miércoles, 6 de junio de 2012

Mi Mayor Proposito

¡Hola! Pues aquí les traigo un drabble ó mini one-shot, que espero les guste. Aclaro que es un incesto, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU, un poco de Ooc. Y Lemon.
La historia esta en primera persona, lo que quiere decir que Sasuke será el narrador.

MI MAYOR PROPOSITO
By Tsukisaku
.
¡Hmph!
Sonreí de medio lado al ver el cuerpo desnudo que reposaba sobre mi cama, ligeramente cubierto con una sabana. Su cabellera rosada se extendía por parte de su espalda, y de la almohada.
Aún recuerdo como a penas hace unas horas, ella gemía mi nombre desesperadamente pidiendo por más. Mi sonrisa se ensanchó al recordar como arañaba mi espalda y como su lengua rozaba la mía con ferocidad.
Ella es la única que logra excitarme de sobre manera, únicamente basta con que esté en cerca de mí, para que los deseos de hacerla mía me golpeen con fuerza.
Acerqué mi cuerpo al de ella y la rodeé por la cintura. Ahora es totalmente mía y de nadie más, y al bastardo que prenda quitármela… lo mato.
Hmph. No me importa lo que digan los demás, ni lo que piensen mis padres. Sakura estará conmigo, toda la vida.

