jueves, 21 de junio de 2012

¿Primos? Cap17

Aquí les traigo el capitulo diecisiete.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto.

¿PRIMOS?
By Tsukisaku
.
INMINENTE VERDAD II
.
—Sasuke no es primo de Sakura —la verdad cayó sobre todos como un balde de agua helada, nadie esperaba escuchar eso, especialmente Sasuke.
¿Qué significa eso de que no soy su primo?, ¿Cómo es eso posible?
¿Qué él no es mi…?
—Será mejor que hablemos en casa —comentó Mikoto—. Así podremos estar un poco más tranquilos —todos se movieron casi por instinto. El silencio que reinaba entre ellos era sepulcral, todos caminaron hasta el estacionamiento y se subieron a sus respectivos autos. Los cuatro autos se siguieron rápidamente hasta llegar a la mansión Haruno, conforme el tiempo pasaba, muchas preguntas surgían en las mentes de todos, especialmente en las de Sasuke y Sakura.
Aproximadamente veinte minutos después, todos aparcaron frente a la casa y se precipitaron a su interior. Una vez que estuvieron en la sala, Mikoto tomó una gran bocanada de aire para poder hablar.
—Sé que esto es algo que debí haber dicho antes, pero, no sabía como hacerlo —comenzó mirando a todos paulatinamente—. Como todos saben, antes de que me convirtiera en la esposa de Fugaku, yo tuve una relación. Estaba perdidamente enamorada de esa persona, así como él de mí. Lamentablemente mis padres no querían vernos juntos y se propusieron separarnos hasta que lo lograron. Cuatro años después, nos encontramos por casualidad, yo ya estaba casada con Fugaku y tenía a mi pequeño Itachi, estuvimos conversando y me enteré que también estaba casado con una buena mujer. A pesar de que ambos queríamos a nuestras respectivas parejas, nos dimos cuenta que el amor que una vez sentimos, seguía ahí, supongo que nos dejamos llevar y… pasamos una última noche juntos —la mayoría de los presentes estaban realmente sorprendidos.

