jueves, 21 de junio de 2012

¿Primos? Cap13

Aquí les traigo el capitulo trece.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto.

¿PRIMOS?
By Tsukisaku
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EL QUE BUSCA, ENCUENTRA
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—¡El único maldito eres tú! —gritó quitándoselo de encima—. ¡Sakura no esta embarazada de mí!, ¡El hijo que espera es tuyo! —le dijo poniéndose de pie y mirándolo con odio. Mientras que Sasuke se había quedado en shock, ¿Había escuchado bien?

—Entonces ¿Por qué…? —murmuró clavando su mirada nuevamente sobre Sai. En ese instante un grupo de chicos se aproximaba a ellos a una gran velocidad.

—¡Teme! —gritó el rubio situándose a un lado de él—. ¿Qué pasa aquí dattebayo? —preguntó viendo a ambos chicos simultáneamente.

—¿Qué hacen aquí? —les preguntó Sai, al ver a Gaara, Neji y Naruto de soslayo.

—Karin nos dijo que Sasuke tenía intenciones de golpearte —le dijo Neji a Sai—. Así que venimos a ver lo que sucedía.

—No es nada, Uchiha sólo desea hablar conmigo —contestó sin dejar de ver a Sasuke con rencor.

—Hmph, cierto, únicamente vine a intercambiar un par de palabras con él, en privado —musitó fríamente, devolviéndole la mirada de odio a Sai.

—Bien —murmuró el pelirrojo—. Será mejor que los dejemos solos —le dijo al rubio especialmente, pues parecía no querer moverse del lugar. Los chicos se retiraron y el silencio se instaló nuevamente.

—Dime lo que sabes —exigió apretando los puños con fuerza—. ¿Dónde está?

—No lo sé, sólo me dijo que el hijo era tuyo y que lo mejor sería desaparecer un tiempo —le dijo sin cambiar su tono de voz.

—¿Entonces todo fue un truco? —le preguntó nuevamente.

—Si —mintió, ya que no deseaba contarle toda la verdad—. Aún me parece algo repulsivo, pero creo que debías saber la verdad.

—Hmph —se mantuvieron así un par de segundos más, antes de que Sasuke se girara y se alejara del lugar.

Había recibido una gran noticia de golpe, noticia que sinceramente no se esperaba. ¿Sakura embarazada de él? esa era la única pregunta que surcaba su mente en esos momentos.


Caminó de manera ausente hasta su auto y se alejó del lugar ¿A dónde? Ni el mismo lo sabía, lo único que deseaba era alejarse de todo, necesitaba estar sólo para pensar en todo lo que estaba ocurriendo.

Tras darle un par de vueltas a los alrededores, decidió estacionarse en un parque que encontró. Se bajó del auto y caminó hasta que se dejó caer en el pie de un árbol. Tenía la mirada perdida, no lograba asimilar que fuera a tener un hijo ¿Cómo sucedió?, bueno, claro que sabía como sucedió, lo que no comprendía es porque ella no se lo dijo cuando se entero.

¡Pero que estúpido fui! Ella tenía los síntomas y yo no me dí cuenta, ahora comprendo porque estaba tan rara conmigo y porque no me permitía tocarla más de lo debido. Hmph, entonces todo lo que me dijo ese día fue una mentira, ella no estaba con Sai y yo de imbécil le dije muchas cosas que no eran ciertas, le dije que no la quería. ¡Mierda!

¿Cómo iba a saber que era mentira? Aún recuerdo cuando me dijo que nunca había dejado de verlo, y ¡Un momento! Ella me dijo que la tarde de su cumpleaños había estado con él, pero ese día llegó con otro chico, un pelirrojo ¿Cómo se llamaba? Sa… Sa… ¡Sasori!

Y recuerdo que Ino dijo que Sakura desaparecía cada año en esa fecha de manera misteriosa, y si no estuvo con el perdedor de Sai, entonces pasó la tarde con aquel chico. Y si es un lugar que nadie de sus amigos conoce, lo más seguro es que es muy importante para ella, tanto como para ir cada año.

¿Será posible que ella esté ahí? Pero, si nadie conoce ese lugar ¿Cómo voy a encontrarla? ¡Mierda!,¿Dónde estás Sakura?

-o-

Los días transcurrían y Sasuke seguía sin saber absolutamente nada del paradero de la chica. Lo único de lo que se había enterado es que estaba bien, eso lo supo porque Itachi se lo comentó a su madre durante una de sus cenas familiares.

