viernes, 29 de junio de 2012

IJ Cap7

Aquí les traigo el séptimo capitulo.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
En este capitulo, tanto Sakura como Sasuke narrarán, espero y no sea confuso.
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IRREMEDIABLEMENTE JUNTOS
By Tsukisaku
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APUESTAS
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En cuanto llegamos al lugar, sentí como todo mi ser se aceleraba. Había un montón de personas y de coches, definitivamente esto era algo que yo disfrutaría bastante. Me bajé del coche y comencé a moverme de manera ansiosa, hacía mucho que no asistía a una carrera y la verdad es que ya me hacía falta.
—Vamos —me dijo Sasori al tiempo en que tomaba de la mano y me guiaba. Mientras caminábamos, observaba fascinada cada uno de los detalles. En lugares como esos, donde la adrenalina se puede respirar, me siento como en casa. Amaba correr y la velocidad, eso me hacía sentir única y no solo una chica que era buena hija, excelente estudiante y todas esas cosas.
Cuando tenía catorce años, Sasori me enseñó a conducir, primero era algo básico que poco a poco se fue convirtiendo en algo más intenso. La sensación de que nadie puede detenerte es tan excitante, que me enamoró al instante, no niego que al principio estaba llena de miedo, pero después pasó y dejó solo sensaciones placenteras. De eso hace ya casi seis años y siempre parece como el primer día.

—Mira —me dijo al tiempo en que detenía su paso.
—¡Es justo como el tuyo! —exclamé observando con detenimiento el porche negro con nubes rojas.
—Es el nuevo diseño de Akatsuki.
—¿Pain me dejará correr? —pregunté sorprendida.
—Sabe que eres la mejor —me dijo con tranquilidad.
—Pero…
—Ya estás cubierta —me dijo. Le sonreí y asentí emocionada, él siempre tan lindo conmigo.
—A correr entonces.
En ese preciso momento, se nos acercó Deidara –un amigo de Sasori–, y nos avisó que la carrera de chicas estaba por iniciar. Le agradecimos y me subí al auto, lo puse en marcha y mi corazón se aceleró. Solté un suspiro y lo direccioné hacia el punto de partida. Ahí ya se hallaban tres coches más, un rojo, un verde y un rosa. Me coloqué en posición y esperé a que se diera el banderazo. Mis labios se curvaron en una gran sonrisa y fijé la vista en la carretera. Konan se puso en posición y dos segundos después la bandera cayó, aceleré y moví las velocidades, con rapidez tomé la delantera, aunque el auto rojo me seguía de cerca. Sonreí, ella no me ganaría. Cuando giramos, cambié nuevamente las velocidades y aceleré, tomé un par de kilómetros de ventaja y sin ningún problema llegué a la meta. Apagué el motor y me bajé, todo el mundo ya se estaba arremolinando a mí alrededor y les sonreí. Mi corazón martillaba con fuerza y la sangre me burbujeaba con frenesí, cada poro de mi piel despedía la adrenalina que sentía. ¡Lo mejor del mundo!
—¡Gané! —le dije a Sasori en cuanto se acercó a mí y lo abracé con fuerza.
—¡Felicidades hermosa! —exclamó—. ¡Sabía que así sería!
Nos separamos y le sonreí ampliamente, precisamente por eso él es mi mejor amigo de toda la vida.
—Ahora te toca a ti —le dije, el asintió.
—Bien hecho —me giré y saludé a Pain—. Como siempre.
—Gracias, es bueno volver de vez en cuando.
Me entregó el dinero que había ganado y le di la mitad a mi amigo, después de todo, sin él no estaría tan feliz ésta noche.
—Es hora —le dijo a Sasori, así que movieron los coches, para que los hombres se colocaran en posición. Acompañé a mi amigo hasta su auto y le di un beso en la mejilla, sabía que él era el mejor y estaba orgullosa por eso.
Me acerqué al frente y observé a los autos de los corredores. Uno era azul eléctrico, otro naranja con negro, otro solo negro y el de Akatsuki. ¿Por qué el negro me parece familiar?, enfoqué la vista y casi me caigo de la impresión.
