viernes, 29 de junio de 2012

IJ Cap9

¡Hola! Aquí les traigo el noveno capítulo.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
En este capitulo, tanto Sakura como Sasuke narrarán, espero y no sea confuso.
.
IRREMEDIABLEMENTE JUNTOS
By Tsukisaku
.
PERDIENDO LA CABEZA
.
Empujé la puerta de los baños y miré con sumo cuidado dentro, ¡Estás siendo paranoica!, solté un suspiro e ingresé con la mayor normalidad del mundo. Observé el reflejo de todo el lugar, a través del gran espejo que está colgado en la pared y cerré los ojos luego de comprobar que todo estuviese como debía. Estaba convirtiéndome en una completa histérica. Me acerqué a uno de los lavamanos y abrí el grifo para mojar mi rostro un par de veces; luego de haberlo hecho, coloqué mis manos mojadas en mi cuello y le di un suave masaje. Miré mi reflejo y observé las pequeñas ojeras que ya se estaban formando, sollocé y solté todo el aire de golpe.
No podré soportarlo…

Llevaba casi dos días sin dormir absolutamente nada y todo por culpa de ese Uchiha. Fruncí el ceño y me dispuse a salir del baño. Todos me advirtieron que me estaba pasando con él y no quise escucharlos, pequé de ingenua y de tonta. ¿Por qué me atreví a apostar nuevamente con él?, ¡Estúpida Sakura confiada!... Observé el pasillo y no vi rastros de algo que representara peligro, así que salí y me encaminé a la siguiente clase. Caminé lo más aprisa que pude, siempre mirando hacia todos lados y reprendiéndome aún por mis tontas decisiones. En cuanto llegué al aula, me acomodé en mi lugar y agradecí que el profesor aún no estuviese dentro. Irremediablemente, miré hacia mi izquierda y sentí una ligera ola de alivio al ver que “cubo de hielo Uchiha” aún no hubiese llegado. Ahogué un bostezo y cerré mis ojos, necesitaba descansarlos por unos segundos únicamente. Tomé una gran bocanada de aire y comencé a sentir como mi corazón se aceleraba, abrí los ojos rápidamente y me topé con un par de orbes oscuros que me miraban con intensidad. Automáticamente mi ceño se frunció y él esbozó una ligera –y casi imperceptible– sonrisa, pero no de esas sonrisas de “hay que feliz estoy”, si no una de esas donde te amenazan en silencio, donde te advierten que en cualquier momento, llegará la hora de sufrir. Desvié la vista y mordí mi labio, todo mi cuerpo tembló ligeramente y tragué saliva.
Un par de minutos después, el profesor arribó y comenzó su clase. Conforme avanzaba el tiempo, me ponía más ansiosa. No estaba poniendo nada de atención y eso era preocupante. Siempre soy la primera en comenzar a hacer anotaciones, o en participar, y estos últimos días, no he logrado concentrarme en absolutamente nada. Sé que es ridículo, porque ese Uchiha no me pediría hacer nada durante clases, ¿o sí? Lo observé de soslayo y él parecía bastante entretenido con lo que escribía. Mantuve la vista en él y me relajé levemente; si no fuese el patán engreído que es, incluso me sentiría atraída por él. ¿Qué estoy pensando?, cerré los ojos y volví a abrirlos lentamente. Aún seguía sin moverse; parte de su cabello caía sobre su rostro y ocultaba gran parte de sus facciones, pero aún así, podía ver su perfecta y pálida piel, y un poco de sus labios. ¿Cómo es que alguien tan atractivo, puede llegar a ser un verdadero dolor de cabeza?
El timbre que anunciaba el cambio de clase, sonó y pegué un brinco, ¿Pasé casi una hora observándolo?... gemí y tomé mis cosas para huir de ahí.
—¿Acaso estoy perdiendo el juicio? —murmuré con reproche hacia mí misma. Supongo que el exceso de cansancio, me está pasando la factura.
Llegué a mi casillero y lo abrí para poder tomar un libro que necesitaría, mientras vaciaba mi mochila, escuché ruido proveniente del locker de al lado y me congelé. Mi corazón comenzó a latir a toda velocidad y abrí la boca para respirar mejor. Los segundos transcurrían y nada pasaba. Giré con sumo cuidado mi cabeza y miré por el rabillo del ojo, Uchiha estaba ahí, pero parecía no reparar en mi presencia.
—¡Sakura! —alguien me llamó a mis espaldas y logró que pegara un grito—. ¿Estás bien? —preguntó entre risas Ino.
—Cerda —mascullé—, ¿Acaso planeas que me dé un paro cardiaco? —farfullé molesta, me giré para encararla y la fulminé con la mirada.
—Perdón —respondió aún entre risas—, ¿Qué te tiene tan exaltada, frentona?... Tienes cara de que no has dormido en días.