Ahora que ya no vivían con los Haruno, tenía menos posibilidades de saber algo de ella. Siempre intentaba marcarle al móvil, pero siempre estaba apagado. Trató de hallar al tal Sasori, pero ninguno de los amigos de Sakura lo conocía, era simplemente un desconocido.

Y para colmo eso no era lo único que estaba mal. Hacía exactamente dos semanas, su madre se comportaba de manera misteriosa, salía por las noches y jamás daba razón de a donde se dirigía. Eso lograba poner aún más nervioso al Uchiha menor a pesar del carácter que poseía, Sasuke quería mucho a Mikoto y se preocupaba por ella.

Debido a sus múltiples preocupaciones, se había vuelto un poco más voluble que de costumbre. Prácticamente ya no salía a ningún lado, casi no comía, nunca se divertía con nada, no prestaba mucha atención en clases. Lo único que le interesaba era encontrarla.

Si todo esto había pasado en un mes ¿Cómo sería dentro de otro más? ¿Podría soportarlo? Debía ser muy fuerte.

Era viernes por la noche, su madre les había comunicado que tendrían una cena muy importante en casa de Amy, pues les daría una gran noticia. Así que aunque Sasuke no deseara ir, estaba obligado. Se arregló a regañadientes y se pusieron en camino a la mansión Haruno.

Unos minutos más tarde llegaron a su destino y la familia Uchiha bajó del automóvil. Al parecer no serían los únicos en la cena, ya que ahí cerca se hallaba otro auto más. Se adentraron a la casa y los recibió Amy muy emocionada, los guió a la sala mientras esperaban a que la cena estuviera lista.

—Hola teme —lo saludó el rubio con una sonrisa. ¿Qué hace Naruto aquí?, Se preguntó al tiempo en que movía la cabeza en señal de saludo—. ¿Sabes a que se debe esta cena? —le preguntó de manera discreta.

—No —y era verdad, su madre únicamente le dijo que se daría una noticia muy importante, ¿Y si era algo relacionado con Sakura?, no eso no podía ser.

Se sentaron en uno de los sofás, observó a su alrededor y se topó con la mirada de Minato, ¿Así que él también está aquí?

Durante el tiempo que tuvieron que esperar a que la cena estuviera lista, se mantuvo en silencio, estar en ese lugar le traía recuerdos que en esos precisos momentos le resultaban muy dolorosos. ¿Cómo estará? ¿Dónde y con quién?

El sonido de la voz de Amy lo sacó de sus pensamientos. Todos pasaron al comedor a degustar los alimentos, aunque él como siempre, a penas si probaba bocado.

—¿Qué pasa teme, no tienes hambre? —le preguntó el rubio en el oído.

—No mucha —murmuró con frialdad.

—¿Entonces me regalas ese trozo de carne? —el azabache lo miró de soslayo y pudo ver como le brillaban los ojos.

—Hmph —empujó un poco su plato y rápidamente el rubio tomó el trozo y lo colocó en su plato. ¿Cómo es que puede comer tanto?

No prestaba mucha atención a lo que ahí se decía, lo único que escuchaba, eran los ruidos que Naruto hacía al comer.

Cuando la cena estaba por finalizar, Mikoto llamó la atención de los presentes dando pequeños golpes en su copa. El momento de la verdad había llegado.

—Verán —inició—, el motivo de esta cena, es porque hay algo muy importante que deseo compartir con todos ustedes, ya que son mi familia —en ese momento el móvil de Mikoto comenzó a sonar, lo sacó y contestó—: ¿Si?, ¡Linda!, Claro, justo a tiempo —apretó un par de botones y continuó—. Quiero que todos ustedes sepan, en especial mis hijos, que creo que ha llegado el momento de darme una nueva oportunidad en la vida, así que hago de su conocimiento que Minato y yo…

—¡Oh por Kami! —exclamó Amy emocionada—. ¡Es tú novio! —aseguró. Sasuke se congeló en su lugar ¿Había escuchado bien?, ¿Su madre tenía novio?

—Pues no sé si utilizar ese termino, pero si, algo así —comentó sonrojada.

—¡Me da mucho gusto! —dijo nuevamente Amy—. ¡Por los dos!

—Gracias —contestó Minato con una hermosa y brillante sonrisa.

—Me alegro por ti mamá —le dijo Itachi.

—¡No me lo esperaba dattebayo! —gritó el rubio feliz—. ¡Felicidades a los dos!

Sasuke no sabía exactamente que decir, estaba sorprendido. Mikoto salía con el padre de Naruto, ahora serían algo así como una, ¿familia?

