jueves, 21 de junio de 2012

MPET Cap12

Aquí les dejo el capitulo doce, que espero les guste. Aclaro que es lemon, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU y lemon.
La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
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MI PERDICIÓN ERES TÚ
By Tsukisaku
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SOLO PARA MÍ
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—Ese es el asunto Haruno —me dijo Temari—. Tú no deberías saber quién es Uchiha Sasuke…
—¿Recuerdas las reglas?— completó Hana.
¡Oh, no!, Definitivamente esto no me traerá nada bueno… ¿Cómo es que no lo vi venir?, pero que tonta soy.
—Las recuerdo —murmuré.
—Haruno —comenzó Temari nuevamente—. Por lo que sabemos, has infringido varias de las reglas y no solo eso, sino además, una de las más principales: Nada de novios el primer año.
—Yo…
—No intentes decirnos mentiras, porque sabemos que hasta hace un par de días, ese chico aún era tú novio, sino es que todavía lo es —me dijo Hana seriamente.
¿Cómo es que saben todo eso?
—No era nada fácil terminar con una relación de años, y hasta ahora me fue posible finalizarla —admití—. Y tampoco fue mi intención romper las reglas, pero al ser Sasuke hermano de Sai…
—Lo sabemos —contestaron ellas al unísono.
—Y hasta cierto punto, tratamos de comprender eso —continuó Hana—. Lo que deseamos que nos digas, es ¿Cuál es tú relación con Uchiha Sasuke?
—¿Qué?
—Seremos más directas —dijo Temari—. ¿Sientes algo por tú danna?
Me quedé callada y no dije nada, sabía que no era un delito sentir algo por él, solamente nos recomendaban no hacerlo.
—Verás, esta situación es un tanto… inusual. Nunca tuvimos un caso parecido, y a pesar que sabemos que las reglas se rompieron de manera no intencionada, esto no se puede quedar así —me explicó la rubia—. Tenemos que aplicar algún tipo de sanción.
—No comprendo —admití nerviosa.
—Uchiha Sasuke ha demostrado cierto interés en ti —comenzó Hana.
—¿Qué clase de interés? —pregunté con cautela.
—Él te ha investigado —contestó Temari—. ¿A caso no te lo ha dicho?, hizo que uno de sus compañeros nos pidiera la información que teníamos sobre ti, además de que la encargada del archivo escolar, nos informó que pidió una copia de tú archivo.
Abrí los ojos sorprendida. ¿Sasuke me ha estado investigando?, ¿Para qué?

—o—o—o—
Toqué la puerta con fuerza y esperé a que Tayuya abriera. Unos segundos después, apareció y me dejó entrar.
—¿Qué mierda es tan urgente? —gruñí encarándola.
—No me grites Uchiha —me dijo seriamente—, que esto tampoco me agrada.
Bufé.
—¿Qué pasa contigo? —me preguntó luego de un corto silencio.
—¿Qué?
—Itachi me llamó hace rato, y la verdad no estaba nada contento contigo —dijo—. Y me pidió que hablara contigo, porque "aparentemente" soy la única que te hace entrar en razón.
—¿De que hablas? —exigí saber.
—Sobre tú obsesión por Sakura, de eso hablo.
Arqueé una ceja y traté de adivinar de lo que hablaba. ¿Y qué tiene que ver Itachi?
—Una de las líderes Kunoichi, que es amiga de mi hermana, la llamó para preguntarle por un caso en específico —explicó—. ¿Y a que no adivinas lo que le preguntó?
—Déjate de adivinanzas.
—Quiso saber que hacer con una chica a la que tú investigaste, y no solo eso, si no que además es novia de Sai.
—Maldita sea —murmuré.
—Hiciste que por tú estúpida obsesión, Tokubetsu quebrara una de las reglas. Y ahora gracias a eso, te quedarás sin la chica —dijo esbozando una sonrisa.
—¿Qué?
—Le asignarán a otro "chico"
Al escuchar eso, sentí como la ira comenzaba a burbujear con más fuerza en mi interior. ¡Eso si que no lo iba a permitir!, ¡No dejaré que otro posea lo que es mío!
—No lo permitiré —rugí.
—No puedes hacer nada, son sus reglas —me recordó—, no las tuyas. Ellas no harán lo que tú digas. ¿Y sabes porqué?
—Me importa una mierda.