—A la semana de eso, Fugaku recibió la oferta de trabajo que hizo que nos mudáramos a Inglaterra. Un mes después me di cuenta de que estaba embarazada y que no sabía quien era el padre de mi hijo, cada noche rogaba porque mi hijo se pareciera a mí y no a su padre, cuando Sasuke nació, me alegré tanto al ver que era tan parecido a Itachi que casi sentí un gran alivio, pero para estar más segura, le realicé una prueba de ADN sin que Fugaku se enterara, y con eso resolví mis dudas —explicó con lagrimas en los ojos. Sakura apretaba con fuerza la mano de Sasuke, el cual estaba más que impactado.
No podía creer que su madre le hubiese mentido durante toda su vida, ahora resultaba que su padre no era su padre. Su mente estaba hecha un total lío.
—¿Mi hermano nunca lo supo? —preguntó Amy entre sollozos.
—Al principio no, pero años después encontró el documento que yo guardaba con tanto recelo. Discutimos tan fuerte, que por un momento llegué a pensar que nuestro matrimonio terminaría, y justo cuando estaba por regresar a Japón con mis hijos, de alguna forma las cosas se arreglaron. —dijo soltando un suspiro.
—Ahora comprendo todo —masculló Sasuke fríamente. Mikoto clavó su mirada en la de su hijo—. Ahora sé porque Itachi siempre fue su preferido, y porque a mí a penas y me miraba, porque todo lo que hacía nunca era suficiente para él.
—No digas eso, Fugaku también te quiso mucho a su manera. Lo único que él deseaba es que te superaras al máximo, ¿tú crees que si no te hubiese querido, hubiera aceptado ver por ti todos estos años? —Sasuke se mantuvo en silencio—. Llegó a estar tan orgulloso de ti, que por eso decidió dejarte el cincuenta por ciento de la empresa y el otro cincuenta a Itachi.
—Hmph —debía admitir que su madre tenía un poco de razón en lo que estaba diciendo. Si Fugaku no lo hubiera considerado un hijo, no le hubiese dejado la mitad de su empresa, ni nada.
—Entonces, ¿Quién es…? —preguntó Fujitaka no muy seguro de cómo formular la cuestión.
—¿El padre de Sasuke? —completó Mikoto limpiando los restos de lágrimas de sus mejillas. El Uchiha menor se tensó por completo.
—Soy yo —contestó Minato firmemente.
—¿Tú? —gritó Naruto con los ojos abiertos como platos, Sasuke estaba tan ó más sorprendido que el rubio.
—Mikoto y yo nos conocemos desde que teníamos diecisiete años, y bueno, por las cuestiones que ella ya les dijo, nos vimos obligados a separarnos. Cuando me enteré que se casó con el primogénito de los Uchiha, sufrí muchísimo, en ese entonces conocí a Kushina, ella estuvo conmigo a cada momento y me ayudó a sobreponerme. Con el tiempo surgió un fuerte cariño entre ambos y nos casamos —hizo una pequeña pausa—. Luego de mi último encuentro con Mikoto, me enteré de que Kushina estaba embarazada, y bueno, el resto ya es historia. Yo no supe que tenía otro hijo, hasta que volví a ver a Mikoto, y he de decir que me hace muy feliz.
—No puedo creerlo dattebayo —murmuró Naruto llevando ambas manos a su cabeza—. El teme es mi hermano.
—Es que, no se parecen en nada —murmuró ahora Sakura, viéndolos alternadamente.
—Genéticamente es posible, los hijos no necesariamente deben parecerse a ambos padres. Hay ocasiones en las que se parecen a otro familiar —comentó Itachi tranquilamente—. En este caso; Sasuke sólo se parece a mi madre, al igual que yo, y Naruto a es físicamente igual a su padre, y no a su madre —a Itachi no le afectó en nada la noticia, si no todo lo contrario. Le alegraba que su hermano tuviese la oportunidad de tener un padre de verdad, un nuevo hermano y la posibilidad de estar con la chica que quería.
—Sorprendente —el silencio se instaló de nuevo en la estancia.
—Ahora que lo saben, necesito que me perdonen por haber guardado silencio —un nuevo sollozo escapó—. No creí necesario decirlo, hasta ahora. Creo que la felicidad de mi hijo es primero, y si su felicidad está con Sakura, entonces no seré yo quien le impida estar con ella —en ese momento, todos recordaron el motivo de la conversación.
La joven Haruno respiró profundamente, todo aún parecía tan imposible, que por momentos pensaba que era un sueño. ¿De verdad Sasuke y ella podían estar juntos sin que nadie les reclamara por ello?
El Uchiha menor observó a su madre y a Minato una vez más, ¿De verdad él es mi, padre?
—¿Sasuke? —lo llamó su madre. El azabache levantó la vista y la observó fijamente—. ¿Cómo te sientes?
—Engañado —contestó fríamente. Soltó la mano de Sakura, se puso de pie y se encaminó a la salida rápidamente sin que nadie pudiera evitarlo, lo único que se escuchó fue el golpe de la puerta chocar.
