jueves, 21 de junio de 2012

MPET Cap7

Aquí les dejo el séptimo capi, que espero les guste. Aclaro que es lemon, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU y lemon.
La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
.
MI PERDICIÓN ERES TÚ
By Tsukisaku
.
SUCUMBIENDO
.
"Siete: Si te vi ni me acuerdo. Si por casualidad te llegas a topar con tú chico, debes olvidar que lo conoces. Nadie debe saber lo que pasa entre las dos casas."

¡Ja!, ¡Que fácil parece, pero no lo es cuando tú danna es hermano de tú novio!, Y mucho menos cuando te amenaza con decirlo todo si no accedes a estar con él.

Mi corazón comenzó a latir rápidamente, sabía lo que se acercaba y por más que tratara de negarlo… me excitaba.

Sai caminó conmigo apretando mi mano con fuerza, él pensaba que yo me sentía mal y trataba de cuidarme. Nos detuvimos frente a mi habitación y acercó su rostro al mío, besó mi mejilla, luego la comisura de mis labios, sus manos apretaron mi cintura y me removí inquieta.

—De verdad Sai, hoy no —murmuré exhausta. Esto de rehuirle comenzaba a cansarme.

—Bien… tú salud es primero —dijo cerca de mis labios.

—Gracias —dije colocando mis manos en su pecho. Me separé de él y giré para abrir la puerta. La abrí ligeramente y fijé la vista en el interior… al instante mis ojos se abrieron como platos y mi corazón dio un vuelco.

¿Qué mierda hace él en mi cama?... volví a cerrar la puerta. ¡Ese maldito planea provocarme un paro cardiaco!

—¿Pasa algo? —preguntó Sai a mis espaldas, dí un pequeño respingo y lo encaré.

—No… nada… es solo que… mejor aquí nos despedimos, no quiero que alguien de tú familia nos vea y piense cosas raras —farfullé mirando hacía ambos lados del pasillo. Sentía los nervios a todo lo que daba.

—Bueno, que descanses feita —murmuró antes de depositar un corto beso en mis labios—. Te veré mañana —se separó de mí y me sonrió antes de girarse y caminar a su habitación. Solté el aire de golpe y volví a colocar la mano sobre la perilla… tomé una gran bocanada de aire, lo que menos necesitaba es que Sasuke viera lo que provocaba en mí.

Abrí la puerta y entré rápidamente cerrando la puerta instantáneamente.


—Creí que tenías tu propia habitación —le dije viéndolo fijamente con un poco de molestia. La verdad es que tenerlo en mi cama, con mi novio en la habitación de al lado, no era lo adecuado. Sobre todo cuando son… hermanos.

—Y yo creí haberte dicho que no lo dejaras ponerte una mano encima —replicó al tiempo en que se incorporaba. Mi corazón comenzó a latir rápidamente al verlo… es un hombre bastante imponente y sexy. Y más cuando está medio desnudo.

—No me ha tocado —mentí descaradamente.

—¿Y lo de ahorita? —preguntó con ¿molestia?

—Fue un simple beso en la mejilla —aseguré cruzando los brazos. Sabía que era mentira, pero no deseaba tener problemas.

—Hmph —pareció creerme. Acortó la distancia que nos separaba y atrapó mi rostro en sus manos para besarme… traté de resistirme, pero mi cuerpo reaccionó por si solo, y casi al instante enredé mis manos en su cabello y correspondí gustosa.

Dejé que mi lengua rozara la suya con frenesí… todo mi cuerpo reaccionó de manera entusiasta.

—Te veo en la última habitación de este pasillo en diez minutos… es hora de estudiar un poco —dijo sonriendo de manera altanera.

—No, ¿Qué pasará si alguien nos ve? —repliqué molesta. No deseaba si quiera imaginar lo que sucedería si alguien se enteraba de nuestra… ¿relación?

—Si lo prefieres puedo hacerte gemir aquí —bufó frunciendo el ceño. El aire abandonó mis pulmones… ¡No deseaba si quiera pensarlo!

—Bien… ahí estaré —acepté. Cerré los ojos y traté de relajarme, para que mi corazón recuperara su ritmo habitual. Lo escuché salir de la habitación y hasta entonces abrí los ojos.

¡Shannaro!

