martes, 12 de junio de 2012

Inevitable Atracción Cap13

Aquí les traigo el capi trece, el cual espero que sea de su agrado.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU. En este capitulo utilizaré el fragmento de una canción llamada: Queen of my heart y es de Westlife.
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INEVITABLE ATRACCIÓN
By Tsukisaku
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LA REINA DE MI CORAZÓN
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Una vez que salieron del edificio, se subieron al automóvil del Uchiha y se encaminaron a la casa de la joven de cabellos rosados. Sakura irradiaba felicidad, estaba más que contenta porque había comprobado que Sasuke se interesaba en ella de verdad. Sentía un poco de vergüenza por haber dudado del Uchiha, pero en el fondo se repetía que después de los antecedentes del azabache, no podía hacer nada más.
Mientras tanto, Sasuke se sentía relativamente feliz. Por fin Sakura sabía toda la verdad, y esperaba que con eso, dejara de dudar de él. Estaba conciente de que no sería fácil, dado sus antecedentes, pero esperaba que fuera menos conflictivo.
Giró en la quinta calle y aparcó frente a la conocida casa de los Haruno. Ambos se retiraron los cinturones de seguridad y se dispusieron a bajar; Sakura observó la hora y se dio cuenta que estaban por dar las diez de la noche.
El Uchiha se bajó y le abrió la puerta.
—Gracias por todo —le dijo Sakura con una pequeña sonrisa en los labios.
—Hmph, ya sabré como cobrármelo —le dijo mientras acercaba su rostro al de ella, para después capturar sus rosados labios en un apasionado beso, que la joven Haruno correspondió gustosa.
Su corazón aceleró su ritmo y las mariposas en su estomago revolotearon felices. Se separaron por la falta de aire y Sakura sonrió.
—Te veré mañana —le dijo Sasuke.
—Pero mañana es navidad y me toca descanso —comentó la joven de cabellos rosados haciendo un mohín—. ¿Por qué no vienes a cenar? —preguntó al tiempo en que colocaba sus manos en los brazos del azabache. Sasuke guardó silencio y meditó su respuesta.
—Aquí estaré —le dijo con la mirada fija en ella. Sakura sonrió y lo besó una vez más antes de separarse de él y meterse a su casa.

El Uchiha menor se metió al coche y se puso en marcha al departamento de Naruto. Mientras conducía se sumió en sus pensamientos. Navidad nunca había representado una fecha sumamente interesante para él, a lo largo de los años lo clasifico como un día "común y corriente". Jamás se vio a si mismo cenando en familia, bebiendo, disfrutando e intercambiando regalos.
Su familia siempre estaba de viaje en esas fechas, así que siempre se quedaba con Karin bebiendo en su departamento ó en algún bar que estuviese abierto. Ese sábado sería el primer día que compartiría con alguien esa fecha, y le alegraba que fuese Sakura, quien se había convertido en la persona más especial para él.
—o—o—o—
A la mañana siguiente, se encaminó a su departamento y una vez ahí, se encerró en su habitación. El rubio no lo había dejado dormir con sus ronquidos, y ahora debía reponer un poco las horas de sueño que perdió. Por suerte cuando llegó a su casa, Karin parecía no estar, así que logró descansar un rato.
Unas horas más tarde, un fuerte ruido llegó a sus oídos, abrió los ojos y observó el reloj… las cuatro de la tarde. Se puso de pie y se encaminó a la sala; ahí se encontró con la pelirroja cantando a todo pulmón, en tanto se paseaba por la cocina.
Tomó el control del equipo de sonido y bajó el volumen.
—¿Qué es este escándalo? —farfulló en tanto caminaba a la cafetera, para servirse un café.
—¿Sasuke?, ¡Vaya!, no sabía que estabas aquí —comentó regresando la vista a las verduras que cocinaba.
—Hmph.
—¿Y cómo fue todo? —preguntó sonriendo.
—Bien, todo se arregló —le dijo después de darle un sorbo a su café.
—Me alegro por ti —comentó—, ¿Y qué harás hoy? —bajó la lumbre del sartén y caminó hacia él.
—Iré a la casa de Sakura —murmuró con los ojos cerrados.
—¡No puedo creerlo! —exclamó Karin—; el gran Uchiha Sasuke de vedad está enamorado… —el azabache abrió los ojos y la fulminó con la mirada—. No me mires así, sabes que es verdad, jamás te vi tener tantas atenciones con una mujer… y es genial —le dijo esbozando una sonrisa.
—Hmph.