Cerré los ojos y dejé que los recuerdos de la noche pasada, me golpearan.
Luego de acomodar todo lo que necesitaría para la dichosa fiesta de mascaras, me metí a la ducha. Estaba completamente seguro de que nadie se daría cuenta de que yo, Uchiha Sasuke, asistiría a tan absurdo y estúpido evento.
Precisamente por eso preparé una coartada que no podía fallar. Hace dos días que fingí haber salido de viaje; mi familia pensaba que yo estaba en Okinawa, cuando en realidad, ni si quiera había salido de Tokio.
Salí de la ducha y me vestí rápidamente. Me coloqué un traje color negro, con camisa y corbata. Abrí el fijador para cabello y peiné mi cabello azabache de modo que no se notara que era yo. Era un fastidio, pero era esencial para mi plan.
Un plan que me llevaría a ella: Sakura.
Tengo toda una vida de conocerla y apenas hace más de un año que acepté mi amor por ella. Traté de negarlo millones de veces; me repetía que no eran celos lo que sentía al verla con otro, que mi ira era por otra cosa, pero me rendí el día que la vi sonrojarse al verme sin camisa. Una especie de felicidad me inundó ante la posibilidad de que ella me viese con otros ojos.
Desde entonces he estado esperando el momento de hacerla mía. Y ese día, ya llegó.
Tomé el antifaz color negro con azul, las llaves de la habitación y salí rumbo al salón de eventos donde se realizaría la fiesta de año nuevo.
Un rato más tarde, ya me encontraba frente al lugar. Me coloqué el antifaz y me adentré. Todo estaba a media luz, lo que era perfecto, ya que así… nadie descubriría mi identidad.
Un mesero se acercó a mí con una gran bandeja llena de copas, tomé una y escaneé todo el lugar en busca de la melena rosada. Un par de minutos después, la hallé del otro lado del lugar con dos de sus amigas y los novios de estas. Me terminé el contenido de la copa y se la entregué a otro mesero.
Caminé decididamente a ellos y en cuanto estuve cerca, mi corazón se aceleró ligeramente. Sakura llevaba un vestido negro strapless sumamente ajustado que le llegaba debajo de la rodilla y un antifaz rosa pálido que resaltaba sus ojos color jade.
- ¿Me concedería el honor de bailar con usted? – pregunté tratando de fingir mi voz lo más posible. No podía arriesgarme a que me reconocieran.
Sus ojos brillaron ante mi petición y asintió con la cabeza. La tomé de la mano y la guié a uno de los rincones más oscuros del lugar.
Estuvimos bailando cerca de dos piezas, observaba sus labios rojos a centímetros de mí y me costaba contenerme. Deseaba poder besarla.
Sakura cerró los ojos y la visión me encantó. Sin pensarlo, acerqué mis labios a los de ella y la besé. Sentí como dejó de moverse, observé sus ojos sin romper el contacto de nuestros labios y un extraño brillo apareció en ellos.
No había tiempo de recriminaciones, no tenía tiempo de pensar en que lo que hacía estaba mal. Y que si mis padres me viesen, seguramente les daría un infarto.
Nada importaba.
Estaba por separarme cuando sus manos se enredaron alrededor de mi cuello y su lengua buscaba internarse en mi boca. Sonreí ante mi inminente victoria. Aferré mis manos a su cintura y la pegué más a mí.
Sus labios eran mucho más deliciosos de lo que jamás imaginé. Nos separamos por la falta de aire y recargué mi frente en la suya.
- Llévame contigo – pidió. Su aliento rozó mis labios y sonreí.
- ¿Cómo dice? – pregunté en un intento de continuar en mi papel.
- Vamos Sasuke-Kun… ¿crees que no te he reconocido? – me tensé al escuchar mi nombre. – Por mucho que intentes disfrazarte, se te olvida que te he visto toda mi vida y que te conozco muy bien.
- Hmph.
Una pequeña sonrisa adornó sus labios, así que la tomé de la mano y salimos rápidamente de aquel lugar. Nos subimos al primer taxi que encontramos y pedí que nos llevaran al hotel donde me había estado quedando.
Ninguno dijo nada durante el camino, únicamente llevábamos nuestras manos entrelazadas en espera de poder culminar lo que tanto deseábamos.
En cuanto entramos a la habitación, Sakura observó a su alrededor.
- ¿Así que no has salido de aquí en dos días? – preguntó con sorna.
- Algo así – contesté al tiempo en que la abrazaba por la cintura.
- Y mamá que piensa que estás en la playa – se burló al tiempo en que giraba para quedar frente a frente conmigo.
No dejé que la imagen de nuestra madre se adentrara a mi mente. No dejaría que nada arruinara este momento, ni si quiera el hecho de que somos… hermanos.
Sé que soy el peor monstruo del mundo por tener estos sentimientos hacía mi propia hermana, pero a estas alturas de mi vida, ya nada me importa. La he esperado por dieciocho años, y ahora que la tengo enteramente para mí, todo lo demás me vale una mierda.
Aferré mis manos en su cintura, en tanto ella pasaba sus brazos alrededor de mi cuello y sus labios se lanzaban a devorar los míos con suma intensidad. La acerqué más a mí, y sentí como su pecho se presionaba contra el mío; ese delicioso roce logró que mi pene comenzara a palpitar. Mordí su labio inferior, y en cuanto sus labios se entreabrieron, aproveché para deslizar mi lengua dentro de su boca, para probar todo cuanto podía.
