martes, 12 de junio de 2012

Inevitable Atracción Cap3

Aquí les traigo el tercer capi, el cual espero que sea de su agrado.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU.
.
INEVITABLE ATRACCIÓN
By Tsukisaku
.
LA GRAN APERTURA
.
Durante los siguientes días; la joven de cabellos rosados se mantuvo lo más alejada que pudo del Uchiha. Y es que se sentía sumamente atraída por el sujeto ¿Y quién no?... pero ese no era el punto. La situación era que cada vez que estaban a un metro de distancia, ella deseaba comérselo a besos, pero también molerlo a golpes por haberla dejado sola aquella noche.
Pronto el día de la gran inauguración llegó. Era un viernes por la mañana y todo el mundo corría de un lado a otro acomodando y afinando los últimos detalles. Ya que ha dicho evento acudirían algunos medios de comunicación, los directivos más importantes, algunos gerentes y por su puesto, el dueño de la empresa.
Ya eran casi las diez de la mañana y todos los empleados estaban listos en sus áreas, acomodando y a punto de abrir sus puntos de venta. Los gerentes de cada área supervisaban que todo estuviera en orden; al igual que el Uchiha, el cual verificaba los últimos detalles.
A las diez de la mañana en punto; las puertas fueron abiertas. Todo el equipo de trabajo se unió para escuchar el discurso que daría el director general y dueño de los Cinemas Sharingan: Itachi Uchiha. Donde en resumen; expresó la importancia del trabajo en equipo, y como es que eso llevo a los fundadores originales del cine a convertirlo en lo que es ahora, pero sobre todo el lema del mismo: "Los ojos son el arma más poderosa del mundo".

Luego de unos diez minutos el listón rojo fue oficialmente cortado y el cine quedó inaugurado. Las personas que se dieron cita en el lugar comenzaron a entrar.
Al frente de todo se encontraba la taquilla, era un tipo de isla de cristal. A la derecha se encontraba la paquetería y atención al cliente. Del lado derecho se hallaba el elevador y mesas para los que desearan sentarse a degustar los alimentos que el complejo les ofrecía. Del lado izquierdo de la taquilla se hallaba otro espacio con mesas y una pequeña área con videojuegos. En el centro del lobby se encontraba el logo del cine; el cual era como un circulo rojo con un caleidoscopio negro en el centro.
En el fondo se hallaba la dulcería, con sus respectivas divisiones. Del lado izquierdo el espacio de la comida rápida; en el centro el espacio de las palomitas, dulces y refresco. Y por último el área de cafés y pasteles.
Los accesos a las salas se encontraban a los costados de la dulcería. Todos los chicos y chicas, ya se encontraban en sus puntos de venta, atendiendo a los que serían sus primeros clientes de muchos más.
—Parece que todo funciona bien —le comentó el Uchiha mayor a su hermano. Ambos se encontraban a un costado del logo, observando a las personas formadas frente a la dulcería.
—Hmph —Sasuke paseaba su mirada por todo el mundo; deteniéndose de vez en cuando a mirar a cierta chica de cabellos rosados.
—Espero que durante toda tu estancia aquí, las cosas continúen igual de bien —le dijo seriamente.
—¿Aún lo dudas? —musitó viéndolo de soslayo.
—Mientras respetes las normas… —murmuró al ver que su hermano observaba a una chica que servia café.
—¡Teme! —se escuchó el grito por todo el lugar.
—Dobe… no grites —masculló el Uchiha menor lanzándole una mirada asesina a su rubio amigo.
—Hmph… pareces niño chiquito Naruto —añadió el Uchiha mayor, cruzando los brazos.
—¡Lo que pasa es que ustedes son un par de amargados! — exclamó el rubio con una gran sonrisa.
—Hmph.
—¡Parece que todo funciona bien, lo cual me alegra dattebayo! —dijo mientras recargaba su codo en el hombro de Sasuke.
—Si —bufó el azabache mientras le quitaba su brazo—. Acompáñame por un café —ambos se encaminaron hacia la pequeña cafetería, mientras otros gerentes abordaban a Itachi.
