jueves, 21 de junio de 2012

AP Prologo

¡Hola! Aquí les traigo un nuevo proyecto. Tenía muchas ganas de escribir un Itasaku… y tras la insistencia de algunas de mis amigas. He aquí el prólogo. Espero que les guste.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

Es un UA, así que tendrá un poco de Ooc.

¿AMOR PLATÓNICO?
By Tsukisaku
.
PRÓLOGO

Hacia una linda mañana, el cielo estaba lindo y despejado. A pesar de ser tan sólo las siete de la mañana. Una joven de cabellos rosados ya se movía de un lado a otro de su habitación.
¿El motivo?
Bueno, hoy era su primer día de clases, en su quinto semestre de la preparatoria. Tan sólo estaba a un año de terminar y asistir a la universidad.

¿Su Nombre?
Sakura Haruno. Una adolescente muy hermosa en toda la extensión de la palabra de diecisiete años. Poseedora de unos cabellos rosados muy exóticos, ojos color jade, piel blanca y suave, cuerpo bien proporcionado y una estatura regular. Pero además; alegre, inteligente; con un carácter un tanto explosivo y una súper fuerza. Amante de la música al ciento por ciento y de la literatura.
Hija de Amy y Fujitaka Haruno. Este último, es dueño de una disquera muy reconocida. Vive en una hermosa casa; no le hace falta nada, aparentemente… a excepción del amor.

Su vida amorosa es, en un solo término: Patética. Nunca ha tenido un novio. Ya que desde que tenia doce años de edad. Se enamoró perdidamente de uno de sus mejores amigos: Sasuke Uchiha. Sólo que él jamás le ha demostrado algo que no fuese amistad. Y ella no deseaba perder su amistad con el chico.
Así que concentro todas sus energías en la música. Componiendo y tocando la guitarra. Hasta que un día; en un local, llamado Rakuen… escuchó a un grupo que llamó toda su atención. Estaba conformado por cinco chicos… y aunque no había podido verles la cara, debido a que llevaban un antifaz. Su música la había hipnotizado, en especial el vocalista principal. Un chico alto y de cabellos negros. A pesar de que no lo conocía, se sentía sumamente atraída por él. A partir de esa noche, regresó a verlos cada semana.
Cada que observaba al chico misterioso, sentía miles de mariposas en el estomago, llegando así a convertirse en su amor platónico.

—¿Dónde está la estúpida corbata? —se preguntaba mientras buscaba en su armario. Después de unos segundos, pudo localizarla. La alzó un poco y se la coloco para anudarla; en tanto se veía en su gran espejo.

Vestía una blusa blanca de manga corta, una falda tableada marino con líneas rojas que le llegaba arriba de la rodilla, un suéter marino con la insignia de la escuela, su corbata roja; y unos zapatos negros.
—¿Sakura estás lista? —le preguntaron del otro lado de la puerta.
—¡Ahora voy! —gritó, mientras tomaba sus cosas. Abrió la puerta y se topó con su prima. Quien recientemente se acababa de mudar a su casa, debido a que sus padres estaban de viaje. Sakumi Haruno, una chica de estatura mediana, tez blanca, ojos verde esmeralda, cabello castaño claro, a la altura de los hombros. Muy linda.
Ambas se apresuraron a la planta baja, se despidieron de la señora Haruno y se encaminaron al colegio. Sakura asistía al Instituto Hoja de Fuego; el cual por cierto, quedaba a seis calles de su casa. El IHF; estaba dividido en dos partes: Preparatoria y Universidad. Ambos recintos poseían; un gran edificio donde eran impartidas las clases, cafetería, biblioteca, gimnasio, canchas al aire libre y un gran jardín. Tan sólo los dividía una reja de alambre no muy alta.

