jueves, 21 de junio de 2012

¿Primos? Cap15

Aquí les traigo el capitulo quince.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto.
Aclaraciones: Ninguna, por ahora, sólo que utilizaré el fragmento de una canción que se llama: Todo de nuevo de Get Ready.
¿PRIMOS?
By Tsukisaku
.
TODO DE NUEVO
.
—¿Los sexy boys?, ¿Qué clase de nombre es ese? —preguntó la rubia con el ceño fruncido.
—No sé. Pero espero que sean algunos chicos muy guapos —comentó Tenten con una gran sonrisa.
—Seguro lo serán, lo malo es que si deseabas filtrear no debimos venir a este lugar —le dijo Ino con una sonrisa.
—¿Filtrear?, ¿Y Neji? —preguntó Hinata.
—Es broma —le dijo la castaña—. El hecho de que tenga novio no me impide observar a los demás chicos del mundo.
—Eso es cierto —la secundó la Yamanaka.
—Ya quisiera que Gaara te escuchara decir eso, cerda —comentó Sakura con una sonrisa.
El escenario se iluminó y salieron tres chicos muy atractivos que cantaron una canción muy tierna y romántica. Tan conmovido quedó el público, que la mayoría terminó sollozando, en especial la dueña de la melena rosada, las canciones de amor en este momento la aniquilaban por completo.
La noche de karaoke se abrió y las chicas trataban de organizarse para pasar a cantar.
Una a una, fueron pasando y cantaban algo divertido y con movimiento. Sakura se sentía de mejor humor, aún le dolía no poder estar con Sasuke, pero estaba decidida a olvidarlo. Todo sea por el bien de mi familia se repetía una y otra vez.
Una hora después, el presentado subió al escenario para hacer un anuncio especial—. Ahora tendremos una presentación especial, sólo que nuestro interprete se mantendrá en el anonimato —todos los presentes comenzaron a murmurar.
Las luces de todo el establecimiento se apagaron, únicamente alumbraban las pequeñas lámparas que había en cada mesa. En el escenario se divisó una sombra, debido a la oscuridad era imposible ver de quien se trataba.

La música comenzó a sonar y el desconocido hizo sonar su hermosa voz:
Aquel día que dijiste adiós, todo se acabo.
Y tanta luz que había en mi interior hoy de pronto se apago.
No sé vivir si no te tengo aquí, en mi habitación.
Y como duele cuando pienso en ti, me lo dice el corazón.
Porque no empezamos de nuevo, todo de nuevo,
Juntos sólo una vez más.
Sólo escucha un momento, estoy que me muero,
Todo por volver a empezar, sólo una vez más.
En el silencio de la soledad, ya no puedo más.
Nadie me dice que pudo pasar, y ¿por qué me haces mal?
Porque no empezamos de nuevo, todo de nuevo,
Juntos sólo una vez más.
Sólo escucha un momento, estoy que me muero,
Todo por volver a empezar, sólo una vez más.
No es fácil olvidar, tanto amor que yo te di.
Lo mío es para siempre,
Vivir así lejos de ti, no lo podré conseguir.
Porque no empezamos de nuevo, todo de nuevo,
Juntos sólo una vez más.
Sólo escucha un momento, estoy que me muero,
Todo por volver a empezar, sólo una vez más.
La melodía finalizó y absolutamente todo el mundo lloraba. En especial Sakura, por un momento llegó a pensar que la canción iba dirigida a ella, era como si Sasuke se la hubiera cantado.
Juntos sólo una vez más, ¿Estaré haciendo lo correcto?, ¿Haré bien en olvidarme de Sasuke?, ¿Qué hago? Se puso de pie y se apresuró a meterse al baño, no podía permitir que sus amigas la vieran llorando de esa manera. Se echó agua fría en el rostro y respiró profundamente.
—Sakura, ¿Estás bien? —le preguntó Ino acercándose a ella.
—Si, es sólo que esa canción me llegó al corazón —una mentira no era.
—A todos nos pasó lo mismo, y es que la interpretó con tanto sentimiento —soltó un suspiro al tiempo en que sacaba su pequeño estuche de maquillaje, para retocarse un poco.
—Me pregunto, ¿Por qué no habrá querido mostrarse? —murmuró un poco más tranquila.
—No sé, quizá le daba mucha vergüenza —comentó la rubia alzando los hombros.
