martes, 12 de junio de 2012

Inevitable Atracción Cap19

Aquí les traigo el capi diecinueve, el cual espero que sea de su agrado.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU.
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INEVITABLE ATRACCIÓN
By Tsukisaku
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MALOS ENTENDIDOS
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La mañana del martes, Sakura se levantó temprano como de costumbre, para encaminarse al cine. Estaba un poco ansiosa por llegar, puesto que sabía que Sasuke abría siempre esos días, y deseaba verlo para hablar con él.
Una vez que estuvo lista, se colocó su abrigo y salió corriendo de su casa. Aún no se arreglaba lo de su coche, pero esperaba que esa misma tarde, le dieran una resolución. Caminó a la avenida y tomó un taxi, ya que tomando en cuenta el frío que hacía, lo que menos quería era caminar por treinta minutos.
Durante todo el trayecto, su corazón no dejó de latir con rapidez, los nervios que sentía la estaban aniquilando. Cuando llegó, pagó el viaje y se encaminó al interior de la plaza. En el estacionamiento no estaba el auto de Sasuke, pero no le prestó demasiada importancia, ya que el azabache a veces no lo llevaba. Entró a la plaza y el encargado de la seguridad del cine, la dejó pasar. Atravesó el lobby y el pasillo que la llevaba a la gerencia, se detuvo antes de oprimir el pequeño timbre del intercomunicador, y su corazón aceleró su paso.
Respiró profundamente un par de veces e intentó calmarse, y un par de segundos después, apretó el botón. Esperó escuchar la voz de Sasuke, pero nadie dijo nada, la puerta simplemente se abrió. Arqueó una ceja confundida y se apresuró a entrar, se acercó a la oficina y todas sus esperanzas se fueron por la borda, cuando divisó a Neji.

Caminó a los vestidores y se cambió de ropa, no comprendía porque Sasuke no estaba ahí, pero ahora que todavía le quedaba una semana de vacaciones en la universidad, esperaba poder quedarse más tiempo en el cine para ver al Uchiha. Terminó de cambiar su ropa, y guardó sus cosas en el locker. Se adentró a la gerencia y saludó a Neji, quien la regañó por haber faltado el domingo a su turno. Y le avisó que si eso volvía a pasar, tomarían cartas en el asunto, ella se sintió apenada, pero no dijo nada más. Imprimió sus horarios y tomó un radio, para después subir a su área de trabajo.
Las horas transcurrieron de manera lenta y tortuosa para ella; en el fondo de su corazón presentía que Sasuke se negaría a hablar con ella y a escuchar lo que tenía para decir. Cuando llegó su hora de salida, bajó a registrar su salida y se cambió de ropa. Volvió a guardar sus cosas en el locker y se dispuso a salir al lobby para ver si alguna de sus amigas, deseaba entrar a ver una película.
Salió de la gerencia y se acercó al área de atención al cliente, donde se hallaba su amiga Tenten. Se recargó sobre la pequeña barra y le preguntó si le faltaba mucho para salir, la castaña le respondió que le faltaba menos de una hora, así que quedaron en entrar juntas al cine.
Mientras la joven Haruno esperaba a Tenten, Naruto apareció, así que lo interceptó para hablar con él.
—Hola Naruto —lo saludó esbozando una pequeña sonrisa.
—Sakura—Chan —respondió un tanto nervioso.
—¿Estás molesto conmigo?
—¿Yo?, ¡Claro que no dattebayo! —respondió sonriendo—. Yo no tengo porque.
—Quiero explicarte lo que pasó…
—No tienes que hacerlo, además no es mi… —la interrumpió un tanto apenado.
—Si debo —le dijo ella con firmeza—. También te considero mi amigo, y no puedo dejar que creas que hice algo que no es verdad —el rubio soltó un pequeño suspiro y guardó silencio.
Sakura le contó sin muchos detalles lo que había pasado, y le dejó en claro que entre ella y Suigetsu no había pasado nada, pero que sabía que Sasuke pensaba lo contrario. Le pidió que la ayudara, pero el rubio le respondió que no podía meterse en eso, porque había visto a Sasuke sufrir como nunca y que la única persona que lograría algo, sería ella misma. La dueña de la melena rosada asintió y pensó en lo que debería hacer.
