jueves, 21 de junio de 2012

MPET Cap13

Aquí les dejo el capitulo trece, que espero les guste. Aclaro que es lemon, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU y lemon.
La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
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MI PERDICIÓN ERES TÚ
By Tsukisaku
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NUEVAS SENSACIONES
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Aún no podía terminar de creer lo que le acababa de decir, mi corazón martillaba con fuerza mi pecho y sentía cierta felicidad en el interior. Sasuke dice que soy suya, pues entonces él es mío, solo mío. Él despierta partes de mí, que no sabía que tenía, me hace ser: apasionada, salvaje, entregada, despreocupada… y muchas cosas que no había sentido antes. Cada que está cerca de mí, todo cobra un sentido diferente y a pesar de que me asusta un poco, también me gusta… y mucho.
Me levanté de él y me acomodé la ropa, ¿Quién diría que lo haría en un baño?, una vez que nos alistamos, salimos y regresamos al pequeño cubículo. La situación era un tanto incómoda, porque ahora no sé que esperar exactamente. Por suerte, avanzamos gran parte del proyecto, así que ahora solo debía hacer la parte teórica y listo.
—¿Quieres ir a comer algo? —preguntó mientras caminábamos a su automóvil.
—No puedo, Hana y Temari me esperan para informarme lo que pasará conmigo.
—Ya te dije que no te separarán de mí.
—¿Cómo sabes eso? —pregunté. Su seguridad me abrumaba.
—Me encargué de que eso no pasara —contestó fríamente—. No permitiría que otro te pusiera una mano encima.
—Ya veo —murmuré sorprendida—. Pero de cualquier forma, debo llegar temprano.
—Como quieras —bufó, para después abrirme la puerta del copiloto. Me acomodé y esperé a que estuviese en su lugar.
—Sasuke —lo llamé mientras él ponía en marcha el auto.
—¿Hmph?
—¿Por qué me investigaste?, de verdad.

—Necesitaba saber más de ti.
Fruncí el ceño y rodé los ojos, eso era obvio. ¿Qué clase de respuesta es esa?
—Lo sé, pero ¿Por qué?
—Porque me interesas.
—¿Y porque no me preguntaste a mí?
—No lo sé, las cosas se dieron y simplemente lo hice.
Solté un suspiro y negué con la cabeza. Tener una conversación civilizada con él, parece cosa imposible. ¿A caso no puede hablar de manera más concreta?
Opté por no preguntarle nada más y guardar silencio, después de todo, las cosas aún estaban algo confusas y no deseaba estropear lo que acabábamos de avanzar. Rápidamente se estacionó frente a la casa y me giré para sonreírle, estaba muy feliz de saber que había luchado para que no me cambiaran de danna. No sé si es por el buen sexo, o porque siente algo más, pero aún así se lo agradezco.
—Nos veremos mañana —me dijo antes de lanzarse a besar mis labios.
—¿Qué haces? —le dije separándome con rapidez.
—Besando a mi novia —respondió como si hablase del clima.
—¿Tú novia?
—Te dije que en cuanto terminaras con Sai, serías mi novia.
—Llámame anticuada… pero pensé que esas cosas se preguntaban antes, no solo se daban por hecho.
—Hmph. Detalles
¿Detalles?, arqueé una ceja y lo fulminé con la mirada. ¿Detalles?
—Me largo —le dije antes de bajar del auto. Caminé a la casa y me adentré antes de que él pudiese alcanzarme. Digo, es lindo que deseé ser mi novio, pero me estresa que no sea nada romántico. ¿Detalles?, ¡Ja!
Me encaminé al pequeño despacho y respiré profundamente, lo mejor sería terminar de una buena vez con todo ese temita. Una vez que estuve frente a la oficina, golpeé la puerta un par de veces. La voz de Temari me indicó que pasara, así que lo hice, cerré la puerta detrás de mí y esperé a que me dijesen algo.
—Toma asiento Haruno —indicó Hana. Asentí y obedecí.
—Bien, lo hemos pensado y llegamos a la conclusión de que puedes quedarte con Uchiha Sasuke —explicó Temari.
