jueves, 21 de junio de 2012

¿Primos? Cap14

Aquí les traigo el capitulo catorce.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto.

¿PRIMOS?
By Tsukisaku
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EL QUE SE ESCONDE, SIEMPRE ES ENCONTRADO
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En cuanto salió de la oficina de Fujitaka, tomó un taxi y le indicó a donde la llevaría. Necesitaba estar fuera por un tiempo, pensar muy bien las cosas, lo que le diría a sus padres, y también intentar olvidarlo.
Pronto llegó al pequeño centro comercial a las afueras de la ciudad, pagó el viaje y se adentró en busca de aquel conocido lugar de artesanías. Unos minutos más tarde, halló el lugar y divisó a su amigo.
—Sasori —lo saludó con una pequeña y casi imperceptible sonrisa.
—¿Sakura?, ¡Vaya, que sorpresa! —se acercó a ella rápidamente y la abrazó. Al instante ella comenzó a sollozar, necesitaba que la consolaran, un poco de confort no le venía nada mal—. ¿Qué pasa?
—Necesito que me ayudes —le dijo entre sollozos—. Ya no soporto más —se aferró a la camisa del chico.
—¿Qué sucedió? —preguntó con preocupación.
—Yo… —el llanto le impidió hablar, así que Sasori no le preguntó más. La llevó a la parte trasera del mostrador y le ofreció un poco de agua para que se tranquilizara.
Luego de un rato, Sakura le explicó todo lo que estaba sucediendo, incluso lo de Sasuke. El pelirrojo le ofreció su casa, estaba más que encantado de poder ayudar a su amiga, desde que la conoció sintió la necesidad de protegerla y este era un momento perfecto.
Cuando dieron las siete de la tarde, el pelirrojo cerró la tienda y se encaminó con Sakura a su camioneta. Guardó la maleta de la chica y se pusieron en marcha hacia las afueras de la ciudad, durante todo el camino la joven Haruno permaneció en total silencio, pensando en lo que escuchó esa mañana de la boca de Karin, ¿Por qué Sasuke? ¿Por qué me engañaste? Que tonta fui al creer que de verdad estaba enamorado de mí, pero ahora me doy cuenta que únicamente lo dijo para poder tener sexo gratis. ¡Maldito!, las lágrimas brotaban de sus ojos sin que pudiera evitarlo, sentía como su corazón se desgarraba a cada segundo que pasaba. Por momentos la respiración se le dificultaba, era como si el aire le quemara los pulmones, demasiado dolor.

Luego de casi una hora, el sueño la venció y se quedó totalmente dormida en el asiento. Cuando el pelirrojo aparcó la camioneta frente a la pequeña casa, la tomó en brazos y se adentró a la cabaña. Con sumo cuidado la dejó sobre su cama y la cobijó.
—¿Qué pasó? —le preguntó su abuela, una vez que salió de su habitación.
—Aún no lo sé muy bien, pero está muy triste —comentó el chico con seriedad—. Se quedará un tiempo con nosotros.
—Bien, prepararé un poco de té —murmuró en tanto el pelirrojo salía por la maleta de la chica.
Los días transcurrían y Sakura seguía muy triste. Como deseaba no hablar con nadie, tenía apagado el celular la mayor parte del tiempo, únicamente lo encendía cuando le hablaba a su madre ó a su padre para que no se preocuparan por ella.
Gracias a sus pequeñas conversaciones, se enteró que los Uchiha ya no vivían en su casa, lo cual la reconfortó un poco ya que así cuando volviera a su casa ya no tendría que ver a Sasuke.
Luego de que le contara su situación a la abuela Chiyo y a Sasori, ambos estuvieron de acuerdo en que se quedara en su cabaña el tiempo que le hiciera falta. Siempre se la pasaba en la casa ayudando a la abuela en todo lo que podía, ó leyendo ó disfrutando de la naturaleza.
Trataba de pensar en Sasuke lo menos posible, deseaba poder borrar todos los recuerdos de su mente, como deseaba poder regresar el tiempo y evitar todas las estupideces que cometió, ¡No te engañes Sakura! Sabes muy bien que si tuvieras la oportunidad de vivirlo de nuevo, no cambiarías nada.
Exactamente un mes acababa de transcurrir, le parecía que a penas había transcurrido una semana. El dolor estaba ahí, tan palpable más que el mismo aire. Justamente el viernes por la mañana, decidió hablar con su madre para saludarla, y luego de intercambiar vagamente un par de palabras con ella, Amy le comunicó que Mikoto estaba preparando una cena familiar esa noche muy importante para comunicarles algo. Así que le pidió que marcara a esa hora para poder escuchar lo que ella les diría.