Tenía ganas de gritar y de hacer rabietas como niña pequeña. ¡¿Por qué me hacía esto?, ¿A caso disfruta verme mortificada?

Arrastré los pies hasta mi maleta para tomar mi pijama y ropa intima; me cambié los zapatos por unas sandalias y salí de la habitación con mi muda de ropa en mano. Planeaba poder ducharme antes de volver a mi habitación.

Me cercioré de que nadie observara y cerré la puerta con sumo cuidado. Prácticamente corrí de puntitas hasta el otro extremo del pasillo, una vez frente a la puerta me aseguré que nadie observara y entré cerrando la puerta con seguro tras de mí. Mi corazón latía desbocadamente y podía jurar que mis mejillas estaban coloreadas de rubor.

Tomé una gran bocanada de aire y observé a mí alrededor. Todo estaba totalmente oscuro, afiné la vista y no localicé a Sasuke por ningún lado.

—¿Para qué la ropa? —preguntó de repente en mi oído. Solté las cosas y llevé ambas manos a mi corazón.

—¡Kami que susto! —bufé. Levanté la mirada y lo observé sonreír. Respiré profundamente antes de contestar—. Porque deseo poder bañarme cuando esto termine —le dije mientras tomaba mi ropa del piso.

—Hmph, ¿bañarte? —repitió socarronamente—. Es una gran idea —murmuró acercándose a mi de manera peligrosa. Retrocedí hasta que mi cuerpo chocó contra una superficie y me acorraló con su perfecto cuerpo.

—Para que esperar… el sexo bajo el agua es de lo mejor —dijo antes de chocar mis labios con los suyos.

¡Shannaro!... ¡Este hombre realmente es mi perdición!

—o—o—o—

Sonreí de medio lado.

Siempre logro lo que me propongo…

Sin dejar de besarla, comencé a guiarla por la habitación en dirección al baño. En el camino le quite la ropa que llevaba en las manos y la tiré sobre algún lugar; en cuanto chocamos contra la superficie, abrí los ojos para localizar la perilla y así poder girarla.

Una vez dentro, cerré la puerta con el pie y rompí el beso para devorar su cuello. Mis manos delineaban su cuerpo por encima de la tela del vestido; en tanto las de ella se ocupaban de acariciar mi torso.

Me separé de ella y caminé a la ducha para abrir el grifo, le coloqué el tapón a la tina y dejé que se llenara. Sakura me observaba con deseo, sonreí al verla así… sus labios estaban ligeramente hinchados y todo su cuerpo parecía llamarme a gritos.

—Ven —la llamé secamente. Ella obedeció y se acercó lentamente. Deslicé mis manos por su cuerpo, hasta llegar al cierre del vestido. Sin romper el contacto visual, bajé la cremallera e instantáneamente, la prenda cayó al piso.

Pasé mi lengua por mis labios al corroborar que no llevaba sostén; coloqué la mano derecha en una de sus redondeces y lo estrujé con fuerza… Sakura cerró los ojos y ahogó un gemido. Con la otra mano acaricié su espalda hasta llegar a su trasero; su piel es tan suave, que parece algodón.

Uno que yo deseo devorar por completo.

Miré de soslayo la tina y corroboré que estuviera llena, estiré la mano que estaba en su trasero y cerré el grifo. Bajé la mano de su seno y la tomé del brazo para guiarla al agua.

Ambos nos quedamos de pie dentro del caliente líquido y procedí a quitarle sus bragas. Las deslicé por sus torneadas piernas lentamente, sonreí al corroborar que estaban bastante húmedas. Deposité cortos besos en el camino hasta llegar a sus rodillas, ella levantó una pierna para sacar la prenda y después la otra… la lancé al piso y me puse de pie.

Sakura mordió su labio y susurró: "Mi turno".

Colocó sus manos en el boxer y comenzó a bajarlo de la misma manera que yo. En cuanto mi creciente erección quedó liberada, Sakura pasó su lengua por la punta logrando arrancarme un gruñido de placer.

¡Demonios, esta mujer sabe como excitarme!

Se deshizo de la prenda y volvió a ponerse de pie. La miré a los ojos y un destello de ira mezclada con deseo me golpeó. El solo hecho de imaginar al bastardo de Sai teniendo relaciones con Sakura me enferma.