Miré de soslayo al idiota de al lado y éste me miraba fijamente, con esa estúpida sonrisa intimidante en los labios. Apreté los puños, me giré para cerrar la puerta del casillero y emprendí la escapada.
—Sakura, ¿Qué sucede contigo? —preguntó Ino al tiempo en que intentaba seguir mi paso.
—Estoy agotada y se lo hiciste notar al enemigo —farfullé.
—Claro, no es como si Sasuke tuviese ojos y pudiese mirar por sí sólo, las ojeras que tienes o el rostro de muerto que traes justo ahora —bufó con sarcasmo y la miré mal.
—Tienes razón —admití luego de un rato y aminoré la velocidad con la que caminaba.
—Creo que la angustia te está matando… —resaltó lo obvio y evité mirarla mal—, ¿Por qué no intentas llegar a un acuerdo con él?, por tu salud física y mental.
—Es una apuesta no negociable —murmuré con odio.
—Bueno, yo te…
—No te atrevas a decirme: “Te lo dije”, porque te juro que te golpeo aquí mismo.
—Bien, nos vemos después —se despidió y me dejó sola. Tapé mi rostro con mis manos y gemí.
¡Vamos, Sakura! ¡Tú puedes soportar todo esto!... gritó mi vocecilla interior. ¿De verdad puedo soportarlo?
.
Cuando las clases llegaron a su fin, me encaminé a la salida y compré un café de esos de la máquina expedidora. Necesitaba permanecer despierta, ya que mi turno en Rakuen comenzaría en menos de una hora, y no podía quedarme dormida a mitad del trabajo. Cuando estaba por salir del campus, un automóvil negro se detuvo delante de mí y casi lancé el café lejos de mí. La ventanilla del copiloto se deslizó hacia abajo y sentí terror.
—¿Necesitas que te lleve? —su fría voz resonó en mi cabeza y tragué saliva.
—¿Es un ofrecimiento real, o es una orden maquillada? —pregunté después de unos segundos.
—Hmph, puedes caminar si lo deseas.
Lo medité un par de segundos y terminé aceptando. Casi el noventa por ciento de mí estaba aterrada, pero el otro diez por ciento, tenía curiosidad por saber lo que ese Uchiha se traía entre manos. Mantuve la vista fija al frente, procurando mirar al enemigo a cada minuto. El trayecto fue corto y silencioso, cuando llegamos al lugar, le agradecí y salí corriendo al interior. Ya había sido demasiada angustia de momento. Me terminé el café y me encaminé al área de empleados para cambiarme de ropa. Cuando salí del vestidor, nuevamente ese par de ojos negros me miraban fijamente y lo ignoré. Registré mi hora de entrada y –prácticamente– volví a huir. Saludé a Kiba de lejos y me metí al área de la comida. Un par de minutos después, observé como el idiota ingresaba a bar y decidí ignorarlo.
Decidí que lo mejor era intentar enfocarme en lo mío y dejar de preocuparme. Conforme pasaban las horas, la gente dejó de comprar comida y comenzó a consumir más bebidas. Así era siempre, regularmente después de las siete, las personas consumían más del bar, y menos de la parrilla. A las ocho, llegó el otro empleado y me preparé para ayudar un poco sirviendo mesas. Kiba y Uchiha se movían de un lado a otro, así que los meseros necesitarían ayuda en las mesas. Tomé una libreta y comencé a tomar pedidos. No era raro que la mayoría de los hombres estuviesen sentados y casi todas las chicas estuviesen arremolinadas en la barra, o siendo más específicos, en un solo extremo de la barra. Neji llegó a suplir a Kiba y la situación se nivelo un poco. Aunque aún se veían más mujeres de un lado, que de otro.
Estúpidas chicas. ¿Acaso no se dan cuenta que jamás les hará caso?
Terminé de servir ese par de tragos y regresé al bar, me acerqué al azabache y le dije que podía tomar su descanso, que yo lo cubriría. No dijo nada y me dejó con Neji. Las chicas que estaban allí, mostraron su cara de decepción y sonreí.
—Disculpa —me llamó una chica rubia—. ¿Tardará mucho en regresar tu compañero?, es que la verdad preferimos que él nos atienda.
Sentí como la ira comenzaba a burbujear y fruncí el ceño.
—No volverá, así que si no consumirás nada, despeja el área —le dije secamente. Ella me miró feo y casi todas las chicas se disiparon. Sonreí  y escuché sus quejas. La gran mayoría estaban decepcionadas porque deseaban ser atendidas por Uchiha y se quejaban de que ya no podrían estar cerca de él.
—Poco te faltó para golpearla —murmuró Neji, a mi lado, mientras servía una cerveza—. ¿Por qué tan molesta? ¿No estarás celosa, o si?
—¡Claro que no! —bufé y me alejé para atender a un par de tipos que acababan de llegar.
¿Celosa?, ¿Yo?, ¡Ni loca!