¡Me alegro mucho por ti tía! —se escuchó por el alta voz del celular. Al instante se le heló la sangre al Uchiha menor—. ¡Y también por ti Minato! Espero que las cosas funcionen muy bien con ustedes —¡Sakura!, Se gritó mentalmente Sasuke. ¡Sakura estaba al teléfono!, Una parte de él sintió un poco de alivio, porque al menos había escuchado su voz.

—Cierto mamá, felicidades —dijo por fin.

—Gracias hijos, me hacen muy feliz —contestó Mikoto sonriente.

Saludos a todos, Bye —y se cortó la llamada. Justo en ese momento, Sasuke se disculpó y se encaminó a la cocina, sacó su móvil y marcó el número de Sakura, dio tono una vez, una más y se cortó. ¡Mierda! Marcó nuevamente y lo mandó directo al buzón de voz.

Con eso comprendió que ella sólo encendía su móvil en contadas ocasiones, así que decidió dejarle un mensaje.

Se dejó caer en su cama sumamente agotado. Había sido una noche de lo más rara y extenuante para él. Sobre todo porque ahora —aparentemente— tenía un nuevo "hermanastro", ó al menos eso decía el rubio que eran. Eso le provocaba una extraña sensación, no de desagrado si no todo lo contrario, lo cual lo extrañaba bastante.

Aunque ambos chicos fueran de carácter diferente, casi opuestos, lograban coexistir de una manera sorprendente y extraña. Era como si de verdad fueran hermanos, era una conexión que Sasuke jamás había sentido con Itachi, era diferente.

Y eso lo sabía porque durante el mes que se acababa de completar, Naruto había sido el único que no desistía en su idea de sacarlo de la casa, a pesar de que Sasuke siempre se negaba. Lo cual extrañaba a todos pues al principio se odiaban.

Ambos discutían pero de una manera más fraternal, si el azabache no decía nada, el rubio lo comprendía y no insistía. Su conexión era bastante fuerte.

Los días transcurrieron y una semana más tarde. El Uchiha menor decidió que era hora de hallar al tan Sasori, no sabía si eso le serviría, pero algo era mejor que nada. Así que la tarde del viernes le pidió a Naruto que lo ayudara en su búsqueda, ya que él conocía mejor la ciudad y quizá recordara haberlo visto en algún lugar.

—¿Por qué tanto interés por ese chico? —le preguntó con curiosidad.

—Creo que me ayudara a encontrarla —murmuró con la vista fija en la carretera.

—¿A quién?

—Sakura —el rubio se sorprendió por la respuesta ¿Qué tenía que ver su amiga en todo ese lío?

—Pero Sakura está en un curso —comentó confundido—, ¿No es así?

—No.

—¿Qué es lo que pasa?, Desde que ella se fue tú estás muy raro y Sai también, y… —se quedó callado. Naruto no era tan despistado como todos creían, aún recordaba la tarde en la que Karin les dijo que Sasuke deseaba golpear a Sai por algo muy grave, y esa vez cuando pillaron a Sasuke besando a Sakura, ¿Será posible…? Se mantuvo tratando de recordar lo que había sucedido desde que el Uchiha había llegado.

Sakura parecía feliz en todo momento, y curiosamente siempre estaba con Sasuke. Recordó el día que las siguieron al bar, el azabache lucía muy celoso, y, ¿Cómo no se dio cuenta antes? Soltó un suspiro.

—Ahora lo sabes —murmuró Sasuke, sabiendo que el repentino silencio del rubio sólo significaba una cosa.

—¿Por qué no me lo contaste antes?

—Hmph, no es que la gente grite a los cuatro vientos —comentó al tiempo en que aparcaba su coche en el estacionamiento de un pequeño centro comercial casi a las afueras de la ciudad.

—Cierto —murmuró. Se bajaron del auto y caminaron hacia el interior. Naruto aún no comprendía ciertas cosas, pero prefería no hacer más preguntas ó al menos por un rato.

—¿Por dónde? —le preguntó el Uchiha.

—A la derecha —giraron y continuaron con su camino. Después de la descripción que le hizo el azabache sobre Sasori, recordó que una vez Sakura le había pedido que la acompañara a visitar a un amigo en ese lugar y concordaba con la descripción aunque ignoraba el nombre del chico.

Apresuraron el paso y se detuvieron en un local donde se vendían artesanías de madera, se acercaron al mostrador, y Sasuke lo reconoció, ese chico pelirrojo era Sasori.

—Dime, ¿Dónde está ella? —preguntó sin más preámbulos. El pelirrojo lo observó sin expresión alguna y supo a que se refería.

—No sé de que hablas — contestó con indiferencia.

—Por favor —pidió el rubio—. Necesitamos saber de Sakura —el pelirrojo se mantuvo en silencio, ¿Qué debía hacer?

