miércoles, 13 de junio de 2012

¿Primos? Cap4

Pues aquí les traigo el cuarto capitulo.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto,

¿PRIMOS?
By Tsukisaku
.
¡NO SON CELOS! Ó ¿SI?

—Yo… Te marco después ¿Si? —le dijo y sin más corto la comunicación—. Sa… Sasuke —murmuró separándose levemente de él—. Esto no, está bien —le dijo logrando soltarse del agarre del azabache.

—Hmph.

Sakura se puso de pie al igual que Sasuke. La chica de cabellos rosados comenzó a pasearse por su habitación murmurando cosas inteligibles para el chico.


¡Debo estar loca! ¿Cómo permití esto? ¿En qué momento me deje llevar?

—¿Quieres dejar de dar vueltas? —le dijo tomándola del brazo y haciendo que lo mirara a los ojos—. No es para tanto.

—¿Qué no es para tanto?, ¡Eres mi primo! ¡Esto no puede pasar! —le gritó tratando de no sonar muy histérica. Pero antes de poder decirle algo más, el Uchiha la acorralo en la pared y la volvió a besar.

La Sakura estaba realmente sorprendida, pero al estar así con él, sentía que su juicio se nublaba al igual que su cordura. Así que lo único que pudo hacer; fue rodear con sus brazos el cuello del chico. Quien se aferró más a la cintura de la chica, comenzó a bajar una de sus manos y la coló por debajo de la falda de la joven, regalándole una caricia a cada avance.

Ambos sentían como un fuego los quemaba, jamás habían experimentado nada igual.

—¡Sakura, Sasuke a cenar! —les gritó Mikoto del otro lado de la puerta. La chica empujo al azabache con mucha fuerza.

—¡Ya vamos! —contestó tratando de calmarse. Abrió la puerta y se topó con su tía, quien le sonreía tiernamente.

Al verla sintió como la culpa la invadía, ¡Eso no debe ser! Se repetía una y otra vez. Bajaron al comedor y tomaron asiento. Ambos chicos estaban muy callados, normal en Sasuke, pero no en Sakura.

¿Creo que se me paso la mano? Ó ¿No? Ella me hace sentir cosas, cada vez que estamos cerca, no puedo evitar querer besarla y tocarla. ¿Por qué me pasa esto justo con ella?

—¿Te pasa algo hija? —le preguntó Amy a la dueña de la melena rosada. La cual dio un respingo.

—No, nada —contestó rápidamente.

—Pues es que estas muy distraída, ¿De verdad estas bien? —insistió.

—Si mamá, es sólo que estoy cansada —le dijo. Después de todo no era del todo una mentira.

—Si, creo que la mudanza los dejó agotados —añadió Mikoto—. Luego de cenar, pueden irse a descansar —les dijo a ambos jóvenes.

Luego de la cena. Sasuke subió a su habitación y se dejo caer en su cama. ¿Debía dejarla? Se levantó y se metió al baño, necesitaba relajarse, así que se desvistió y se metió a la ducha.

Mientras tanto; la joven de cabellos rosados se entretenía terminando de acomodar sus cosas. Justo cuando término de acomodar todo, se dio cuenta de que la chamarra de su "primo" estaba sobre su cama. La tomó entre sus manos y la abrazó, tenía su olor característico, tan mentolado y varonil. Soltó un gran suspiro y recordó como las manos del chico la recorrían y sus besos. Se mordió el labio y optó por alejar esos pensamientos de su cabeza.

Para lograrlo necesitaba regresarle su chamarra al azabache. Salió de su cuarto y toco la puerta de su "primo" pero no obtuvo ninguna contestación, volvió a llamar y nada. Llevó su mano a la perilla y la giró, asomo su cabeza y no vio a nadie.

Mejor, así sólo la dejo y me voy sin tener que verlo. Entró, se aproximó a la cama y dejo la chaqueta. Cuando se disponía a salir. La puerta del baño se abrió y pronto apareció el chico de los ojos negros, con tan sólo una toalla en la cintura.

Sakura se quedo como tonta, frente a ella tenia a un hombre perfecto. Ya lo había visto con anterioridad sin camiseta; pero ahora se veía más sexy que nunca. Ya que el agua escurría de su cabellos azabaches y algunas gotas brillaban en su pecho desnudo.