Es sólo que no tolero que las chicas sean tan entupidas y crean que únicamente por mostrarle a Sasuke sus pronunciados escotes, éste caerá rendido a sus pies. Es denigrante y repugnante. Cinco minutos más tarde, mi lado de la barra estaba repleto de chicos y solté un suspiro. También odiaba verme tan asediada, pero era mejor que ver a una multitud de mujeres ofreciéndosele a ese Uchiha. Lo único que logran es que su –ya inflad ego–, siga creciendo más y más.
Cuando Sasuke regresó de su descanso, Asuma nos ordenó a los tres seguir atendiendo, hasta que fuese nuestra hora de salir. La música comenzó a sonar fuerte y la gente que se acercaba al bar, ya no se veía tan dividida, cosa que agradecí. Ocasionalmente veía de soslayo al cubo de hielo y me golpeaba mentalmente por hacerlo. Pero es que sencillamente me estaba costando mucho evitarlo, sentía la necesidad de mantenerlo vigilado. ¡Y todo por esa maldita apuesta del infierno!
Esto podría estar siendo más sencillo, si tan sólo Sasuke se decidiese a hacerme algo, pero aún nada. Lleva cuatro días sin decirme casi nada, lo único que ha hecho es mirarme y sonreírme de esa manera que me pone más nerviosa. Es como si me estuviese advirtiendo que algo malo está por venir y que me prepare. ¡Lo odio!, casi no puedo dormir, porque siento que llegará y me ordenará hacer algo estúpido o vergonzoso. La duda, los nervios y el miedo no me dejan vivir tranquila. No ha intentado nada en el dormitorio, ni en clases, ni aquí… ¿Qué está tramando?, por eso no le quito la vista de encima, quiero ver en qué momento se acercará a mí para comenzar con el infierno que me espera. Aunque admito que un infierno, ya estoy viviendo.
Luché por despejar la mente y cuando me di cuenta ya eran las once, hora de mi salida. Deseaba llegar al dormitorio y dormir, cerraría muy bien las puertas de mi habitación y me aseguraría de no preocuparme por nada. O eso intentaría.
Ni siquiera me molesté en mirar si Sasuke me seguía, tan sólo corrí de un lado a otro y me apresuré a cambiarme de ropa. Cuando salí del local, me topé con alguien a quien no esperaba y sonreí.
—Sasori —lo abracé con fuerza y solté un gran suspiro.
—¿Cómo estás? —preguntó, beso mi frente y me separé de él.
—Muerta, ¿puedes llevarme?
—No tenías que pedirlo —caminamos a su auto y me abrió la puerta del copiloto. Por unos segundos me sentí tentada a pedirle que me llevara a otro lado, pero no tenía mucho caso huir, así que deseché la idea tan pronto como llegó.
Durante el trayecto, Sasori me preguntó el porqué de mi agotamiento y tuve que decirle a regañadientes mi estupidez.
—¿Por qué te atreviste a apostar con él? —bufó molesto—. Ese mal nacido te hará la vida imposible.
—Ya no lo digas…
Todo lo que me estaba diciendo, yo ya me lo había reprochado. Pero nada ganaba con eso, no me retractaría de mi palabra y pagaría esa apuesta con dignidad. Cuando llegamos al edificio, estacionó su auto y me ayudó a bajar. Pasó una mano por mis hombros y me acompañó hasta la puerta de mi dormitorio, en el último piso.
—Gracias —le dije, mientras intentaba sonreír. Me alejé de él para abrir la puerta y un mareo me golpeó.
—¿Estás bien? —se acercó preocupado y me quedé quieta por un instante.
—Si, sólo estoy muy cansada —murmuré—. Creo que no comer, también me afectó.
Sasori se limitó a abrazarme y me sentí ligeramente incómoda.
—Sakura, promete que te cuidarás mucho y que si necesitas ayuda, me lo dirás.
—Lo haré.
—Si ese imbécil se atreve a dañarte, o te pasa algo por su culpa… —clavó sus ojos en los míos y comencé a sentirme más nerviosa. Su rostro comenzó a acercarse de manera peligrosa y me quedé estática. Estaba por decirle que se detuviera, cuando alguien lo empujó ligeramente a un costado.
—No estorbes —masculló fríamente Sasuke, al tiempo en que abría la puerta del dormitorio.
—Imbécil —bufó el pelirrojo. Uchiha lo ignoró y yo aproveché para soltarme del agarre.
—Será mejor que me vaya, gracias por todo —agité mi mano a modo de despedida y me metí al dormitorio. Todo estaba en penumbras, únicamente resaltaba un poco de luz proveniente de la habitación de Sasuke, solté un suspiro y caminé a mi habitación.
Coloqué una mano mi corazón y solté el aire de golpe. Si ese Uchiha no hubiese llegado, Sasori me hubiese besado y yo no hubiese sabido que decirle. ¿Por qué intentó hacerlo?, pensé que tenía claro que sólo somos amigos.
Aún peor.
¿Por qué deseé que fuese alguien más quien me besara?
¡Kami, estoy perdiendo el juicio!