¡Sakura no será más de él!... ¡Y de eso me encargo yo!

Llevé mi mano derecha a su nuca y enredé mis dedos en su sedoso cabello rosado, para después besarla con brusquedad. Necesitaba que le quedara claro que era mía y de nadie más.

En respuesta, enredó sus manos en mi cabello y se pegó a mi cuerpo. La obligué a recortarse ligeramente dejando su cabeza reposar sobre uno de los bordes. Atrapé uno de sus senos con mi boca y me di a la tarea de succionar y mordisquear su cremosa piel. Sus gemidos comenzaron a inundar la habitación. Repetí la misma acción con su otro seno en tanto ella acariciaba mi espalda. Sentí sus manos acariciar mi cuerpo, mi erección palpitaba y chocaba contra su sexo, deseaba hundirme en ella.

Me jaló del cabello y me besó apasionadamente, su lengua acariciaba cada parte de mi cavidad con intensidad. Lentamente me fue empujando para quedar a horcadas sobre mí, parte de mi espalda chocó contra la fría pared; se separó de mi y me regaló una sexy sonrisa… mordió su labio y se levantó levemente para penetrarse ella misma.

Solté un gruñido de placer. Coloqué mis manos en su trasero y atrapé uno de sus senos en mi boca… Sakura comenzó a moverse de una manera tan deliciosa que me volvía totalmente loco.

Hmph… esta mujer realmente es mi perdición.

—o—o—o—

Me mordí el labio con fuerza hasta hacerlo sangrar nuevamente… ¡Kami, creo que moriré de placer!... arqueé la espalda para darle un mejor acceso a mis senos. Aferré mis manos a su cabello y continué moviéndome; Sasuke me ayudaba con las estocadas con sus manos.

¡Shannaro!

¿Realmente se puede morir de placer?... ¡Es tan jodidamente bueno en esto que creo que explotaré!

Lamé, succiona, acaricia y muerde en los lugares justos… ¡es magnifico!

Cada uno de mis músculos se contrajo avisándome que el orgasmo me alcanzaría dentro de muy poco. Sasuke soltó mi pezón y me besó una vez más… su lengua acarició la mía magistralmente, lo abracé con fuerza y el éxtasis llegó a mi nublando cada uno de mis sentidos.

—Sasuke —gemí en su boca.

Entró y salió de mi un par de veces más para llegar el también, sentí su calido líquido recorrerme por dentro. Rompí el beso y me dejé caer agotada sobre él.

Es todo un alivio saber que no hay riesgo de quedar embarazada…

"Ocho: Protégete. No únicamente es responsabilidad del hombre protegerse, si no también de nosotras. Por eso desde el inicio debes usar algún método anticonceptivo que te impida quedar embarazada. Sé lo más precavida que puedas."

… y decidí usar un diafragma.

Llené mis pulmones de oxigeno una y otra vez hasta que mi respiración se compuso un poco. Su miembro aún seguía dentro de mí, mi cuerpo se negaba a moverse en tanto sus manos acariciaban mi espalda lentamente. Me sentía tan bien que no quería separarme de él; solté un pequeño suspiro y rompí la penetración para sentarme a un costado.

Sasuke se movió para quitar el tapón de la tina y al instante todo el tibio líquido comenzó a desaparecer. Abrió el grifo de la bañera y me ayudó a ponerme de pie, me sonrojé al ver su perfecto cuerpo… sé que es tonto, pero aún no me puedo creer que alguien como él se sienta excitado con alguien como yo.

¿Cómo no sucumbir ante tan perfecto hombre?

—o—o—o—

Luego de una larga ducha, regresamos a la habitación. Sakura tomó su ropa y se vistió rápidamente, debo admitir que su pijama es sexy… ¿Quién diría que un simple short y una polera de tirantes iban a excitarme?

Caminé a mi maleta y saqué unos boxers para ponérmelos. Me acomodé en la cama y continué observándola en silencio.

—¿Me prestas un cepillo? —me preguntó al tiempo en que dejaba la toalla sobre una silla. Le señalé mi maleta y no me moví de mi lugar. Caminó hasta el sofá y tomó el cepillo de madera que sobresalía para después pasarlo por sus hebras rosadas.