Las jóvenes Haruno se encontraban a una calle, cuando una de ellas escuchó que alguien la llamaba.
—¡Sakura-Chan! — gritó un rubio muy guapo. Alto, ojos azules, buen cuerpo, linda sonrisa y exceso de hiperactividad.
—¡Hola Naruto! —lo saludó esbozando una sonrisa—. ¿Recuerdas a mi prima Sakumi? —el chico la observó un largo rato.
—No… ¿La conozco? —preguntó confundido.
—Nos conocimos hace como diez años —comentó la aludida.
—¿A sí?... ¡Pues mucho gusto! —exclamó con una gran sonrisa en el rostro.
—¿Estudiaras con nosotros?
—Si.
—¿Y dónde vives?
—Con mis tíos, hasta que mis padres regresen de viaje.
—Así es… ahora ella vive en mi casa —añadió Sakura—. Pero démonos prisa que se hace tarde —y los tres prosiguieron con su camino.
Justo estaban por llegar a la entrada principal, cuando notaron como un lujoso automóvil se estacionaba frente al Instituto, de donde bajaron dos chicos sumamente apuestos.
Uno de ellos alto, de tez blanca, ojos negros y profundos, cabello azabache largo y atado en una coleta; unas ojeras se marcaban en su bello rostro, un cuerpo perfecto y firme. Un joven bastante serio y misterioso de veinte años… llamado Itachi Uchiha.

A su lado; un joven de diecisiete años. Un poco más bajo que su hermano, tez blanca, ojos negros, cabello azabache, con un corte rebelde y corto. Un chico muy frío pero inteligente… llamado Sasuke Uchiha.
El Uchiha menor se acercó a paso lento a sus amigos; en tanto su hermano mayor, se adentraba en la universidad.

—¡Teme! —chilló el rubio, mientras le pasaba un brazo por los hombros a su amigo.
—Dobe —murmuró Sasuke rodando los ojos.
—Hola Sasuke —saludó amablemente la Haruno.
—Hola —contestó inexpresivamente el chico.
—¿Recuerdas a mi prima Sakumi? —le preguntó señalando a la susodicha. Sasuke la miró y parecía meditar.
—Creo que si… vino aquí hace como nueve ó diez años ¿No? —comentó sin dejar de observar a la joven de cabellos castaños.
—Así es… Es un gusto volver a verte Sasuke —le dijo la chica con una sonrisa en el rostro.

—Hmphh.
—Será mejor apurarnos —intervino Sakura nuevamente. Mientras caminaban; las chicas conversaban un poco alejadas de los chicos.
—Oye… Sasuke esta guapísimo —comentó Sakumi Haruno. La joven de cabellos rosados frunció el ceño.
—¿Te gusta? —preguntó de mala manera. Sabía que no debía molestarse, pero no podía evitarlo… pues a pesar de que trataba de eliminar sus sentimientos por Sasuke, aún no lo lograba del todo.
—¿Y a quién no? ¿Me vas a negar que a ti no te gusta? —conocía muy bien a su prima… y sabía que ella tampoco se resistiría a alguien como el Uchiha menor.
—¡Claro que no! Sasuke es sólo mi amigo —contestó con cierto toque de amargura.
—No te creo, a mí no puedes mentirme —insistió.
—¡Que no! —soltó un gran suspiro—. A mi me gusta alguien más…
—Ya, el chico misterioso ¿No? —la joven de ojos esmeralda, rodó los ojos—. ¿Cómo puede gustarte un completo desconocido?
—Para mí no lo es, aún que no conozca su aspecto físico, sé que es hermoso. Su voz es tan linda y melodiosa que me lleva a otro mundo —comentó con cierto toque de ilusión y felicidad en la voz.
—Hola chicas —saludó una rubia de ojos azules que recién llegaba. Ino Yamanaka; otra de las mejores amigas de Sakura—. ¿Cómo están? —preguntó, ya que ella era la única que se había enterado de la llegada de la prima de la Haruno.
—Bien —contestaron al unísono. Las tres entraron a su nueva aula y tomaron asiento. Aún faltaban algunos alumnos; pero casi todo estaba lleno.
-o-
Mientras tanto en el edificio al otro lado de la cerca… Un azabache caminaba en dirección de su nueva aula. Itachi no es el tipo de chico que hace amistades por doquier. Más bien es un joven, reservado. Estudia el segundo año en la carrera de Administración Empresarial, con algunos extracurriculares de música. La verdad es que, aunque su padre deseaba que el tomará el mando de las empresas Uchiha… él desea otra cosa de su vida. Le gustan los negocios pero realmente no tanto, como para pasarse toda la vida detrás de un escritorio.

Tras mucho discutirlo con su padre. Fugaku decidió dejar que su primogénito tomara algunos cursos de música, con la condición de que terminará una carrera "digna" como él lo decía. Además de hacerlo prometer, que se haría cargo de la empresa, en conjunto de su hermano menor Sasuke. Así ninguno de los dos se sentiría absorbido por los negocios.