—Ella no quiere verte —le dijo al Uchiha—. No es el mejor momento.

—Todo fue un error, ella debe estar conmigo —contestó bastante enojado.

—Claro —soltó con sarcasmo.

—Sakura-Chan es como mi hermana y necesitamos saber de ella —pidió nuevamente Naruto.

—Ella está bien.

—¿Dónde está? —gruñó Sasuke con el ceño fruncido.

—No te lo diré —Sasuke estaba a punto de lanzarse sobre él, pero Naruto se lo impidió. Lo tomó del brazo y lo jaló fuera del local.

—¿Qué haces? —gruñó soltándose del agarre.

—Con eso no lograrás que nos diga algo —le dijo el rubio molesto—. Tengo una idea para saberlo, vamos —y lo empujó fuera del lugar.

Salieron al estacionamiento y el rubio le contó su plan. Todo era tan fácil que el azabache se golpeó mentalmente por no haberlo pensado antes.

Buscaron con la mirada la vieja camioneta del chico, anotaron las placas y salieron del lugar. Debían investigarlas y con eso la localizarían, manejaron hasta el trabajo de Minato y como un favor le pidieron su ayuda, aunque omitiendo la parte más importante.

Minato con gusto los ayudó pues le alegraba que ambos chicos se llevaran bien, cosa que pensó que sería imposible.

¡Por fin estaba cerca de verla nuevamente!

Les había costado un poco obtener la información, ya que era un auto viejo y no estaba a nombre del chico, pero lo lograron. Ya con la dirección en mano, salieron rumbo a las afuera de la ciudad nuevamente, al parecer era una calle que ya nadie transitaba mucho, puesto que ahora todos circulaban por las avenidas centrales.

Ambos chicos iban en total silencio, el rubio no sabía si debía decir algo ó mantenerse en silencio. Mientras que Sasuke conducía a toda velocidad, mantenía sus pensamientos con un único objetivo, Hallar a Sakura.

Aún no tenía muy en claro que es lo que le diría, pero imaginaba que cuando la viera, las palabras saldrían de su boca. Necesitaba convencerla de regresar a la casa con su familia, no podía seguir en ese lugar alejada de todos. Estaba totalmente seguro de que encontrarían la manera de enfrentar las cosas.

El sol ya se había ocultado por completo, la luna brillaba con intensidad, así que aún había un poco de luz en el camino. Poco después llegaron a su destino y aparcó el coche. La cabaña era pequeña y vieja ¿De verdad estaría ahí Sakura?

Ambos bajaron del auto y caminaron a la entrada.

Naruto levantó la mano y dio unos pequeños golpes sobre la superficie de madera, él también sentía cierta ansiedad por saber lo que pasaba con su hermanita, como él la llamaba.

Segundos después, la puerta se abrió dejando ver a una anciana.

—¿Se les ofrece algo? —les preguntó amablemente.

—Buenas noches —saludó el rubio—. Estamos buscando a nuestra amiga, se llama Sakura —la anciana entrecerró los ojos y guardo silencio.

—¿Podemos verla? —preguntó Sasuke.

—¿Quién es abuela? —se escuchó que preguntaba alguien, que segundos después apareció detrás de la mujer—. ¿Ustedes? Creí haberles dicho que… ¿Cómo llegaron aquí?

—Fácil —bufó el azabache—. Necesito hablar con Sakura.

—Por favor —agregó el rubio.

—No —contestó el pelirrojo rápidamente.

—Pasen —les dijo la anciana.

—Pero abuela —trató de quejarse Sasori.

—Aunque ella no quiera, esto le hará bien, más en estos momentos —explicó al tiempo en que le permitía el paso a los chico—. Ella está en el jardín, en el fondo.

—Yo voy —dijo Sasuke. El rubio asintió y se quedó ahí, en tanto el azabache salía por la puerta trasera. Su corazón golpeaba de manera más rápida debido a los nervios. Caminó unos diez metros y la divisó, Sakura se hallaba sentada al pie de un árbol con la mirada perdida, lucía un poco pálida. Se acercó un poco más y se detuvo aún sin ser detectado por la chica.

—Sakura —la llamó débilmente. La chica se giró y se topó con sus orbes jade, los cuales reflejaban sorpresa y tristeza mezclados al mismo tiempo.

—Sasuke —murmuró al tiempo en que una lágrima resbalaba por su mejilla. Hasta ese momento el Uchiha menor, sentía como el alma le regresaba al cuerpo, pero ahora venía lo más difícil, enfrentar la verdad.

Continuará…

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