—Tú sabes que el asunto de las fraternidades es secreto, y no pueden arriesgarse a que el niño caprichoso llamado: Sasuke, monte un show y haga que su hermano ó su familia, descubra la verdad tras las hermandades.
—Tsk.
Caminé de un lado a otro y le di un puñetazo a la pared, ¿Qué debía hacer?
Sé que Sakura está ahí por la beca de las Kunoichis, ¿Y si le pido que deje la hermandad?, ¡Kuso!, ella es tan malditamente testaruda que no me hará caso. Pero no puedo dejar que le asignen a otro.
¡Mierda!
—Te conozco, y te lo advertí el domingo, no debiste involucrarte de más con esa chica solo por venganza —me dijo un tanto más tranquila—. Sobre todo cuando Sai no es lo que crees.
—Hmph. No digas estupideces.
—Rin también llamó.
—No me interesa ese tema por ahora —la interrumpí antes de que comenzara de nuevo con eso—. Tienes que hablar con Kin y decirle que me ayude.
—¿Por qué debería hacerlo?
Me giré para verla y traté de pensar en que decir. ¿Cuál era el motivo para querer a Sakura a mi lado?, ¿el buen sexo o qué?
—No puedo creerlo Sasuke —murmuró relajando su postura—, te estás enamorando ¿no es así?
¿Enamorado?, ¿Yo?, ¿de Sakura?
—o—o—o—
—Sakura —dijo Temari—. Para evitar cualquier problema, te asignaremos otra danna.
Sentí como si me hubiesen dado una cuchillada en el corazón, ¿otro chico?, ¿Qué pasará con Sasuke?... de repente me invadió el miedo, no quería separarme de él y ser de otra.
—No creo que sea necesario —murmuré.
—Lo es cuando te has convertido en la manzana de la discordia de los hermanos Uchiha —comentó Hana—. ¿Qué pasará si Sai llega a enterarse de lo que hacemos?, recuerda que todo es secreto.
—Pero Sai ya no está enamorado de mí, él me lo dijo —expliqué—. Yo no quiero ser de otro, eso me haría parecer una…
—Es eso, o ser expulsada, ¿Qué decides?
Observé con temor a las chicas y sopesé la idea. No quería dejar a Sasuke, pero tampoco mi beca para la universidad. Sentí la boca seca y tragué saliva. ¡maldita sea!, esto no estaría pasando de no ser por ese Uchiha. ¿Por qué mierda tuvo que investigarme?
¿Buscaba algo para usarme para su venganza?
Claro, seguramente debe ser eso, porque yo para él no significo nada. Un nudo en mi garganta apareció y luche por no llorar.
Estaba por contestar, cuando el móvil de Hana sonó, así que se apartó para atender la llamada. Me quedé con la vista fija en el piso, y esperé a que el momento del final llegara.
Un par de minutos más tarde, ella guardó el teléfono y volvió a sentarse.
—Tienes suerte —dijo seriamente—. Mañana por la noche te avisaremos nuestra decisión.
Asentí y me retiré del lugar. No deseaba indagar más en el tema, es evidente que alguien llamó y le dio algún tipo de instrucción, ¿pero quién?, Intuyo que debió ser alguien influyente, o no las hubiesen hecho cambiar de parecer.
Me encaminé a mi habitación y me encerré en ella. Tenía muchas cosas que pensar y que aclarar. Me duché y me acosté a dormir, un buen descanso me haría bien.
A la mañana siguiente, en la universidad, traté de enfocarme en mis clases y no pensar en nada más. No deseaba por nada del mundo bajar mis notas y que ellas tuvieran otro motivo más, para sacarme de la casa.
Cuando las clases finalizaron, salí del edificio para encaminarme a la biblioteca, aún debía trabajar en aquel proyecto de arquitectura. Aunque no estaba segura de si Sasuke vendría o no. Atravesé los pasillos de la universidad, hasta que llegué al viejo edificio de los libros, entré y me registré, para después subir al cubículo que me correspondía.
Sé que dije que ya no volvería a ese lugar, pero… no tenía de otra. Me senté en un lugar diferente al de la última vez, saqué mi computadora y mis apuntes. Tenía avanzado gran parte del proyecto, así que no tendría problemas para terminarlo yo sola.
Veinte minutos más tarde, escuché los pasos de alguien, así que levanté la mirada y observé a Sasuke llegar con mi bolsa en su mano.
—Olvidaste esto ayer —me dijo al tiempo en que la dejaba sobre la mesa.
