jueves, 21 de junio de 2012

¿Primos? Cap19

Aquí les traigo el capitulo diecinueve.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto.
Aclaraciones: Utilizaré la canción: Never Gone de BSB.
¿PRIMOS?
By Tsukisaku
.
NEVER GONE
.
Sasuke —murmuró excitada. La mano del azabache estaba infiltrada por debajo de su blusa, y ahora mismo acariciaba uno de sus senos por encima del sostén.
Sus labios buscaron los de su novio y en cuanto los encontraron, comenzaron a rozarse con fiereza. Revolvió con sus pequeñas manos el cabello del chico y lo pegó más a ella para intensificar el roce, con sus dientes mordió ligeramente el labio inferior, logrando que el Uchiha gruñera.
—Debemos, parar —murmuró nuevamente Sakura. Comenzaba a excitarse más de lo normal, y sabía que si eso pasaba, no podrían parar.
—¿Por qué? —preguntó el azabache al tiempo en que se deleitaba con el cuerpo de su novia.
—Mi madre está por llegar —le dijo soltando un suspiro. Su sexo comenzaba a palpitar y pronto comenzaría a humedecer sus bragas—. Detente —pidió.
—Hmph —bufó. Sabía que la dueña de la melena rosada tenía razón, se encontraban en la estancia principal, y si Amy llegaba, lo primero que vería sería a su hija recostada en el sofá con su novio y ex primo sobre ella.
Sasuke volvió a sentarse en el sofá, al igual que Sakura.
—Mejor prosigamos con las cartas —dijo la joven Haruno, esparciendo varios sobres en la mesita de centro.

El baile de graduación estaba a escasos cinco días, durante el último mes, las cosas transcurrieron de manera rápida, excitante y normal. Todo el mundo parecía estar a gusto y feliz con sus vidas.
Mikoto y Minato tenían planes de boda, esperaban poder realizarla en un mes, para así tener un par de semanas durante las vacaciones, para irse de luna de miel. Amy y Fujitaka Haruno deseaban salir de viaje por una semana, antes de que el embarazo se los impidiera, recién Amy comenzaba su sexto mes y la cosa se complicaba un poco. Itachi se encontraba haciendo las investigaciones debidas para realizar su tesis, puesto que se encontraba a un semestre de terminar la carrera y deseaba tenerlo todo listo para hacerse cargo de la empresa familiar, que ahora estaba siendo administrada por un amigo de la familia: Hatake Kakashi. Los chicos del instituto se encontraban terminando de presentar sus exámenes finales y alistando todo para la graduación, en cinco días serían completamente libres de la preparatoria y por fin iniciarían sus carreras universitarias.
Casi todos tenían elegidas las universidades a las que asistirían. Ino y Gaara, se matricularon a la Todai en Tokio, al igual que Hinata y Naruto. Tenten y Neji, asistirían a la Lingnan en Hong Kong. Los únicos que aún no se decidían eran: Sakura y Sasuke, tenían ciertos conflictos en ese aspecto. Si bien habían decidido inscribirse a la misma universidad, aún no lograban ponerse de acuerdo y es que no contaban con que al Uchiha menor le llegaría una carta de aceptación para estudiar en Cambridge. Como él pensó que pasaría toda su vida en Inglaterra, un año antes solicitó lugar en esa institución, pero con todo lo que sucedió y su traslado a Japón, lo olvido por completo.
—¡Es que, ¿Quién olvida algo como eso? —exclamó Sakura molesta. Se encontraban en la sala de la familia Haruno discutiendo cual sería su elección, ya que les quedaba un día para mandar el primer pago con la confirmación de asistencia.
—No es importante, no es una opción —dijo fría y tajantemente al tiempo en que dejaba la carta de aceptación sobre la mesilla de la sala. La joven Haruno abrió los ojos desmesuradamente, no podía creer lo que el Uchiha estaba diciendo.
—¿No es una opción? —repitió a modo de pregunta atónita—. Sasuke, ¡Es Cambridge! —gritó. Tomó la carta y se la mostró nuevamente, como esperando que el azabache notara lo que no captó la primera vez.
—Hmph, Ya dije que no me interesa —le dijo con la vista clavada en otra carta —. ¿Por qué no mejor me dices cual escoges?, ¿La Todai ó Tohoku? — preguntó dejando claro que no deseaba discutir más el tema de la universidad de Cambridge.
