viernes, 8 de junio de 2012

MQUO Cap16

Aquí les dejo el capi dieciséis. Aclaro que es un incesto, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

Aclaraciones: AU.

La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
.
MÁS QUE UNA OBSESIÓN
By Tsukisaku
.
GIROS INESPERADOS
.
No quería averiguar porque me sentía tan nerviosa, así que traté de dejar mi mente en blanco; justo en ese momento la canción cambió e inició una de mis favoritas. ¡Shannaro! Hasta una simple canción me lo recuerda por completo. Mientras bailaba con Sasori, no pude evitar imaginarme que era cierto hombre de cabellos negros el que estaba conmigo.

I feel so untouched, And I want you so much… (Me siento tan intocable y te quiero tanto)
That I just can't resist you… (que no puedo resistirme a ti)
It's not enough to say that I miss you…
(No es suficiente con decir que te echo de menos)
I feel so untouched right now…
(me siento tan intocable ahora)
I need you so much… (te necesito tanto)
I can't forget you… (no puedo olvidarte)
I've gone crazy from the moment I met you…
(me vuelvo loca desde que te conocí)

Sin darme cuenta, ya estaba cantando. Mi corazón se oprimió al pensar en Sasuke, ¿Qué estará haciendo? ¿Estará olvidándose de mí?... ¡Deja de pensar en él! ¡Shannaro!, tengo que olvidarlo, ¡debo hacerlo!

Es lo mejor para todos.


Clavé los ojos en el pelirrojo que estaba delante de mí y continué cantando, él me regaló una sonrisa y acarició mi mejilla. Sasori parece ser el tipo de chico que realmente necesito para olvidar, quizá no sea del todo justo para él, pero nadie podrá decir que el intento no se hizo. En cuanto la canción llegó a su fin, le sonreí a Sasori y él colocó sus manos en mi cintura para abrazarme. Estaba por dar un paso más para acercarme a él, cuando la voz de mi madre llegó a mis oídos.

—Sakura. ¡Mira quien llegó! —gritó con efusividad. Giré mi rostro hacia donde provenía su voz, y la sonrisa que tenía se borró de mis labios. Todo mi cuerpo se tensó por completo y creo que hasta dejé de respirar.

Junto a mi madre se hallaba… Sasuke.

Clavé mis ojos en él y las mariposas revolotearon en mi estomago. ¡Shannaro!, lucía tan devastadoramente sexy. Parecía cansado, pero aún así, era hermoso por donde se le viera. Sus ojos se encontraron con los míos y mordí mí labio para recordarme respirar, la mano de Sasori acarició mi cintura y forcé una sonrisa. Bajo ninguna circunstancia puedo permitir que Sasuke se dé cuenta del efecto que aún tiene en mí.

—Hola… tío —mascullé con un hilo de voz. Él sonrió ladinamente y me penetró con la mirada.

—Felicidades —dijo fríamente. Desvié la vista y noté que también estaban Naruto y Hinata.

—¡Feliz cumpleaños, Sakura-Chan! —exclamó el rubio con una sonrisa. Hinata también me expresó sus felicitaciones y les sonreí débilmente.

—Gracias, por venir —les dije.

—¡Vamos hermanito! —intervino Mikoto—. ¡Abraza a tú sobrina!, y no me salgas con que odias el contacto físico, porque te golpearé.

Al escuchar a mi madre, casi me da un infarto. ¡Debe estar bromeando!, no puede pedirme que abrace Sasuke. Mi corazón aceleró su paso y me parece que todo el color se fue de mi rostro. Temo que si lo vuelvo a tocar, a oler su perfume, y a sentir sus manos sobre mí, no podré contenerme y querré besarlo ahí mismo.

—No hace falta mamá —repuse con avidez. Los ojos de Sasuke se clavaron en los míos y un brillo que conocía perfectamente, se asomó por ellos. ¡Lo va a hacer!, ¡Maldita sea, me va a abrazar!

Sasori se alejó un poco de mí y sentí miedo. Miedo de mí y de lo que era capaz de hacer.

Sasuke caminó hacia mí lentamente y tragué saliva, mi respiración se hizo más pesada y sentí un escalofrío recorrerme.

Es sólo un abrazo. No pasa nada.

Traté de calmarme, pero nada funcionaba. En un parpadeo, sentí como mi tío colocaba sus manos alrededor de mi cintura y sus labios rozaban mi cuello. Era toda una suerte que mi madre no estuviese viendo de ese lado, o si no, todo mi esfuerzo se habría ido al demonio. Intenté levantar las manos, pero mi cuerpo se había convertido en una estatua.