Comencé a guiarla hacía la cama, en tanto mis manos comenzaban a acariciar su figura, por encima del vestido. Sus dedos se enredaron en mi cabello y me obligó a separarme de sus labios, solté un gruñido y sentí su aliento en mi oído.
- Hazme tuya Sasuke-Kun – murmuró antes de morder el lóbulo de mi oreja.
Al escuchar esas palabras, algo dentro de mí explotó, mi corazón aceleró su paso y la lujuria comenzó a brotar por cada poro de mi piel. Llevé rápidamente mis manos al cierre de su vestido, para deshacerme de él, en tanto mis labios besaban su cuello y sus hombros. Su piel sabía exquisita, era como saborear un manjar único… mi manjar.
En cuanto la prenda cayó al suelo, sonreí al comprobar que no llevaba sostén. Pasé mi lengua por mis labios y llevé mi mano derecha a uno de sus senos para estrujarlo, eran sumamente perfectos, ni muy grandes, ni muy pequeños… simplemente hechos a mi medida.
Mientras yo saboreaba -nuevamente- sus labios, Sakura se encargaba de deshacerse de mi camisa, y en cuanto sentí sus delicadas manos acariciar mi torso, terminé de quitarme la camisa y desabroché mi pantalón para dejarlo caer al piso.
La falta de aire logró que nos separáramos, e instantáneamente se pegó completamente a mí para pasar su lengua por mi pecho. Acaricié su trasero y la pegué más a mí para que sintiera mi prominente erección, soltó un gemido y bajó mi boxer lo más que pudo.
Dio un paso hacía atrás y me admiró como si fuese una obra de arte, un fuerte sonrojo cubría sus mejillas y una pequeña sonrisa adornó sus labios. Caminó hacía mí y me empujó ligeramente, para que mi cuerpo cayese sobre el colchón. Se mordió el labio y se montó sobre mí.
Cuando logré verla de nuevo, me di cuenta que ya no traía sus bragas. Estaba completamente desnuda sobre mí, húmeda… y me encantaba.
Coloqué mis manos en su cintura y gruñí en cuanto su sexo rozó el mío. Sakura deslizó sus manos por mi torso y se inclinó para besarme, su boca succionaba mi lengua de manera exquisita. Rompí el beso y la levanté ligeramente para penetrarla de golpe. Un delicioso grito escapó de su boca, al tiempo en que arqueaba la espalda, dejando así a mi alcance sus deliciosas redondeces. Acerqué mi boca y mordí uno de sus pezones, logrando que otro gemido escapara de su boca.
¡Mierda!, esto realmente se sentía jodidamente bien.
Aferré mis manos a su cadera y comencé a moverla. Mierda realmente es tan estrecha que el roce es sumamente exquisito. Sakura colocó sus manos en mi estomago y se ayudó a sí misma, para cabalgarme. Un fuerte gemido escapó de mi boca, ante la perfecta visión.
Sakura brincaba sobre mí, sus senos rebotaban deliciosamente haciendo que sus pezones lucieran aún más apetitosos, de lo que ya estaban. Tenía los ojos cerrados; pequeños mechones de cabello rosado adheridos a su frente, debido al sudor, y su boca entre abierta, dejando escapar fuertes gemidos del placer que estaba experimentando.
Y todo… gracias a mí.
Llevé mi mano derecha a sus pechos y los apreté con fuerza, me dediqué a pellizcarlos y a acariciarlos, mientras que mi otra mano, acariciaba su trasero. Observé como se mordía el labio, estaba apunto de llegar… así que volví a colocar mis manos en su cadera y la ayudé a incrementar la velocidad de las estocadas.
- Sasuke – gimió mi nombre en tanto sus paredes vaginales se contraían con fuerza. La maldita sensación era tan única, que me vine dos segundos después que ella.
- Mierda – mascullé al sentir como todo mi cuerpo era invadido por el éxtasis total. Sus ojos jades se encontraron con mis orbes oscuros y me sentí totalmente completo.
Se dejó caer sobre mí y acercó sus labios para besarme; acaricié su espalda y me negué a salir de ella. Después de esperar tantos años, no podía si quiera imaginarme volver a separarme de ella. Acaricié su cabello y retiré los mechones rosados de su rostro.
- Me pregunto… - murmuró luego de que nos separamos, para intentar recuperar el aire que –aún- nos faltaba. - ¿Cómo es que viví sin esto, por tantos años?
- Hmph.
Sonreí y la moví ligeramente para salir de ella, la abracé y la acomodé para posicionarla debajo de mí.
- Esto recién comienza – le dije antes de introducir uno de sus senos a mi boca.
- ¿Ya amaneció? – su voz me sacó de mis pensamientos. Abrí los ojos y la observé parpadear.
- Si – contesté.
- ¿Crees que mamá se moleste por no haber llegado a casa? – preguntó con cierto toque de temor.
- Hmph. Eso no importa. – le dije antes de volver a besarla. – Ya inventaré algo.
No cabe duda que el año comenzó realmente bien; es la primera vez que se cumple mi propósito número uno de la lisa.
Hacer a Sakura Uchiha mía en todo el sentido de la palabra.
Ahora por el propósito número dos: Hacerla mi esposa.

*Fin*
Un beso verdadero puede ser tan mortal como la mordedura de un vampiro, pero… ¿A quién le importaría morir tras sentir la pasión de un amor puro y sincero?
(Anónimo)

¡Hola!
¿Qué les pareció?, Espero que haya sido de su agrado.
Me despido y nos seguimos leyendo.
¡Sayo!
Tsukisaku

1 comentario:

  1. me
    encantan tus redacciones y esta es una mas de ellas... facinante es la
    manera en que describes las cosas...y los fics de incesto con sakura y
    sasuke son de lo mejor...! mi nombre es belem wiwichu en facebook... te buscare y espero puedas agregarme :3

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