Hmph —bufó Sakura. Sasuke la observó de soslayo, la dueña de la melena rosada solía odiar esos monosílabos.
La joven Haruno notó que tenía un sobre sin abrir, así que lo tomó y lo abrió con sumo cuidado.
¡Oh por Kamisama!, con forme leía, sus ojos se abrían más y más debido a la sorpresa.
—No puedo creerlo —murmuró más para sí que para su novio, aunque este, logró escucharla. Sakura solicitó lugar ahí hace un año, cuando su profesor de lenguas extranjeras la recomendó, ya que él era egresado de esa universidad.
—¿Qué? —preguntó el azabache con los ojos entrecerrados.
—Me admitieron —murmuró de nuevo para sí—. Es increíble —al ver que no tendría contestación. Sasuke se acercó a ella y le quitó la hoja para leerlo él mismo.
—¿University of California, Berkeley? —¡No!—. ¿Solicitaste lugar en Estados Unidos? —murmuró.
—Eso fue mucho antes de conocerte, Sai y yo planeamos… —se detuvo al sentir la mirada asesina de Sasuke.
—¿Sai? —repitió furioso. No se imaginaba a su novia a miles de kilómetros lejos de él y encima con su ex novio.
—Sasuke, esto no… —trató de explicar.
—Da igual —bufó al tiempo en que se ponía de pie—. Toma tú decisión, que yo tomaré la mía —le dijo antes de salir de la casa dando un portazo. Sakura se derrumbó en el sofá.
—¡Shannaro! —gritó con el ceño fruncido—. Maldito Uchiha caprichoso —musitó.
-o-
El Uchiha menor esparció sus cartas de aceptación sobre su pequeño escritorio y soltó un —casi inaudible— suspiro. Se llevó las manos al rostro y cerró los ojos. Estaba más que furioso, y lo peor de todo es que no sabía exactamente el motivo.
Le molestaba que hubiesen aceptado a Sakura en Berkeley, y no sólo eso, si no que ella estuviese considerando asistir, y quizá encima de todo, con Sai, ¡su ex novio!
Odiaba la idea de alejarse de ella. Y odiaba que lo hubiesen admitido en Cambridge, pero mucho más, sentirse tentado a aceptar.
¡Mierda!
El ruido de alguien que estruja unas hojas, lo regresó a la realidad. Levantó la cabeza y se encontró con Itachi leyendo sus cartas de aceptación.
Lingnan en Hong Kong, la Todai y Tohoku en Tokio, y ¡Cambridge! —leyó lentamente, sorprendiéndose en la última parte—. Así que si te aceptaron —dejó las hojas y lo observó fijamente—. ¿Irás?
Tsk —se puso de pie y metió las manos en los bolsillos del pantalón—. Aún no lo decido —admitió luego de un corto silencio.
Itachi lo observó sin decir nada. Sabía perfectamente que hasta hace unos meses, Sasuke hubiese aceptado sin pensarlo si quiera. El Uchiha menor se había esforzado en mantener unas altas e inmejorables notas, para poder ingresar en esa universidad, ¿y ahora lo estaba pensando?
—Es por Sakura, ¿no? —le dijo. Sasuke clavó sus ojos negros en su hermano y no contestó—. ¿Ella te pidió que no aceptaras?
—No —dijo—. Sakura planea asistir a Berkeley —farfulló con el ceño fruncido. Itachi se sorprendió ante eso.
—¡Vaya! —exclamó. Miró fijamente a su hermano menor un poco más y entonces lo comprendió. Lo que Sasuke no quería, era separarse de Sakura por cuatro años, sobre todo cuando asistirían a continentes diferentes.
—¿Sabes? —comenzó Itachi—. Está bien que cada uno deseé ser un poco egoísta, al igual que tú, Sakura debió luchar mucho por ese lugar —le dijo seriamente, para después dejarlo solo.
Sasuke sabía perfectamente que Itachi tenía razón, pero eso no disminuía su miedo a perderla.
Se dejó caer en la cama y cerró los ojos. Acababa de tomar una decisión y esperaba que fuese la correcta.
Y exactamente lo mismo sucedía en la habitación de Sakura, acababa de guardar en un sobre el primer cheque y su confirmación.
