo Sasuke aparcando el auto cerca de unas palmeras. Sakura observó el lugar detenidamente… ahí no había nada interesante, pero igual bajo. Sería divertido descubrir que tenía planeado el joven Uchiha.
El azabache la tomó de la mano y la guió a lo largo de la maleza. Aquello estaba repleto de vegetación; parecía como una isla desierta, llena de plantas, palmeras, arena y algunos animales.
- ¿Qué es aquí? – preguntó la oji-jade, mientras esquivaba una rama.
- Un lugar – respondió con diversión.
- Ja… ja – bufó Sakura frunciendo el ceño. Opto por no decir nada más; sólo se limitaba a observar las variadas plantas que había.
Un par de minutos después logró escuchar algo… ¿Acaso ese ruido era de las olas? Unos instantes después, luego de cruzar un par de plantas bastante crecidas, abrió los ojos como platos.
¡Era un lugar precioso!
La playa era rodeada por dos grandes acantilados; la arena era tan blanca y fina. El agua del mar poseía varias tonalidades, como si de un caleidoscopio se tratara.
- Es hermoso – murmuró mientras se acercaban al lugar donde las olas se rompían.
- No más que tú – le dijo el Uchiha; ella lo miró y sonrió dulcemente.
- ¿Cómo encontraste este lugar? –
- Casualidad –
La Haruno se quitó sus zapatos y se acerco al agua; cerró los ojos y dejo que el viento meciera su cabello. Sasuke la observaba atentamente, jamás se cansaría de hacerlo. Luego de un rato, se quitó el calzado y doblo su pantalón para poder acercarse a su novia. La abrazó por detrás y recargó su cabeza en el hombro de la chica.
- Es muy tranquilo – dijo Sakura observando como el agua pegaba en las rocas.
- ¿Quieres caminar un poco? – le susurró al oído.
- Si –
La playa no era muy grande; pero aún así era un lugar sumamente bello. Caminaron un par de metros hasta llegar a una saliente rocosa; se metieron al agua y se sentaron sobre las rocas.
La joven de cabellos rosados estaba realmente maravillada. De repente una extraña concha que había entre las rocas llamó su atención. Se separó ligeramente del chico y estiró su mano para alcanzarla.
- ¡Mira Sasuke! Es muy bonita – le dijo maravillada. La concha era como del tamaño de una fresa… pero blanca y lisa, con algunas hendiduras raras.
- ¿Será de esas que tienen una perla dentro? – preguntó con un leve deje de curiosidad.
- No lo creo… aunque podría ser – comentó tratando de ver si podía abrirla. Tras un par de intentos logró abrirla…
Ahí no había una perla… en su lugar se hallaba ¡Un hermoso anillo de oro blanco con un gran diamante!... Al instante su mirada se posó sobre el Uchiha.
- Sakura – dijo suavemente – Creo que es hora de cumplir mi promesa – los ojos de la chica se llenaron de lágrimas - ¿Te gustaría… ser mi esposa? – preguntó firmemente.
La primera gota salada resbaló por su mejilla… ¿Realmente ese era el chico que acepto una puesta para acostarse con ella?
- Sasuke – susurró al tiempo en que otra gota salada resbalaba – Claro que si – el Uchiha limpió con su mano los rastros de lágrimas de una forma tan dulce que le erizo la piel al contacto.
Acercó su rostro y posó sus fríos labios sobre los de ella. Se besaron de forma dulce y amorosa; cuando se separaron, Sasuke tomó el anillo de la concha para después deslizarlo lentamente por el dedo de la chica.
- Te Amo – le susurró.
- Yo más – contestó Sakura, e inmediatamente después se lanzó a devorar esos labios que tanto amaba.
- ¡Hay que bonita historia! – exclamó una pequeña de aproximadamente siete años; de larga cabellera negra y ojos color jade - ¿Y luego que paso? –
- Pues… pasaron todo el día en la isla y observaron el atardecer más hermoso de sus vidas. Y seis meses después se convirtieron en marido y mujer – le explicó tiernamente su mamá.
- ¿Y cómo fue su boda papá? – preguntó otra pequeña de la misma edad; pero de cabello y ojos negros.
- Entretenida – contestó el hombre tajantemente.
- ¡Hay papá! No eres nada romántico – chilló la primera niña – Mamá, tú dinos como fue – rogó con un brillo en sus ojos.
Seis meses después; los preparativos para el gran enlace estaban finalizados. El gran evento se llevaría acabo en Konoha; después de todo, ese lugar fue donde se conocieron. La fiesta se celebraría en los terrenos Uchiha; todo el lugar estaba adornado elegantemente.
La novia se hallaba en una de las habitaciones, en compañía de su dama de honor.
- ¡Frentona, luces hermosa! – exclamó maravillada la rubia. Sakura llevaba un vestido de tirantes y pronunciado escote color blanco, con algunas pequeñas piedras de adorno. Su cabello lo llevaba sujeto con un broche simple, con algunos rizos cayendo libremente - ¡Estoy muy feliz por ti! – chilló la rubia.
- Gracias cerda – le dijo más que contenta - ¡Aún no puedo creer que es el día de mi boda! –
- ¡Lo sé, es genial! –
Del otro lado de la casa; el novio se encontraba en compañía de sus tres amigos.
- ¡Vaya teme, hasta pareces una persona normal! – le dijo el rubio mientras le daba una palmada en la espalda.
- Hmp, dobe – el Uchiha menor llevaba un smoking negro, simple pero elegante. Cualquier cosa que vistiera le quedaba perfecta.
- Aún puedes arrepentirte – bromeó el pelirrojo.
- Me arriesgaré –
- Hmp… nos alegramos por ti – le dijo Neji – Después de todo lo que pasó… se lo merecen –
- ¡Así es dattebayo! – Intervino Naruto - ¡Ahora sólo falta que Gaara se consiga una novia y todos seremos felices! –
- Pues yo creo que ya es hora – comentó el joven Hyuga. Todos asintieron y se observaron una vez más en el espejo.
- ¿Listo? – preguntó el hombre que recién entraba a la habitación.
- Si –
- Hmp… bien – dijo el Uchiha mayor – Si no bajas pronto, todos creerán que haz huido – bromeó con su porte característico.