¡¿Qué?
¡Oh, no! ¡No, no, no, no!
¡Shannaro, no!
¿Por qué tiene que estar también aquí?
Apreté los dientes y sentí ganas de ponerme a hacer un berrinche como niña pequeña, ¡Kamisama me odia! ¿Por qué ese Uchiha está aquí?, bueno ya sé porque, pero ¿Por qué justo cuando estoy yo? ¿Es que acaso no hay nada que no tengamos que compartir? ¡Shannaro!
Ahora comprendo porque Sasori estaba en el campus ésta mañana, él estaba investigando a ese Uchiha, pero ¿Por qué? ¿Será que ya lo había visto correr antes?
Konan se colocó en posición y levantó su bandera. Observé con atención y traté de no perderme ni un solo detalle de la carrera, ya que ellos tenían una ruta diferente a la que yo corrí. Todos eran veloces, y lamento admitir esto pero… ese Uchiha es bueno. ¡Pff! ¿En todo debe ser el señor perfección?
Justo en la recta final Sasori tomó la delantera, pero dos segundos después ese Uchiha lo alcanzó; el naranja venía detrás de ellos y el azul unos metros atrás. Estaban demasiado parejos, jamás conocí a alguien que corriera tan bien como Sasori, bueno si sólo una vez, pero también es de Akatsuki. El último kilómetro llegó y ambos aumentaron la velocidad, me mordí el labio y contuve la respiración, solo fue cuestión de segundos de segundos para conocer al ganador.
Una sonrisa se instaló en mi rostro y sin poder evitarlo, me sentí sumamente excitada.
—No esperaba menos de ti… Sasuke.
—o—o—o—
Apagué el auto y sonreí de lado, era lógico que ganara nuevamente, y no podía esta más feliz por ello. Sobre todo porque le gané al idiota que es amigo de la molestia. Me bajé del auto y observé al pelirrojo, con una sola mirada le echaba en cara que tan perdedor era. El dobe se acercó a mí y me felicitó, aunque también me aseguró que la siguiente vez él me ganaría. Hmph.
—Felicitaciones —me dijo el tal Pain, antes de entregarme mis ganancias.
—Hmph.
Miré de soslayo al pelirrojo y observé como la molestia se lo llevaba a otro lugar menos concurrido. Fruncí el ceño, no sabía exactamente porque, pero eso me estaba molestando de sobremanera. Intenté alejar esos pensamientos de mí, pero me era malditamente imposible. ¿Acaso son novios o qué?
Hmph, seguro que a ese tal Sasori le encantará saber que comparto todo con su noviecita. Sin si quiera pensarlo, mis pies ya se estaban moviendo hacia donde ellos estaban.
—¿Por qué vamos con ellos, teme? —preguntó el dobe por lo bajo. Rodé los ojos.
—No tenías porque venir.
—Amargado —bufó.
Es un arrogante, odioso, presumido y… —escuché que le decía ella a ese perdedor.
—¿Y? —pregunté una vez que estuve cerca de ellos. Sus orbes jades se posaron en mí y frunció el ceño.
—Un ególatra acosador, cubo de hielo —me dijo fuerte y claro.
—Hmph. No puedo creer que también estés aquí…
—Hola Sakura-Chan —la saludó el dobe, interrumpiéndome.
—Hola Naruto —contestó—. ¿Qué se les ofrece?
—Solo veníamos a saludar, ¿verdad teme? —y antes de que dijese algo, el dobe agregó algo más—. Por cierto, ¡Eres genial en esto, Sakura-Chan!
—Gracias, tú también eres bastante bueno, es una lastima que no ganaras.
El idiota despeinó sus cabellos y le sonrió como el dobe que es.
—Ganó quien está más capacitado —le dije fríamente.
—¿Qué insinúas imbécil? —gruñó el pelirrojo—. Tú no tienes capacidad, solo suerte.
—Hmph. Dos veces seguidas es habilidad, no suerte.
El tipo dio un paso hacia mí, pero la molestia se interpuso.
—Sasori —murmuró—. Déjalo, únicamente desea provocarte. No le des gusto, ya se tragará sus palabras.