La semana transcurrió lenta y tortuosamente. Los exámenes los mantenían en un alto nivel de estrés y ansiedad, únicamente algunas personas se salvaban de esa excesiva preocupación, como: Hinata, Sakura, Neji y Sasuke.
El único que si se preocupaba y angustiaba más que todos, era Naruto. Aunque con la ayuda que su novia le había brindado, esperaba poder aprobar todos los exámenes.
Al término de la semana, Sakura y Sasuke no habían cruzado una sola palabra, así que ignoraban completamente la elección del otro. Claro que seguían compartiendo asiento durante las clases, y en el almuerzo se sentaban con sus amigos; pero de eso, a intercambiar palabra alguna, había mucho tramo.
Sus amigos se negaron a intervenir al principio, pues pensaron que se les pasaría rápidamente, pero al ver que la semana había terminado y que estaban a unas horas de —oficialmente— abandonar la escuela, optaron por hacerlos entrar en razón.
Les parecía inconcebible que estuvieran un día de la entrega de diplomas y la fiesta de graduación, y ellos no cruzaban palabra, ni para saludarse.
—¿De verdad no piensas hablar con él? —le preguntó Tenten a Sakura. Se encontraban conversando en el jardín del Instituto, pues tenían una clase libre.
—No tengo porque —bufó mientras fingía hojear una revista.
—Frentona —prosiguió Ino—. ¿Te das cuenta que ambos son muy infantiles?, No saben cuanto tiempo más podrán estar juntos, y prefieren desaprovecharlo —le dijo quitándole la revista de las manos.
—Él fue el que se enojo por una estupidez, sin siquiera dejarme explicar nada, pues ahora que se aguante —soltó con enojo—. No seré yo la que lo busque para disculparme por algo que no he hecho.
—Pero sabes que Sasuke es muy, testarudo. Y no te dirá nada porque, piensa que tiene la razón —le dijo Hinata.
—No me interesa —bufó la joven Haruno—. Y por favor, ya no me digan nada ¿si? —pidió con un deje de tristeza. Le dolía mucho lo que estaba pasando, pero esperaba que así, Sasuke hubiese tomado la decisión de aprovechar la oportunidad de estudiar en Inglaterra.
—Pero teme… —trató nuevamente Naruto. Llevaban cerca de treinta minutos tratando de hacer comprender al Uchiha menor que estaba actuando de manera infantil, pero no lograban nada.
—Hmph, he dicho que sé lo que hago —dijo fríamente. Esperaba que dieran el tema por cerrado y no lo molestaran más.
Claro que sabía lo que estaba haciendo, así como sabía que debía hablar con Sakura y quizá, disculparse por su actitud, pero consideraba que aún no era tiempo de hablar. Primero quería afinar un par de detalles que le faltaban, y luego hablarían.
Las clases finalizaron y todo el mundo salió del Instituto con gran felicidad. Los chicos decidieron ir a comer juntos para festejar, todos aceptaron y se encaminaron a su local favorito para comer. La comida pasó entre bromas, y cosas sin importancia, deseaban tocar el tema de las universidades lo menos posible, para no provocar tensión entre Sakura y Sasuke.
Cerca de las cinco de la tarde se despidieron y cada uno se retiró a su casa en sus respectivos automóviles. Excepto Sakura que se fue con Sai, ya que su convertible estaba fuera de servicio por unos días.
—Me alegra saber que aceptaste estudiar en la UCB —comentó Sakura—. Es una gran universidad.
—Lo sé, por eso en cuanto recibí la carta de aceptación, confirmé mi asistencia —le dijo Sai con una sonrisa—. ¿Recuerdas cuanto lo planeamos? —preguntó con nostalgia.
—Si —murmuró—. Desde que hicimos la solicitud, prometimos que si ambos éramos admitidos, viajaríamos —comentó con la vista fija en el exterior.
—Te angustia no saber la elección de Sasuke, ¿no? —le dijo viéndola de soslayo.
—Si —confesó en un murmullo.
—Yo podría decirte… —le dijo a sabiendas de que ella se negaría.
—No. Si él prefiere no decírmelo, pues así está bien —contestó.
—¿Te arrepientes de la decisión que tomaste? —le preguntó al tiempo en que se estacionaba frente a la mansión Haruno.
—No.