—¡Buenos días! —lo saludó un chico alto de cabellos rubios, atados en una coleta alta con un mecho cayendo sobre su rostro y ojos azules. Estaba sentado sobre el escritorio, con otros tres chicos parados a un lado de él.
Uno era de estatura media, cabellos rojos alborotados, ojos color miel, tez blanca, buen cuerpo y con una cara de niño tierno mezclada con indiferencia; de nombre Sasori No Akasuna.

Otro de ellos es alto, de ojos negros, cabello azul marino, y unos rasgos que lo hacían similar a un tiburón; llamado Kisame Hoshigaki.
Y el último, poseía un semblante muy serio. No muy alto, tez blanca, cabello naranja, ojos grises y algunas perforaciones en las orejas y una en el labio; llamado Pain.

—Hmph —bufó mientras dejaba caer sus cosas sobre su asiento.
—¿Nos reuniremos hoy? —preguntó el rubio, de nombre Deidara.
—A las seis —aseguró el joven de cabellos naranjas.

Los cinco chicos formaban un grupo bastante cerrado. No eran muy sociables, ya que todas las personas les tenían miedo. Ellos no eran malas personas, ni nada por el estilo. Pero todos los estudiantes creían que si lo eran, tan sólo por que los veían serios e intimidantes.
Hasta corrían rumores de que ellos eran unos maleantes de mala muerte, que golpeaban deliberadamente a las personas y todo tipo de mentiras. Realmente a ninguno de ellos les interesaba, tan sólo se enfocaban en cumplir su cometido.
-o-
A la hora del descanso, todos se encontraban en la cafetería almorzando y conversando amenamente.
—¿Sabes dónde se metieron Ino y Sakura? —le preguntó Naruto a la joven Sakumi.
—No —dijo mientras le daba un sorbo a su jugo.
—Tal vez deseaban hablar a solas —comentó Hinata. Una chica de cabellos azulados, ojos perlados, tez blanca y algo tímida. Novia del hiperactivo Uzumaki.
—Fue de mala educación que abandonará a su prima en su primer día de clases —comentó Gaara. Un chico pelirrojo, alto, de ojos aguamarina y novio de la Yamanaka.
—Por mi no hay problema, tampoco es que yo sea una niña pequeña a la que deban cuidar —aseguró la joven Haruno. La cual era observada fijamente por el Uchiha menor, sin saber él el motivo, por el cual lo hacia.
—¡Bien dicho dattebayo! Además estamos nosotros para hacerte compañía —exclamó el rubio con una sonrisa en el rostro.
—Gracias.

Mientras tanto, en el jardín de la parte trasera de la escuela. Se encontraban Ino y Sakura, sentadas debajo de un gran árbol.