—Siempre y cuando se comporten —continuó la castaña—. Y no hagan nada estúpido, ya sabes, que infrinja las reglas.
—Porque de lo contrario, te costará tú puesto en la casa y tú prestigio.
—Gracias.
—Mira —comenzó Hana de nuevo—. Nosotras no somos tú madre o algo parecido, pero nos estamos dando cuenta de que tú interés por ese Uchiha es demasiado. Sabes que nosotras recomendamos no enamorarse, pero creo que tú ya lo estás.
—Y eso es peligroso —prosiguió Temari—. Aunque ya es tarde para decírtelo, por eso mismo, te pediremos que seas cuidadosa. Si ustedes desean tener una relación, adelante, después de todo ya comparten la cama. Pero no olvides que el más pequeño error de exposición, y quedarás fuera.
—Bien.
—Es todo, puedes retirarte.
Asentí y salí. Ellas tenían razón en todo, sé que si decido iniciar una relación con Sasuke, no estaré infringiendo ni una sola de las reglas, ya que la regla de no novios solo aplica para alguien fuera de las casas. Pero en este caso, si Sai se llega a dar cuenta que estoy con Sasuke de la noche a la mañana, puede sospechar… y eso no lo puedo permitir.
En cuanto llegué a la habitación, sonó mi móvil, lo saqué de mi falda y observé que era un mensaje de Sasuke. Rodé los ojos y lo abrí para leerlo.
"¿Ya eres mi novia o te pondrás de fastidiosa?"
Bufé.
¿Esto es alguna clase de disculpa?
Le respondí rápidamente y dejé el móvil en la cama, definitivamente no es nada sensible.
—o—o—o—
El teléfono vibró y supuse que se trataba de Sakura. Leí el mensaje y esbocé una sonrisa.
"No soy tú novia y si me pondré de fastidiosa"
Guardé el aparato y aparqué el coche, aún era algo temprano, pero prefería comer algo aquí y dormir. Mañana tendremos entrenamiento, y necesitaré todas mis energías. Cuando entré a la cocina, solo Gaara estaba ahí, lo saludé y busqué en la nevera algo para comer.
—Mi hermana trajo algo de comida, puedes tomar uno de los contenedores y calentarla en el microondas —me indicó. Rápidamente tomé uno que parecía ser estofado y lo metí a calentar. Me serví una soda y esperé a que la comida estuviese lista.
—¿Cómo va el proyecto? —preguntó luego de un rato.
—Casi está terminado.
—Perfecto, solo espero que el profesor no sospeche nada.
—Hmph.
En ese momento entró el dobe con una cara de funeral demasiado graciosa, agarró una cerveza de la nevera y se dejó caer en una silla delante de nosotros.
—¿Quién murió? —preguntó el pelirrojo con sorna.
—Yo —contestó cerrando los ojos.
—No tenemos tanta suerte —comenté—. ¿Qué pasó?
—¿Recuerdan que les dije que mi chica es muy tímida? —asentimos—. Pues por fin logramos… hacerlo, sin que se desmayara en el intento.
—¿Y? —preguntó Gaara—. ¿No te gustó?
—Pues… si, pero…
Rodé los ojos y traté de no golpearlo para que continuara.
—Algo salió mal —murmuró.
—¿Podrías ser más especifico? —pregunté.
—Creo que… me enamoré.
—¿Qué? —preguntamos al unísono.
—Eso, que me enamoré dattebayo —bufó irritado—. Nunca me había pasado, pero creo que fue el hecho de que tuve que ir poco a poco con ella, fue como… descubrirla por completo y eso fue… lindo.
—¿Lindo? —preguntó Gaara, antes reír—. Pues si que estás enamorado.
—¡Esto da asco! —exclamó el rubio—. Ahora ya no podré estar con otras mujeres 'ttebayo.
Sonreí de lado y me levanté por mi comida, la saqué del horno y la serví en un plato, mientras escuchaba como el dobe lloriqueaba. Dejé el plato en mi lugar y me dispuse a comer.
