viernes, 8 de junio de 2012

MQUO Cap5


Aquí les dejo el quinto capi. Aclaro que es un incesto, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU.

La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.

MÁS QUE UNA OBSESIÓN
By Tsukisaku
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¡VAYA ENCUENTRO!
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Mi cuerpo se tensó completamente al verla así, parecía tan vulnerable… que sentí terror de todo lo que cruzaba por mi mente en ese instante. Deseaba poder arrancarle la ropa y hacerla mía ahí mismo.

—Lo siento… fue un accidente —murmuró con los ojos cerrados. Y antes de que me diera cuenta, ya me encontraba a centímetros de su fino cuerpo.

—Tendrás que pagar por la tubería —le dije al oído al tiempo en que mis manos envolvían su pequeña cintura. Una descarga eléctrica me recorrió al contacto—. ¿Cómo me pagarás? —le pregunté en un intento por escuchar su voz una vez más. Ya no me importaba nada, la situación me estaba excitando de sobre manera y no podía evitarlo —¿Y bien?... ¿Dónde quedó toda tú determinación de hace un rato… Sakura? —sentí como su cuerpo se estremeció, en cuanto pasé mi lengua por su cuello. Ella continuaba sin decir nada, los pensamientos racionales -casi escasos- comenzaron a brotar nuevamente… ¿Qué era lo que estaba haciendo?


Estaba por retirar mis manos, cuando sentí como una de sus manos comenzaba a subir lentamente por mi pecho.

—Aún sigue aquí… Sasuke —murmuró pegando su cuerpo al mío. ¿Ella de verdad estaba…?

Comencé a depositar pequeños besos en su cuello al tiempo en que Sakura colocaba sus brazos alrededor del mío. Deslicé mis labios hacía su rostro y en un instante los uní con los de ella, traté de no parecer desesperado para no asustarla.

Era lo mejor del mundo, por fin estaba probando lo que por años me pareció inalcanzable… sus labios sabían deliciosamente bien.

—o—o—o—

¡No podía creerlo!

Lo que me estaba pasando era simplemente un sueño, ¡Estaba besando a Sasuke!

Aquel que ha sido el dueño de mi corazón desde que recuerdo. Su sabor me embriaga, enredé mis dedos en su cabello y lo pegué más a mí, ansiaba poder intensificar el roce.

En cuanto sentí su lengua sobre mis labios, entre abrí mi boca y la succioné con fuerza… definitivamente era mucho mejor de lo que alguna vez llegué a imaginar.

Sus manos comenzaron a moverse sobre mi cintura, el calor que comenzaba a emanar de mi cuerpo era tal, que por un momento pensé que mi ropa se secaría al instante. Coló ambas manos por debajo de mi blusa y acariciaron mi espalda finamente… solté un pequeño gemido que murió dentro de su boca.

Mi corazón se aceleró estrepitosamente, deseaba sentirlo dentro de mí, nada más importaba… anhelaba sus caricias, sus besos, quería sentir sus manos recorriendo cada parte de mi ser.

El oxigeno comenzó a faltarnos así que nos vimos obligados a separarnos, antes de que pudiera decir algo, unos gritos nos regresaron a la realidad de golpe.

—¡Teme! ¡Se que estás ahí, abre la puerta 'ttebayo! —la voz inconfundible de Naruto logró que nos separáramos. ¡Que oportuno!

—Mierda —masculló Sasuke al tiempo en que salía de la cocina. Solté un gran suspiro, ¿Por qué justo cuando comienza a cumplirse mi más querido sueño, llega Naruto y lo arruina?

Salí de la cocina y me precipité a mi habitación para cambiarme de ropa. Toqué mis labios con mis dedos, aún no me podía creer lo que acababa de pasar… ¿Puede ser que Sasuke sienta algo por mi?

Yo tengo muy en claro lo que siento por él, y también sé porque hice lo que hice… pero… ¿Él porqué lo hizo?

Saqué un pantalón y una polera de color negro, ropa interior seca y me cambié rápidamente.

¿Y ahora qué?, ¿bajo y actúo como si nada pasara ó me quedo aquí encerrada?

¡¿Dónde quedó tu valor Sakura? Me grité mentalmente; así que tomé una gran bocanada de aire y me encaminé a la planta baja.

—o—o—o—

¡Maldito Naruto inoportuno!

—¿Podrías dejar de gritar? —le dije en cuanto abrí la puerta.

—Era la única manera de que me dejaras entrar 'ttebayo, llevaba un buen rato tocando el timbre —me explicó al tiempo en que me empujaba para poder entrar a la casa—. ¿Qué tanto hacías que no escuchabas el timbre? —cerré la puerta de un portazo y lo fulminé con la mirada.

