viernes, 8 de junio de 2012

MQUO Cap6

Aquí les dejo el sexto capi. Aclaro que es un incesto, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU.
La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Sasuke como Sakura, serán los narradores.
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MÁS QUE UNA OBSESIÓN
By Tsukisaku
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¿QUÉ MÁS ME QUEDA POR HACER?
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Mis ojos no podían dejar de observarla… todo mi ser estaba totalmente excitado con la sola idea de estar con ella. Levanté mi pie para meterme a la bañera, estaba a punto de tocar la superficie, cuando el peculiar sonido de mi móvil llegó hasta mis oídos.
¡Mierda!
Regresé sobre mis pasos sin hacer ni un solo ruido y salí del baño… ¡¿Qué había estado a punto de hacer? , ¿Acaso planeaba abusar de mi sobrina?... ¡¿Qué clase de enfermo soy?
Tomé el aparato en mis manos y observé la pantalla… Mikoto.
—¿Si?
¡Hola hermanito! —me dijo alegremente. Al escuchar la voz de mi hermana, un sentimiento mayor de culpa me invadió, ¿Qué pensaría ella de mi obsesión por su hija?
—Hola —saludé secamente.
¿Cómo está todo por allá?, ¿Sakura te causa algún tipo de problema? —¡ja! Si ella supiera que es todo lo contrario.
—No, todo está bien.
¡Te lo dije!, Mi hija es única… —no era necesario que me lo aclarara; por supuesto que Sakura es única—. Oye… ¿Podrías comunicármela?, es que no contesta su móvil.
—Me parece que se está terminando de bañar —dije fríamente.
Bueno, entonces le llamo más tarde… te mando muchos besos —y sin más cortó la llamada. Mikoto es igual a mi madre, siempre tan efusiva.
Me senté en la cama y dejé reposar mi cabeza sobre mis manos… Si Mikoto no hubiese llamado, yo…
Solté un pequeño suspiro.

El sonido de una puerta cerrándose, llegó a mis oídos. Sakura debía haber terminado de ducharse, me puse de pie y me metí al baño… en la habitación aún quedaba la pequeña capa de vapor; tiré mi última prenda, abrí el grifo y me metí bajo el chorro de agua.
El ambiente olía a flores… seguramente debido al jabón de ella. Cerré los ojos y dejé que las imágenes de hacía unos minutos acudieran a mí… Sakura totalmente mojada y desnuda… la excitación comenzó a acentuarse de nuevo, así que sin perder más tiempo, llevé la mano derecha hasta mi miembro y comencé a darme placer.
Después de todo, ¿Qué más me quedaba por hacer?
—o—o—o—
¡Maldito Sasuke!
¡Estaba sumamente furiosa!
Ayer traté de esperarlo despierta para hablar con él, ¡pero nunca apareció!, seguramente estaba muy ocupado con alguna tipa. Mientras tanto, yo esperándolo aquí como una tonta.
Me quité la toalla, sequé mi cuerpo, me coloqué la ropa interior y cepillé mi cabello húmedo. Busqué mi pequeño estuche de artículos personales y no estaba donde lo dejé… seguramente se quedó en el baño.
Abrí la puerta y el vapor caliente me golpeó el rostro… Sasuke estaba ahí. Mordí mi labio mientras pensaba en si debía entrar ó no; al final opté por pasar rápido y salir.
En cuanto puse un pie dentro, un leve gruñido ó mejor dicho, gemido llegó a mis oídos. ¡Es tú imaginación Sakura!
Tomé mi estuche y me giré para salir de ahí, otro gruñido más. ¿Qué está haciendo?, la curiosidad era demasiada, necesitaba verlo.
Otro más… tragué saliva. ¿Sasuke se estaba...?, mi sexo comenzó a palpitar con fuerza con el sólo hecho de escucharlo. ¿Y si me acerco a él?, ¡No seas tonta Sakura! ¿Qué le dirías?, "¿Necesitas ayuda?"¡Shannaro!
Regresé sobre mis pasos y salí de ahí, una vez que cerré la puerta, solté todo el aire de mis pulmones de golpe. ¿Pero qué estaba pensando?
Respiré varias veces antes de poder calmarme, caminé hasta la ventana y la abrí de golpe… la fría brisa me provocó un escalofrío, pero logró tranquilizarme un poco.
Me vestí rápidamente y preparé mis cosas para bajar a desayunar. Un escalofrío me recorrió al pensar en que en unos minutos vería a Sasuke, ¿Qué le diría?, porque luego del magnifico beso que nos dimos… no hemos hablado.