—o—o—o—
¡Vaya! Parece que hay bastantes personas importantes… y por lo que veo la mayoría son gerentes de otros cines. Creo que será muy divertido trabajar en un lugar como este… Sakura entregó un capuchino y se dispuso a limpiar lo que había ensuciado. Mientras estaba en eso; pudo observar como platicaban los hermanos Uchiha en el centro del lobby… Son tan dolorosamente atractivos… ambos llevaban un traje color negro, que los hacia ver aún más apuestos.
En un abrir y cerrar de ojos, se dio cuenta que Sasuke y Naruto se aproximaban hacia donde estaba ella y un pequeño y traicionero sonrojo se instaló en sus mejillas.
—¡Hola Sakura-Chan! —saludó el hiperactivo Uzumaki.
—Hola Naruto —contestó, tratando con todas sus fuerzas reprimir sus nervios.
—¿Me puedes dar un capuchino frío, por favor? —le preguntó con una sonrisa; la chica sólo asintió y observo al azabache.
—¿Vas a tomar algo? —le preguntó de la manera más amable que pudo.
—Un americano —la chica se giró y rápidamente preparo ambos pedidos. Luego de un par de minutos les entregó sus respectivos cafés.
Aunque no quisiera admitirlo; la sola presencia del azabache la ponía muy nerviosa. Así que deseaba con todas sus fuerzas que ya se fueran para que pudiera volver a respirar tranquila y su corazón dejara de latir como loco.
—Deberías limpiar esta parte del cristal —le dijo Sasuke, refiriéndose a la pequeña vitrina de pasteles que había—. Es muy pronto para que ya esté sucia —el tono de voz que uso, no le agradó en lo más mínimo a la chica.
—En un momento lo haré —bufó con el ceño fruncido. ¿Quién se cree para hablarme de esta forma?... Bueno, él es uno de los dueños y mi jefe, pero…
—¿Acaso te molesta limpiarlo? —le preguntó sacándola de sus pensamientos—. Te recuerdo que es tú trabajo.
—No me molesta, ahora lo limpio —contestó fingiendo una sonrisa.
Naruto se mantenía al margen de esa conversación; ya que conocía muy bien al Uchiha y sabía de antemano que él era muy estricto en el trabajo. Le encantaba la perfección al igual que a su hermano. Lo que si le pareció extraño, fue el comportamiento de la chica. No la conocía en lo absoluto, pero nunca nadie había adoptado ese comportamiento en el primer día "oficial" de trabajo ó… ¿Acaso había algo que él ignoraba?
—o—o—o—
—¡Al fin es hora de nuestro descanso! —exclamó la rubia dejándose caer en la silla. Todos tenían veinte minutos de descanso durante su turno de trabajo; el cual podían tomar en el pequeño comedor que estaba dentro de la gerencia.
—Lo sé, este día ha sido bastante agotador —comentó la castaña después de haber soltado un suspiro—. ¿Te pasa algo malo? —le preguntó a Sakura, la cual estaba algo ausente.
—No, es sólo que estaba recordando algo —respondió mientras abría su botella de agua.
—¡Huy! Eso me suena a que conociste a un chico —le dijo Ino a modo de burla—. ¿No me digas que por fin te animaras a tener novio?
—¡No! Ya sabes que por ahora… prefiero estar sola —murmuró. En ese momento la puerta se abrió y entraron dos de los gerentes; los cuales iban de camino a la oficina de los gerentes, la cual estaba a un lado de donde ellas estaban… ya que tan sólo los separaba media pared y un cristal—. Niñas, ¿Podrían ser un poco más discretas?
—¿Qué? —preguntaron al unísono.
—Prácticamente devoraban con la mirada a Shikamaru y a Neji —les dijo la joven Haruno con una sonrisa.
—Es que… Shikamaru tiene un algo que lo hace ver tan… interesante —comentó Ino, mientras se cambiaba de silla, para poder observar al gerente de taquilla.
—Y Neji es tan atractivo y tan misterioso… me encanta —continuó Tenten, observando al Hyuga.
—¿No saben que no deben enrollarse con sus jefes? —la puerta volvió a abrirse y entraron el azabache y el rubio. Sakura frunció el ceño, mientras observaba al Uchiha.
—¿Qué decías? —preguntó la rubia—. A mí me parece que te encanta Sasuke.