—Atendía cosas importantes —gruñí recordando lo que me vi obligado a interrumpir por su maldita presencia.

—¿Qué cosas?... ¿Por qué estás todo mojado? —me dijo comenzando a reír.

—Hmph… no te importa —bufé comenzando a exasperarme.

—¡No me digas que se te olvido quitarte la ropa para bañarte! —sus carcajadas aumentaron. Rodé los ojos y me encaminé a la cocina; debía limpiar el desastre.

—¡Vaya diluvio que cayó aquí! —exclamó. Abrí el pequeño armario donde guardo los productos de limpieza y saqué dos trapeadores.

—Toma, ya que estás aquí, me vas a ayudar —le dije entregándole uno. El resopló una que otra maldición contra mí, pero terminó accediendo.

Mientras secábamos la cocina, el dobe comenzó a parlotear sobre lo que haríamos hoy, ¡Mierda! Había olvidado que teníamos entradas para las carreras de autos.

Era algo que estaba esperando desde hace un par de meses, aunque después de lo que sucedió hoy… prefiero quedarme. Me pregunto: ¿Qué estará pensando Sakura?, ¿Sentirá algo por mí? Hmph… que irritante es hacerse este tipo de preguntas.

—… y entonces luego podemos ir a tomar un par de tragos… —¿tragos? Si, me hace falta algo de alcohol en las venas—… ¿Qué te parece?

—Hmph.

—¡Tomaré eso como un si dattebayo! —exclamó—. ¡Terminé!... ¿A qué hora nos vamos? —guardé de nueva cuenta los trapeadores.

—No puedo dejar sola a Sakura —por el rabillo del ojo, logré ver como el rubio rodaba los ojos.

—Ni que tuviera cinco años —bufó—, Sakura-Chan ya está bastante mayorcita —a pesar de que no lo dijo con malicia, su comentario logró que me hirvieran las venas.

—Naruto tiene razón —dijo Sakura, entrando de nuevo a la cocina—. Pueden salir, después de todo, yo tengo planes con Ino —la observé detalladamente. Esta vez traía un pantalón de mezclilla negro y una blusa de igual color.

—Voy a cambiarme —avisé saliendo de la cocina, escuché como el dobe de Naruto murmuraba algo así como: "Mientras buscaré algo de comida"—. ¿Cómo te irás? —pregunté antes de subir la escalera.

—En el coche —contestó acercándose a la salida.

—Mucho cuidado con lo que haces —mascullé antes de comenzar a subir. La verdad es que me enfermaba tener que dejarla salir sin mí pero no tenía opción, si me negaba a ir a las carreras, el dobe sospecharía algo y es lo que menos debe suceder… puede parecer estúpido, pero no siempre lo es.

Cerré la puerta de la habitación, y me metí al baño. Una ducha no me caería nada mal, abrí el grifo del agua y me deshice de la ropa húmeda… una vez que el agua estuvo templada, dejé que el agua caliente me relajara. Se sentía realmente bien, no había notado que tan frío estaba mi cuerpo hasta que chocó con las gotas calientes.

Luego de mi rápida ducha, me sequé con la toalla y me vestí. No nos quedaba mucho tiempo antes de que las carreras dieran inicio, en cuanto bajé el dobe comenzó a apresurarme y a estresarme con sus gritos… definitivamente sería un día muy largo.

Hmhp… durante todo el tiempo que estuve fuera de casa, me la pasé pensando en lo que había pasado por la mañana. Sakura ocupaba la mayor parte de mis pensamientos, tanto que en varias ocasiones pensé en llamarle por teléfono para asegurarme de que no estaba haciendo nada que no debiera.

¡El sólo hecho de imaginarla con otro me enferma!

Lo que resulta irónico, puesto que ya estoy más que enfermo. ¿Quién podría imaginar que estoy más que obsesionado con mi sobrina?

Sobre todo ahora; después de ese beso y de haber sentido su fina piel entre mis manos… no estoy dispuesto a separarme de ella.

Sakura es mía… y todo aquel que planee separarla de mi lado, la pagará muy caro.

—o—o—o—

En cuanto salí de la casa me subí al auto de mis padres, era la primera vez que Sasuke me permitía usarlo. La verdad es que comenzaba a cansarme de que siempre me prohibiera conducir; pero al parecer como ya tenía planes con su amiguito, no le quedó más remedio que ceder.

¿Carreras de autos?

Me pregunto si eso es verdad… ó sólo es un maldito pretexto para largarse a otro lado a ver mujeres. ¡Shannaro!