— Quizá…
Cuando Sakura llegó a su casa era casi la una de la mañana, subió las escaleras con pereza hasta que llegó al segundo piso. Caminó por el pasillo lentamente hasta que se detuvo frente a la puerta de una habitación vacía, puso la mano en la perilla y la giró, abrió la puerta y se adentró. Todo estaba oscuro, cerró la puerta tras de sí y se dejó caer en la cama.
—Sasuke —susurró. Se abrazó a la almohada y dejó que el aroma del antiguo ocupante, invadiera sus pulmones. Lo extrañaba demasiado. Durante el tiempo que estuvo en casa de Sasori, se hizo a la idea de olvidarlo ya que sentía un profundo coraje hacía él. Las mentiras de Karin, las palabras que él le dijo por rencor, su casi embarazo, todo la había impulsado a olvidarlo.
Pero en el momento en el que Sasuke la encontró e intentó aclarar las cosas con ella, todo se esfumó.
Debía reconocer que tenía miedo a lo que sus padres y Mikoto dirían, pero en el fondo, sentía más miedo de perderlo para siempre.
¿Qué era lo correcto?, ¿olvidarlo ó luchar por él?
-o-
El fin de semana para Sasuke fue de lo más fastidioso del mundo. Naruto no lo había dejado solo ni un instante, inclusive la noche del sábado, lo arrastró fuera de su casa por unas horas para cometer un par de locuras.
Estaba totalmente fastidiado, pero por más ridículo que pareciera, muy en el fondo le agradaba la compañía aunque jamás lo reconociera.
Siempre que el rubio parloteaba sobre algo, el azabache fingía que le prestaba atención pero en realidad trataba de idear la mejor manera de recuperar a Sakura.
Tenía claro que tratar de darle celos no era gran idea, ya que a última vez le salió todo muy mal. Y eso de estar detrás de ella rogándole todo el tiempo, no iba con su personalidad.
¿Qué era lo más adecuado?
El lunes por la mañana todo el mundo se encaminaba al instituto. Llegó temprano como de costumbre y aparcó su convertible negro en el lugar de siempre, estaba por bajarse cuando divisó el convertible de Sakura. Al instante su corazón comenzó a latir más rápido de lo normal, pero mantuvo la compostura.
La joven Haruno aparcó a dos autos de él, Sasuke apartó la mirada y se bajó rápidamente para encaminarse al instituto, estaba por cruzar la entrada principal cuando Sakura lo interceptó.
—Hola —lo saludó amablemente. El Uchiha clavó sus ojos sobre ella y las ganas de besarla lo inundaron, ¡No!, Las cosas no funcionan así.
—Hmph —se giró y la dejó sola. Sakura abrió los ojos desmesuradamente, Sasuke la acababa de ignorar ¿Por qué…?
Desde que lo vio bajar de su auto, su corazón se aceleró. Le parecía que lucía tan endemoniadamente atractivo como siempre, no aguantaba las ganas de verlo y no poder estar con él.
¿Por qué le tenía que tocar un primo tan malditamente hermoso?
Así que decidió alcanzarlo y saludarlo. Sabía que era tonto que un par de días antes lo hubiera rechazado, y ahora todo lo contrario, pero no podía seguir sin hablar con él.
Y en cuanto lo saluda, Sasuke le suelta uno de esos soniditos que tanto odia y la deja sola, ¡Sola!
¿Qué es lo que le pasa? A caso, ¿planea olvidarme?, Ya sé que yo le dije que lo hiciera, pero, ¿ni si quiera planea saludarme?
Se quedó de pie un buen rato pensando en lo que sucedía, ella había pedido algo de lo que ahora se estaba arrepintiendo. Sus propias palabras la estaban hiriendo más que nada.
—¿Sakura? —la voz de Sai la sacó de sus pensamientos.
—Hola.
—¡Te extrañé mucho feita!, ¿Cómo estás? —le dijo al tiempo en que la abrazaba.
—Bien, gracias —contestó sonriendo levemente.
—Lo siento —murmuró separándose de ella—. Perdón por no haber guardado el secreto, pero… —estaba realmente apenado.
—No te preocupes Sai. Sé que tú intención fue buena y te lo agradezco, ah y no te preocupes, fue un error del laboratorio —le explicó con tranquilidad.
—Me alegra escuchar eso, y saber que estás de vuelta —en respuesta, Sakura soltó un suspiro.
Las primeras clases pasaron sin máxima novedad, los profesores parecían alegres de tener a una de sus mejores alumnas de vuelta, así que no la reprendieron en lo más mínimo.
A la hora del almuerzo, todos se encontraban sentados juntos como de costumbre, planeaban charlar con la recién llegada lo más que se pudiera.