-o-o-o-o-

En cuanto amaneció, me di una ducha y salí del dormitorio, necesitaba ir a correr un rato antes de que mi turno iniciara. Intenté mantener la mente en blanco y no pensar en nada, pero me parecía ligeramente imposible. Una parte de mí se sentía bastante a gusto con todo lo que estaba pasando; no hacer nada en contra de tu enemigo, en ocasiones es la mejor arma para que se autodestruya por si sólo y eso precisamente estaba pasando con la molestia de cabellos rosados. Estaba tan asustada pensando en lo que yo pudiese hacerle, que casi no dormía y prueba de ello, son las ojeras que trae. Se la pasa escondiéndose de mí y se pasea por todos lados como conejillo asustado. Admito que es divertido, sobre todo cuando la miro fijamente y sonrío, ella traga saliva y esquiva mi mirada. Todo avanzaba perfecto, hasta el momento en el que los encontré a punto de besarse. Me asqueó la sola posibilidad. Necesito aumentar la presión en ella, para que termine definitivamente con el imbécil ese. Quiero que se enamore de mí, para poder botarla después y así matar dos pájaros de un tiro. Dos corazones al precio de uno; el de su estúpido novio y el de ella. Con eso aprenderán que con Uchiha Sasuke, nadie juega. Pisé el acelerador y respiré profundamente. Necesitaba que el coraje que estaba sintiendo se disipara. ¿Por qué mierda tengo toda esta furia?, no es que me interese con quien se enrede ella, pero mientras no obtenga lo que deseo, ninguno de los dos será feliz.
.
Un rato más tarde, llegué al bar e inicié mi estúpida jornada laboral. Me estaba cansando de todo esto y me mataba que no pudiese hacer algo para remediarlo. Extraño mi casa, mis cosas y mi dinero. Por las mañanas todo estaba muerto, así que sólo me quedaba yo a cargo del bar y la molestia de la parrilla. Mientras limpiaba unas copas, sentí como los ojos de alguien se posaban sobre mí. Siendo un poco más específicos, un par de orbes color jade. Hmph. No necesité mirarla para asegurarme de que era ella. Había aprendido a reconocer cuando sus ojos se clavaban sobre mí, era algo que no me pasaba con frecuencia. Claro que podía saber cuando alguien me miraba y con qué intenciones, pero normalmente, necesitaba levantar la vista para identificar al usuario de dicha mirada. Con Haruno pasaba algo inexplicable, era la extraña excepción, porque desde un inicio aprendí a reconocer su sola presencia. Podía estar en una habitación llena de personas mirándome y sabría al instante cual le pertenecía. Quizá sea que compartimos tantas cosas y pasamos tanto tiempo juntos, que hemos desarrollado alguna estúpida conexión. Levanté la cabeza y clavé mis ojos en ella, automáticamente se sonrojó y frunció el ceño. Sonreí de lado, tal vez ya comienza a sentirse más que atraída por mí y me parece que se está acercando la hora de que yo lo compruebe. Le pondré la prueba de fuego, para ver lo que hace.
—Hola, teme —rodé los ojos y bufé—. También te quiero.
—¿Acaso no sueles levantarte hasta el medio día?
—Que gracioso —bufó, lo miré y miré como hacía una mueca—. Estoy aquí, porque quería avisarte que volvieron a buscarme para… ya sabes —susurró la última parte—. Será hoy a la media noche, ¿te interesa?
—Hoy no —contesté casi enseguida.
—¿De verdad? —preguntó sorprendido—. Es la primera vez que tú…
—Hmph. Tengo otras cosas igual de importantes que hacer —lo corté—. Ya será otro día.
Volví a mirar a la molestia y sonreí.
—Esa mirada no me gusta —puntualizó—. No seas malo con Sakura-chan, ella no planeaba ser mala contigo, sólo se divertía.
—No soy el maldito bufón de nadie, imbécil —mascullé fulminándolo con la mirada—. Y si eso es todo, ya puedes largarte.
—Espero que no salgas quemado, teme —me dijo antes de irse. Rodé los ojos y bufé. Estúpido. El amor lo está haciendo más idiota de lo que ya era.
Unos treinta minutos después, se acercó esa pelirroja con la que me había acostado hacia un par de semanas y mi malhumor amenazó con empeorar. Normalmente no me gusta que mis aventuras de una noche me acosen; odio que crean que porque tuve sexo con ellas, se están ganando el derecho a tener algo más conmigo. Me pidió un martini y no me quedó de otra, más que preparárselo. En cuanto se lo di, me alejé para hacer otras cosas, intentaba que pensara que estaba demasiado ocupado como para prestarle atención.
Pero no funcionaba.