—Gracias.
La jalé y la guardé en mi mochila, no sin antes sacar mi móvil y guardarlo en uno de los bolsillos de la falda. Posé la vista en la pantalla de la computadora y fingí que leía, aunque en realidad estaba atenta a cualquier movimiento del Uchiha.
—Debemos hablar —me dijo bajando la pantalla de la lap.
—¿Sobre porque me investigaste?, ¿o quizá sobre tú venganza contra Sai?, ¿o el que ya no serás mi "maestro"?
Lo observé fruncir el ceño y apretar los puños.
—Lo seguiré siendo, porque tú eres mía —gruñó—. Aunque aún no termines con el bastardo de Sai.
—¿Qué?
Me puse de pie y crucé los brazos a la altura de mi pecho.
—No soy un maldito objeto —le dije—. Y además, Sai terminó conmigo ayer.
—Claro, por eso te besó frente a la hermandad.
—¿Nos estabas espiando? —pregunté atónita—. ¿Quién te crees, Sherlock Holmes?... él no me besó en los labios, solo en la mejilla. ¡Y ni si quiera sé porque te estoy diciendo esto!
Llevé la mano derecha a mi frente y traté de clamarme, no puedo darme el lujo de gritar en la biblioteca.
—Hmph.
Estaba furiosa, ¿Cómo se atrevía a reclamarme, después de que indagó en mi vida privada?
—La próxima vez que quieras vengarte de tú hermano, búscate a otra —mascullé fulminándolo con la mirada—. Me alegra que ya no tendré que acostarme contigo.
—Ya te dije que eso no pasará, eres y serás mía.
—Maldito.
Tenía tantas ganas de golpearlo, pero no podía. Nada de escenas… corrí fuera del cubículo y me adentré en uno de los baños. Necesitaba estar sola, ¿Por qué está tan seguro que seguirá conmigo?, ¿Habrá hecho algo para que eso pasara?
Recargué mi cuerpo contra la fría pared y cerré los ojos, y antes de si quiera analizar lo que pasaba, unos labios se movían con fuerza sobre los míos. Abrí los ojos y traté de separarme de Sasuke, pero la fuerza que el aplicaba sobre mí era mucha más.
Me negué a corresponderle, a pesar de que mis piernas comenzaban a doblegarse, y de que cierta parte de mi anatomía palpitaba con fuerza. Coloqué mis manos en su pecho y lo empujé con fuerza.
—¿Qué haces aquí?, ¿Cómo te atreves a besarme? —le dije tratando de sonar furiosa.
Él volvió a acercarse y comenzó a besar mi cuello, mientras sus manos se colaban por debajo de mi polera.
—¿Quieres saber porqué te investigue? —preguntó en mi oído—. Solo quería saber más de ti, y sabía que si te lo preguntaba, no me lo dirías alegando todo ese asunto de las estúpidas reglas.
—Me utilizaste para vengarte de Sai… deseabas presumirle que le robaste la novia —aseguré con un hilo de voz, puesto que sus caricias ya me tenía sumamente excitada.
—Hmph. Es cierto que dije que me vengaría, pero jamás dije que lo haría de la misma manera… —contestó—. Yo te quiero solo para mí y no cometería ese estúpido error para que te alejaras.
¿Me quiere solo para él?
¿Será posible que esté interesado en mí, de verdad?
Sentí como toda la ira se esfumaba y daba paso a otro sentimiento diferente. Mi corazón latía con fuerza, la sola posibilidad de que Sasuke quiera algo enserio conmigo me estremece.
Jalé con fuerza su cabello y estampé mis labios contra los suyos, ¡al diablo todo lo demás!
—o—o—o—
Después de toda esa charla con Tayuya, me la pasé toda la noche pensando en lo que debería hacer. Como siempre, esa entrometida me ayudó a ver las cosas con más claridad, hmph, ahora sé porque somos amigos.
No se lo agradecí, pero sabe que lo estoy. Sobre todo porque me ayudó a que no alejaran a Sakura de mí, a cambio de prometer que me "comportaría" y no haría ningún tipo de "escena" que pusiera en riesgo la privacidad de ambas casas.
El miércoles después de clases, la esperé en su edificio para hablar con ella, pero nunca llegó a la entrada principal, por lo que imaginé que se iría directo a la biblioteca para terminar con el proyecto. Un par de minutos más tarde, llegué ahí y subí directo al cubículo de la vez pasada. Y tal y como predije, ella estaba ahí, trabajando.