Un rato más tarde Tenten terminó su turno, así que cuando estuvo lista, se metieron a una de las salas.
—o—o—o—
El martes por la mañana, Karin logró contactar a Suigetsu y le pidió que se vieran en una de las cafeterías del centro. Deseaba aprovechar que Sasuke se hallaba en el corporativo con Itachi. Se adentró al establecimiento, y halló a su ex novio, en una de las mesas alejadas del lugar.
—Suigetsu —saludó antes de sentarse en una de las sillas.
—Hola. Veo que has cambiado bastante —le dijo con una sonrisa. ¿Cómo has estado?
—Bien, supongo que no me quejo, ¿Y tú?
—Bien.
La chica le hizo una seña al camarero para pedir un café, y mientras esperaba a que se lo sirvieran, continuó conversando de banalidades. Un par de minutos después, le entregaron su bebida y clavó sus ojos en el chico.
—Escuché que ya no estás casada con Sasuke —comentó Suigetsu luego de darle un sorbo a su café.
—Así es, al parecer está enamorado.
—De Sakura, ¿no?
—¿Cómo…? —intentó preguntar.
—¿Lo sé? —completó el joven Hozuki, a lo que la pelirroja asintió—. Fácil. El domingo que llegó a la casa de Sakura, me corrió de ahí y me miró como si deseara sacarme los ojos.
—Te voy a preguntar algo, y espero que me respondas con la verdad —le dijo seriamente.
—No tengo nada con Sakura, si es que eso vas a preguntar.
Karin se sorprendió al escuchar la respuesta de su pregunta no formulada.
—¿No pasó nada?
—No —negó con la cabeza—. Es cierto que ella me interesa mucho, pero cuando se lo dije, ella me respondió que estaba completamente enamorada de alguien más —explicó—; y cuando vi a Sasuke supe que se trataba de él.
La pelirroja arqueó una ceja y guardó silencio, había algo que no terminaba de cuadrar en la historia. Si era verdad que entre Sakura y Suigetsu no pasó nada, ¿Por qué Sasuke pensaba lo contrario?, ¿Qué era exactamente lo que había visto?
—¿Lo que dices es verdad?
Volvió a preguntar, deseaba estar totalmente segura de la inocencia de Sakura. El chico de ojos púrpura asintió y le contó la escena del beso, asegurando que la joven Haruno no le había correspondido y que le dejó en claro cuan enamorada estaba de su novio.
La pelirroja soltó un pequeño suspiro y le dio un sorbo a su café, conocía a Suigetsu y sabía que no le estaba mintiendo. Analizó rápidamente los hechos y llegó a la conclusión de que Sasuke había exagerado un poquito, sabía cuan celoso y posesivo era su amigo, y cuan testarudo podía llegar a ser.
Ese Uchiha… tendré que darle un par de bofetadas.
—o—o—o—
La película finalizó pasadas las seis de la tarde, tanto Sakura como Tenten habían salido un poco insatisfechas, ya que el film no era como parecía. Ambas entraron por sus cosas, y -nuevamente- Sakura se desilusionó al ver que Sasuke no se hallaba en la oficina de los gerentes, los únicos ahí eran: Naruto y Shikamaru.
Regresaron de nueva cuenta al lobby, y Sakura se sorprendió al ver a Suigetsu y a Karin, sentados en una de las bancas que estaban a un costado de la dulcería. En cuanto el chico Hozuki la divisó, se puso de pie y le hizo una seña para que se acercara. Tenten la acompañó a la mesa y tomaron asiento con ellos.
—¿Vinieron a ver película? —preguntó Tenten en un intento de relajar un poco el ambiente.
—No, estamos aquí para hablar con Sakura —contestó Karin. La aludida la miró con un poco de miedo y permaneció en silencio—. No te preocupes, yo solo quiero ayudarte a que arregles las cosas con el idiota de Sasuke.
—Gracias.
—Mira —comenzó—. Sé que quizá, no la estés pasando bien. Pero tengo que decirte que para Sasuke tampoco ha sido fácil. Él siempre ha desconfiado de todo el mundo, incluso de mí, así que no me sorprende que haya pensado lo que pensó de ti.