Itachi aunque no lo demostrara mucho; estaba feliz por Sasuke. Desde que Sakura había llegado hacía años, supo que a su hermano no le era del todo indiferente. Siempre era muy perceptivo, y la atracción de esos dos era más que obvia. Y aunque en algún momento el también sintió atracción por ella; jamás logro enamorarse, ni hacer que Sakura sintiera algo más que amistad por él.
Además de que, cuando salió aquella foto publicada. Se encargó de convencer a Fugaku de que los dejara en paz; sabía que su padre no lo tomaría tan bien… así que tras plantearle el asunto de las empresas, logró calmarlo un poco.
La ceremonia y la fiesta transcurrieron de manera romántica y divertida. La pareja lucia alegre… incluso Sasuke sonreía más de lo normal. Se había casado con la mujer que más amaba, con la cual compartía todo tipo de experiencias y con la que deseaba poder tener hijos.
- ¡Fue muy lindo! – exclamó la pequeña de orbes jade.
- ¡Si! – repitió su hermana.
- Bueno… es hora de dormir – les dijo su madre.
- Hmp – bufó la pequeña de ojos negros, mientras se bajaba de la cama de su hermana, para después acomodarse en la suya.
Una vez que ambas pequeñas estuvieron arropadas y cómodas; sus padres les desdieron un beso en la frente a cada una y se dispusieron a salir.
- Oye mamá – dijo de repente la pequeña de ojos negros, de nombre Aiko - ¿Y qué pasó luego de que le dieron el anillo? – al escuchar eso la mujer de cabellos rosados se ruborizó.
- ¿Por qué te sonrojas mamá? – preguntó la otra pequeña, de nombre Himeko.
- Hmp… yo les diré. Verán, esa tarde ellos dos se la pasaron haciendo el… ¡Ah! – se quejó de repente, al sentir un golpe en el estomago.
- ¡Sasuke Uchiha! – lo reprendió - ¡¿Cómo se te ocurre decirles esas cosas a tus hijas de siete años? –
- Hmp… molesta – bufó mientras se llevaba una mano a la zona golpeada.
- Eso es algo que luego les diré ¿si? – les comentó a sus hijas, ignorando al indiscreto de su esposo – Ahora a dormir, que mañana su tía vendrá por ustedes temprano –
- ¡Si! – Gritaron al unísono - ¡Hace mucho que no vemos a tía Ino, y a tío Gaara! –
Una vez que lograron convencer a sus pequeñas gemelas de dormir. La pareja se encerró en su habitación… parecía increíble que llevaran nueve años de matrimonio.
- ¿Cuándo les dirás que esa es nuestra historia? – le preguntó Sasuke mientras se acercaba al reproductor de música.
- Algún día – estaba por cambiarse de ropa, cuando una melodía muy conocida por ella, se hizo presente.
¡Era la canción que bailaron el día de su boda, y que curiosamente le recordaba mucho el día en que Sasuke le propuso matrimonio!
El Uchiha le tendió la mano, para después pegarla a su cuerpo… en tanto sus mentes recordaban aquella tarde en la playa…
Cuando el mar
Se comió al sol
Tus mejillas conservaron su calor
En la arena
Tú y yo
Y oleadas de caricias de los dos
Se besaban de manera apasionada… en un rápido movimiento, Sasuke se bajó de la roca para después tomarla de la cintura y bajarla. Dejándola recargada sobre la pared rocosa, en tanto ella enredaba sus piernas en la cintura del azabache. Lentamente fue introduciendo su lengua en la boca del chico para experimentar esa sensación que tanto le encantaba. Sus besos eran apasionados así como el roce que se daba entre sus cuerpos, la distancia entre ellos era inexistente, presionaban el uno contra el otro esperando saciarse con el cuerpo del otro.
Sasuke podía sentir como los senos endurecidos chocaban contra su pecho, podía sentir como su virilidad reaccionaba ante la cercanía de su, ahora, prometida.
Cuando en esa playa me enseñaste a amar
Una marejada nos llevo a un lugar
Donde me quiero quedar
Amor de sal
Se separó un poco mientras introducía sus manos por debajo de la blusa para palpar la fría espalda, sus dedos se dedicaron a subir y bajar por el lugar logrando a su paso algunos suspiros por parte de la chica.
Dejó de besarla para transitar por el níveo cuello. Con pasión su lengua y su boca iban dejando huella sobre cada centímetro de piel, succionado y deslizado ágilmente su lengua hasta llegar a la clavícula.
Ella sólo gimió ante el contacto mientras cada uno de los vellos de su piel se erizaba ante la cálida caricia de su prometido.
Toda historia tiene su final
Que hoy se clava en mi nostalgia una vez más
En mi cara vuelven a rodar
Lagrimas saladas solo al recordar
Que es en esa playa donde quiero estar
Y sobre tu espalda un mapa dibujar
Unos segundos después; quedaron únicamente en ropa interior. No les importo que su ropa flotara sobre el agua, ni que pudiesen ser vistos por alguien… sólo deseaban estar unidos. El Uchiha llevo sus manos al sostén y se lo quitó fácilmente. Sin perder tiempo alguno… Lamió lentamente alrededor de ellos con su lengua, para después introducir en su boca un pezón, succionó con cuidado mientras su lengua jugaba con él. Sakura empezó a jadear sonoramente al sentir las nuevas caricias, se sentía descontrolada, su intimidad palpitaba, podía sentir como su cuerpo le pedía gritos que él la hiciera suya, no estaba segura durante cuanto tiempo más iba a soportar sin tenerlo dentro de si. Sin perder el tiempo; ambos por fin desnudos… se unieron en uno sólo. El Uchiha empujó su cuerpo contra el de ella logrando que su miembro se hundiera dentro de la estrecha cavidad, se deleitaba al notar como ella se aferraba con más fuerza enterrándole sus uñas en su espalda… amaba cada vez que ella hacia eso. Las embestidas eran cada vez más rápidas, jadeos y palabras al aire salían de sus bocas para expresar el placer que sentían. Y una vez más, juntos llegaron al clímax… como lo harían siempre al estar juntos, durante el resto de su vida.
Para volverte a encontrar
Amor de sal
Donde la arena nos envolvió
Aun respira allí mi amor
Tal vez apostar no era tan malo… sobre todo si el premio era poder estar con el amor de tú vida, por siempre.
- Fin Epílogo –