—¿Y cómo lograrás eso exactamente? —pregunté con sorna.
—Corriendo —contestó—. Te ganaré.
Si me gustara reír, juro que éste sería uno de esos momentos. ¿Ella piensa que puede ganarme? ¡Ja!
—Nadie es mejor que yo.
—Tú ego no te deja ver con claridad Uchiha —me dijo—. No me conoces y no sabes que tan buena soy.
—¿Apuestas?
—Lo que sea.
Sus ojos denotaban una gran seguridad. Ya la había visto correr y era buena, pero no sabía que tanto, ella tiene razón en algo, no la conozco y no sé de que es capaz. Si ese tipo Pain dijo que es la mejor que ha visto en mucho tiempo, significa que así debe ser. Pero si ella es buena, yo soy mejor. No dejaré que una mujer me gane, ni ahora, ni nunca.
—Si gano, serás mi esclava —le dije—. Por un mes; me obedecerás y harás todo lo que yo te diga, no importa que tan descabellado sea. ¿Aceptas?
Sonreí de lado y esperé a saber su respuesta, aunque por la cara de terror que está poniendo, casi puedo jurar que no lo hará.
—Teme, no creo que… —el dobe trató de intervenir, pero le mandé una mirada envenenada para que cerrara la boca.
—No tienes por que aceptar, nena —le dijo Sasori al tiempo en que colocaba sus asquerosas manos en la cintura de ella. ¿nena? Arqueé una ceja y bufé—. Ya me encargaré yo de éste.
Sentía una gran furia invadirme y no podía evitarlo, ¿era necesario que la abrazara de esa manera?
Sakura lo observó de soslayo y luego clavó su mirada en mí, sus labios se curvaron en una sonrisa y se preparó para hablar.
—Si yo gano —comenzó—, el que será mi esclavo por un mes, serás tú. No podrás negarte a nada de lo que yo te pida, no importa lo que sea.
—Hmph. ¿De verdad crees que podrás ganarme?
—No me digas que tienes miedo —se burló. Entrecerré los ojos y la miré fijamente.
—Te arrepentirás de esto —le dije fríamente antes de girarme. Era hora de correr.
—o—o—o—
En cuanto la carrera terminó, me acerqué a Sasori y lo abracé, había estado realmente cerca de ganar y debía estar furioso. Y de hecho, así era, así que lo jalé del brazo para guiarlo a un lugar más apartado. Por la expresión de su rostro puedo deducir que no es la primera vez que pierde contra ese Uchiha, parece más frustrado que otra cosa. Por lo tanto, cuando le pregunté, me confesó que había perdido por nada la noche del viernes.
—¿Y lo seguiste al campus?
—No, de hecho, si iba a buscarte a ti, pero al llegar allá me topé con el coche y lo identifiqué inmediatamente —explicó seriamente—. Y tampoco te mentí en lo de comprar el auto, si me interesa, es mucha máquina para un idiota como ese.
—Lo sé —bufé.
—¿Lo conoces?
—Algo así… —murmuré, aclaré la garganta e intenté cambiar de tema, pero él no me dejó.
—¿Te hizo algo?
—Todo y nada —murmuré. Tomé una gran bocanada de aire y le conté los hechos a grandes rasgos. Le expliqué que –básicamente– compartíamos casi todo, y que era sumamente estresante, porque él no era de mi agrado, debido a su carácter principalmente.
—¿Es la basura que parece?
—Más que eso, tiene un aire de niño rico que me saca de quicio, piensa que todo se debe hacer como él dice y cuando él lo manda. Es un arrogante, odioso, presumido y…
—¿Y?
Giré el rostro y lo fulminé con la mirada. ¿Es que acaso no puede dejarnos solos?
—Un ególatra acosador, cubo de hielo —concluí fríamente.
—Hmph. No puedo creer que también estés aquí…
¡Ja! Sé lo que piensa y creo que es en lo único que concordamos, ¿Por qué tenemos que encontrarnos en todos lados?
