miércoles, 13 de junio de 2012

¿Primos? Cap1

Aquí les traigo el primer capitulo de esta historia.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

¿PRIMOS?
By Tsukisaku
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COMENZANDO A SOCIALIZAR

¿Por qué me pone tan nerviosa? Nunca me había sentido tan intimidada en mi vida, como ahora… Tal vez sea porque lo acabo de conocer… aun que, la verdad es que esta guapísimo.

¿Por qué no puedo conocer a uno así, que no sea de mi familia?

A la hora de la comida. Todos estaban sentados en un gran comedor; la mesa era de una madera muy brillante y lisa, al igual que las sillas. Había cuadros de paisajes y algunas vitrinas, con copas muy hermosas de cristal y algunas de otros materiales.

En el asiento principal; estaba Fujitaka Haruno, a su derecha, se encontraba su esposa. Y a su izquierda su hija. A un costado de Amy, se hallaba Mikoto. A un lado de Sakura, estaba sentado Sasuke. Y por último Itachi, se había sentado a un lado de su madre.


—¿Y que les pareció su habitación chicos? —preguntó Amy Haruno, dirigiéndose a los hermanos Uchiha.

—Perfecta… Gracias —contestó el mayor de los hermanos amablemente.

—¿Y a ti Sasuke?

—Espaciosa, Gracias —dijo de manera cortante.

—¡Que bien! —comentó Fujitaka—. Debo decirles; que ayer por la mañana hice los arreglos necesarios, para que a partir de este lunes ingresen a la escuela.

—¿De verdad? —preguntó Mikoto impresionada—. Pensé que, como estamos en febrero no los admitirían en ningún instituto.

—Pues normalmente así es. Pero hablé con un par de amigos míos, y todo quedo arreglado. Itachi asistirá a la Todai, todas sus asignaturas quedaran revalidadas. Sólo tendrá que ponerse al corriente y listo —se detuvo un momento para mirar al Uchiha menor—. En cuanto a ti Sasuke; asistirás al Instituto Konoha, junto con Sakura.

—Hmphh.

—Así que ella, te acompañara esta tarde a comprar todo lo necesario para tus clases —agregó el señor Haruno.

—¿Quién yo? —preguntó la joven de cabellos rosados, a punto de ahogarse con el bocado de comida que tenía en la boca.

—Si… Además como Sasuke nunca ha estado en Japón, necesita que alguien le muestre la ciudad. Así que hoy van de compras y mañana le enseñas la ciudad.

—Pero es que hoy quedé de salir con mis amigos —comentó tratando de no alterarse.

—Mejor aún —intervino Amy—, van de compras y luego te llevas a Sasuke y a Itachi contigo; así podrán hacer amigos —concluyó con una sonrisa en el rostro.

—Bien —la chica no dijo nada más. Después de todo; la idea de pasar tiempo con sus "primo" no le disgustaba en lo absoluto.

¿Con qué derecho toman decisiones por mi? Se preguntaba el azabache… ¿Por qué tengo que salir con ella y sus amigos? ¡No soy ningún niño pequeño para que me cuiden!

El Uchiha menor se había molestado. Y de hecho el único que lo notó, fue su hermano mayor. El cual sólo tenía una media sonrisa en el rostro, pues a él no le molestaba tener que salir con una mujer tan linda como su prima.

Después de la comida. Sasuke y Sakura; salieron de la casa para dirigirse al centro comercial. En la entrada, ya se encontraba listo su auto; un BMW convertible negro con algunos adornos en rosa. El azabache lucia impresionado… pues él, tenía uno muy parecido en Inglaterra.

—Sube —le dijo la oji-jade; en tanto ella se acomodaba en su lugar.

—Hmph —y subió al lugar del copiloto.

Pronto la chica puso el auto en marcha y salió de la mansión a una velocidad impresionante.

¡Vaya! Nunca imaginé que ella manejara de esta manera… Me agrada.

Sin querer posó su mirada sobre Sakura; comenzó a observar su cuerpo de una manera un tanto descarada.

Deslizó su ojos; desde el cabello de la chica, hasta llegar a sus piernas… No esta mal, sus piernas lucen muy bien. ¿Pero qué estoy pensando? ¡Hmph!

Y giró rápidamente su vista hacia otro lado.

Unos minutos después; ya se encontraban aparcando en el centro comercial. Ninguno de los dos había dicho ni una sola palabra, pues el azabache no es del tipo de chico que inician conversaciones y la dueña de la melena rosada, se encontraba algo nerviosa por la presencia del chico.

Ambos salieron del auto y se encaminaron a la entrada.

—¿Y cuántos años tienes? —se animó a preguntar la joven de cabellos rosados.

—Diecisiete —contesto fríamente. Mientras miraba algunos aparadores de lejos.