—Será difícil que escuche de razones, pero yo te ayudaré —continuó Suigetsu.
—Los dos lo haremos, porque estoy segura de que lo que más desea ese Uchiha, es arrancarte la cabeza —murmuró la pelirroja viendo al chico con diversión.
Sakura soltó un pequeño suspiro y observó con agradecimiento a los dos. El chico le dio un sorbo a la soda que acababa de comprar, en tanto Karin se disculpaba para ir al baño, alegando que había bebido demasiada agua, y un par de segundos después, Tenten la siguió.
—Sakura —dijo Suigetsu rompiendo el silencio—. Siento mucho que esto esté pasando por mi culpa.
—No es tú culpa. Es mía —contestó con pesadez—. Sasuke cree lo que cree, porque no pude hablar las cosas en el momento, simplemente me quedé como tonta sin saber que decir.
Colocó su rostro entre sus manos y soltó un suspiro, lo que menos deseaba era llorar nuevamente, por lo tanto, tomó grandes bocanadas de aire.
—Todo estará bien.
Levantó la cabeza y lo primero que se toparon sus ojos, fue una escena que no le agradó en lo más mínimo. A unos metros de ella, frente a la taquilla, se hallaba Sasuke, pero no estaba solo, se encontraba en compañía de una mujer alta bastante hermosa de cabellos negros. Y parecían conversar animadamente, la chica sonreía y el Uchiha parecía feliz de tenerla ahí. No sonreía ni nada, si no que tenía un brillo especial en sus ojos.
Sakura sintió como sus orbes se llenaban de lágrimas y un nudo se instalaba en su garganta. La posibilidad de que el Uchiha la estuviera remplazando, la estaba aniquilando.
—¿Qué? —preguntó el chico. Giró la cabeza y vio lo que ella veía, y antes de poder decir algo, escuchó un leve sollozó proveniente de su amiga. Regresó la vista a ella y la halló llorando con el rostro escondido entre sus manos.
—Ya no me ama.
—No digas eso —le dijo poniendo una mano en su espalda—. Eso no significa nada.
La atrajo a sus brazos y la abrazó para que se calmara un poco. En ese momento lo que menos le preocupaba era que Sasuke los viera, por que estaba seguro de que el Uchiha no haría nada tonto como gritarle ó pegarle en su cine.
Hasta que sintió como alguien lo separaba con rudeza de Sakura, y lo tiraba de la silla de un puñetazo.
—o—o—o—
El reloj marcaba las cuatro de la tarde, y luego de estar por horas encerrados en el despacho, los hermanos Uchiha salieron de su encierro. Habían estado conversando sobre un par de estrategias de mercadotecnia y sobre el nombramiento de Sasuke. Durante toda su conversación, Itachi notó que su hermano lucía un tanto más frío de lo normal, incluso le parecía que estaba más decidido a tomar su cargo de vicepresidente ó dejar el cine para siempre.
Y tras analizarlo con detenimiento, llegó a la conclusión de que era hora de no retrasar más lo inevitable. Así que entre los dos, comenzaron a afinar los detalles para que tomara posesión de su cargo. Lo único que les faltaba, era encontrar al remplazo de Sasuke, y todo quedaría listo. Itachi buscó en sus archivos a los gerentes que tenía listos para un cambió y a lo que ya estaban por acender en su nivel de gerencia, hasta que halló a la persona más indicada.
Ambos se encaminaron a un restaurante a comer algo, en lo que esperaban al que sería, el remplazo de Sasuke en el cine. Mientras comían, continuaron hablando solo del trabajo, lo que de cierta manera preocupaba a Itachi, conocía de sobra a su hermano y algo le decía que le pasaba algo, y que lo trataba de ocultar.
—Bueno y… cambiando de tema —dijo Itachi—. ¿Continuarás viviendo con Karin?
—Si.
—¿Aún no está lista la casa que compraste? —preguntó nuevamente.
—No.
El Uchiha mayor rodó los ojos y le dio un sorbo a su vino.
—Muy bien —dijo fríamente—. ¿Me dirás que te pasa, ó tengo que adivinarlo?