—¡Ah, esto del amor es deprimente! —bufó—. Por eso creo que comeré algo.
Jaló mi plato de comida y comenzó a devorarlo.
—Eso era mío —gruñí.
—No seas envidioso, ¿no ves que mi vida se arruinó?
—Más bien creo que la de ella se arruinó —aclaré—. Mira que tenerte a ti de novio…
Gaara ahogó una risita y asintió.
—Pobre chica, estará loca si te hace caso.
—¡Eh, ¿Qué clase de amigos son ustedes? —gritó.
Lo ignoré y volví a calentar otro contenedor de comida. Al parecer esto de tener solo una mujer, con la cual tener sexo, es una trampa mortal.
Todo el jueves me fue imposible acercarme a Sakura, me la pasé ocupado con unos proyectos y por la tarde tuve entrenamiento, el cual me dejó exhausto. Un nuevo partido estaba cerca y Gai hacía hasta lo imposible por exterminarnos en la pista de hielo. El partido será el sábado, pero al parecer tiene pensado matarnos de cansancio antes.
El viernes pasó casi igual que el jueves, solo que esta vez, Gai nos puso a correr como locos, alrededor de la pista. Además, hicimos flexiones, subimos y bajamos escalones, y jugamos dos partidos. Para cuando terminamos, cada parte de mi cuerpo me dolía horriblemente, ese tipo terminará matándonos de algo.
Me duché lentamente y luché para no dormirme, necesitaba descansar y relajarme. ¿Una buena sesión de sexo servirá para eso?, Una pequeña sonrisa adornó mi rostro y lo sopesé unos segundos, ¿De verdad soportaría tener sexo, luego de este día de locos?, creo que si tengo que cargar algo más, me desplomaré contra el piso.
Me vestí a paso lento y ahogué un bostezo, estaba colocándome los zapatos, cuando mi teléfono comenzó a sonar. Estiré la mano para tomarlo de la mochila y sonreí al ver que se trataba de Sakura.
—¿Si?
¿Listo para estudiar? —me preguntó con sorna.
—Hmph. No lo sé, estoy demasiado cansado.
¡Perfecto! —exclamó ¿feliz?—. Te veré ya sabes donde, en una hora.
Guardé el móvil y fruncí el ceño, ¿Qué se trae entre manos?
Terminé de guardar mis cosas, para después encaminarme al estacionamiento. Todo me dolía; las piernas, los brazos, el torso… solté un pequeño suspiro y continué caminando. Seguro que cuando la vea, todo el dolor que siento se esfumará.
Manejé rápidamente hacia las afueras de la ciudad y aparqué en el hotel de siempre, cuando llegué al lobby, Sakura se hallaba recargada en la pared junto a los elevadores, llevaba puesto un abrigo largo negro. Me acerqué a ella y la saludé.
—Hola.
—Hola no novio —saludó son una sonrisa, para después darme un beso en los labios.
—¿No novio?
—Si, eso eres —respondió mientras se adentraba en uno de los ascensores—. Recuerda que aún no me lo preguntas.
—Hmph.
¿Por qué insiste con eso?, se supone que debería tener claro que ahora somos novios, ¿no?
¿Qué objeto tiene preguntarlo?
Me parece que es una cursilería, y yo no soy del tipo cursi, así que… tendrá que aceptarlo de una buena vez.
—No hace falta preguntar algo, que ya es un hecho.
—Según ¿Quién?, a mí no me has preguntado nada, así que yo sigo solterita y sin compromisos —contestó con diversión. Gruñí y decidí no decir nada más, en un rato más, me encargaré de dejárselo claro.
En cuanto llegamos a la habitación, abrió la puerta y nos adentramos.
—¿Estás agotado por el entrenamiento, no? —preguntó sonriente.
—Si.
—Bien, quiero que te desnudes.
Arqueé una ceja y no supe si reírme por su manera de pedir las cosas, o por la ansiedad que parecía tener.
—Creo que te he mal acostumbrado…
—No es eso Uchiha —bufó rodando los ojos y sonrojándose ligeramente—. Solo obedece y no preguntes.