—¿Hace cuanto que son novios? —solté de repente. Aún no me contestaba y yo necesitaba saber. Sakura dejó de cepillar su cabello por un par de segundos, antes de responder.

—Dos años —murmuró sin mirarme. ¡Dos años!, ¡Ese mal nacido es su novia desde hace… ¿dos años?, apreté mis puños con fuerza y entrecerré los ojos.

—¿Dónde lo conociste? —pregunté fríamente. Sakura dejó el cepillo sobre la maleta y me encaró.

—Eso es algo que no voy a contestarte —me dijo seriamente—; es solo sexo sin compromisos, así que ahora me voy a mi habitación —tomó su ropa y salió sin hacer ruido.

—Hmph —¿sexo sin compromisos?... ya le enseñaré que Sasuke Uchiha no comparte con nadie lo que le pertenece.

A la mañana siguiente me levanté muy temprano, alisté mis cosas y bajé la maleta a mi automóvil. Cuando volví a entrar, mi madre me indicó que el desayuno ya estaba servido, así que la seguí al comedor.

Todos ya estaban ahí, caminé a mi lugar y sonreí al comprobar que Sakura estaría sentada a mi lado, mientras que el idiota de Sai estaría frente a nosotros. Me senté en la silla y tomé mi vaso de jugo para darle un sorbo.

—Y dinos Sakura… ¿Hace cuanto que tú y Sai son novios? —preguntó mi madre con entusiasmo. Tomé un trozo de fruta y guarde silencio esperando la respuesta.

—Dos años —contestó con cierto toque de timidez.

—¿Y cómo se conocieron? —preguntó nuevamente mi madre. Sonreí por dentro, sabía que ella no podría negarse a contestarles a mis padres.

—En la escuela —respondió el idiota—. Sakura fue transferida al mismo internado al que asistía yo… y el flechazo fue instantáneo —dijo sonriéndole.

¡Puff!

¡Pero que estupidez está diciendo!, ¿flechazo instantáneo?... Hmph.

—¡Oh, pero que lindo! —exclamó mi madre. Rodé los ojos y tomé otro trozo de fruta.

—Siento mucho no habérselos dicho antes —continuó el perdedor.

—No te preocupes hijo —contestó mi madre. Observé de soslayo a Sakura y me di cuenta que apretaba el tenedor con fuerza, Hmph.

—¿Y de dónde eres originaria Sakura? —preguntó mi padre, interviniendo en la conversación.

Esto será muy interesante…

—o—o—o—

¡Shannaro!

¡¿Por qué estás cosas solo me pasan a mí?

Y una regla más se fue a la mierda…

"Nueve: Confidencialidad ante todo. Recuerda que es solo sexo sin compromisos. Debes abstenerte de hacer cualquier tipo de pregunta personal; ya que si lo haces solo lograras crear algún tipo de lazo emocional con esa persona y únicamente te perjudicarás a ti misma."

¡¿Cómo evitar que no sepa nada de mí, si sus padres me bombardean con preguntas?

Quizá por eso no debes tener novio el primer año… respondió mi vocecilla interna. ¡Oh genial!

—De… Yokohama, aunque mis padres nacieron aquí en Konoha —respondí. Solté el tenedor y tomé mi vaso de jugo para darle un sorbo.

—Interesante —murmuró Mikoto. Justo en ese momento sentí como Sasuke colocaba su mano en mi muslo y comenzaba a acariciar sobre la tela del pantalón. Estuve a punto de atragantarme por eso, ¡¿a caso estaba loco?, mi ritmo cardiaco se disparó a niveles estratosféricos. En ese momento agradecí haberme puesto un pantalón.

Tomé una gran bocanada de aire y dejé el vaso sobre la mesa. Estaba por quitarle su mano, cuando la voz de una mujer llamó la atención de todos.

—¡Buenos días! —saludó. Era una mujer alta muy atractiva de cabellos rojos y ojos negros; seguida de ella apareció otra mujer muy parecida a la primera, pero de cabellos negros.

—Buenos días lindas —las saludó Mikoto.

—¿Quién eres tú y porqué estás sentada en mi silla? —me preguntó la pelirroja. Me quedé atónita; Sasuke retiró su mano y la pelirroja se acercó a mí.