Bien; aquí termina esta grandiosa historia. Muchas gracias por su apoyo.
La canción que utilicé se llama: Amor de sal y es de El sueño de Morfeo.
Espero que me regalen un último comentario n.n
Cuídense mucho y los espero en otra de mis historias.
¡Sayo!
Tsukisaku

8 comentarios:

  1. me facino amiga k porkeria k los fancfition te allan borrado tus lemon no eso si k es feo :3

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  2. la voliv a leer y me encanto amo tus hisotria y la gnete d fanfic son malos ;o;

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  3. Que lindo la verdad :) amo tus fics Tsuki! espero que te este yendo bien en tus cosas y que te den menos tarea jajaja besos!

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  4. Awwwwwwww :$ liindisima la historiia <33

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  5. I likeeeeeeeeeeeeeeeee <3 me enamore de esta historia

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  6. Estuvo muy bueno, de hecho como me llamo tanto la atencion te segui desde fanfiction. Es increible, de pronto me encontraba leyendo un fic y veia q era de una tal Tsukisaku. Asi me quede con las dudas y aca estoy por tu blog :)

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  7. Like♥ owo!! xDD se que hace mucho que subiste esta historia:3 pero es hermosa:b owo♥ Me enamore de este Lemon♥ espero y sigas haciendo los otros fanfics♥ y agas mas si mas... Me despido ñ.ñ
    Pd: tus historias= 100% Hermosas♥ ñ.ñ

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  8. Olaa ola apenas estoy leyendo algunas de tus historias y te juro que me las estoy engullendo una por una enserio te juro que me encantaron, aun me falta leer algunas mas pero ademas tambien espero que concluyas tus ultimas historias enserio lo espero con aciasss o_O jeje sayo
    PD: soy tu fan enserio nunca dejes de escribir ;)

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