—¡Vaya! —exclamó la chica—. ¡Yo estoy a punto de cumplirlos! —al ver que el chico no decía nada. Decidió preguntar otra cosa—. ¿Y sabes conducir? —¡Que pregunta tan tonta! Se regañó mentalmente; pero es que estando cerca de un chico tan atractivo, su cerebro no pensaba con claridad.

—Hmph —Es realmente molesta.

¿Ese sonido qué significa? ¿Ese es todo su vocabulario? Al ver que el parecía no querer platicar. Optó por guardar silencio.

Después de caminar por unos minutos, entraron a una tienda donde vendían todo tipo de artículos escolares, desde simples hojas hasta computadoras personales.

Tomaron un pequeño carrito, para depositar todo lo que llevarían. Y comenzaron a caminar por todos los pasillos. Sakura le decía lo que necesitaría y el azabache elegía lo que era de su agrado; así como lo que su hermano le había encargado.

Un rato después, pagaron y se encaminaron de nuevo al auto. Acomodaron todo; y se pusieron en marcha de regreso a la casa, en un absoluto silencio.



Cerca de las ocho de la noche, Sakura terminaba de arreglarse, frente al gran espejo que tenía en su habitación. Llevaba puesta una falda corta azul marino, un strapless corto y entallado de color blanco y unas botas del mismo color de la falda. Su cabello lo llevaba atado en una coleta, con algunos mechones cayendo sobre su rostro. Un poco de maquillaje y sus labios pintados de rosa.

Vio la hora… ¡Ya era tardísimo!, si no se apresuraba, sus amigos se molestarían mucho. Así que tomó su chaqueta azul, su celular, sus llaves, su tarjeta de crédito y salió corriendo hacia la escalera. Al ver que sus primos aún no estaban en el recibidor, les gritó al pie de la misma.

—¡Chicos, Apúrense que llegamos tarde! —se acercó a la puerta principal en espera de los mismos. ¿Por qué tardan tanto?,

—Sentimos haberte hecho esperar —le dijo Itachi con una pequeña sonrisa en el rostro—, luces preciosa —al instante la chica se sonrojó levemente. Pues ambos chicos se veían muy atractivos. Los dos llevaban un pantalón negro muy parecido, el mayor vestía una camisa negra; mientras que el menor una de color azul. Ambos deportivos negros. Sólo que Sasuke con su cabello tan perfecto y rebelde como siempre.

Está hermosa, Tiene un cuerpo realmente espectacular… ¿Pero qué estoy pensando?, ¿Cómo es que sus padres le permiten vestirse de esa manera tan provocativa?

El Uchiha menor, no podía dejar de verla, y es que había algo en la chica que le atraía bastante.

Una vez afuera, la chica sacó las llaves de su auto y se acercó al azabache —Itachi… ¿Te molestaría conducir?

—En lo absoluto —la joven le tendió las llaves. Así que ella se acomodo en el lugar del copiloto, Itachi frente al volante y Sasuke en la parte de atrás.

—Bien… aquí da vuelta a la derecha —decía Sakura—. Y luego a la primera a la izquierda y todo derecho.

—De acuerdo.

Treinta minutos después aparcaron frente a un lugar muy grande, desde afuera se escuchaba la música proveniente del edificio. Los tres jóvenes caminaron hacia la entrada de lugar.

—¡Sakura-Chan! —gritó eufóricamente un chico bastante atractivo. Tenía los ojos azules, su cabellera rubia y alborotada.

—¡Hola chicos, siento la tardanza! —saludó la joven de cabellos rosados esbozando una sonrisa.

—¡Vaya hasta que te dignas a llegar frentona! —exclamó una rubia de ojos azules.

—¿Quiénes son ellos? —preguntó un chico de cabellos y ojos negros, piel pálida.

—Ellos son mis primos: Itachi y Sasuke Uchiha —los presentó a sus amigos.

—¿Tus primos? —gritó de nuevo el rubio.

—Naruto… no grites —le dijo una joven de cabellos azulados y ojos perlados muy linda.

—Es un gusto conocerlos chicos —les dijo una castaña de ojos marrones con una sonrisa en el rostro.

—Hmph —al unísono.

—Ellos son mis mejores amigos —les dijo Sakura viendo a los azabaches—. Ellos son Naruto y su novia Hinata —señalo al rubio y la peli-azulada—. Ella es Ino y su novio Gaara —señaló a la rubia y a un pelirrojo de ojos agua marina, que lucia muy serio—. Ella es Tenten y su novio Neji —señaló a la castaña y un joven de ojo perlados; con el semblante muy serio—. Y él es Sai… mi… novio.

¿Su novio? ¿éste intento patético de hombre?, Estoy mucho mejor yo… El azabache no pudo evitar sonreír de medio lado.

—¿Entramos? —cuestionó el pelirrojo algo arto de tener que estar parado a mitad de la acera. Todos asintieron y entraron al lugar.

—¿La mesa de siempre? —les preguntó un camarero. A lo que la mayoría asintió.