La idea no le agrado en lo más mínimo, pero era su familia y no podía decepcionarlos, así que acepto. Durante el resto del día los nervios no la dejaron ni un solo instante.
—¿Estás bien? —le preguntó el pelirrojo mientras se sentaba con ella debajo de su árbol favorito.
—No. Estoy nerviosa —admitió sintiendo un gran nudo en el estomago.
—Respira, no sucederá nada malo, es sólo una llamada —le dijo al tiempo en que la tomaba de la mano para brindarle su apoyo.
—Lo sé. Gracias por estar conmigo —murmuró apretando el agarre.
—¿Cuánto falta?
—Unos minutos, creo que la cena debe estar por terminar —murmuró observando su reloj. Los nervios la invadían por completo, por más tonto que pareciera, el sólo hecho de saber que Sasuke estaría en la misma habitación que Mikoto y sus padres, la ponía histérica, como si fuera a hablar con él ó algo parecido.
—Tranquila Sakura, respira —le recordó su amigo, al sentir como la dueña de los ojos jade le enterraba las uñas en su mano.
—Si. Es hora —sacó su móvil y lo encendió. Buscó el número de Mikoto, tan sólo con verlo su corazón comenzó a latir de manera desbocada. Y tras respirar un par de veces, apretó el botón de marcar y esperó.
¿Si? —se escuchó la dulce voz de su tía.
—Hola tía —trató de que su voz mostrara alegría, una alegría que no sentía.
¡Linda! —sonrió levemente.
—Mi madre me dijo que llamara a esta hora ¿Es buen momento? —comentó algo nerviosa.
Claro, justo a tiempo —escuchó un poco de ruido y esperó en silencio, sabía que su tía había colocado el altavoz—. Quiero que todos ustedes sepan, en especial mis hijos, que creo que ha llegado el momento de darme una nueva oportunidad en la vida, así que hago de su conocimiento que Minato y yo…
—¡Oh por Kami! —reconoció la voz de su madre—. ¡Es tú novio! —Sakura abrió los ojos impresionada ¿Su tía era novia de Minato?
—Pues no sé si utilizar ese término, pero si, algo así —comentó su tía.
¡Me da mucho gusto! —gritó nuevamente Amy—. ¡Por los dos!
Gracias —escuchó esta vez a Minato.
Me alegro por ti mamá —ese es Itachi. Pensó.
¡No me lo esperaba dattebayo! , ¡Felicidades a los dos! —Naruto, sus ojos se llenaron de lágrimas y apretó el agarre de la mano de Sasori.
—¡Me alegro mucho por ti tía!, ¡Y también por ti Minato!, Espero que las cosas funcionen muy bien con ustedes —les dijo tratando de sonar alegre, al tiempo en que las lágrimas brotaban de sus ojos.
Cierto mamá, felicidades —su sangre se congeló en ese instante. Sasuke.
Gracias hijos, me hacen muy feliz —contestó Mikoto con alegría.
—Saludos a todos, Bye. —se apresuró a decir y cortó la llamada. El escuchar su voz la había hecho sentir muy mal nuevamente. Aún no reaccionaba del todo cuando su móvil comenzó a sonar, miró la pantalla y contuvo la respiración.
—No puede ser —murmuró.
—¿Quién es? —preguntó el pelirrojo tomando el teléfono en sus manos. Al ver el nombre "Sasuke" en la pantalla, decidió cortar la llamada y luego apagó el aparato.
Sakura comenzó a llorar y abrazó a su amigo. Se sentía fatal, no comprendía porque el Uchiha menor la llamaba si le había dejado muy en claro que no la quería. ¿Por qué Sasuke?
A la mañana siguiente se levantó muy temprano, y se encaminó al baño. Desde que se quedaba ahí, Sasori le había cedido su habitación, mientras que él dormía en el sofá. Se sentía fatal por ello, pero no había logrado hacerlo desistir de ello.
Luego de un relajante baño, se vistió y tomó su móvil para llamar a su madre ya que la noche anterior no había podido saludarla. En cuanto lo prendió un mensaje de voz apareció en la pantalla, así que lo escuchó.
"Sakura, comprendo que no quieras hablar conmigo, pero necesito que me digas donde estás. Debemos hablar, lo sé todo, y quiero que sepas que te amo"
¿Lo sabe todo?, ¿Qué es lo que sabe?, ¿Quién se lo dijo?, ¿Me… ama?, ¡Estupideces!, ¡Maldito traidor!, El enojo comenzó a crecer en ella, se preguntaba como era posible que Sasuke le dijera que la amaba ¿Qué pretendía?