—Estás hermosa —susurró en mi oído, para después separarse. Solté el aire de golpe e intenté por todos los medios no llorar. Ese había sido el abrazo más genial que había recibido en toda la velada. Esos brazos eran los que yo más deseaba sentir a mí alrededor, pero que –irónicamente– no podía tener.

Lo siguiente que supe, fue que Ino me jalaba del brazo para llevarme al otro lado del lugar.

—Estás temblando —me dijo—. Anda, bebe un poco.

Ni si quiera me fijé en lo que me tendió, tan solo bebí el contenido como si la vida se me fuese en ello. Sentí la boca tan seca, que parecía como si no hubiese probado ni una sola gota de agua en todo el día.

—¿Mejor? —me preguntó en cuanto le entregué el vaso vacío.

—Espero —murmuré. Tomé una gran bocanada de aire y la miré—. ¿Cómo me veo?

—Como quien acaba de ver a un fantasma.

—¿Crees que mi madre…?

—No lo creo —contestó antes de que terminara de formular la pregunta—. Mikoto lucía feliz y ya sabes que no es tan perceptiva, por otro lado, Naruto si que lo notó. Y justo ahora parece estar regañando a Sasuke.

Giré levemente el rostro y observé a Naruto hablando con él, parecía estar molesto. Dejé de observarlos, ya que mi madre se acercaba a ellos con algunas bebidas en la mano, y miré a Ino.

—¿Otra ronda? —le pregunté al tiempo en que esbozaba una ligera sonrisa.

—¡Así se habla!

—o—o—o—

Aspiré con fuerza y dejé que su delicioso aroma me inundara.

Mierda.

De verdad que la extrañaba.

De repente, al tenerla así, era como si no hubiésemos pasado ni un solo minuto separados. Lamentablemente, me vi en la necesidad de soltarla, ya que si no lo hacía, probablemente mi hermana notaría que algo raro está pasando. Dejé mi mirada fija en Sakura y sentí un pequeño vuelco en el corazón, parecía tensa y a punto de explotar. Su rostro estaba más pálido de lo normal y tenía los puños apretados con fuerza. Desde mi punto de vista, creo que se está conteniendo muy bien.

Ella cree que me engaña, pero no es así. Sé que me ama y sé porque decidió alejarse de mí, pero si piensa que la dejaré escapar así como así, está muy equivocada. En cuanto tenga una oportunidad hablaré con ella y le haré ver lo equivocada que está.

—Bien, iré por algo de beber —escuché que dijo mi hermana, para después desaparecer del lugar. Sakura parecía una pequeña estatua, y antes de poder decir nada, su amiga la jaló del brazo y la arrastró al otro extremo del lugar.

—¿Qué fue todo eso, teme? —preguntó el dobe, encarándome.

—No sé a que te refieres —mascullé sin mirarlo a la cara, ya que mi vista permanecía fija en Sakura. Escuché que Hinata se disculpó y nos dejó solos unos momentos.

—Hablo del "abrazo" que le diste a tú sobrina —dijo seriamente. Lo miré de soslayo y encogí los hombros—. Mierda teme, eso no fue un abrazo fraternal. Parecías más un pervertido obsesionado, que un tío cubo de hielo.

Le lancé una mala mirada y él ni se inmutó.

—La pobre de Sakura-Chan lucía demasiado impactada —continuó—. Ya sé que deseas hablar con ella y todas esas cosas dattebayo, pero intenta ser un poco más discreto.

—Hmph.

No dije nada y me dediqué a observar a Sakura, quien platicaba con su amiga y bebía algo, que esperaba no fuese alcohol. La extrañaba demasiado, y ésta era mi única oportunidad para aclarar todo con ella, si las cosas no se arreglan hoy, juro que no volveré a buscarla nunca más en la vida. Hmph. Precisamente para evitar toda ésta mierda de cursilerías, es que me mantuve alejado de ella todos estos años.

—¿Estresado? —me preguntó Fujitaka, al tiempo en que me entregaba una bebida, Mikoto le entregó una a Naruto y Hinata se reunió con nosotros nuevamente.

—Algo —contesté antes de darle un gran sorbo a mi whisky, era una completa suerte que me diesen algo de alcohol, o de lo contrario me volvería loco.