Puse el auto en marcha y me encaminé a la casa de Ino, después de todo yo si tenía planes con ella. Ansiaba poder sacarme a mi tío de la cabeza… aunque después de lo que ha pasado este día, dudo mucho que eso suceda.

Aumenté la velocidad, para así evitar pensar en otra cosa que no fuera la carretera.

—¡Vaya! —exclamó—. ¡Lograste escapar! —me abrazó y luego me dejó pasar a su habitación.

—Si… no le quedó más remedio —comenté con una pequeña sonrisa. Ya que por primera vez en todo el tiempo que llevo con él, no quería separarme de su lado… mucho menos después de ese encuentro.

—¡Perfecto!, quedé con los chicos para ir al cine y luego a cenar algo por ahí… —ella continuó parloteando mientras a mi mente llegaba la última frase que me dijo: "Mucho cuidado con lo que haces", ¿Eso qué significa? ¿Acaso era una amenaza?... yo podría haberle dicho lo mismo.

—¡Sakura! —gritó. Clavé mis ojos en ella y la miré confundida.

—¿Qué?

—¡No me estás prestando atención! —se quejó haciendo una mueca, solté un suspiro al tiempo en que rodaba los ojos.

—Si lo hago… y creo que es perfecto, así que ya vámonos —le dije tratando de disimular muy bien. Al parecer me creyó, ya que no me dijo nada más.

Todo el tiempo que estuve fuera de la casa me pareció eterno, por más que traté de concentrarme en lo que estaba haciendo con mis amigos, no podía.

¡Y es realmente frustrante!

Mis pensamientos se encontraban a miles de kilómetros de lo que hacía. Estuve rememorando una y otra vez mi beso con Sasuke… sus manos tocándome, su lengua en mi cuello, su sabor, ¡todo, hasta el más mínimo detalle!

Sentía tanto miedo de olvidar algo, que preferí seguir proyectándolo una y otra vez en mis pensamientos.

Aún no puedo creer que mi autocontrol sólo me durara una semana, ¡Una sola!

¿Qué es lo que pasa conmigo?

Claro que lo sé… me he estado reprimiendo por tantos años, que ahora me es prácticamente imposible impedir que mis verdaderos sentimientos salgan a la luz. Sería capaz de cualquier cosa, con tal de volver a sentir sus labios sobre los míos.

Aparqué el coche y me dí cuenta que el de Sasuke no estaba, observé el reloj… pasaban de las diez de la noche. Y yo que pensé que estaría esperándome para regañarme por llegar tarde, ¡que ingenua Sakura!

Seguramente se fue a tomar con Naruto y ahora mismo están enrollándose con quien sabe quien; ó peor aún, puede que haya ido a buscar a su amiguita de la vez pasada.

¡Maldito!

Entré a la casa y me encerré en mi habitación. La furia corría por todo mi cuerpo…

¡El sólo hecho de imaginarlo con otra me pone como loca!

Lo que es irónico, pues ya estoy loca. ¿Quién en su sano juicio puede estar más que obsesionada con su tío?

Mucho más ahora que tuve la grandiosa oportunidad de probar sus labios y de sentir su perfecto cuerpo muy cerca del mío… no estoy dispuesta a separarme de él.

Sasuke es mío… y no dejaré que ninguna zorra se atreva si quiera a pensar en arrebatármelo.

¿Pero qué estoy diciendo?

¡Ahora si que estoy perdiendo la cordura!, estoy casi segura que él no permitirá que lo de está mañana vuelva a suceder. Después de todo, soy una joven de dieciséis años y que además es su sobrina.

Me puse la pijama y me acosté… quizá lo mejor sea hacer hasta lo imposible por sacarlo de mi cabeza, aunque si todos estos años no me han servido, dudo mucho que ahora pueda.

—o—o—o—

Cuando llegué a la casa era cerca de la media noche, sentí un gran alivio al ver el coche de Sakura ahí.

Traté de llegar temprano, pero las cosas se complicaron y me fue prácticamente imposible.



¡Vamos teme, no seas aguafiestas! —me dijo tendiéndome otro whisky. El dobe no comprendía que yo deseaba salir de ahí para ver a Sakura—. ¡No seas cobarde! —entrecerré los ojos y tomé el vaso para tomarme su contenido de un solo trago.

Hmhp.

Sasuke-Kun —susurró alguien en mi oído, al tiempo en que sus manos envolvían mi cintura. No necesité girarme para saber quien era—. ¿Me extrañaste? —hice señas para que me sirvieran otro trago y me lo tomé de un jalón.