Me encaminé a la cocina y una vez ahí, me decepcioné al verla vacía… pero claro, luego de la desvelada de la noche anterior, como esperaba verlo ahí temprano.
Fruncí el ceño y me terminé el jugo que me había servido; dejé el vaso en el lavaplatos y me giré para salir… aunque antes de que lograra hacerlo, él me interceptó.
—Desde ahora te irás tú sola al Instituto… —dijo caminando hacia la cafetera—. Pero mucho cuidado con lo que haces —sus palabras me hirieron en muchas modalidades.
—Bien —bufé tomando mis cosas y saliendo de la estancia. Sentí como si me hubiese atravesado un cuchillo en el pecho. Salí de la casa dando un fuerte portazo, estaba furiosa con él, pero más conmigo misma por haberme permitido tener la más mínima esperanza de que Sasuke pudiese sentir algo por mí.
¡Estúpida!
Las lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos, ¡No!, ¡No debes llorar!, ¡Por él ya no más!
Manejé a toda velocidad hasta la escuela, necesitaba distraerme y pronto. Un rato más tarde, aparqué el auto en el estacionamiento, retoqué un poco mi maquillaje y puse mi mejor cara para que nadie notara mi tristeza.
Después de todo, ¿Qué más podía hacer?
—o—o—o—
Observé el reloj de la pared una vez más… pasaban de las nueve. Era hora de volver a la casa; debo admitir que una parte de mí está más que ansioso de volver a ver a Sakura.
La idea de no pasar más tiempo del necesario con ella me mata, pero es lo mejor. No puedo consentirme perder la cordura nuevamente, es por su bien; por ese motivo le dije que de ahora en adelante podía irse sola.
Los últimos tres días han sido de la misma forma. Me levanto, vengo a la oficina, me quedo hasta tarde y regreso a la casa.
La situación me enferma, pero no puedo hacer nada más.
El jueves por la mañana, me encontraba terminando de revisar un par de propuestas importantes, cuando el dobe decidió irrumpir en mi oficina.
—¡Teme! —exclamó—. Tengo dos noticias para ti… una buena y otra mala, ¿Cuál prefieres primero dattebayo? —escuché el chirrido de la silla, así que imaginé que acababa de tomar asiento frente a mí.
—Déjate de idioteces y habla —le dije fríamente sin despegar la vista de las hojas que revisaba.
—¡Huy que genio 'ttebayo! —dijo—; estos días has estado de un humor de perros… me parece que te falta una buen sesión de sexo —comentó soltando una carcajada.
Yo sólo lo fulminé con la mirada.
—¡Bien, bien! —dijo levantando las manos—. ¿Recuerdas el negocio con la inmobiliaria Akatsuki? —asentí—. Pues me han llamado esta mañana para confirmar la compra del terreno que está en las afueras de la ciudad… esa es la buena noticia —hizo una pausa—; la mala es que tenemos que ir a cerrar el contrato hasta su oficina central… aquella que está cerca de Okinawa, y tiene que ser hoy mismo.
—Hmph… ¿Y no puedes ir solo?
—Tenemos que ir ambos. Nos esperan por la tarde, así que tenemos que irnos ya y volver mañana dattebayo —explicó con una sonrisa. ¡No!, eso significa que tengo que dejar sola a Sakura hoy… hmph, lo peor de todo es que no la vería si no hasta el sábado por la tarde.
—Imposible —las palabras salieron por sí solas—. No puedo dejar a Sakura.
—¿Otra vez con lo mismo? —bufó—. No es una niña pequeña teme; además, si te preocupa dejarla sola, que se quede con alguna de sus amigas —entrecerré los ojos sopesando la idea. Ese negocio era importante y no podía faltar, pero la idea de alejarme de ella tres días era demasiado.
—Hmph —un par de minutos después saqué mi móvil y marqué su número, debía estar en clase, pero era importante.
¿Qué pasa Sasuke?, ¿A caso no sabes que tengo clase?
—Escúchame bien —comencé—. Tengo que salir de la ciudad a cerrar un contrato, así que esta noche deberás quedarte en casa de una de tus amigas, por ningún motivo quiero que te quedes sola —mi tono de voz sonaba demasiado serio, esperaba poder intimidarla lo necesario.
¿Cuándo regresas?
—Pronto —no podía darle un plazo exacto y permitir que hiciera planes en mi ausencia—. Así que no quiero que hagas nada estúpido… —y corté la llamada.