—Pero miren quien regreso —comentó una detestable voz.
—¿Qué quieres Karin? —le preguntó Ino con el ceño fruncido.
—Nada, sólo veo que la "niña prodigio" decidió regresar —Sakura la fulminó con la mirada en espera de que a la pelirroja no le diera por hablar de más—. Imagino que tus amiguitos ya saben la noticia —dijo pasando su mano por su vientre.
—Lárgate Karin —le dijeron Sasuke y Sai al unísono. Sabían de sobra que los demás no sabían nada, y no querían que los comentarios de la pelirroja hicieran sentir incomoda a Sakura.
—Olvidaba que tienes a tus defensores —bufó—. Nos veremos luego —la dueña de los melenos rosados soltó el aire de golpe, por un momento pensó que Karin diría cosas demás, y aún no se sentía lista para decirle la verdad completa a sus amigos.
Por suerte nadie comprendió lo que la pelirroja quiso decir, así que le restaron importancia.
El resto del día pasó agitadamente para Sakura, puesto que sus amigos no la dejaban ni un solo momento en los ratos libres. Conversaron con ella de todo lo sucedido en su ausencia y otras cosas más. Y durante las clases, trataba de ponerse al corriente, a pesar de que ya tenía los créditos suficientes para graduarse. Así que no tuvo tiempo de acercarse al Uchiha, que la ignoraba en todo momento
La semana pasó en las mismas circunstancias, si Sakura trataba de hablar con Sasuke, este la ignoraba y pasaba de ella.
Sakura se repetía que se lo merecía por haber sido tan injusta con él. Y mientras más la ignoraba más sentía ganas de hablar con él.
El viernes su profesor de literatura les dejo un trabajo de investigación por parejas, y como Sasuke y Sakura habían sido pareja antes de que se distanciaran, el maestro les asignó el trabajo juntos. Lo cual los alegró mucho, aunque nadie lo notó, y mucho menos Sakura.
Al término de las clases, la joven Haruno se apresuró a salir para poder alcanzar a Sasuke, pero para su mala suerte, el Uchiha había sido más rápido que ella y ya se había ido. Suspiró frustrada y se encaminó a su casa, aún no se daba por vencida y mucho menos sabiendo que en un par de horas lo tendría en su casa la mayor parte de la tarde, puesto que su madre le había organizado una comida familiar de bienvenida.
Llegó a su casa y se apresuró a realizar el trabajo de investigación, no era tan largo ni tan complicado, así que sola lo terminaría y así tendría tiempo libre. Exactamente dos horas después, Amy le anunció que los Uchiha habían llegado, así que dejó la tarea de lado y se cambió rápidamente de ropa.
Se puso una falda corta negra y una blusa de tirantes de igual color, se soltó el cabello y se apresuró a salir.
En cuanto llegó a la sala, divisó a: Mikoto, Minato, Sasuke, Naruto, Itachi y sus padres. Saludó a todos los presentes y se lanzó a abrazar a su tía y a Minato, los felicitó nuevamente por su relación y les deseo lo mejor.
—Muchas gracias hija, nos alegra tenerte de regreso —le dijo Mikoto con una gran sonrisa.
—Y yo estoy feliz de estar aquí —contestó sonriente—. Sobre todo porque pronto tendré menos tiempo de estar con mi familia por la universidad.
—Cierto, ¿Y ya sabes a cuál asistirás?
—Aún no lo decido —negó con la cabeza.
—¡La escuela es un fastidio 'ttebayo! —exclamó el rubio—. ¿Por qué no puede ser más fácil?
—Es fácil —le dijo su padre—. Sólo que tú eres muy despistado —todo el mundo comenzó a reír.
—Gracias por la ayuda —soltó con sarcasmo. Todo el mundo continuó conversando en lo que estaba la comida lista y como ya era costumbre, Sasuke no miró a su "prima" en ningún momento, lo que se les hizo raro a más de uno de los presentes.
—Eh, teme —susurró Naruto en el oído del azabache—. ¿Cuánto más planeas seguir con tu estúpido plan? —le preguntó.
—Hmph, aquí el único estúpido eres tú —farfulló con el ceño fruncido. Le ofendía que dudaran de su plan.
—¡Eh!, ¡Cuidado con tus palabras dattebayo! —se quejó elevando la voz, ganándose un buen golpe en el estomago por Sasuke. En ese momento, Sasuke clavó su mirada en Sakura y se sorprendió al ver la ropa que llevaba, lucía tan provocadora que los deseos de hacerla suya aparecieron de nuevo.