—Sasuke —susurró la joven de cabellos rosados con tristeza. Un par de segundos después se puso de pie para tratar de seguirlo, pero alguien más se le adelantó.
—Será mejor que yo vaya —le dijo situándose a un lado de ella—. Préstame las llaves de tu coche —la chica lo observó y asintió entregándole lo que pedía. Una vez que tuvo las llaves en las manos, salió a toda prisa para seguir al Uchiha menor.
Sakura se dejó caer en el sofá nuevamente y soltó un suspiro. Aquel día había terminado de una manera muy diferente a como había imaginado, ¿Quién diría que Sasuke no era realmente su primo?, mejor aún, ¿Quién se imaginaría que él era hijo de Minato, el padre de su mejor amigo?
No podía imaginar lo desconcertado que Sasuke se sentiría en esos momentos, deseaba poder estar con él y reconfortarlo. Levantó la mirada y observó a su tía sollozando en el hombro de Minato, lucía devastada, y otra ola de tristeza la golpeo.
—No te preocupes Mikoto, todo saldrá bien —murmuró Minato en tanto la abrazaba con fuerza.
—Si mamá, Sasuke comprenderá —aseguró Itachi. Eso espero, agregó mentalmente.
El matrimonio Haruno se mantenía absorto a lo que sucedía, en especial Amy, quien no podía terminar de creer lo que pasaba. El fuerte cariño que sentía por Fugaku aumentó, al saber que se hizo cargo de un niño que no era suyo, y que encima de todo, lo cuido y lo protegió a su manera.
En todas las conversaciones que sostuvo con su hermano en todos esos años, jamás notó algo raro que le indicara que sentía algún tipo de desprecio por sus hijos, ó más específicamente, por Sasuke, sino todo lo contrario, siempre expresaba lo orgulloso que estaba de que ambos fuesen lo mejor de lo mejor.
—Minato tiene razón, todo saldrá bien —agregó Amy con ternura.
-o-
Aparcó el auto con violencia haciendo que el rechinido de los neumáticos resonara por toda la calle. Azotó la portezuela con fuerza y se adentró al desolado y oscuro lugar.
¿Por qué?, golpeó con fuerza el árbol frente a él. Aún no lograba definir con exactitud sus sentimientos, se sentía traicionado, engañado, enojado, pero también, aliviado.
Traicionado porque siempre confió en su madre, siempre creyó que ella sería la única persona que jamás lo engañaría, y ahora se entera que toda su vida fue una mentira, gracias a ella.
Engañado porque ninguno de sus padres, fue capaz de decirle la verdad.
Enojado con él mismo por no haberlo sospechado antes, aunque en el fondo siempre pensó que tenía algo que no le gustaba a Fugaku, jamás imaginó que ese sería el motivo ó la causa.
Y aliviado, porque ahora comprende muchas cosas que antes no lograba asimilar del todo.
Claro que respetaba y admiraba al que siempre creyó su padre, Fugaku siempre le pareció un hombre muy fuerte y decidido que siempre lograba lo que quería, y a pesar de que siempre lo comparaba con Itachi y le repetía lo débil que era, lo quería.
La fría brisa removió su cabello negro, tomó una gran bocanada de aire y dejó que su cuerpo se relajara.
Sakura, ahora si serás toda mía.
Una mano se posó en su hombro izquierdo, al instante abrió los ojos y se topó con dos orbes azules que lo miraban con intensidad.
Ahora también comprendía porque sentía tener una inexplicable conexión con Naruto, era algo que antes no le parecía lógico, pero ahora si. Después de todo era su, hermano.
—¿Cómo lo llevas? —le preguntó el rubio.
—Bien —contestó. El joven Uzumaki se situó a un costado de él y observó el cielo. Por muy extraño que pareciera, estaba feliz de tener un hermano. Su madre falleció cuando él era muy pequeño, y a pesar de que su padre trataba de pasar el mayor tiempo a su lado, sentía que le faltaba algo.
Uno de sus sueños siempre fue tener alguien con quien jugar, alguien que le hiciera compañía por las noches y que lo cubriera cuando hiciera travesuras, un hermano.
Al escuchar la inminente verdad, no supo que pensar. Pero luego de un rato, comprendió que el amor es así y no hay nada que hacer.
Ahora también comprendía porque a pesar del carácter frío y reservado de Sasuke, se compaginaba muy bien con él.
—¿Así que, hermanos? —murmuró.
—Hmph, por desgracia —contestó en el mismo tono. Naruto esbozó una sonrisa, con eso supo que Sasuke lo había aceptado, quizá aún no del todo, pero ya era un buen inicio.
-o-
Todos continuaban en la sala, algunos bebían una taza de té y otros sólo se mantenían absortos en sus pensamientos.
Hacía dos horas que los chicos habían desaparecido de la casa y ni rastro de ellos, Sakura se mordió su labio y apretó el cojín que yacía entre sus manos con fuerza, la impaciencia la estaba matando.