—Ella es: Sakura Haruno… la novia de Sai —dijo Itachi al tiempo en que se ponía de pie y ayudaba a la chica de cabellos negros a tomar asiento a su lado.

—Mucho gusto. Mi nombre es: Kin Tsuchi. —me dijo la mujer de cabellos negros—. Y ella es mi hermana: Tayuya.

—¿Por qué no te sientas al lado de tú noviecito y dejas mi silla? —me dijo la pelirroja. Fruncí el ceño y me puse de pie.

—Todo tuyo —farfullé molesta. Le di la vuelta a la estancia y me senté a un lado de mi novio.

—No sabía que vendrían, si no, hubiese puesto dos lugares más —les dijo Mikoto.

—Sentimos llegar tan de repente, pero es que nuestro vuelo se retrazó… —explicó Kin.

Fijé mi vista en la pelirroja y observé como conversaba con Sasuke animadamente, ¿Quién demonios es ella y porqué tiene tanta confianza con él?

Apreté mis puños y sentí como la ira me invadía. ¿Por qué Sasuke parece tan a gusto con ella?... ¡¿Y porqué demonios me importa?... mordí mi labio con fuerza y traté de no mirarlos.

¡Pero como no mirarlos si parece que esa tal Tayuya se le quiere tirar encima!

—¡Sakura! —sentí que alguien exclamó—. ¡Está sangrando tu labio! —reconocí la voz de Sai y parpadeé. Llevé mis dedos a mis labios y sentí el viscoso líquido mojar mis dedos.

¡Mierda!, creo que me enojé demasiado, tanto que no medí la fuerza con la que mordía mi labio. Todas las miradas se posaron sobre mí y un fuerte rubor cubrió mis mejillas.

—Shannaro —farfullé—. Disculpen —les dije y me puse de pie para ir al baño.

¡Malditas reacciones involuntarias!

¡Maldito Sasuke Uchiha y maldita Tayuya Tsuchi!... ¡Y maldita yo por darle importancia!

—o—o—o—

Sonreí de lado al ver como Sakura fruncía el ceño. ¿Estará molesta?

Tayuya la obligó a sentarse con Sai y al parecer eso la irritó. No dije nada y me dediqué a disfrutar del momento; definitivamente Tayuya no pudo llegar en mejor momento.

A ella la conocía desde niños, puesto que mis padres y sus padres son grandes amigos. Es del tipo de chica que no esta tras de mi y que le gusta divertirse; una buena amiga diría yo, aunque bastante grosera con otras mujeres.

Sentí la fulminante mirada de Sakura y mi ego creció notablemente. En el momento en el que Sai le dijo que su labio sangraba, todos la miramos interrogantes.

¡Ja!

Si el bastardo supiera que yo lo mordí en primer lugar…

Sakura se disculpó y se fue escaleras arriba.

—Ahora vengo —me disculpé y desparecí sin que nadie me preguntara nada. Caminé por el pasillo contiguo para que nadie sospechara y subí por las escaleras de emergencia. Atravesé el pasillo y abrí la puerta de su habitación sin llamar antes, cerré la puerta con seguro y me acerqué al baño.

Se escuchaba el agua correr y luego nada. Segundos después la puerta se abrió y me topé con los brillantes ojos jades de Sakura.

—¿Qué haces aquí? —preguntó empujándome para pasar a la habitación—. ¿A caso estás loco?, ¿Qué tal que alguien nos ve juntos aquí?

—Hmph, todos están en el comedor —contesté acercándome a ella.

—Porque no mejor te vas con tu noviecita y me dejas tranquila por un rato —sonreí ante su tono de voz.

—¿Celosa… Sakura? —la observé apretar los puños y bufar alguna maldición.

—No.

Me acerqué y rodeé su cintura con mis manos.

—Me excita verte celosa —susurré en su oído. Me separé para verla a los ojos y ella los cerró, parecía tan a gusto como yo. Observé su labio rojizo y acorté la distancia para pasar mi lengua por su pequeña herida.

Es tan deliciosa que no puedo resistir los impulsos de hacerla mía en este mismo instante.

¿Cómo no sucumbir ante tan deliciosa mujer?

Continuará…

<-- CAPITULO 6                    CAPITULO 8 -->

No hay comentarios:

Publicar un comentario