—Pasemos al comedor —les dijo Amy. Todos se pusieron de pie y se encaminaron a la estancia de al lado.
—Cierra la boca hermanito —le susurró Itachi a Sasuke al oído, al ver como este devoraba con la mirada a Sakura.
—Hmph.
La escena no sorprendía en lo más mínimo al Uchiha mayor, pues conocía muy bien a Sasuke como para intuir lo que pasaba con él.
Estaba totalmente seguro que la repentina huida de Sakura no había sido por su gusto por los cursos universitarios, si no por algún tipo de problema que tuvo con su hermano menor. Sólo le bastaba mirar a Sasuke para comprobarlo, Itachi lo observó durante el mes y se dio cuenta de lo desanimado y frustrado que estaba, no se necesitaba ser un genio para saber que uno más uno es igual a dos adolescentes con problemas amorosos.
Todos tomaron asiento en sus respectivos lugares, y como era costumbre a Sasuke le tocó a un lado de Sakura, pero al ver la tentación a unos centímetros, optó por cambiar lugar con el rubio. Eso molestó notablemente a la chica, así que decidió ignorarlo también.
Una vez que terminaron de comer, Sakura tomó la firme decisión de intentarlo sólo una vez más, tal y como la canción que había escuchado en el bar el sábado pasado. Si Sasuke se negaba estaba decidida a olvidarlo.
—Si nos disculpan un momento —dijo poniéndose de pie—. Sasuke y yo debemos ponernos de acuerdo sobre un proyecto escolar, ahora —comentó con fingida tranquilidad.
—¡La tarea! —se quejó el rubio—. ¿Tenías que recordármelo Sakura-Chan? —preguntó haciendo una mueca.
—Lo siento Naruto, pero si no aprovecho ahora… —comentó haciéndose la desinteresada. Sasuke se puso de pie y siguió a la chica a su habitación, al entrar Sakura cerró la puerta y el azabache se recargó en la pared.
—¿Qué pasa contigo? —le preguntó observándolo fijamente. El Uchiha no dijo nada, únicamente estaba ahí con los ojos cerrados—. Sasuke, ¿Por qué me ignoras? —ritó harta del silencio.
—¿No era lo que querías? —le preguntó fríamente sin abrir los ojos.
—Yo dije que no quería estar contigo, más no que no deseaba hablarte —murmuró sintiéndose herida por sus propias palabras.
—Hmph. Esto no es un juego, ó somos ó no somos, no hay medias tintas —Sakura no dijo nada. Sasuke abrió los ojos y los clavó en ella,
—Tienes razón, perdón —murmuró apretando con fuerza el dije que el Uchiha menor le había regalado en su cumpleaños—. Yo no deseaba —soltó un suspiro—. Olvídalo, será mejor regresar abajo —abrió la puerta y salió de la habitación.
Sasuke se sintió molesto ante la indecisión de Sakura, estaba por salir del cuarto, cuando algo cayó encima de él. Soltó un pequeño gemido de dolor y abrió los ojos, unos cabellos rosados le caían en el rostro, sonrió levemente.
Y antes de que lograra decir algo, unos labios rosados cubrieron los suyos. Sakura lo besaba con dulzura, tal y como la primera vez que lo besó ahí mismo hacia unos meses, Sasuke aferró sus manos a la cintura de la chica y correspondió el beso.
Sus labios saben mejor de lo que los recordaba, pensaba el Uchiha. Se separaron debido a la falta de aire y se observaron a los ojos.
—Perdóname por todo, no debí mentirte, ni ignórate, ni desconfiar de ti, ni irme sin decirte la verdad, yo… —comenzó a decir la dueña de la melena rosada atropelladamente.
—Siempre serás mi molestia —la interrumpió besándola de nuevo.
Esta vez, el beso era más demandante que el anterior. Sakura mordió el labio inferior de Sasuke para poder introducir su lengua en la cavidad del azabache. Mientras sus lenguas se rozaban con intensidad, las manos de Sasuke se deslizaban por debajo de la falda tocando todo a su paso.
—Te amo —susurró Sakura con los ojos cerrados.
—Y yo a ti —se miraron unos segundos en silencio.
—¿Lo intentamos de nuevo? —preguntó con una sonrisa.
Juntos sólo una vez más —Sakura entrecerró los ojos. ¿Era posible…?
Sólo una vez más, y que pase lo que tenga que pasar.
Continuará…

<-- CAPITULO 14                     CAPITULO 16-->

No hay comentarios:

Publicar un comentario