—¿Frecuentas mucho este lugar? —le preguntó Sasuke a la joven de cabellos rosados cerca del oído, cosa que logro erizarle la piel a la chica.

—Más ó menos —le contestó imitándolo; cosa que al azabache le agrado.

Una vez que todos se sentaron, pidieron de tomar y comenzaron a charlar entre ellos.

—¿Y de dónde viven? —les preguntó Ino.

—Hasta hace unos días; residíamos en Inglaterra, pero ahora viviremos con mis tíos —contestó Itachi.

—¿Vivirán en tu casa Sakura-Chan? —le preguntó el rubio a su amiga. La cual sólo asintió con la cabeza.

—¿Qué les parece si mejor vamos a bailar? —propuso la Sakura al notar la expresión de fastidio de Sasuke.

Cada chica tomó a su pareja… y los llevaron a la pista de baile.

—¿Ustedes no bailan? —les dijo Sakura, al ver que ninguno de los hermanos se movía.

—Yo prefiero ver si conquisto a una linda chica —comentó el Uchiha mayor, levantándose de su lugar y comenzando a caminar hacia la barra.

—Yo no bailo —bufó el azabache mientras tomaba su vaso, para después darle un sorbo a su bebida.

—Bien —le dijo y se fue hacia la pista de baile con Sai.

La música que sonaba era bastante movida. Sasuke observaba con detenimiento cada movimiento que la chica realizaba, como si intentará grabar en su mente cada cosa que Sakura hacia.

De repente una nueva canción inició, una un poco más lenta; el azabache vio como Sai, ponía sus manos en la cintura de la joven Haruno y ella lo rodeaba por el cuello.

¿Es necesario que bailen tan juntos?, Bueno, ¡Y eso a mi que me importa! Trató de quitar su vista de ese lugar, pero a los pocos segundos sus orbes negros ya observaban de nueva cuenta a la chica. Un par de melodías después, Sakura giró su rostro para ver que hacia el azabache; y su sorpresa fue muy grande al observar a su "primo" rodeado por varias tipas que trataban de ligar con él.

¿Pero qué…? Instantáneamente frunció el ceño—. Ahora vuelvo —le dijo al pelinegro con el que bailaba; para después dirigirse a su mesa.

—¿Se les perdió algo? —les gritó a las tipas que estaban de ofrecidas con el Uchiha. Al instante todas la miraron de manera asesina. Y se retiraron de mala gana.

—Gracias —murmuró el azabache—. Odio cuando me acosan de esa manera.

No las culpo… Tal vez yo haría lo mismo si no fueras mi primo pensó la chica—. Pues eso te pasa por quedarte sólo… ¿Por qué no bailas conmigo? —le estiró su mano.

—Hmph —Tal vez no es mala idea… Tomó la mano de la chica, regalándole una descarga eléctrica.

Se dirigieron a la pista de baile y para suerte de ambos, justo en ese momento comenzaba una canción más lenta.

Sasuke colocó sus manos alrededor de la cintura de la joven de cabellos rosados, pegándola a él, acto que sorprendió la sorprendió mucho; pero aún así decidió rodear con sus manos el cuello del chico.

Las luces cambiaron de color a unas más tenues; para lograr un ambiente más romántico. Sakura podía sentir la respiración del azabache cerca de su oído, cosa que le erizaba la piel y había logrado que un rubor cubriera sus mejillas.

Huele delicioso, como a cerezos Pegó su cara al cuello de la chica, mientras seguía deleitándose con el dulce aroma que emanaba de la joven.

Si esto sigue así, mi corazón se saldrá de su lugar… Le parecía increíble estar así con un chico que parecía un dios… ¡Pero es mi primo!

-o-

Unas horas después; ya estaban de regresó en la casa.

¿Qué me pasa? ¿A caso estoy loca?, ¡No puede gustarme mi primo!

Comenzó a quitarse la ropa, luego se desmaquilló y se metió a darse una ducha rápida.

Al salir de la ducha, decidió bajar por un poco de agua a la cocina. Así que salió de su cuarto; tratando de no hacer ruido, pues eran cerca de las dos de la madrugada y todos dormían.

Llegó a la cocina y se topó con la presencia de otra persona, un azabache que sólo llevaba unas bermudas color negro, dejando su torso al descubierto.

Las mejillas de Sakura se tiñeron de un color rojo intenso, pues no pensaba toparse con nadie en la cocina a esas horas.

El chico detectó la presencia de la joven y posó sus orbes negros sobre ella; mirándola de una manera muy descarada. Pues la chica de cabellos rosados, solo llevaba un short diminuto color verde y una blusa de tirantes del mismo color bastante ajustada.

No está mal… No está nada mal.

—¿Qué pasa "prima”? ¿Jamás habías visto a un hombre sin camiseta? —una risa arrogante adorno su bello rostro.

¡OH por Kami!

Continuara…
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