-o-
Al día siguiente, a las tres de la tarde, se dio por clausurado el ciclo escolar y todo el mundo lanzó al aire sus birretes, para después ser felicitados por sus padres.
Oficialmente acaban de terminar la preparatoria, y ahora una nueva etapa de su vida estaba por comenzar. El matrimonio Haruno abrazó con fuerza a su hija y le dijeron lo contentos que estaban de tener una hija como ella.
Mikoto abrazó a Sasuke y con lágrimas en los ojos le dijo lo mucho que lo amaba. Al igual que Minato hacía con Naruto, le alegraba demasiado que su hijo hubiese logrado salir de la preparatoria sin reprobar una sola materia.
—Felicidades hijo —le dijo Minato a Sasuke al tiempo en que le tendía la mano.
—Gracias —contestó correspondiendo el saludo.
Aún no se acostumbraba a verlo como su padre, ni a tratarlo como tal. Pero esperaba que algún día pudiese verlo como un amigo, así como esperaba que cuidara y amara a su madre como se lo merecía.
—¡Hermanito! —gritó el rubio al tiempo en que trataba de abrazar al Uchiha.
—No me toques —farfulló justo cuando Naruto lo abrazaba con fuerza—. Suéltame —exigió al sentir como sus pulmones se quedaban sin aire.
—¡Que no vez que estoy muy feliz dattebayo! —exclamó—. ¡No seas amargado, con esa actitud no pareces mi hermano! —se quejó al tiempo en que Sasuke lo alejaba de él.
—¡Hmph!, Por suerte —bufó mientras fingía desarrugar su traje.
—¿Qué dijiste? —gritó el rubio.
—¡Lo que escuchaste! —contraatacó.
—Teme.
—Dobe.
—Idiota.
—Imbécil.
—¡Baka!
—Usuratonkachi.
—¡Ya basta ustedes dos! —les gritó Sakura harta de la situación. Los dos chicos giraron sus rostros a lados contrarios y se cruzaron de brazos. Todos los demás sonreían por lo bajo, comenzaban a acostumbrarse por la actitud infantil de los chicos, parecían más hermanos de lo que pensaban.
Luego de intercambiar unas palabras más, las chicas se fueron juntas para la mansión Yamanaka, ya que habían quedado en arreglarse ahí, para después irse al salón donde se llevaría a cabo la fiesta de graduación.
Los chicos en cambio decidieron alistarse cada uno en su casa y después reunirse antes de llegar al evento.
A las siete de la noche en punto, todos los jóvenes comenzaron a arribar al salón de eventos Hoshinofuru, el cual se encontraba en el centro de la ciudad.
Las chicas llegaron en una de las camionetas de la familia de Ino y en cuanto estuvieron dentro, quedaron fascinadas con la decoración. Todo estaba adornado con flores blancas y luces de colores; en el fondo se hallaba el escenario, y a los costados dos barras que servían todo tipo de bebidas.
—¡Vaya! —exclamó Ino.
Se encaminaron a la barra de la derecha y pidieron algo de beber, unos minutos después, entraron los chicos. Todas se quedaron sumamente sorprendidas, puesto que esa era una de las pocas veces, en que ellos podían vestir de traje.
Sakura observó a Sasuke con detenimiento y se mordió el labio, se le hacía que lucía más atractivo de lo normal. Y al igual que ella, él pensaba lo mismo, mantenía los ojos fijos en la joven Haruno, analizando hasta el más mínimo detalle de su cuerpo.
Sakura llevaba puesto un vestido tipo strapless color blanco, el cual le llegaba a la rodilla y que tenía una tela semi transparente negra encima con pequeños adornos y un listón negro debajo del busto. Su cabello lo llevaba suelto con algunos rizos y unos zapatos sin mucha altura de color negro.
—Hola chicas —saludó el rubio, situándose a un lado de Hinata—. Todas están lindas dattebayo —dijo con una sonrisa, logrando que su novia se sonrojara con fuerza.
—Gracias —murmuraron. Neji se acercó a Tenten y le dio un beso en la mejilla. Mientras que Gaara hacía lo mismo con Ino.
Sasuke se paró frente a Sakura y la miró fijamente a los ojos.
—Hola —saludó la joven Haruno con los nervios a flor de piel.