¿Qué quieres Karin? —la pregunta era tonta, pues podía imaginarme lo que deseaba de mí.

A ti —murmuró pasando su lengua por el lóbulo de mi oreja. Pedí dos tragos más y me los bebí por completo. Ella continuaba tratando de excitarme… cosa que comenzaba a funcionar, de pronto la imagen de la dueña de cabellos rosados cruzó mi mente y mi miembro pareció reaccionar.

¡Genial! Ahora mi mente retorcida estaba imaginando que las caricias que recibía eran de Sakura y no de Karin.

¿Qué de malo tenía?

Después de todo, se perfectamente que quizá nunca tendré a Sakura así conmigo. Me tomé un último trago y le lancé una mirada al dobe antes de irme, claro que él ni si quiera me prestó atención, ya que estaba más ocupado en otra cosa… ó mejor dicho en otra chica.

Me puse de pie y jalé a Karin a un lugar más privado, atravesamos a la multitud de personas hasta llegar a lo que parecía ser una bodega. Abrí la puerta y nos metimos ahí, la cerré con seguro y al instante me acorraló contra la pared para besarme de manera demandante.

Mis manos cobraron vida y comenzaron a recorrer ansiosamente su cuerpo. Karin es una mujer bastante atractiva, pero no tanto como mi Sakura… dejé mi mente volar e imaginar que estaba con ella.

Nos separamos por la falta de aire y se dirigió a mi cuello, que lamió y mordisqueó como siempre; mientras yo me deshacía de su blusa lanzándola al piso… me dí a la tarea de comerme sus senos y sus pezones, la escuchaba gemir como siempre, en tanto sus manos se ocupaban de desabrochar mi pantalón para después tomar mi erección entre sus manos.

No recuerdo exactamente que más hicimos, puesto que el alcohol me nubló un poco la conciencia… sólo recuerdo haber salido de ahí, luego de haber tenido un orgasmo. Por lo que veo, Karin sigue igual de complaciente que siempre.

Regresé a la barra y ya no vi al dobe, así que decidí que era hora de salir de ahí


Entré a mi habitación, encendí la luz, y aventé mi chamarra en la silla más cercana.

Mis piernas se movieron por si solas, y cuando me di cuenta ya estaba en el baño a punto de abrir la puerta de la habitación contigua. Sin hacer ruido, giré la perilla con sumo cuidado y asomé la cabeza… Sakura parecía dormir placidamente.

Me sentí tentado a acercarme, pero desistí de la idea y regresé a mi cuarto. Me deshice de la ropa y caí rendido sobre el colchón… el cansancio me venció y casi al instante me quedé dormido.

El sonido de la estúpida alarma llegó a mis oídos como si me estuvieran taladrando la misma. ¡Maldita sea!, la apagué de golpe y llevé una mano a mi frente.

¡Maldita resaca!

Me senté sobre el borde de la cama y me apresuré a buscar unas pastillas para el dolor en uno de mis cajones. Tomé un par sin si quiera molestarme en buscar agua, esperaba que fuera suficiente.

Abrí la ventana y dejé que la fría brisa me golpeara el rostro… se sentía tan bien. Respiré profundamente antes de tomar mi toalla para meterme a bañar; abrí la puerta y una onda de vapor caliente me golpeó.

Sakura debía estar bañándose… la imagen de ella desnuda y toda mojada acudió a mí velozmente.

Una pequeña sonrisa se formó en mis labios, entré sin hacer ruido y cerré la puerta. Mi miembro comenzó a palpitar y aún no veía nada, las reacciones que ella me hacía tener eran inexplicables.
Di unos cuantos pasos lentos antes de llegar a uno de los bordes de la tina, el vapor que se extendía por el baño, comenzó a perlar mi pecho… tomé la cortina del extremo que pegaba a la pared más cercana, y la deslicé levemente.
Ahí estaba ella… totalmente desnuda y a unos centímetros de mí.

El agua caliente recorría cada parte de su ser, mientras ella se enjuagaba el cabello… nunca había visto cuerpo más perfecta que el de Sakura. Sus pechos son del tamaño perfecto, imaginé que mis manos podrían cubrirlos totalmente; su fina cintura, sus hermosas piernas, su trasero… todo es sumamente hermoso.
Mi corazón aumentó su ritmo, las palpitaciones de mi pene aumentaron, podía sentir placer con tan solo verla… la deseaba, y la deseaba ahora.
¿Podría hacerla mía en este instante?
Hmph… claro que si.
Continuará…
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<--CAPITULO 4                    CAPITULO 6 -->
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