Le entregué su bolsa y ella comenzó a bombardearme con preguntas. No pensé que le fuesen a decir que la investigué, ni que eso le fuese a molestar tanto. Sé que no estuvo del todo bien, pero creo que exagera. Entonces para evadir el tema, le recordé lo del beso que presencié y ella alegó que no era lo que yo creía.
Eso me hizo sonreír, porque por más que estuviese molesta, en el fondo deseaba arreglar las cosas tanto como yo. Aunque como siempre, mi incapacidad para hablar con tranquilidad surgió y terminé logrando que se molestara más.
Sakura estaba tan molesta que eso me excitó. Así que sin perder el tiempo, la seguí al baño y la agarré desprevenida para besarla. Mi pene ya palpitaba con fuerza y reclamaba por un poco de acción.
—Hmph. Es cierto que dije que me vengaría, pero jamás dije que lo haría de la misma manera… —contestó—. Yo te quiero solo para mí y no cometería ese estúpido error para que te alejaras.
Le dije mientras chupaba el lóbulo de su oreja, de verdad la quería para mí y creí que eso ya le había quedado claro. Con Sakura no era solo sexo, ni era por venganza, era mucho más. Algo que me juré no volver a sentir y que solo pasó.
Entonces algo cambió, ella jaló mi cabello y me besó como nunca. Nos besábamos con ganas de saciar y de transmitir todo lo que sentíamos en esos momentos, nuestras lenguas se saboreaban y se movían con ferocidad sobre la otra.
Aferré mis manos a su cintura y la ayudé a que enrollara sus piernas en mi cadera. Mi excitación rozó contra su centro y ambos jadeamos, nos separamos por la falta de aire y sin perder tiempo, con una de mis manos desabroché su sostén y estrujé uno de sus senos con fuerza. Sus pezones estaban tan erectos que anhelaba morderlos con fuerza.
Ella acarició mi espalda, beso y lamió mi cuello, logrando que la erección se volviera más dolorosa. Deseaba penetrarla y pronto. Subí su blusa y evadí el molesto sostén, para poder lamer y saborear sus redondeces, ella enterró sus manos en mi espalda y comenzó a gemir.
De verdad amaba sus gemidos.
Una vez que dejé rojo su pezón, continué con el otro. Sakura desabrochó con torpeza mi pantalón y trató de bajarlo, sonreí contra su piel y la bajé para hacerlo yo mismo.
Entonces sin previo avisó, me empujó a uno de los cubículos del baño y cerró la puerta tras de si. Esbozó una sonrisa y me empujó para que me sentara sobre la tapa de la taza, se colocó a horcadas sobre mi y de despojó de su blusa.
—Hazme tuya —gimió antes de besarme con fuerza.
Estrujé sus senos y subí la falda que llevaba, hice a un lado la tanga que vestía y acerqué mi erección a su centro. Sakura me quitó la playera y la colocó sobre la suya, detrás de nosotros.
La tomé por la cintura y me hundí en ella con fuerza. Ella mordió su labio con fuerza y comenzó a brincar sobre mí, sus senos se movían de arriba a bajo y tuve que atrapar uno entre mis dientes.
—Sumamente… delicioso —gimió.
Coloqué mis manos en su trasero y lo acaricié, mientras le ayudaba a montarme. La situación era más que irreal y excitante; claro que lo había hecho en un baño, pero nunca de esta manera tan… apasionada.
Ella volvió a jalar mi cabello con fuerza y hundió su lengua en mi boca, parecía bastante más animada que otras veces y eso me encantaba. Continuó subiendo y bajando con rapidez, su excitación era tan, que podía sentir sus fluidos escurrirse por mis testículos.
Mordí su labio inferior en el momento en el que sentí como mi pene era apretado por sus paredes vaginales, nos miramos fijamente a los ojos y grabé su expresión de éxtasis en mi memoria.
—Solo mío —gimió—. Eres solo mío.
Exploté en su interior ante sus palabras, y la besé con fuerza. Ella dejó de moverse y me abrazó con ternura, mientras nuestros labios se movían en una perfecta sincronía.
Mi corazón latía con rapidez, pero de manera diferente, algo en sus palabras me acababa de brindar una paz que jamás había experimentado.
Y no podía sentirme más feliz por eso.
Sakura es mía… solo mía.
Continuará…
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