—¿Cuál es el motivo por el que me trajiste aquí? —preguntó la joven de cabellos rosados.
—¿Todavía te gusta Sasuke? —preguntó directamente.
¡Vaya, no se anda con rodeos! —. ¿Por qué me preguntas eso?
—Pues porque creo que a tu prima le gusta él y me parece que a Sasuke no le es indiferente —comentó tranquilamente.
—¿Qué? ¿Cómo estas tan segura de eso, en un solo día? —preguntó arqueando una ceja.
—¿A caso no te has dado cuenta? ¡No le ha quitado el ojo de encima! —dijo elevando el tono de voz.
—¡Pues no me importa! —contestó la joven Haruno—. Sasuke es de mis mejores amigos y si quiere intentar algo con Sakumi, por mi que lo haga. Además para mi ahora sólo existe mi…
—Si, si; "Tú chico misterioso" —la interrumpió la rubia haciendo una mueca—. ¡Pero si ni siquiera lo conoces!
—Pero estoy decidida a hacerlo… él me hace sentir muy bien —explicó soltando un gran suspiro.
—Sakura —musitó Ino—. ¿Y qué pasa si es casado, ó si tiene novia?
—Exageras cerda —bufó la joven de cabellos rosados.
—Frentona… Debes fijarte en alguien real —le dijo mientras observaba al grupo de jóvenes que se encontraban del otro lado de la cerca—. Por ejemplo, alguno de ellos —señaló a los cinco chicos disimuladamente.
—¿Estas loca? —gritó abriendo los ojos como platos—. Ellos son una especie de renegados.
—¿Y qué? Te hace falta jugar un poco con fuego… ¿Por qué no intentas conocer mejor a… Itachi? —sugirió la Yamanaka.
—¿El hermano de Sasuke?, ¡Pero ni si quiera sabe que existo! —agregó rápidamente.
—Si sabe que eres amiga de su hermano, claro que debe conocerte.
—Las veces que me lo he topado, sólo hay de dos: Me ignora ó me ignora —dijo sarcásticamente.
—¡No creo eso! Ó ¿Le tienes miedo? —preguntó inquisitivamente.
—No es eso… es sólo que es muy serio.
—¡Es sólo un chico! —se detuvo un momento—. ¿Quién sabe? Podría ser el amor de tu vida —finalizó con una sonrisa.
—No lo creo —murmuró la Haruno mirando detenidamente al grupo de chicos.
Pues si es guapo… pero creo que no le agrado.
-o-
—¿Ya vieron a esas dos hermosuras? —le preguntó el rubio con una sonrisa a sus amigos, los cuales estaban sentados sobre unas grandes rocas que estaban cerca de unos árboles.
—No están mal —murmuró Kisame observándolas.
—Hmph —bufó el azabache sin levantar la mirada.
—Creo que has pasado demasiado tiempo lejos de una chica Itachi —comentó a modo de burla—. Necesitas acción.
—Es verdad, yo encantado me llevaría a la cama a la rubia —agregó el chico de cabellos azules.
—Y yo a la de cabellos rosados  añadió el pelirrojo. Hasta ese momento el Uchiha mayor levantó la mirada y la posó sobre las jóvenes.
—Sakura —murmuró para si. Aunque los demás lograron escucharlo.
—¿La conoces? —le preguntó Pain.
—Es amiga de mi hermano —musitó fríamente.
—¡Vaya!, Pues es bastante hermosa —mencionó Sasori.
—Hmph —Lo es…
-o-
Cerca de las cinco de la tarde las primas Haruno se encontraban en una casa de música. Ya que Sakura necesitaba comprar un nuevo amplificador para su guitarra, y Sakumi se había ofrecido a acompañarla, pues ella necesitaba nuevas cuerdas.

Sakura se encontraba observando una guitarra eléctrica negra muy hermosa. La tomó entre sus manos y comenzó a simular que la tocaba, tan ensimismada estaba, que ni siquiera notó que unos ojos negros la observaban con suma insistencia.
Itachi, se encontraba en la misma casa de música, ya que antes de reunirse con sus amigos. Necesitaba pasar a consultar unos precios. Estaba a punto de salir; cuando divisó una cabellera rosada, así que se acercó a la chica.
Desde que la conoció, le pareció una niña muy linda. Sólo que al poco tiempo, se dio cuenta de que ella estaba enamorada de su hermano menor. Así que decidió no acercarse a ella e ignorarla. Ya que no deseaba conocerla mejor y que luego su hermano le reclamara por acosar a sus amistades.
Sin darse cuenta. Se fue acercando hasta quedar detrás de ella. Mientras tanto, con la guitarra en mano recordaba al grupo que tanto interés le causaba.
La Haruno observaba en silencio al escenario. De pronto unas luces de colores se hicieron presentes moviéndose de un lado a otro.
Dejando ver unas siluetas en el escenario… todos llevaban una capa negra con algunas nubes rojas; que les tapa desde el cuello hasta casi los tobillos… y la cara no se les veía, pues llevaban un antifaz negro… lo único que se distinguía era su cabello. Uno con cabellera rubia, se encontraba en la batería. Otro de cabellera azul, estaba en el bajo. En una de las guitarras, se divisaba un pelirrojo. En el teclado se observaba una cabellera naranja. Y por ultimo; en el centro, con otra guitarra eléctrica en sus manos. Se observaba una cabellera negra azabache, atada en una coleta.
El pelirrojo comenzó a mover sus dedos y una melodía se fue haciendo presente… el azabache se acercó al micrófono y dejó escuchar su voz...
—No sabía que te gustaran las guitarras —comentó pegándole un susto de muerte a la joven de cabellos rosados.
—¿Itachi? —preguntó muy sorprendida, jamás se hubiera imaginado que se encontraría justo a él en esa tienda.

Continuara…
¡Hola!
¿Qué les ha parecido?
Pues nada, ahora me dedico a editar mi Itasaku, ya que es un fic de lo más importante y especial para mí. Mi primer long fic musical, por así decirlo y con personajes de mi invención, por lo tanto, me llevará un rato editarlo. Ojalá si no lo han leído, le den una oportunidad.
Me despido. Saludos a todos.
Tsukisaku

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