—Estoy muy cansado, ¿Por qué no lo haces tú? —pregunté. Ella rodó los ojos y lo meditó un segundo.
—No lo haré, y si tú no lo haces, entonces te perderás el masaje que te voy a dar.
—¿Masaje?
—SI —asintió—. Un masaje erótico.
Y como si fuese una palabra mágica, obedecí a lo que pedía.
—o—o—o—
Durante el jueves no pude ver a Sasuke, y eso me deprimió un poco. Solo me mandó un mensaje para decirme que estaría muy ocupado con los entrenamientos, así que le dije que yo también estaría ocupada. Lo que fue mentira, hasta que Temari nos informó que tomaríamos un pequeño curso de masaje erótico. Creo que mi cara se tornó de todos los rojos posibles, no imaginaba que exactamente lo que haríamos y eso me inquietaba.
Una vez que estuvimos todas reunidas en uno de los salones de la casa, uno que se utilizaba para hacer yoga y cosas parecidas. Aparecieron los instructores, un hombre y una mujer, con un montón de cosas. Tomamos asiento en las colchonetas y escuchamos atentas todo lo que decían, debido a que eran demasiadas cosas, nos vimos en la necesidad de tomar nota. Nos explicaron cuales eran las zonas erógenas, como acariciarlas, de que manera hacerlo, y otros tips que ejemplificaron.
¡Era casi como ver una película porno!
Digo, no estaban teniendo relaciones ni nada, pero el solo hecho de ver como uno acariciaba al otro de una manera tan… entregada, me erizaba la piel.
Entonces recordé otra de las reglas del librillo ese que nos dieron.
"Diez: Disfruta del sexo. Reinventa y anímate a experimentar cosas nuevas, siempre ve más allá. Recuerda que esto es ante todo, para placer de ambos y si no te atreves a cosas nuevas, jamás lograrás experimentar todo lo que debes. Desinhíbete."
El viernes mientras estaba en mis clases, se me ocurrió una gran idea, así que compré un par de cosas y planeé todo para que estuviese listo para la noche. Esperaba que Sasuke no se negara a asistir, ya que si no, todo mi esfuerzo sería en vano. Cerca de las siete de la noche, le marqué a su celular y le pregunté si estaba listo para "estudiar", a lo que respondió que estaba algo cansado, entonces los ojos me brillaron y le dije que era perfecto, y que lo esperaba donde siempre.
Hacía un buen tiempo que no regresábamos al hotel, y creo que eso le daba un toque excitante. Una vez que todo estuvo listo, lo esperé donde siempre y traté de mostrarme relajada, para que no adivinara mis pensamientos. Cuando estuvimos dentro de la habitación, le dejé en claro que aún no era su novia, y le insinué que debía pedírmelo. ¿Cómo es posible que se niegue a hacer tan simple pregunta?
—¿Estás agotado por el entrenamiento, no? —le pregunté para cambiar de tema.
—Si.
—Bien, quiero que te desnudes —le dije sin borrar mi sonrisa. Él arqueó una ceja y pareció tratar de no reír.
—Creo que te he mal acostumbrado… —murmuró con un toque de diversión, lo que hizo que me sonrojara hasta las orejas. ¿Qué insinuaba con eso?
—No es eso Uchiha —bufé—. Solo obedece y no preguntes.
—Estoy muy cansado, ¿Por qué no lo haces tú? —preguntó. Entrecerré los ojos y sopesé la idea; si lo desnudo yo, probablemente no logre darle el masaje, así que preferí no hacerlo y esperar.
—No lo haré, y si tú no lo haces, entonces te perderás el masaje que te voy a dar.
—¿Masaje?
—SI —asentí al tiempo en que me encaminaba a la cama—. Un masaje erótico.
Y eso pareció lograr que se despojara la ropa con una velocidad impresionante, ¿Quién es el que está malacostumbrado?... me reí ante mis pensamientos y me acerqué a una de las cómodas, para poner un poco de música tranquila y romántica. Según nos dijo el instructor, eso también ayuda a relajar los músculos. Abrí unas botellitas de aceite aromático y las coloqué alrededor, para que la habitación se inundara de un agradable aroma.