—¿Hmph?
Sasuke clavó sus orbes negros sobre los de su hermano y arqueó una ceja.
—Sé que te pasa algo, así que dímelo —explicó seriamente. El Uchiha menor solo se limitó a observarlo—. Vamos Sasuke, somos hermanos.
—Hmph. Cuando te conviene —bufó fríamente—. Y no me pasa nada, así que deja de molestar.
Itachi estaba por replicar, cuando la persona que esperaban hizo acto de presencia. La mujer los observó y les sonrió levemente.
—Uchiha's —saludó.
—Kin —contestaron al unísono.
Kin Tsuchi era una mujer alta, bastante atractiva de buenas proporciones; cabello largo color negro, ojos de igual color y piel blanca. Era gerente de uno de los cines y de las mejores, ya que poseía un carácter frío, además de ser muy perfeccionista y exigente con la gente a su cargo.
Itachi le explicó que la cambiarían de complejo y que además, sería un asenso ya que quedaría en calidad de gerente general. Y tras informarle a grandes rasgos la situación actual del cine, la llevaron al mismo.
Una hora después, aparcaron frente a la plaza y se adentraron al edificio. Se detuvieron frente a la taquilla y Sasuke comenzó a explicarle la ubicación de las cosas, en lo que Itachi se alejaba un poco para poder atender a una llamada.
El Uchiha menor estaba bastante ansioso por poder salir de ahí, ansiaba tomar su puesto en el corporativo, y así, ya no tener que ver a la mujer que lo había traicionado, todos los días. Es cierto que deseaba poder hablar con ella, y pedirle a gritos una explicación, pero después se recordaba a sí mismo, que eso era patético y que él no era de los hombres que se arrastraban a una mujer, y mucho menos a una que era lo opuesto a lo que parecía.
—Pues no está nada mal —comentó Kin—. Creo que es un buen reto.
—Hmph. Es una gran oportunidad para ti.
—Eso creo, además, me gusta hacer rabiar a Naruto —dijo al tiempo en que esbozaba una sonrisa.
—Si, eso es entretenido.
En ese momento, sus ojos se desviaron ligeramente solo para encontrarse con una escena, que puso a hervir su sangre como lava.
¡¿Qué mierda?
Suigetsu abrazaba a Sakura y la chica parecía estar muy "cómoda". Entrecerró los ojos y apretó sus puños, ni si quiera fue consiente del momento en el que sus pies comenzaron a caminar, solo sabía que no podía permitir que se burlaran de él en sus propios ojos.
Lo siguiente que supo, era que su puño se estampaba en la quijada de Suigetsu, logrando que este se cayera de su silla.
—¿Pero qué…? —Sakura levantó la mirada y se encontró con un Uchiha muy molesto. Se puso de pie y retrocedió un paso, ya que no sabía si era buena idea intervenir ó no.
—¡¿Qué mierda crees que haces Sasuke? —gritó Karin al tiempo en que tomaba al azabache del brazo.
—¡Déjame! —dijo soltándose del agarre—. ¡Quiero matar a este imbécil!
Suigetsu se puso de pie y sonrió de lado, cosa que enfureció más al Uchiha.
—¿Qué pasa Sasuke? —preguntó Kin colocándose a un costado de él. El aludido apretó los puños con fuerza y eliminó la distancia que lo separaba de Suigetsu, solo para derribarlo de otro golpe.
Los gritos no se hicieron esperar, Naruto y Shikamaru salieron al lobby, gracias a que uno de los encargados de los accesos, los llamó por el radio. Itachi también se acercó y ayudó a tratar de separarlos ó más bien, a detener a Sasuke.
—¡¿Qué mierda pasa contigo Sasuke? —gritó Itachi interponiéndose entre su hermano y Suigetsu.
—¡Suéltame usuratonkachi! —le gritó al rubio, mientras forcejeaba con él—. Tengo que enseñarle a ese mal nacido, que de Uchiha Sasuke nadie se burla.
—¡Ya basta teme!
—Nadie se ha burlado de ti —le dijo Suigetsu—. Lo que pasa es que eres un idiota que se deja cegar por los celos.