Pero antes de que lograra hacer algún tipo de rabieta, su móvil comenzó a sonar. Observó la pantalla y no reconoció el número ¿Quién será?, lo dudó unos segundos, pero decidió contestar.
—¿Diga? —preguntó nerviosa.
¿Haruno Sakura? —le preguntó una mujer al otro lado de la línea.
—Si, ¿Quién habla? —preguntó arqueando una ceja.
Le habló del laboratorio Konoha TK…
-o-
La semana transcurrió rápidamente, el humor de Sakura mejoró bastante luego de esa llamada que recibió. Aún tenía muchas cosas en las cuales pensar, pero estaba decidida a regresar a su casa, comprendía que no tenía motivo para seguir escondiéndose, además su madre la necesitaba bastante.
La tarde del viernes empacó todas sus cosas, regresaría el sábado temprano a su casa. Deseaba poder disfrutar de una última noche en aquel lugar que le gustaba tanto. Luego de terminar sus labores en la casa, tomó uno de sus libros y se sentó debajo de su árbol preferido, las horas pasaron lentamente, Sasori llegó a la casa y conversó animadamente con él un rato, hasta que este le comentó que la habían ido a buscar su primo y otro chico de cabello rubio.
Se sintió fatal, sabía que si Naruto había acompañado a Sasuke a buscarla, sólo significaba que le contó la verdad. ¿Qué pensaría su amigo del asunto?
Sasori la dejó sola un rato antes de la cena, trató de dejar su mente en blanco y no pensar en nada, observó las estrellas, el movimiento de los árboles al paso del viento, la luna reflejada en el lago, de verdad extrañaría ese lugar. Estaba tan ensimismada en su mundo que no se percató de la presencia que se acercaba a ella.
—Sakura —la llamó débilmente. La chica se giró y se topó con un par de ojos negros que la miraban fijamente. ¿Cómo la había encontrado?
—Sasuke —murmuró al tiempo en que una lágrima resbalaba por su mejilla. Hasta ese momento el Uchiha menor, sentía como el alma le regresaba al cuerpo, pero ahora venía lo más difícil, enfrentar la verdad. Se acercó a ella y se sentó a su lado.
Había muchas cosas por decir, pero no lograba hallar las palabras correctas.
—¿Cómo…?, ¿Qué haces aquí? —preguntó fijando su vista nuevamente sobre el lago.
—Vine por ti —contestó el Uchiha—. ¿Por qué? —Sakura no comprendió, así que se quedó callada—. ¿Por qué no me lo dijiste?, ¿Por qué huiste?
—Era lo mejor —murmuró limpiando con su mano los restos de lágrimas. Podía sentir su corazón latir rápidamente y eso no le agradaba en lo más mínimo ¿Cómo lograba ponerla de ese modo?
—No era necesario mentirme —le dijo tratando de colocar su mano sobre la de ella.
—Da igual —le dijo poniéndose de pi —. Nada valió la pena —bufó encarándolo. Sasuke se puso de pie y entrecerró los ojos.
—¿Qué significa eso?
—Yo te mentí para que no tuvieras problemas con mi familia, ¿Y qué me gané?, la desilusión más grande de mi vida —le dijo con mucho rencor—. Lo único que me alegra es que lograras sustituirme con Karin.
—¿De qué hablas? Entre Karin y yo nunca pasó nada —le dijo confundido.
—¡No mientas!
—Luego de que me dijeras que eras novia de Sai, te dije que no te quería por estúpido. No quería que me vieras vulnerable ante tu traición, quise odiarte y aborrecerte pero no pude. Entonces intenté darte celos para que regresaras conmigo, pero al parecer sólo logré que huyeras de la casa —explicó desviando su mirada. Le resultaba demasiado difícil explicar sus sentimientos, pero si no quería perderla, debía hacerlo.
—¿Y por eso te acostaste con esa tipa? —escupió furiosa al recordar las palabras de la pelirroja.
—¿Qué? —preguntó confundido—. ¡Yo jamás me enrollé con ella!—
—¡Yo la escuché alardear de lo bueno que eras en la cama! —gritó con el ceño fruncido.
—Hmph, eso fue una de sus mentiras —respiró profundamente—. La conoces, ¿Cómo es posible que le creas algo así? —la chica se mantuvo callada. Reconocía que lo que Sasuke decía tenía sentido, pero ¿Podría ser cierto?
—Ya no importa —murmuró cambiando su expresión.
—Sakura, ¿Por qué no me dijiste que estabas embarazada? —La chica lo miró sorprendida nuevamente—. Sai me lo dijo —agregó.
—Ya te lo dije, pero eso ya no importa —contestó con tranquilidad.
—Yo estoy dispuesto a asumir las consecuencias, juntos enfrentaremos a… —explicó, pero Sakura lo interrumpió.