—¿Y ahora qué? —preguntó Sasuke. Me giré para verlo y me sonrojé fuertemente, a pesar de que no era la vez que lo veía desnudo, al parecer siempre me sorprendería de que todo ese cuerpo perfecto, fuese mío.
—Recuéstate boca abajo —le indiqué. Él obedeció y se recostó con la cara de lado, cerró los ojos y esperó en silencio.
Bien, es hora.
Me despojé del abrigo y lo dejé en el piso, como no llevaba nada, quedé desnuda en un instante. Me subí a la cama, tomé el aceite que era de extracto de cereza, coloqué un poco en mis manos y me dispuse a iniciar.
Primero froté mis manos para que no estuviesen tan frías y después procedí a masajear uno de sus pies, él emitió un quejido de satisfacción y respiró con profundidad. Luego de un rato, repetí la acción en el otro pie y me seguí con su pierna hasta la rodilla. Sin dejar de masajear con suavidad, me puse más aceite en la mano y proseguí con su otra pierna. Una ves que terminé con ambas, tomé un poco de los pétalos de rosa que estaban sobre la cama y se los rocié por las piernas. Me puse más aceite y continué con sus muslos, deslizaba mis manos de manera suave y delicada, dándole una especial atención a cada uno de ello, y sin dejar de masajear, me incliné y dejé pequeños besos por todas partes y hasta lamí en algunas. Podía sentir que la excitación corría por cada poro de mi piel, mis pliegues ya estaba húmedos y mi corazón golpeteaba con fuerza.
¡Resiste!, me repetí. Primero debía terminar el masaje y luego… ya se vería.
Subí un poco más y me deleité con su trasero, ¡Kamisama!, ¿Ya he dicho que es el mejor del mundo?, sus nalgas son tan redondas, firmes, suaves y perfectas, que me dan ganas de morderlas. Y después de rosear pétalos en esa parte, lo hice… a lo que Sasuke soltó un gruñido. Sabía que él también estaba excitado, podía olerlo y eso me encendía más. Pero debíamos aguantar.
Después me monté a horcadas sobre su trasero y me dediqué a masajear su espalda; la respiración de Sasuke aumentaba y disminuía, era como si él mismo tratase de controlar sus impulsos. Soltaba pequeños gemidos y suspiros. Deposité besos en toda su espalda; y para cuando llegué a su cuello, su respiración era bastante tranquila. Tanto que llegué a pensar que estaba dormido, mordí y chupé su cuello, y el lóbulo de sus orejas. Continué acariciándolo unos minutos más, hasta que subí las manos a su cabellera, y también lo acaricié con suavidad.
¡Bien!, la primera parte estaba hecha, ahora me faltaba la otra mitad del cuerpo y creo que será la más complicada. Mi respiración es errática a momentos, y el autocontrol no es tanto, como para que soporte otros veinte minutos de tortura, pero lo lograré.
—Sasuke… —murmuré.
—Hmm.
—Necesito que te gires…
Me bajé de él y esperé a que se acostara sobre su espalda, cuando lo hizo, estuve a punto de mandar el masaje por un tubo y montarme en él. Su erección estaba al tope y me llamaba a gritos. Mordí mi labio con fuerza y respiré un par de veces antes de volver a acomodarme sobre su estomago.
Recuérdalo Sakura, el masaje es para que él disfrute. Primero dar y nada de recibir. ¡Tú puedes aguantar!
—o—o—o—
Admito que esto del masaje no sonaba nada mal, pensé que después de todo lo que he entrenado, era lo que más falta le hacía a mi cuerpo. Al principio me gustó, Sakura masajeó mis pies, piernas, muslos, de una manera tan sensual, que me relajó y me excitó pero levemente. Después sentí sus piernas sobre las mías y sus manos en mi trasero, mi pene comenzó a endurecerse y mi respiración se agitó. Traté de controlarme y no prestar demasiada atención a lo que hacía, preferí que mis sentidos se enfocasen en el aroma a lavanda, cereza, fresa, uva y manzana, que rondaban la habitación, así como en la música que sonaba de fondo.