Estaba por contestarle algo, cuando Naruto nos interrumpió, lo saludé y traté de no ser grosera. Después de todo, es el novio de mi amiga. La conversación comenzaba a cambiar ligeramente de rumbo, hasta que al idiota cubo de hielo, se le ocurrió mandarle una indirecta a Sasori, el cual se puso furioso y estuvo a punto de golpearlo si no llego a intervenir. No sé exactamente en que momento, pero le dejé en claro que yo podía ganarle, y de verdad deseaba que así fuera, haber si con eso dejaba de ser tan arrogante.
—Si gano, serás mi esclava. Por un mes; me obedecerás y harás todo lo que yo te diga, no importa que tan descabellado sea. ¿Aceptas?
Apreté los puños y me tensé, ¡odio con todo mi ser que me subestime! ¿acaso cree que porque soy mujer no podré ganarle?
—No tienes por que aceptar, nena… Ya me encargaré yo de éste.
Sasori me abrazó por la cintura y trató de que me relajara, pero no funcionó, me sentía furiosa y con muchas ganas de barrer el piso con ese Uchiha. Sabía que era buena corriendo, y quizá la mejor de muchas pero… ¿podría ganarle?
¿Qué pasa si no lo hago?, no solo se burlará de mí, además, me hará su esclava por un mes y… me da miedo y asco pensar las cosas que puede pedirme. Respiré profundamente un par de veces y sonreí, necesitaba mostrar seguridad.
—Si yo gano, el que será mi esclavo por un mes, serás tú. No podrás negarte a nada de lo que yo te pida, no importa lo que sea.
—Hmph. ¿De verdad crees que podrás ganarme? —me tensé levemente y Sasori acarició uno de mis brazos.
—No me digas que tienes miedo.
—Te arrepentirás de esto —masculló antes de girarse. Seguramente irá con Pain para arreglar la carrera.
—¿Estás loca? —me preguntó Sasori, una vez que nos quedamos solos—. Sé que eres buena, es más, la mejor chica que he visto correr, pero si aún no me ganas a mí ¿Cómo esperas ganarle?
—Podré, no te preocupes, no dejaré que me humille.
—Entonces correré también, no puedo dejarte sola en esto.
Le sonreí y no protesté, la verdad es que una vez que él decide algo, es difícil que cambie de opinión. Así que me tomó de la mano y nos guió hasta Pain, quien estaba en compañía de Uchiha y su amigo. Me preguntó si de verdad deseaba correr y asentí, mi amigo le dijo que también se unía a la carrera y cual sería la ruta que usaríamos. No comprendí al instante, pero sabía que Pain si, por lo tanto, llamó a Deidara y le dio una serie de instrucciones, al parecer se debían cerrar momentáneamente unas calles y el se encargaría de eso.
La mirada de Sasuke se mantenía fija en mí y no sabía el motivo. ¿deseaba intimidarme?, lo ignoré y observé el entorno. Las personas parecían emocionadas por la nueva carrera, así que el bullicio era demasiado. Sin desearlo, regresé la vista a ese Uchiha y ahora ya no estaba solo con su amigo, también se hallaba una chica de las que habían corrido conmigo.
—Me parece que Kin ya tiene nueva víctima —murmuró Sasori. ¿Así que se llama Kin?
No dije nada y observé como le daba un beso a Sasuke en la comisura de los labios; me tensé por completo y bufé. Seguramente ella era la que estaba con él ésta mañana, mi pulso se aceleró y apreté los dientes. Mi furia se acababa de incrementar y no sabía porque, solo era consiente que el sentimiento era muy parecido al que había sentido por la mañana. Intenté no mirarlos más, pero no podía, tenía ganas de ir hasta allá y golpearlos a ambos.
—Es hora —murmuró mi amigo. Asentí y nos acercamos a Pain, quien nos dio instrucciones del recorrido. Debíamos correr unas veinte manzanas en línea recta, luego girar en las bodegas, cruzar el puente y regresar por las calles aledañas, después girar dos manzanas antes y llegar al punto de partida. Era sencillo, yo era buena en los giros.