—Estás, muy hermosa —le dijo el Uchiha esbozando una pequeña sonrisa. Pues se imaginaba a sí mismo quitándole el vestido lentamente.
—Gracias —murmuró sonrojada. Hubiese querido decirle lo apuesto que se veía, pero no deseaba inflarle más el ego.
Los demás sonrieron al verlos —por fin— hablar. Así que optaron por dejarlos solos e irse a disfrutar de la música.
Sakura mordió su labio y trató de formular una frase coherente en su cerebro.
—Hay algo que debo decirte —dijeron al unísono. Al instante guardaron silencio, y se vieron fijamente.
—Tú primero —volvieron a decir al unísono. Sakura comenzó a jugar con sus manos—, ¿Y si mejor bailamos antes? —pidió, esperando poder romper el hielo un poco.
Sasuke la tomó de la mano y la guió a la pista de baile.
Comenzaron a moverse al ritmo de la canción, la cual recién comenzaba, y se miraron a los ojos.
The things we did, the things we said, (Las cosas que hicimos, las cosas que dijimos)
Keep coming back to me and make me smile again, (Vuelven a mí y me hacen sonreír de nuevo)
You showed me how, to face the truth, (Me enseñaste como enfrentarme a la verdad)
Everythings that's good in me I owe to you, (Todo lo que hay bueno en mi te lo debo a ti)
Though the distance that's between us now may seem to be too far, (Y toda la distancia que hay ahora entre nosotros puede parecer demasiada)
It will never separate us deep inside I know you are, (Pero nunca nos separará, muy dentro se que tú,)
Sakura cerró los ojos, pues conocía bastante bien la canción y le parecía que irónicamente les quedaba a la perfección.
Never Gone, never far in my heart is where you are, (Nunca te has ido, Nunca estas lejos, En mi corazón es donde estás)
Always close, everyday, every step along the way, (Siempre cerca, cada día, a cada paso del camino)
Even though for now we've got to say goodbye, (Aunque por ahora tengamos que decir adiós)
I know you will be forever in my life, (Sé que siempre estarás en mi vida)
Never gone, (Nunca te has ido)
—Me voy a Berkeley.
—Me voy a Cambridge.
Ambos murmuraron al unísono y sorprendentemente, la noticia no los impactó. En el fondo de su corazón sabían que así sería, por eso es que se negaban a verse, ya que no deseaban admitir la verdad.
I walk alone, these empty streets, (Camino solo en estas calles vacías)
There is not a second you're not here with me, (No hay ni un segundo en que no estés aquí conmigo)
The love you gave, the grace you've shown, (El amor que diste, la gracia que mostraste)
Will always give me strength and be my corner stone, (Siempre me dará fuerza y será mi piedra de apoyo)
So how you found a way to see the best I have in me, (De alguna forma, encontraste una manera de ver lo mejor de mí)
As long as time goes on, I swear to you that you will be, (Mientras el tiempo fluya, te juro que tú,)
If there's one thing I believe, (Si hay una cosa en la que creo,)
I will see you somewhere down the road again, (Te veré de nuevo en algún lugar al final del viaje)
Sakura le regaló una sonrisa y lo abrazó con fuerza—. Te amo mucho Sasuke, no lo olvides nunca —le dijo con los ojos llenos de lágrimas.
El Uchiha le dio un beso en la coronilla—. También te amo —le dijo mientras acariciaba con las yemas de sus dedos su piel descubierta.
Unos meses atrás jamás pasó por su cabeza, el llegar a enamorarse de alguien a quien consideraban de su familia, ni que vivirían todo lo que experimentaron.
Si un lazo de sangre ficticio no logró separarlos, mucho menos unas cuantas millas de distancia, o ¿si?
Even though for now we've got to say goodbye, (Aunque por ahora tengamos que decir adiós)
—¿Me esperarás? —preguntó Sasuke.
—Siempre —contestó Sakura. Sus labios se unieron en un beso que estaba totalmente repleto de amor y dulzura.
I know you will be forever in my life, (Sé que siempre estarás en mi vida)
Never Gone, never far in my heart is where you are, (Nunca te has ido, Nunca estas lejos, En mi corazón es donde estás)
* Fin *
Es una locura amar, a menos que se ame con locura.
(Proverbio latino)

<-- CAPITULO 18                    EPÍLOGO 1 -->

No hay comentarios:

Publicar un comentario