Cerca de las tres de la tarde llegamos a la corporación Akatsuki. Un tipo de cabellos rojizos nos recibió y nos guió a la oficina principal donde un sujeto de cabellos color naranja, que debía ser el jefe, nos esperaba.
—Es todo un placer tenerlos aquí —nos dijo—, muchas gracias por haber acudido hoy.
—Al contrario, gracias por haber llamado 'ttebayo —contestó el dobe.
—Esa propiedad es muy importante para nosotros, es un placer poder llevar acabo el negocio lo más pronto posible —contestó con seriedad.
—Procedamos entonces —le dije sacando el sobre con el contrato.
Las siguientes dos horas, estuvimos encerrados en esa oficina analizando detalladamente las cláusulas del contrato de compra-venta. Lo que era muy bueno para mí, pues así evitaba pensar en otra cosa que no fuesen negocios.
—Aquí tienen el cheque —me dijo tendiéndome el pequeño trozo de papel—. Pueden depositarlo en cualquier momento.
—Gracias —contesté tomando el cheque para guardarlo.
—Al contrario —dijo—, nos alegra mucho hacer negocios con ustedes, es decir, con la empresa Uchiha. Ya que siempre nos atendíamos con Itachi —se detuvo un momento—. ¿Qué les parece si los invito a cenar esta noche en mi casa?
—Aceptamos encantados dattebayo —contestó el idiota de Naruto. Tratándose de comida, éste acepta rápidamente.
Las horas comenzaron a pesarme demasiado, la ansiedad que sentía por estar cerca de Sakura era demasiada.
¿Qué estará haciendo ella?, ¿Estará sola ó con sus amigos?... espero que sólo con chicas.
¡Mierda!
La posibilidad de que esté con algún tipo es demasiado alta… ¡Maldición!, y yo aquí sin poder asegurar nada. Si continúo así, terminaré más desquiciado de lo que ya estoy.
—o—o—o—
Observé la habitación vacía una vez más… lo extrañaba y mucho.
A pesar de que únicamente había pasado una noche sin verlo, me parecían que eran muchas más.
Luego que supe que estaría fuera, mi corazón se oprimió con fuerza, él dijo que era trabajo pero… ¿y si no era así?, ¿y si se fue con una de sus mujeres para estar lejos de mí?... seguro que piensa que soy una maldita enferma por haber accedido a que me besara.
Ino pasó la noche conmigo en casa de Sasuke, parecía feliz de estar aquí sin mi tío cerca.
Cerré la puerta y me apresuré a bajar a la cocina.
—¿No desayunaras nada? —me preguntó mi amiga.
—Sólo tomaré jugo, no tengo mucha hambre —le dije al tiempo en que me servía un vaso de jugo de naranja.
—Pareces triste… ¿Te pasa algo malo? —me preguntó con la mirada fija en mí.
—Es que extraño mucho a… —me mordí la lengua antes de continuar —, mis padres —completé.
—¿Ya sabes cuando regresan?
—Mi madre llamó ayer para decirme que quizá en un mes vuelvan… —murmuré.
—Aún falta mucho —dijo haciendo un mohín—. Y lo peor de todo es que tendrás que soportar el mal humor de tu tío por un rato más.
—Lo sé.
Durante todo el día estuve esperando recibir una llamada de Sasuke, mínimo para que me soltara una de sus acostumbradas amenazas y así poder escuchar su voz, pero nunca llamó. Seguramente ha de estar muy ocupado con alguna zorra.
Por la noche, Ino y yo salimos al cine y a bailar con nuestro grupo de amigos. Al estar en Rakuen, recordé la semana pasada cuando Sasuke me siguió para amenazarme.
Y tal como la última vez… bebí un poco más de lo debido y besé a Sai. Sé que no es correcto jugar con él de esta forma, pero no puedo evitarlo. Siento rabia de no saber que está haciendo Sasuke, y si él está enrollándose con otra… ¿Yo porqué no?
Al día siguiente, me desperté con una jaqueca de lo peor. Parecía que mi cabeza estallaría en mil pedazos... tomé una pastilla para el dolor y luego me duché.
Cuando salí del baño, la cerda aún dormía placidamente en su cama; observé el reloj y vi que pasaban de las dos de la tarde… Tomé mis cosas, bajé a la sala y me despedí de la madre de Ino.
Necesitaba estar sola. Manejé por horas hasta que me decidí regresar a la casa de Sasuke, cuando aparqué el coche me di cuenta que el de él ya estaba ahí.
Así que ya regresó y ni si quiera se tomó la molestia de avisarme.