—La verdad la compadezco, mira que escogerte de novio… —se ganó otra mirada de muerte por parte del azabache—. ¡Es broma! —exclamó al tiempo en que regresaba a lo que hacía—. Yo hoy tendré la visita de mi linda chica, así que estaré muy ocupada… ¿podrás quedarte en otro lado? —preguntó haciendo una carita de ternura.
—Supongo —bufó girándose para salir de la cocina.
—¡Por eso te quiero Sasuke-Kun! —gritó Karin.
—o—o—o—
Durante todo el sábado, Sakura se la pasó ayudando a su madre con la comida y los adornos. Le encantaba -y al mismo tiempo- le aterraba la idea de tener a Sasuke en su casa; pero deseaba demostrarle al azabache, cuan especial era él para ella… y la mejor manera de lograrlo, era presentándoselo a sus padres.
Todo quedó listo y cerca de las seis de la tarde, subió a su habitación para arreglarse. Se duchó, se vistió de manera casual, y se cepilló el cabello. Una vez que terminó, llamó por teléfono a sus amigas y les contó lo que estaba por pasar.
Sabía que les podía confiar lo que fuese y que ellas jamás la delatarían. Observó el reloj y ya casi eran las siete, justo en ese instante, el timbre de la casa resonó y se apresuró para abrir la puerta.
Abrió la entrada principal y se topó con unos ojos negros hermosos. Sasuke estaba realmente más atractivo de lo normal, ¿a caso eso es posible?
—Hola —saludó el Uchiha. Sakura no respondió, pues aún estaba deleitándose con el cuerpo del azabache—. Hmph, ¿me dejarás pasar o qué?
—Claro… pasa —murmuró parpadeando al tiempo en que se hacía a un lado. Un coqueto sonrojo cubrió sus mejillas y cerró la puerta. Y antes de que algo más pasara, los fríos y suaves labios del Uchiha se posaron sobre los de ella.
—Traje esto —le dijo entregándole una botella del mejor vino.
—Gracias, pero realmente no hacía falta —le dijo tomando la botella—, sígueme —murmuró guiando al azabache a la estancia principal—, ¿Te ofrezco algo de beber?
—Más tarde —le dijo mientras observaba una serie de fotos, las cuales se encontraban sobre una repisa.
—¿Sasuke? —lo llamó casi en un murmullo segundos después.
—¿Hmph?
—¿Y… Karin? —el azabache la miró de soslayo y sonrió de lado.
—En el departamento —contestó regresando la vista a una fotografía, donde aparecía una Sakura de unos seis años muy sonriente, con un niño de cabellos color lila claro casi gris y ojos de igual color; que extrañamente le resultaba muy familiar.
—¿Está sola? —preguntó nuevamente la joven Haruno.
—No… —murmuró sin despegar la vista de aquella fotografía—, ¿Quién es él? —le preguntó fríamente. Sakura se acercó a él y observó la imagen.
—Ah, es Suigetsu, un viejo amigo mío —contestó.
—¿Hozuki? —preguntó.
—Si, ¿lo conoces? —preguntó sorprendida.
—Es mi antiguo ex amigo… y el ex de Karin —explicó al tiempo en que se preguntaba, porque se conocían.
—¿Es el mismo?, ¡vaya! Eso no me lo esperaba —comentó. Y antes de que Sasuke preguntara algo más, el matrimonio Haruno apareció en la estancia.
—Buenas noches —saludaron al unísono. Sakura comenzó a sentirse nerviosa, en tanto Sasuke parecía estar más tranquilo que nada.
—Buenas noches —saludó amablemente el azabache.
—Ellos son mis padres —le dijo a Sasuke—. Y él es… —antes de que terminara, el chico se decidió a continuar, puesto que sabía lo nerviosa que se encontraba la dueña de los cabellos rosados.
—Uchiha Sasuke —se presentó—, y soy el novio de Sakura —la joven Haruno se sonrojó fuertemente y observó temerosa a sus padres; los cuales se encontraban bastante sorprendidos con la noticia.
—¿Por qué no me dijiste que tenías novio Sakura-Chan? —le dijo su madre a modo de reproche—; sobre todo cuando está guapísimo.
—¡Mamá! —se quejó Sakura.
—Un gusto conocerlo —le dijo Fujitaka Haruno.
—Igualmente —contestó el Uchiha.
Y ahí estaba el terror que sentía Sakura. Sabía que sus padres comenzarían a atosigar a Sasuke con preguntas y comentarios nada apropiados… solo le quedaba esperar que nada malo pasara.
Fujitaka le pregunto prácticamente sobre toda su vida: sus padres, si tenía hermanos, qué había estudiado, dónde, cuántos años tenía, en qué trabajaba, si era soltero… y cosas por el estilo que no solo a Sakura incomodaban, si no también a Sasuke; quien comenzaba a hartarse por tener que contestar cosas que realmente no le importaban a ese sujeto.