—Si, aún recuerdo como se le tiró encima el día de las presentaciones —añadió Tenten entre risas.
—Eso fue un desafortunado accidente —se defendió Sakura, en tanto sus mejillas se cubrían de carmín al recordar su infortunio.
—o—o—o—
Al día siguiente; el turno de Sakura era en la noche. Era su primer "cierre"; los chicos que cerraban, debían limpiar todo y dejar todo perfectamente acomodado y limpio, para que los que abrían la mañana siguiente pudieran comenzar hacer una buena "apertura".
La joven de cabellos rosados entró a las seis de la tarde. Durante todo su turno estuvo de un lado para otro; cerca de las once de la noche, Chouji le dijo que podía comenzar a guardar los pasteles en el refrigerador, y todo lo demás donde debía ir.
Como había sido un día sumamente concurrido, su área de trabajo estaba sumamente desastrosa. Todos los chicos trabajaban arduamente, limpiando y acomodando todo. Pasada la media noche; Sakura terminó de limpiar su espacio y se dedico a llenar un par de hojas que le había entregado su gerente antes de irse. Debía contar todo y anotarlo en los espacios correspondientes.
—Son cincuenta —murmuró para sí, mientras anotaba la cantidad en el espacio donde decía rebanadas de pastel en existencia—. Por fin terminé —cerró la puerta y se encaminó hacia la gerencia. Tocó el intercomunicador para que le abrieran la puerta y segundos después; ya estaba a punto de entrar a la oficina de los gerentes. Justo antes de entrar; se dio cuenta de que sólo estaba Sasuke, su corazón comenzó a latir como loco.
Abrió la puerta y un par de orbes negros se posaron sobre ella —Aquí esta el conteo que me pidió Chouji —le dijo entregándole las hojas.
—Puedes capturarlo en aquella computadora —le dijo señalando la máquina que estaba detrás de él—. Abre el archivo que dice conteos, buscas el de tú área y ahí lo capturas y luego lo guardas.
—Gracias —la chica tomó asiento y comenzó con su labor… ¿Y los demás?, sabía que estaría otro gerente… y como si lo hubiera invocado, la puerta se abrió y entró Temari.
—Ya esta casi todo listo, si quieres puedes irte, yo me encargo de cerrar —escuchó que le dijo al azabache.
—Hmph… bien.
La joven Haruno continuó con su trabajo y rápidamente lo terminó. Observó la hora, era la una con diez minutos. Se levantó de la silla, checo su salida y se encaminó a los vestidores para cambiarse de ropa. Una vez fuera, tomó sus cosas y se despidió de Temari.
Era bastante tarde, salió de la plaza y caminó a su auto —Tengo hambre —se dijo a sí misma. Con todo el ajetreo, no había podido comer nada… ¿Qué lugar sigue abierto a las dos de la mañana?
Manejó un par de calles y aparcó frente a un pequeño local, donde vendían comida ligera. Bajó de su auto y se acercó al mostrador… ¿Qué pediré?
—Me puede dar un emparedado jamón y una soda por favor —pidió. Quizá no debía estar ahí, pero no deseaba hacer ruido en su casa y despertar a sus padres.
Se sentó en una mesa y esperó a que le entregaran su pedido, en tanto un bostezo escapaba de su boca. El cansancio comenzaba a hacer estragos en su cuerpo, sus ojos amenazaban con cerrarse muy pronto.
—¿No crees qué ya deberías estar en tú casa? —le preguntó un sujeto que se acercaba a su mesa, ¿Estoy soñando? ¡Por favor, tiene que ser un sueño!
—¿Qué haces aquí? —preguntó de mala gana, mientras abría bien los ojos.
—¿Dónde esta tú cortesía? —le preguntó nuevamente el hombre, mientras se sentaba frente a ella.
—Se quedó en mi lugar de trabajo, aquí yo me comporto como se me da la gana —musitó con el ceño fruncido.
—Hmph.
—¿Qué quieres Uchiha?
—Sólo pasaba por aquí… y recordé que tenemos una conversación pendiente —contestó el azabache sin expresión alguna.
—No hay nada de que hablar.