El Uchiha menor logró soltarse y empujó a su hermano, quien cayó sobre una de las sillas, y golpeó de nuevo al chico Hozuki.
—¡Bastardo! —gritó Sasuke—. ¡¿Para qué volviste?, debiste haberte quedado donde estabas!
Naruto y Shikamaru tomaron a Sasuke de ambos brazos, para alejarlo de su adversario, y lo retuvieron con fuerza. Todos le decían que se tranquilizara y que dejara de montar el espectáculo, la única que no se movía era Sakura, parecía estar en shock.
—¡¿Qué sentiste al enrollarte con mi novia? —gritó Sasuke forcejeando para que lo soltaran.
—Ya Uchiha, deja de decir estupideces —le dijo Karin situándose frente a él—. ¿Te parece que este es el mejor lugar para eso?
—Muévete Karin, ¿desde cuando me traicionas como estos? —escupió viendo de soslayo a Sakura.
—¡Ya basta! —gritó la joven Haruno con furia.
Todo el mundo guardó silencio al escucharla gritar y posaron sus ojos sobre ella. Sakura caminó hasta Sasuke y le dio una fuerte bofetada.
—Estoy harta de que nunca escuches explicaciones. Siempre te crees la persona más importante del universo, y piensas que por eso tienes la razón a todo lo que dices. ¿Y sabes qué?, estoy harta de eso, y cansada de que no quieras abrir los ojos —le dijo fulminándolo con la mirada—. Si no deseas escuchar razones, ¡bien!, pero deja de hacerte el ofendido con todo el mundo.
Se giró y caminó hacía la salida del cine, pero no había dado ni cinco pasos, cuando todo a su alrededor se volvió negro y simplemente su cuerpo se desplomó contra el suelo.
—o—o—o—
Sasuke permanecía sentado en una de las sillas del pequeño comedor, su mente estaba completamente echa un lío. Las palabras que Sakura le había dicho, lo perturbaron bastante, y sencillamente no sabía que pensar.
Naruto se sentó a un lado de él y soltó un pequeño suspiro.
—¿Cómo está? —preguntó, en referencia a Sakura, la cual se encontraba recostada en el pequeño sofá, que se hallaba a un costado de los vestidores.
—Bien, pero sigue inconciente —respondió—. Karin y Tenten están con ella.
—Hmph.
—¿Sabes que te pasaste, no?
No dijo nada, pero sabía que si se había pasado. Quizá debió aguantarse las ganas de armar ese numerito en el cine, pero al verlos juntos, simplemente no pudo contenerse. Y ahora todo el mundo debía estar murmurando lo sucedido, eso sin contar con lo furioso que estaba su hermano por todo ese asunto.
Lo último que le dijo antes de irse, fue que hablarían en su oficina al día siguiente a primera hora.
—Sakura despertó —anunció la pelirroja al tiempo en que entraba a la pequeña estancia—, está bien, solo un poco mareada y ahora mismo está en el baño.
—Debo hablar con ella —anunció el Uchiha poniéndose de pie.
—No más problemas Sasuke —le dijo Karin seriamente.
—Hmph.
Caminó hasta el baño y le pidió a Tenten que los dejara solos un momento, la aludida asintió y se retiró del pasillo. El Uchiha golpeó la puerta un par de veces y esperó a que Sakura abriera la puerta.
—Está abierto Tenten —dijo Sakura desde el interior. Sasuke abrió la puerta y la encontró enjuagándose el rostro, cerró la puerta tras de si con seguro, y se recargó en la misma.
La joven Haruno continuó con lo que hacía, y se maldijo por no haber dormido bien los últimos días.
—Llorar, no dormir y casi no comer, es una mala combinación —murmuró al tiempo en que cerraba el grifo, y tomaba un trozo de papel para secar su rostro.
—Lo sé.
Al escuchar la voz del Uchiha, Sakura pegó un ligero brinco y se giró para toparse con un par de ojos negros observarla fijamente.
—¿Qué haces aquí Sasuke?
—Lo que dijiste —contestó—, escucharte.
—Que mal, porque ahora soy yo la que no quiere hablar contigo —le dijo fríamente.
Continuará…
<-- CAPITULO 18                    CAPITULO 20 -->

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