—Eso te pasa por trabajar tanto, deberías buscarte una novia o algo —intervino mi hermana con una sonrisa.

—¿Por qué crees que estoy aquí? —la pregunta salió sin que pudiese evitarlo, el dobe me dio un codazo en las costillas y le di otro trago a mi bebida. Por suerte ni mi cuñado, ni mi hermana captaron el sentido de mis palabras, así que no había problema.

—Creo que ese chico tiene posibilidades de ganarse el corazón de mi Sakura —comentó Mikoto. Al escuchar eso, mis ojos la buscaron inmediatamente y en cuanto la hallé me tensé por completo. Ella estaba nuevamente con ese pelirrojo.

Mierda.

Me terminé mi trago y apreté el vaso con fuerza, estaba furioso, tanto que tenía ganas de ir y dejarle muy en claro a ese estúpido chiquillo, que Sakura es mía, ¡mía y de nadie más!... un nuevo golpe en mis costillas me trajo a la realidad. Naruto me había golpeado, otra vez. Lo fulminé con la mirada y él me dio a entender que me calmara. ¿Cómo me pedía eso? ¿A caso no ve que mi Sakura está… sonriéndole a otro?

Apreté los dientes con fuerza y el vaso vacío que aún sostenía, estaba completamente seguro de que era capaz de llegar a romperlo en cualquier instante. ¿Por qué mierda le sonreía?, inmediatamente di un paso hacia delante y Naruto me detuvo.

—¿Qué tal otro trago, teme? —preguntó al tiempo en que me quitaba el vaso. Mi cuñado se alejó y Mikoto continuó parloteando cosas que no comprendía, o que más bien, no escuchaba. Todos y cada uno de mis pensamientos estaban centrados en ella, y en lo traicionera que estaba siendo. ¿De verdad planea sustituirme y olvidar todo lo que pasamos juntos?

¡No!, ya me encargaré de recordarle lo mucho que me desea y cuan necesitada está de mí.

—¡Sasuke! —el grito de mi hermana me obligó a mirarla de mala manera—. ¿Escuchaste lo que dije?

—Hmph.

—¿Eso es un si, o un no?

Escuché que Naruto reía por lo bajo y murmuraba un "estás perdido".

—Bueno, espero que sea un si, porque ahí viene —comentó sonriente. Mi hermana puede ser tan bipolar… un momento. ¿Quién viene?, miré por el rabillo del ojo y detecté la presencia de mi cuñado, pero no venía solo, una mujer lo acompañaba.

Oh, no. No. No. No.

—No —dije tajantemente, al comprender hacia donde se dirigían sus intenciones.

—Lo siento, es demasiado tarde —dijo—. Eso te enseñará a prestarme atención cuando hablo, así que… sé amable.

Naruto volvió a reír y ésta vez, fue mi turno de golpearlo. ¿Cómo se atreve el imbécil a burlarse de mis desgracias?

Fujitaka me entregó mi trago y la extraña esbozó una media sonrisa. Admito que no estaba tan mal, de hecho, en cualquier otra ocasión yo hubiese tenido algún desliz con ella, pero no ahora, no hoy. Era alta, de buen cuerpo, cabello negro largo, ojos de igual color, piel blanca, y parecía ser de mi edad.

—Sasuke —comenzó Mikoto—; ella es Kin, una gran amiga nuestra, es parte de la orquesta con la que a veces nos vamos de gira.

—Mucho gusto, Sasuke. Mikoto habla maravillas de ti.

—Claro —bufé. No estaba de humor, como para que mi hermana intentara hacerle de cupido. Regresé la vista a Sakura y me enfurecí más, al verla conversar tan animadamente con aquel idiota. De verdad quisiera matarlo con mis propias manos, lenta y dolorosamente.

—¿Por qué no bailan ésta canción? ¡es hermosa! —fulminé con la vista a mi hermana y la odié.

—No me gusta bailar, y lo sabes —le dije lentamente.

—¡No seas tan amargado, teme! —la irritante voz del dobe llegó a mis oídos y sentí ganas de matarlo también. Lo miré para decirle un par de cosas, pero en lugar de ver su mueca burlona, vi como movía una de sus cejas para intentar que yo viese algo.

La tal Kin, ya se había acercado a mí, y Mikoto continuaba balbuceando algo que yo no escuchaba. Giré el rostro y mis ojos se toparon con los de Sakura, entonces comprendí lo que Naruto había querido decir. Tomé la mano de la extraña y la jalé a la pista de baile. Odiaba bailar, lo aborrecía y jamás lo hacía, pero por ver a mi sobrina celosa, creo que vale la pena.