—Ya está bien padre —intervino Sakura, en cuanto su padre le preguntó a su novio, sus intenciones para con ella—. Creo que Sasuke ya te contó más de lo que debería y él no vino a que lo interrogaras… si no a pasar un rato tranquilamente —le dijo seriamente.
—Cierto —la apoyó Amy—, será mejor pasar al comedor —agregó con una gran sonrisa. Le alegraba que su hija hubiese conocido a tan atractivo hombre, y sobre todo que llevaran una relación que prometía para mucho.
Todos se pusieron de pie y se encaminaron al comedor, el Uchiha guardó nota mental de agradecerle a su novia, por haberlo salvado de las garras de su padre.
Fujitaka se sentó a la cabeza, Amy a su derecha, Sakura a su izquierda y Sasuke a un costado de ella.
La cena transcurrió en relativa armonía; las conversaciones eran superfluas y un tanto animadas. Y por extraño que pareciera, Sasuke se sentía bien al estar ahí, era un sentimiento difícil de explicar pero que no lo hacía sentir incomodo.
En cuanto la cena se vio finalizada; el matrimonio Haruno se despidió, pues cada año esa noche, se iban a uno de los templos que se encontraba en las afueras de la ciudad. Sakura tenía un par de años sin ir, así que Fujitaka la dejó en casa, con la condición de que se comportara debidamente.
En cuanto sus padres se fueron; Sakura logró relajarse y se dedicó a conversar con Sasuke. El Uchiha le preguntaba toda clase de cosas y ella contestaba animadamente, ó al menos, en las que no se sentía avergonzada.
Pasadas las once de la noche, el móvil del Uchiha comenzó a sonar, y en cuanto observó la pantalla, soltó un bufido.
—No estoy —le dijo fríamente.
¡Ja, ja. Muy gracioso teme! —se escuchó del otro lado de la línea.
—¿Qué quieres? —preguntó con la mirada fija en Sakura.
Pues quiero saber si te vienes a mi departamento, ¡Hinata-Chan cocinó un Ramen delicioso dattebayo! —le dijo eufóricamente.
—Hmph, no puedo —contestó. Sakura sonrió al escuchar la voz de Naruto, pues a pesar de la distancia, lograba escuchar sus gritos perfectamente.
¡No seas amargado teme! —se quejó el rubio.
—Estoy con Sakura —le dijo a sabiendas de que si no le decía la verdad, el joven Uzumaki no lo dejaría tranquilo.
¡Ah! —gritó—. ¡Espero que no le hagas nada malo teme!, ¡Sakura-Chan si estás por ahí, no te dejes seducir por este teme! —gritó aún más fuerte -si es que eso era posible-, Sakura sólo atinó a soltar una carcajada.
—¡¿Quieres guardar silencio usuratonkachi? —farfulló molesto—. Te veré mañana —y sin más cortó la llamada—. Hmph, dobe.
—Pues creo que Naruto es muy divertido —comentó Sakura entre risas. El azabache rodó los ojos y se sirvió un poco más del vino que había llevado.
—No sé como es que lo soporto —bufó.
—Porque es tú mejor amigo —contestó Sakura. Se acercó a él y le dio un corto beso en la mejilla—; ven, quiero mostrarte algo —le dijo poniéndose de pie.
—¿Tú habitación? —preguntó con una pequeña sonrisa el Uchiha.
—Ya quisieras —le dijo la chica.
Salieron de la sala y lo guió a la planta alta, atravesaron el pasillo y llegaron a otra puerta que tenía otras escaleras. Subieron rápidamente y la joven Haruno abrió la puerta que se encontraba después del último escalón, para después encender un interruptor de luz.
—Aquí es —le dijo caminando por el lugar. Era una pequeña habitación que en lugar de paredes, tenía vitrales y en el lugar del techo, tenía un gran tragaluz que le permitía ver las estrellas. Todo estaba repleto de flores y luces de colores—. Cuando nos mudamos aquí, mi padre la adornó para mí y dijo que este sería mi espacio privado y personal —explicó al tiempo en que se sentaba en un pequeño sofá que tenía en uno de los rincones.
—Es… lindo —susurró. Se sentó junto a la chica y observó el cielo. Era como un pequeño jardín con paredes de cristal.
Sakura pegó su cuerpo al de Sasuke y cerró los ojos al tiempo en que llenaba sus pulmones del exquisito aroma del chico. El azabache en respuesta la envolvió con ambos brazos y respiró el perfume a cerezos.
—Gracias por estar aquí —murmuró Sakura contra el cuello del chico, logrando erizarle la piel—; no sabes que feliz me siento.