—¡Dije que no importa! —soltó un pequeño suspiro—. Yo regresaré a casa y será como si nada hubiese pasado.
—¿Y cómo explicaras el embarazo?
—No hay nada que explicar, porque no estoy embarazada —al escuchar eso, el Uchiha entrecerró los ojos—. Fue un error del laboratorio.
—¿Entonces porqué sigues aquí? —preguntó sin comprender la actitud de la chica.
—Porque quiero Sasuke, esto no tiene nada que ver con eso, yo estoy aquí porque deseaba estar lejos de ti —explicó con fingida tranquilidad.
—Ya te dije que lo de Karin es mentira —bufó con molestia.
—Eso no importa —se detuvo un momento y tomó una gran bocanada de aire—. Sasuke, yo regresaré a mi casa y todo volverá a la normalidad, pero tú y yo jamás volveremos a estar juntos —le dijo fríamente.
—Es una estupidez. Tú eres mía, yo te a…
—¡No lo digas! —lo interrumpió—. Tú eres mi primo y no volveré a pasar por la angustia que viví estos días, mi familia no se merece esto. Así que por el bien de mis padres y de tú madre, tú y yo no volveremos a estar juntos nunca.
Luego de las palabras de Sakura y por el tono en el que lo había dicho, supo que era una decisión en la cual no lograría influir con facilidad, así que decidió no decir nada más y dejarla sola. Comprendía lo que sentía y el motivo por el cual lo hacía, pero aún así no lograba aceptarlo. ¿En qué momento se fue todo por la borda?
Durante el camino de regreso a la ciudad no dijo ni una sola palabra, necesitaba pensar en lo que haría. ¿Qué podía hacer? Olvidarla nunca, y dejar que ella lo olvidara mucho menos. Jamás permitiría que otro la tocara.
-o-
A la mañana siguiente, Sakura se levantó con un poco de pesadez, luego de la visita inesperada de Sasuke no había logrado dormir mucho. Realmente lo amaba, pero el miedo de hacer sufrir a sus padres y a Mikoto, le ganaba, no podía si quiera imaginar lo que dirían ó lo que sentirían.
Debía olvidarse del Uchiha menor como fuera, así como esperaba que él lograra olvidarla. Sasuke era guapo y tenía dinero, sabía que era sólo cuestión de tiempo para que encontrara a alguien, aunque la sola posibilidad le desagarrara —aún más— el corazón.
Cerca del medio día, se despidió de la vieja Chiyo, le agradeció todo lo que había hecho por ella y le prometió regresar más seguido. Sasori la llevó de regreso a su casa.
Una vez ahí, Amy la recibió con mucha alegría, luego de que platicaran un poco. Sakura se retiró a su habitación, sentía un nudo en su estomago, sabía que ya nada sería lo mismo. Ahora estaría en un piso ella sola. Acomodó sus cosas y llamó a sus amigas, necesitaba salir y despejarse.
Todas estuvieron de acuerdo en salir por la noche a algún lugar, festejarían el regreso de Sakura hasta cansarse, ó al menos, eso le había dicho Ino.
Se arregló sin mucho ánimo y esperó a que sus amigas llegaran por ella.
—¡Sakura! —gritaron todas al verla, para después lanzarse a abrazarla.
—¡Las extrañé montones! —les dijo con una sonrisa.
—También nosotras frentona —le dijo la rubia muy sonriente.
—Nos alegra mucho que regresaras antes —le dijo Tenten.
—Así es Sakura, estamos muy felices —añadió Hinata.
—Gracias, yo también estoy feliz de estar con ustedes —luego de que la sometieran a un gran interrogatorio. Se dirigieron a aquel bar de la última vez "AoHana" deseaban una noche libre de chicos, y ese era el mejor lugar del mundo.
En cuanto llegaron les ofrecieron una mesa y pidieron algo de beber. Todas le contaban las novedades con lujo de detalles, eso hacía sentir muy bien a Sakura, sus amigas valían oro.
Luego de casi una hora de beber, bailar y reír; las luces del local comenzaron a moverse en el escenario, indicando que el espectáculo en vivo estaba por comenzar.
—Esta noche tendremos una presentación especial —anunció el sujeto que estaba en el escenario—. Y luego será noche de Karaoke, así que denle la bienvenida a la banda de los, los… creo que no tienen nombre —murmuró lo último más para sí que para los presentes—. Bueno no importa, denle la bienvenida a los, ¡Sexy boys!
Todo el público —en su mayoría masculino— comenzó a gritar y aplaudir. Las chicas se miraron entre si.
—¿Los sexy boys? ¿Qué clase de nombre es ese?
Continuará…

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