—o—o—o—

Llevaba dos tragos y casi podía sentir mi corazón latir con tranquilidad otra vez. Ésta no estaba siendo la mejor de mis noches y eso me estaba matando. No volví a posar mi mirada en Sasuke para no tirar por borda lo que ya estaba logrando. Sopesé las palabras de Ino y decidí acercarme a Sasori nuevamente. Me gusta, claro que sí, pero no es… él. ¡Obvio que no es él, idiota!

—¿Te diviertes? —me preguntó en cuanto me vio.

—Sobre todo cuando estoy contigo —le dije al tiempo en que esbozaba una sonrisa. Él sonrió y tomó una de mis manos. Por más que deseaba sentir algo que me indicara que podía enamorarme, nada, ni un solo cosquilleo.

—Aún no me has dicho… ¿Por qué una niña tan linda como tú, no tiene novio? —la pregunta me cayó como balde de agua fría.

—Creo que no he hallado al indicado —mentí. Claro que lo había encontrado, y lo dejé ir.

—Ni yo… hasta ahora —dijo sorprendiéndome. Un sonrojo cubrió mis mejillas y mordí mi labio—. ¿Bailamos?

Asentí y dejé que me guiara a la pista de baile. Debía darle una oportunidad, debía conocerlo y distraerme. Sin desearlo, levanté la vista y miré a Sasuke, estaba con mis padres, y con… ¿Qué hace esa aquí?... mi respiración se aceleró y me tensé por completo. ¿Por qué mis padres la invitaron?

—¿Todo bien? —me preguntó Sasori, asentí y no despegué la vista de esa tipa: Kin. ¡Kami, como la odio!

Desde que conoce a mi madre, siempre ha intentado por todos los medios que ella le presente a Sasuke. Mi odio por ella surgió porque sentía que ella tenía más posibilidades que yo con él… pero ahora la odio más, porque sé que puede quitármelo y yo… ¡se lo estoy permitiendo!, me encantaría poder ir y decirle que él es mío y de nadie más. Y como si la ira que estaba sintiendo no fuese suficiente, Sasuke la tomó de la mano y la llevó a la pista de baile. ¡Él la llevó a bailar!, ¡Sasuke odia bailar!

Mis dientes rechinaron y todo mi cuerpo tembló debido a la furia.

Maldita mujer, la odio.

Sé que no debo ponerme celosa, pero… ¡es imposible!, me detuve y sentí como se llenaban de lágrimas mis ojos. ¡No, no puedo llorar! ¡Maldita sea, no!

—Ahora vengo —le dije a Sasori antes de salir corriendo al interior de la casa. Atravesé el pasillo principal y corrí al pequeño estudio de música de mis padres, sabía que ahí nadie me buscaría, así que podría llorar por mis estupideces. ¿Cómo no medité esto antes? ¿Por qué jamás me visualicé en una situación como esta?... era lógico que tendría que ver a Sasuke con otras mujeres, pero jamás pensé en mi reacción. Me senté en el pequeño banco frente al piano y dejé que las lágrimas corrieran libres.

—Soy una idiota —murmuré. Lo amo y lo dejé para que otra me lo robe… sé que es lo mejor, pero no puedo aceptarlo. ¡Shannaro!, no puedo quedarme aquí, llorando, debo ser fuerte. Respiré profundamente y limpié los restos de lágrimas. Tienes que ser fuerte, Sakura, por tus padres. Sólo… ignora lo demás. Tomé una gran bocanada de aire y me puse de pie.

—Al fin solos —su voz llegó a lo más profundo de mí ser. Me giré en mi lugar y observé a Sasuke, delante de mí. Sus ojos estaban fijos en los míos y todo mi cuerpo tembló.

—¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar bailando con Kin o algo? —pregunté de mala gana. Una sonrisa, de esas que tanto amo, se extendió por sus labios.

—¿Celosa, Sakura?

Me mordí la lengua y me golpeé mentalmente por estúpida. ¿Cómo se me ocurría dejarme en evidencia tan rápido?, él se acercó más y retiró el banco que nos separaba, instintivamente retrocedí, pero no fue mucho ya que el piano estaba detrás de mí. Sasuke colocó sus manos a mis costados y mordí mi labio.