—Igual que yo —contestó Sasuke comenzado a acariciar la espalda de Sakura, quien depositó un corto beso en la fría piel. Se irguió un poco y continuó repartiendo pequeños besos; Sasuke decidió no quedarse atrás, así que la acercó más a él y se lanzó a devorar la cremosa piel expuesta de la chica.
Sus labios se buscaron instintivamente y rápidamente se unieron en un dulce beso. Se movían de manera lenta, saboreando el sabor del otro, disfrutando del momento.
Sasuke aferró sus manos en la cintura de Sakura y la colocó sobre él, quedando ella a horcadas. La joven Haruno enredó sus manos en las hebras azabaches y se decidió a intensificar el roce; pasó su lengua por los labios del Uchiha, para después morder ligeramente el labio inferior. Sasuke succionó su lengua con fuerza y exploró cada parte de esa cavidad.
La falta de oxígeno los obligó a separarse, así que Sakura dejó su frente recargada en la de Sasuke. Su pecho subía y bajaba rápidamente, tratando de recuperar el aire que le hacía falta; el Uchiha menor nunca se veía tan afectado, a pesar de que sentía la misma necesidad de llenar sus pulmones de aire.
De repente el ruido de las casas contiguas y la serie de fuegos artificiales que adornaron el cielo, les avisaron que oficialmente era navidad.
La dueña de los ojos jade, se separó un poco más del chico y metió la mano a uno de los bolsillos de su abrigo.
—Esto es para ti —le dijo entregándole una pequeña cajita. El Uchiha arqueó una ceja y abrió la pequeña caja; se encontró con un hermoso reloj con incrustaciones de oro, que tenía como tras fondo, una imagen del logotipo del cine… un sharingan. Lo sacó de la caja y lo giró, detrás de este, había una inscripción: "No importa cuanto tiempo pase, tú y yo siempre estaremos juntos".
—Gracias —le dijo con gran sinceridad. Le había parecido un regalo sumamente hermoso—. ¿Cómo conseguiste que le pusieran el sharingan? —preguntó.
—Es un secreto —le dijo esbozando una sonrisa.
—Hmph, Tengo uno para ti —murmuró rebuscando en su chamarra. Le entregó una pequeña bolsita de color negro con un moño rojo.
Sakura deslizó el listón y giró la bolsita para que saliera su contenido. Una hermosa cadena de oro, con un dije en forma de corazón cayó en la palma de su mano. Al frente tenía el grabado de una hoja de cerezo delineada de rosa y al reverso había una inscripción: "Lo único que puedo ofrecerte, es mi corazón… por siempre". Sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Oh, Sasuke —murmuró al tiempo en que lo abrazaba con fuerza.
—Te has convertido en lo más especial e importante en mi vida —le dijo abrazándola con fuerza. Sakura se separó y lo besó nuevamente; las pequeñas gotas saladas que brotaban de sus ojos, se escurrían entre sus labios, dándole un toque especialmente y raramente, dulce.
Se separaron escasamente.
—Espera un momento —le dijo Sakura poniéndose de pie. Caminó a un pequeño mueble que estaba cerca de la puerta y prendió el aparato de sonido—. Bailemos —le dijo al tiempo en que estiraba su mano y la música comenzaba a sonar.
Sasuke se levantó y rápidamente la rodeó por la cintura, en tanto Sakura enredaba sus manos alrededor de su cuello.
So here we stand, In our secret place… (Bueno aquí estamos, En nuestro lugar secreto)
With a sound of the crowd, So far away… (Con el ruido de la muchedumbre muy lejos)
And you take my hand, And it feels like home… (Y tú me tomas de la mano y se siente como la casa)
So let's take tonight, And never let go… (Entonces tomemos esta noche y nunca nos vayamos)
Se movían lentamente, tal y como el ritmo de la canción se los pedía… sus miradas se encontraban unidas por completo, simplemente perfecto.
While dancing we'll kiss, Like there's no tomorrow… (Mientras bailamos nos besaremos como si no hubiese un mañana)
As the stars sparkle down, Like a diamond ring... (Las estrellas alumbran como un anillo de diamante)
I'll treasure this moment, Till we meet again… (Atesoraré este momento hasta que nos encontremos otra vez)
Acercaron sus labios y los unieron una vez más, lento y dulce.
I just close my eyes… (Solo cierro mis ojos)
And you're in my dreams… (Y tú estás en mis sueños)
Oh yes you are… (Oh si, tú eres)…
—Te amo —le dijo Sakura rozando sus labios con los de él.
—Hmph… y yo —murmuró antes de atrapar sus rosados labios en otro beso.
The queen of my heart… (La reina de mi corazón)
Continuará…

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