—Claro que lo hay, el sábado pasado…
—Nada pasó —cortó la chica. La verdad es que no tenía ganas de recordar esa nochecita; apenas llevaba una semana cerca del chico y ya había perdido el control sobre sí.
—Hmph… no pienso igual —dijo formando una sonrisa en sus labios, la cual lo hacia lucir muy sexy—. Quiero que sepas que no fue mi intención dejarte sola de esa forma…
—No me importa —lo interrumpió nuevamente. Se puso de pie, pagó la cuenta y saló del lugar.
—Espera —Sasuke la tomó del brazo y la giró haciendo que lo encarara nuevamente—. Yo tenía una junta muy importante a las siete, y tú no querías despertar… así que…
—Me dejaste sola, ya sé eso —le dijo mientras se soltaba del agarre—. Ahora, si no te importa, debo irme —se volvió a girar para abrir su auto, pero el Uchiha se lo impidió nuevamente.
—Me dejaras acompañarte —le susurró al oído, mientras sus brazos aprisionaban su cintura pegándola a él.
—¿Qué… haces? —murmuró la chica. Su corazón latía desbocado… cerró los ojos por instinto. Eso no debía pasar… la sensación de besarlo la estaba invadiendo nuevamente.
El azabache depositó un corto beso en el cuello de la chica, y otro más. De acuerdo; Sasuke no tenía planeado que eso pasara, pero es que siempre era igual. La atracción que sentía era inevitable, deseaba besarla, acariciarla, sentir su piel, su arma… ¡todo!
En un giro inesperado; sus labios se unieron en un demandante beso. Sus labios se movían de manera intensa sobre los del otro. Sakura envolvió sus brazos alrededor del cuello del chico, en tanto él se aferraba más a su cintura. Luego de unos segundos; el azabache mordió el labio de la chica, logrando que ella entreabriera los labios dejando así un libre acceso a su lengua. La cual se topó inmediatamente con su igual, se movían de manera excelsa. Una vez que se separaron debido a la falta de aire… se separaron levemente.
El silencio era parte del momento… quizá habían muchas cosas por decir. Pero las palabras faltaban; ambos estaban confundidos. Desde que se conocieron todo había sido extraño; sobre todo, por que cada que estaban cerca sentían unas inevitables ganas de estar con el otro.
—Es hora de que me vaya a casa —murmuró Sakura separándose totalmente del chico.
—Yo te llevo —por la forma en la que lo dijo, sonó más a una orden que a una petición ó sugerencia. Así que sin otro remedio, la chica aceptó. Tomó sus cosas y cerró nuevamente el vehículo.
Caminaron al auto del Uchiha, éste le abrió la puerta del copiloto permitiéndole el paso. Y una vez que él estuvo dentro, puso en marcha su auto por donde la chica le decía. Rápidamente llegaron a su destino, el silencio comenzaba a resultar incomodo.
—Gracias por traerme —le dijo con una pequeña sonrisa.
—Hmph.
—¿Acaso no sabes hablar bien? —preguntó la chica algo exasperada por el peculiar sonido que siempre hacía el chico.
Hmph… molesta —se acercó de manera peligrosa a ella.
—No podemos seguir haciendo esto —le dijo Sakura, al tiempo en que ponía una mano en el pecho del chico.
—¿Por qué no?
—Porque eres mi jefe y… —antes de que continuara; Sasuke juntó sus labios con los de la chica, y sin pensarlo dos veces, Sakura correspondía de igual manera. Sus lenguas rozaban fogosamente… ambos se sentían tan bien, que nada existía para ellos. Unos minutos más tarde se separaron por la falta de aire.
De una forma muy habilidosa; el azabache logró colocarse sobre la Sakura, en tanto devoraba su cuello y una de sus manos se colaba por debajo de la polera. La joven Haruno sólo se dedicaba a suspirar por las caricias que recibía, y como si tuvieran vida propia, sus manos comenzaron a desabotonar la camisa del chico… anhelaba poder tocar esa piel perfecta y fina.
Y ahí estaban; nuevamente dentro de un auto, en la madrugada… besándose, deleitándose con la piel del otro… inevitablemente cediendo a sus deseos.
Continuará…

<-- CAPITULO 2                    CAPITULO 4 -->

No hay comentarios:

Publicar un comentario