Y estaba por lograr desaparecer mi erección, cuando a ella se le ocurre morderme… ¡en mi trasero!, solté un gruñido de satisfacción y entonces se montó sobre el mismo para masajear mi espalda. Me quedé de piedra al sentir algo húmedo sobre mis nalgas, ¿Sakura está…?, se restregó un poco y lo confirme.
¡Sakura está desnuda sobre mí!
Mi pene se endureció tanto que dolió, tenía tantas ganas de mandar a volar el masaje y hacerla mía en ese preciso momento. ¿Cómo se le ocurre torturarme de esta forma?
Estaba por protestar, cuando deslizó sus manos por una parte que me dolía bastante. Así que esperé y —de nuevo—, intenté relajarme. ¡Mierda!, esto se sentía jodidamente bien. El masaje si que estaba surtiendo efecto, gemí por lo bajo y me relajé completamente, ella si que sabía como dar un masaje. Estuvo así por un largo rato, hasta que subió a mis hombros y cuello. Todo mi cuerpo era una bomba de tiempo, porque ella masajeaba, besaba, lamía y mordía, sin compasión alguna y debido a eso, mi sangre parecía lava ardiente y mi corazón latía como si hubiese corrido un maratón. Eso sin contar con la dolorosa erección, que ya poseía.
Cuando terminó de acariciar mi cuero cabelludo, me indicó que me girara, y eso hice. Pero sin abrir los ojos, ya que estaba seguro de que si la veía desnuda, mandaría todo al demonio.
Sakura volvió a montarse sobre mí y acarició mi rostro con suavidad, besó mi frente, mis mejillas, mis parpados, la punta de mi nariz, y mis labios, solo que a estos últimos, les dio una leve mordida. Gruñí de nuevo y luché por no abrir los ojos.
—Relájate y disfruta —me recordó con suavidad.
Hmph. Para ella es fácil decirlo.
Repitió la acción en mi cuello, y en mi pecho, el que masajeó con ese aceite que olía a cereza. Intenté distraerme, cantando la canción que sonaba de fondo, en tanto ella pasaba su lengua por mi pecho y depositaba algo suave que caía en mi piel. Bajó sus manos a mis muslos y reí al ver que se saltaba mi erección, supongo que su autocontrol no es tan bueno y está por caer.
Unos cinco minutos más tarde, en los que acarició mis piernas, sentí algo húmedo pasar por mi pene. Abrí los ojos y enfoqué la vista, solo para ver la imagen más malditamente sexy del mundo: Sakura estaba inclinada, con sus senos rozando mis piernas y su lengua acariciando mi pene. Levantó un poco la cabeza y me sonrió, sus mejillas estaba sonrojadas, tenía el cabello alborotado y su cuerpo perlado de sudor.
¡Mierdisima!
No sé si fue por todo el masaje o por como lo estaba chupando y tocando, pero fue la mejor chupada, de toda mi jodida vida. Exploté como nunca, y ella parecía feliz.
—Bien —le dije—. Es hora de un poco más.
Me senté sobre la cama y junté dos almohadas detrás de mi espalda, me recargué y jalé a Sakura hasta que quedó cerca de mí. La besé con toda la pasión que estaba sintiendo, mordí su lengua, sus labios, y le hice saber cuanto la deseaba.
—Ahora te enseñaré una de mis posiciones favoritas —le dije mientras me acomodaba—. Te gustará.
La vi morder su labio y lamer sus labios. Es la mujer más deliciosa, entregada y hermosa del mundo, y es totalmente mía.
—Sakura —la llamé mientras la sentaba a horcadas sobre mí. Clavó sus orbes jades en mí y esperó a que hablara—. ¿Serás mi novia, no?
Continuará…

<-- CAPITULO 12                    CAPITULO 14-->

1 comentario:

  1. esta muy entretenido, es muy interesante toda la trama, tienes muy buena imaginación.Sigue así, podrías ser una gran escritora. n.n

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