Otros treinta minutos pasaron y ella sólo se limitó a pedir otros dos martinis. ¿Acaso no tiene una vida que vivir?, ¿o alguien más a quien incordiar?
—Sasuke —su horrible voz resonó en mi cabeza—, ¿No te gustaría ir a divertirte ésta noche, conmigo?
—No.
—Hay por favor… no seas aburrido —se inclinó sobre la barra e intentó que fijara mi atención en su escote. Patética.
Un fuerte ruido llegó a mis oídos y me giré para ver lo que pasaba, la molestia acababa de tirar una charola de pan. La ignoré y volví a mirar a la pelirroja.
—No y será mejor que te vayas —le dije—. Comienzas a hartarme.
—No me iré hasta que no aceptes —anunció sonriente.
Volví a sentir los ojos de la molestia sobre mí y apreté los ojos. Las mujeres están locas. Ignoré a Karin y seguí con mi trabajo, por suerte un rato más tarde llegó Neji, así que pude dejar la barra y dedicarme a otras cosas.
.
Cuando terminó el turno en el bar, me regresé al dormitorio, quería estar listo para cuando la molestia llegara. Me despojé de la ropa y me di un baño, era mucho mejor estar recién duchado. Recién terminé de enrollar una toalla alrededor de mi cintura, cuando inesperadamente se abrió la puerta del baño y apareció Haruno, con una toalla enredada en su cuerpo. Mis ojos viajaron por todo su cuerpo y sentí que me excitaba. Era justo como el primer día.
—Oh, Kami —se detuvo de golpe y clavó sus ojos en mí, se sonrojó y giró el rostro—. ¿Qué crees que haces?, ¿a caso no te enseñaron a colocarle seguro a la puerta del baño, cuando te estás duchando?
—¿A ti no te enseñaron a tocar antes de entrar?
—Se supone que tú no deberías estar aquí, además ya sabes que yo me baño siempre después del trabajo —se quejó volviendo a mirarme a los ojos—. ¡Lo hiciste apropósito!
Me acerqué a ella y su enfado se esfumó.
—Insinúas que yo quería verte… así —susurré cerca de su rostro y ella se sonrojó con fuerza.
—Eres un pervertido —masculló, al tiempo en que me empujaba fuera—. ¡Largo!
Salí del baño y la puerta se cerró. Miré mi pecho y sentí como palpitaba algo en mi interior. Era estúpido, pero sentía como si su mano hubiese sido una brasa ardiente.
Hmph. ¡Que idioteces estoy pensando!
Me coloqué únicamente un bóxer y sequé mi cabello, veremos que tan capaz es Haruno de resistirse a mí. Así como estaba, salí de mi habitación y me acomodé en el sofá, tomé el libro de economía que debíamos leer y comencé a hojearlo. Sabía que ella no tardaba en aparecer, ya que los sábados por la tarde, le daba por limpiar como desquiciada el lugar. Unos quince minutos después, apareció con una bolsa de basura en la mano. Sentí como dejaba caer la bolsa y se quedaba estática, automáticamente, sonreí. Levanté la mirada y la sonrisa se me borró del rostro. Sakura vestía un short bastante corto de color manzana y una blusa de tirantes del mismo color, estaba… sexy.
—¿Por qué… no traes ropa? —dijo al tiempo en que se le subían los colores al rostro—. Si planeas estar medio desnudo, que sea en la soledad de tú habitación.
—Ya te dije que si tus hormonas no lo soportan, no es mi culpa —bufé.
—¡Ya quisieras tener ese efecto en mí! —exclamó—. Si lo que te gusta es que te vean así, ¿Por qué no te largas a hacerle compañía a esa pelirroja que parecía un hongo en el bar?, seguro que ella estará más que feliz de recibirte en su casa.
Me puse de pie y comencé a acorralarla.
—¿Celosa? —me burlé y ella me fulminó con su mirada.
—¡No estoy loca!
—Estás celosa —aseguré—, y además mientes para no admitirlo.
Sakura comenzó a retroceder y sonreí.
—Aléjate de mí —advirtió nerviosa.
—¿O, qué? —me burlé—. ¿No se supone que no causo ningún efecto en ti?
—¿No será que yo si causo un efecto en ti? —respondió al tiempo en que su cuerpo chocaba contra la pared—. Y por eso me acosas.
—No es acoso, sólo demuestro un hecho —aseguré y después agregué:—, y me gustarías, si no trajeses nada puesto encima.
—Eres un… —su mano intentó golpearme y la detuve en el aire, para después estampar su mano contra la pared.
—No te atrevas, porque no sabes lo que podría hacerte —la amenacé y ella tembló.
—Jamás me verás sin ropa… pervertido —masculló.
—¿Y si te lo ordeno? —su rostro palideció y sonreí—. Hmph, eso aún no te lo pediré. Lo único que haré, será comprobarte el efecto que causo en ti.
Y antes de que pudiese replicar algo, estampé mis labios contra los de ella.
Continuará…
<-- CAPITULO 8                    CAPITULO 10 -->