De pronto el timbre de la casa se escuchó y la joven Haruno se precipitó a la entrada principal, en cuanto abrió la puerta y vio a Sasuke, se abalanzó a él para abrazarlo con fuerza.
—¿Estás bien? —le preguntó aún sin soltarlo.
—Si —el azabache correspondió el abrazo un poco más, antes de separarse y caminar a la estancia donde esperaban los demás.
—Gracias Naruto —le dijo la chica con una sonrisa, a lo que el rubio le devolvió una aún más grande.
En cuanto Mikoto observó entrar a su hijo menor, se puso de pie y se acercó a él.
—Hijo, yo… —trató de explicarse, pero el aludido la interrumpió.
—No mamá, está bien. No tengo nada que perdonarte —le dijo firmemente. —Después de todo, gracias a ti y a Fugaku soy lo que soy —Mikoto lo abrazó con fuerza y le dio un corto beso en la frente.
—Gracias hijo-
—¡Genial dattebayo! —exclamó el rubio con una gran sonrisa.
—¿Sabes lo que más me alegra? —le dijo a su madre luego de separarse de ella—. Que no tengo ese carácter molesto e irritante del dobe, eso si que es un gran alivio —Naruto lo fulminó con la mirada, en tanto todos reían por lo bajo.
—¿A quién llamas irritante teme? —gritó el rubio con el ceño fruncido—. ¡Ya quisieras ser tan carismático como yo 'ttebayo!, y no un amargado de lo peor.
—Hmph.
—Espero algún día poder conocerte mejor, hijo —le dijo Minato extendiendo su mano para estrecharla con la del Uchiha menor, quien no dijo nada, únicamente correspondió el saludo.
—Bueno, ahora que las cosas están un poco más claras —comenzó Mikoto—. No te opondrás a la relación de nuestros hijos, ¿verdad? —le dijo a Fujitaka. El aludido se quedó en silencio un par de minutos, antes de decir algo, mientras tanto, Sakura sentía los nervios fluir por todo sus ser.
—No —al instante su hija soltó todo el aire que había estado conteniendo de golpe—. Pero eso no significa que no esté molesto, ¿Cuánto tiempo estuviste mintiendo Sakura?
—Yo… —¿Qué era lo que debía decir exactamente?
—Le aseguro que no fue mucho, tratamos de evitarlo, pero esto fue más fuerte que nosotros —explicó Sasuke tomando de la mano a Sakura. Sabían que en parte era mentira, pero no deseaba provocar más la ira del padre de su novia.
—Son adolescentes —intervino Amy—. Compréndelos un poco.
—Bien —musitó sin mucho ánimo—. Al menos ahora sé el motivo por el cual decidiste refugiarte en casa de Chiyo.
—¿Lo sabías? —preguntó atónita.
—Por supuesto, ¿No creerás que me tragué el cuento del curso, o si?
—Lo siento papá —murmuró avergonzada, aunque en el fondo le alegraba que el verdadero motivo no cruzara ni de broma la mente de su padre.
-o-
Después del tortuoso fin de semana, Sakura se encontraba bastante feliz. Por fin las cosas se habían arreglado un poco, y ahora podía presumir ante todo el mundo que Sasuke Uchiha era su novio, suyo y de nadie más.
Tomó sus cosas y bajó a toda velocidad, esa mañana Sasuke pasaría por ella para llevarla al instituto. Extrañaba llegar con él por las mañanas.
En cuanto escuchó el timbre, salió a toda velocidad, y luego de un corto beso en los labios, se encaminaron al Instituto. Un rato después, ambos caminaban tomados de la mano por los pasillos de la escuela, camino a su aula. Todo el mundo los observaba con rareza, incluidos sus amigos que ya los esperaban en el salón.
—Hola chicos —saludó Sakura con una sonrisa.
—¿Por qué…? —trató de preguntar Ino sin apartar la vista de ellos.
—¿vienen tomados de la mano? —completó Tenten.
—Porque somos novios —contestó la joven Haruno sin borrar la sonrisa de su rostro.
—¿Qué? —gritaron fuertemente.
—No, griten —les dijo Hinata.
—¡Pero Hinata, ¿escuchaste lo que dijo? —reclamó la rubia con los ojos abiertos como platos.
—Quiero que sepan algo —le dijo Sakura—. Sasuke y yo, no somos primos —todo el mundo se sorprendió aún más, a excepción de la joven Hyuga.
—¿Cómo es eso posible? —preguntó Neji.
—¿Cómo es posible, qué? —preguntó el rubio que recién llegaba—. ¿De qué hablan dattebayo? —se situó a un lado de su novia y esperó a que alguien le dijera algo.
—Es una larga historia, pero es la verdad —contestó Sakura—. Sasuke no es mi primo.
—¡Es verdad dattebayo! —exclamó Naruto.
—¿Ya lo sabías? —le preguntó el pelirrojo.
—Si.
—¡No puedo creer que él lo supiera antes que yo!, ¿Cuándo te enteraste? —le preguntó Ino.
—Cuando me enteré de que este teme es mi hermano —contestó señalando con la mano a Sasuke.
—¿Qué Sasuke y tú son hermanos? —gritaron todos al unísono.
—Hmph, bien hecho dobe —bufó el Uchiha. Algo le decía que ese día sería bastante largo, su único consuelo era que ahora podía estar con Sakura sin tener que esconderse.
Continuará…

<-- CAPITULO 16                     CAPITULO 18-->

No hay comentarios:

Publicar un comentario