Cada uno se encaminó a su auto para alinearlo en el punto y poder iniciar, me tocó colocarme entre ambos y solté un gran suspiro. Tengo que ganar, voy a hacer que se trague sus palabras. Ese Uchiha no podrá contra mí. Giré el rostro a la izquierda y lo observé, parecía estar confiado, seguramente cree que porque soy una chica no podré vencerlo. Ya lo veremos.
Konan se colocó en posición y apreté el volante con fuerza, tomé una gran bocanada de aire y me preparé. En cuanto dio la señal, aceleré a full y sonreí. La adrenalina era mucho más elevada, porque no solo estaba corriendo, si no además me estaba jugando algo muy importante. Cambié las velocidades y aceleré, los tres íbamos muy parejos, tanto que era difícil decir quien llevaba la delantera. Llegamos a las bodegas y desaceleré un poco para evitar derraparme, y después giré con mayor agilidad que ellos y volví a acelerar para cruzar el puente, lo que fue sencillo. Volví a girar y cambié la velocidad para acelerar más, sonreí porque ahora tenía la delantera. Observé el espejo retrovisor y los vi detrás de mí, cambié la velocidad y me preparé para girar, eran dos giros cortos y debía ganar. Mi corazón latía desbocadamente y todo mi cuerpo parecía vibrar. Salí de la última curva y aceleré, ellos intentaron alcanzarme, pero no se los permití. Desaceleré y pisé el freno, y un segundo después, ellos aparcaron junto a mí.
Abrí la boca y recuperé el aire que había perdido. Había ganado, yo, les gané, a ambos. ¡Los vencí!
Me bajé del auto y corrí con Sasori, quien estaba esperándome con una pequeña mueca, que parecía ser una sonrisa.
—Felicidades —me dijo.
—Gracias —le dije—, por todo.
—Yo no hice nada, salvo ser vencido por ti.
—Hiciste más que eso —murmuré mientras lo abrazaba—. Me ayudaste a ganar y eso… lo aprecio muchísimo. Escogiste esa ruta, porque soy mejor en los giros, y decidiste correr, solo porque así le impedirías a Sasuke rebasarme.
—Hmph —me abrazó con fuerza y acercó su boca a mí oído—. Lo único que hice fue apoyarte, jamás te hubiese dejado hacerlo sola.
Me separé de él y le sonreí.
—Además el ver su cara de perdedor, vale completamente la pena.
Giré el rostro y observé a Sasuke, parecía despedir furia por todos lados. Sonreí. Prepárate Uchiha, porque ese ego tuyo, sufrirá y mucho.
—o—o—o—
¡Mierda, mierda, mierda y mil veces mierda!
¿En qué maldito momento se me ocurrió hacer esa estúpida apuesta?
¡Maldita sea!, no puedo creer que haya perdido, ¡Y contra una mujer!
Me bajé del auto y azoté la puerta, inmediatamente el idiota de Naruto se acercó a mí y colocó su mano en mi hombro.
—Atrévete a decir una sola palabra —lo amenacé—, y te mato.
Mi corazón latía con rapidez y mi sangra burbujeaba como lava ardiente, estaba más que furioso, porque justo cuando creía que no podía ser más humillado, llega ésta chica y me gana. ¡A mí! ¡Uchiha Sasuke!
Clavé la mirada en ella y me enfurecí más, ¿Por qué siempre tenía que estar pegada a ese tipo?
—¡Vamos teme! —dijo el dobe—. Admite que es... sorprendente, dattebayo.
Bufé.
Ahora debía cumplir esa maldita apuesta y ser su esclavo por un mes. ¡Un jodido mes! ¡Kuso!
La molestia se separó de su "noviecito" y le sonrió, eso me revolvió el estomago. Si ese mal nacido no se hubiese inmiscuido en la carrera, habría ganado, seguro. No debí dejarlo, pero no medité eso a tiempo. Pero ya que le gusta jugar sucio, veamos si puede impedir que le robe a su… nena.
Sakura no sólo lo mandará a volar y le romperá su patético corazón, si no además, estará completamente enamorada de mí. Como que me llamo: Uchiha Sasuke.
Y entonces si, ya veremos quien es el perdedor aquí.
Continuará…

<-- CAPITULO6                    CAPITULO 8 -->

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