12 comentarios:

  1. coooontiiiii porfavoor!!!!

    ResponderEliminar
  2. QUEREMOS CONTI, QUEREMOS CONTI :D Ahora que estás con inspiración para tus futuros bellos y esperados one-shot SxS y BxE considero que tendrías que aprovecharla para escribir la CONTI :D

    ResponderEliminar
  3. quiero ver la conti de este fic mas que de todos los demas :) muajaja saludotes ----HaRuNo SaMy kisses

    ResponderEliminar
  4. HHHAAAAAAAAAAAA!!!!! POR QUE LO DEJASTE EN LA PARTE MAS INTERESANTEEEE 8cap ESPERANDO ESTEMOMENTOOOO, no podre dormir en la noche por la duda TT.TT pooooooooooooorfiiiiiiiiiiiiis
    la conti

    ResponderEliminar
  5. Yo iguual anelhoo contii pliis!!! waa me muero de ganaas por leer el cap 10 ya hasta me he estado formulando ideas!!! O////O

    ResponderEliminar
  6. Me leí todos tus fic´s de nuevo, desde que me entere que te ibas de fanfiction, me hice el propósito de leerlos para así acostumbrarme a la lectura en el blog, y me ha resultado fácil con tal de seguir leyendo tus fic´s, espero la continuación pronto de tus historias :)

    ResponderEliminar
  7. esta muy buena la historia, ¡me encanta!
    me lei los nueve capis en nada de tiempo,
    espero la conti pronto :)

    ResponderEliminar
  8. WOOOOW!
    ya extrañaba tus historias!
    continuaciiion!!!!!!!
    porfaaa... se qedo realmente interesante!!!

    ResponderEliminar
  9. por favor, continua la historia, te quedaste en la mejor parte y conociendo tu mente estoy segura que ya tienes algo planeado par escribir, todas tus historias me encatan y esta no es la excepcion.
    por favooooooooooooor , continua escribiendo y sacando buenas historias

    ResponderEliminar
  10. continuala por favorrr!!! la dejaste en la parte mas interesante

    ResponderEliminar
  11. Pls quiero una continuaciooooooooooon no nos dejes asiiiii :'(

    ResponderEliminar