—Celosa te amo más —dijo de la manera más sexy y sensual que jamás lo escuché decir.

—Yo, no… —antes de que lograra decir algo, sus labios sellaron los míos. Estaba vulnerable, triste, y demonios, lo extrañaba demasiado, él es como el aire que necesito para vivir. Así que la fuerza de voluntad para resistirme no me alcanzó y terminé correspondiendo su beso. Enredé mis manos en su cabello y lo atraje más a mí, él mordió mi labio y aferró sus manos a mi cintura. ¡Shannaro, de verdad que lo había extrañado!

De repente, todas las razones que me inclinaban a alejarme de él, ya no me parecían tan importantes. Amo a mi familia, pero Sasuke es mi vida, estas semanas fueron toda una tortura para mí y no sé si puedo continuar mi vida de esta forma. Sufrir y compararlo con todos los hombres no es sano para mí. Bajé mis manos a su espalda y lo acaricié, estaba demasiado ansiosa y excitada. Sasuke rompió el beso y colocó su frente sobre la mía.

—Sabía que lo que dijiste ese día, era mentira.

—Pero también sabes, que no es justo para la familia.

—Nada en ésta vida es justo.

Sus labios viajaron a mi cuello y comenzó a morderlo, y a besarlo. Cerré los ojos y me dediqué a disfrutar, no sabía si tenía más tiempo para estar con él y debía aprovechar todo lo que nos quedara. Con ayuda de sus manos, me elevó y me colocó sobre el piano, para después colocarse entre mis piernas. Agradecí que Ino me obligara a usar ese vestido; Sasuke bajó los tirantes y logró bajarlo para que mis pechos quedaran expuestos, estaba ardiendo, mi piel gritaba que me hiciese suya. Su boca tomó uno de mis pezones y gemí fuertemente, sus manos se infiltraban por debajo del vestido y acariciaban mis muslos, mi centro estaba ansioso, palpitaba dolorosamente y ya estaba completamente húmeda.

—Te extrañé, demasiado —le dije al tiempo en que lo jalaba del cabello, para después besarlo con rudeza. Una de sus manos bajó mis bragas y me acercó más a él; con torpeza logré llegar a su pantalón y lo desabroché lo más rápido que pude, bajé ambas prendas lo más que pude y gemí al sentir su pene. Sasuke me abrazó y con una habilidad impresionante, me penetró de golpe. Rompimos el beso para gemir, y dejé que volviera a succionar mis pechos.

Al sentirlo dentro de mí, nada me importo. No interesaba que estuviésemos en mi casa, con mis padres cerca, y con todos mis amigos en el jardín. Nada importaba. Ninguno de ellos me brindaría el amor que Sasuke me brinda, ni la felicidad que siento ahora mismo. Aún creo que no se lo merecen, pero tampoco merezco sacrificar mi felicidad.

Lo sentía entrar y salir de mí, morderme, lamerme, besarme, y nada me parecía suficiente. Deseaba poder estar así para toda la vida, no quería separarme de él. Volví a buscar sus boca y lo besé, amaba sus besos, sentir su lengua rozar la mía y sus dientes morder mis labios. Ambos estábamos por llegar, lo sabíamos, lo abracé con fuerza y dejé que me llenara con su semilla, no importaba que no usara condón, de cualquier manera yo me cuidaba y no había riesgos. Mordí su labio inferior y lo miré a los ojos.

—Te amo —le dije antes de volver a besarlo, dulce y lentamente. Un ruido extraño llegó a mis oídos, así que abrí los ojos y miré la puerta, pero no había nadie ahí. Rompí el beso y regresé toda mi atención a Sasuke.

—¡Sakura! —el grito de mi padre, nos trajo a la realidad. Nos separamos y me acomodé la ropa a toda velocidad.

Sasuke me observó divertido y antes de que nos acercáramos a la puerta, volvió a besarme.

—Ya no te escaparás de mí —me dijo al oído, antes de que abriéramos la puerta. Me llevé un gran susto al ver a mi padre, cerca de la puerta del estudio.

—¡Ahí están! —bufó.

—Lo siento, le enseñaba a tío Sasuke…algo.

—Como sea, mira quien vino a verte.

Detrás de mi padre salió una figura bastante conocida por mí y por Sasuke. Abrí mis ojos y esbocé una sonrisa.

—¡Tío Itachi!

Continuará…
.

<-- CAPITULO15                    CAPITULO 17 -->
INDICE

No hay comentarios:

Publicar un comentario