Entré a la casa y me precipité escaleras arriba, lo que menos deseaba era verlo ya que estaba segura que mi furia saldría.
En cuanto abrí la puerta de mi habitación, me di cuenta que él ya me esperaba ahí. Sus ojos negros parecían estar rojos, me miraba fijamente, como si me… odiara.
Una pequeña ola de miedo me invadió al verlo así, ¿Qué era lo que le pasaba?... no dije ni una sola palabra, sólo me dedique a buscar algo que estuviese mal.
Fue entonces cuando reparé en la presencia de un pequeño ramo de rosas, el cual se encontraba en mi cama. ¿Y eso de dónde salió?, yo no recordaba haber comprado nada.
Posé mi vista de nuevo en él y noté como levantaba la mano derecha con una pequeña tarjeta de color blanco.
—¿Me puedes explicar que significa esto? —por el tono helado de su voz, me di cuenta que no podía ser nada bueno.
—No sé que es eso —y era verdad.
—¿Y tú eras la que decía que no era una zorra? —gruñó aventando la pequeña tarjeta en mi dirección. Me sobresalté ante sus palabras, ¿Qué significaban?
—¿De qué hablas? —pregunté tratando de que no notara mi miedo.
—Averígualo tú misma —bufó viendo en dirección a la tarjeta. Tragué saliva, me incliné para tomar el papel del piso, y me volví a poner de pie.
"Muchas gracias por la maravillosa noche que me regalaste ayer… estuviste magnifica. Espero que de ahora en adelante, las cosas mejoren entre nosotros… Sai. "
¡Oh no!... no, no, no… ¡No!
Puedo imaginar lo que debe estar pensando, pero esto no es así. Clavé mis ojos nuevamente en él.
—Esto no… —traté de explicarle pero me interrumpió.
—¿Qué no?... ¡Eres una…! —las lágrimas comenzaron a juntarse en mis ojos.
—¡No pasó nada con él! —grité—. ¡Esto es un malentendido!
—¡Mientes! —gritó al tiempo en que me acorralaba en la pared—. ¡No voy a permitir que estés con nadie más!... ¿lo comprendes? —mi corazón comenzó a golpear con fuerza contra mi pecho.
—Es que yo no he estado con él… ni con nadie —le dije viéndolo a los ojos.
—¿Y porqué debo creerte?
—Porque no hay nadie que me interese… más que… —mordí mi labio. Las palabras están luchado por salir de mi boca, pero… ¿y si se aleja de mí?
—o—o—o—
¡Sabía que no debía dejarla sola!
¡Maldita sea!
¡Voy a matar al mal nacido que se atrevió a tocar a mi Sakura!
Podía sentir la ira recorrer todo mi cuerpo, necesitaba una explicación y la necesitaba pronto, antes de ir a matar a un adolescente.
En cuanto Sakura llegó, le exigí una explicación de lo que estaba pasando. Parecía confundida, pero no sabía si actuaba ó de verdad ignoraba lo que pasaba.
Ahora la tenía acorralada entre mi cuerpo y la puerta… mi respiración era agitada debido a la ira. Y las palabras salieron por si solas, una amenaza clara y concisa.
—¡No voy a permitir que estés con nadie más!... ¿lo comprendes? —gruñí con furia. Ya nada me importaba.
—Es que yo no he estado con él… ni con nadie —parecía decir la verdad, pero… ¿Cómo estar seguro?
—¿Y porqué debo creerte?
—Porque no hay nadie que me interese… más que… —entrecerré los ojos. ¿Hay alguien que le interesa?, una nueva ola de fura me golpeo. ¡¿Quién es el mal nacido que me la quiere robar?
—¿Más que quién? —gruñí pegando mi cuerpo más al de ella. En cuanto sepa el nombre del imbécil que planea robármela, ¡lo mato!
—Más que… —su labio inferior tembló ligeramente.
—Dime su nombre —exigí. Cerró sus ojos y guardó silencio.
—Sasuke —murmuró al tiempo en que abría los ojos nuevamente—. ¡Tú Sasuke, eres tú, siempre has sido tú maldita sea! —gritó. La ira que sentía se disipó totalmente.
¿Escuché bien?... ¿ella dijo mi nombre?, ¿De verdad eso era posible?
—Hmph —una pequeña sonrisa apareció en mis labios—. Excelente elección… Sakura —susurré cerca de su boca, para después lanzarme a devorar sus labios con fiereza.
Continuará…
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<--CAPITULO 5                    CAPITULO 7 -->
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