¡Por Kami! ¡Debería ser pecado ser tan perfecto!

El Uchiha la miraba y sonrió de medio lado al ver como Sakura parecía hipnotizada al verlo.

—¿Te vas a quedar todo el rato mirándome? —le preguntó Sasuke con un tono de burla. La Sakura reacciónó y giró su cabeza. Más no pudo moverse, ya que el azabache la tenía agarrada de la cintura. ¿En qué momento se acercó tanto?

—No te creas tanto, sólo vine a dejarte tu chamarra —comentó tratando de ocultar el sonrojo que tenia en sus mejillas—. Buenas noches —le dijo tratando de zafarse del agarre. Pero el Uchiha, parecía no querer dejarla ir. Su sonrojo aumento considerablemente al estar tan cerca del torso desnudo del chico.

¿Quién en su sano juicio podría resistirse a alguien así?

Su corazón comenzó a latir aprisa, por un momento pensó que se le saldría. Por otra parte; Sasuke estaba deseoso de besar de nuevo a la chica, apenas la conocía, pero sentía una extraña atracción hacia ella. Tan fuerte que le era muy difícil resistirse a sus impulsos.

—Sasuke —murmuró la Sakura—. Suéltame por favor —suplicó; si seguía así no podría contenerse por mucho más.

—Hmph, ¿Me tienes miedo? —preguntó de manera muy ¿Provocativa?

—Esto no… está bien —el chico llevo una mano a su mentón y la obligó a verlo a los ojos.

Estaba pérdida, esos ojos negros como la noche la hipnotizaban. Eran como dos pozos profundos que la atrapaban. Y en un abrir y cerrar de ojos, los labios del chico ya estaban devorándola. Tan finos y tan suaves. Sus besos la volvían loca.

Sasuke estaba más que complacido, el tener así a Sakura era todo un placer. Sus labios le fascinaban, tan sólo unos cuantos besos y sentía que ya no podría dejar de probar esos labios. Le parecían tan exquisitos, con un sabor a cerezo, tan suaves y carnosos.

Pronto paso su lengua por los labios de la chica, a lo que ella le mordió el labio inferior, acto que le encanto al azabache. Pronto su lengua invadió su cavidad y profundizaron el beso, en uno más intenso y apasionado.

Una de las manos del Uchiha comenzó a colarse por debajo de la blusa de la Haruno. La cual, al sentir el contacto sintió como una descarga eléctrica la recorría por completo. Así que sus manos también comenzaron a moverse, una la poso en la nuca del chico, pegándolo más a ella y la otra la llevo a su pecho, deseaba tocar esa cuerpo perfecto que tenia frente a ella.

Acaricio levemente el torso del oji-negro, era tan firme y suave. Simplemente perfecto; nunca pensó conocer a un chico así.

Mientras tanto el azabache abandono los labios de la chica para atender ese cuello níveo que le pedía a gritos ser besado. Comenzó a depositar pequeños besos, dando una que otra mordida. En tanto su mano logro posicionarse sobre uno de los pechos de la chica; la cual soltó un pequeño gemido.

—¡Sasuke! —gritó una voz familiar al otro lado de la puerta, acompañado de un golpeteo a la misma. Ambos jóvenes se separaron.

—Kuso —gruño el Uchiha menor ante la aparente interrupción. ¿Es que acaso no pueden dejar de interrumpirnos?

La joven de cabellos rosados camino hacia la puerta y la abrió, topándose con el Uchiha mayor. El cual al ver a su prima ahí se sorprendió ligeramente, pero aún más cuando alzo la vista y se topo con su hermano; el cual sólo llevaba una toalla enredada.

—Hola Itachi, yo sólo vine a dejarle su chamarra a Sasuke —le dijo rápidamente, aún con un ligero rubor en sus mejillas—. Me voy —y sin más salió y se encerró en su habitación.

—Que descanses  le dijo al tiempo en el que ella cerraba su puerta. Luego volvió a posar la vista sobre su hermano; el cual lucía como si nada—. ¿Acaso interrumpí algo?

—Hmph, No digas tonterías —contestó mientras caminaba hacia su armario y comenzaba a sacar su ropa para dormir.

—Sólo vine a traerte esto —le dijo mientras le enseñaba una pequeña caja.

—¿Qué es? —preguntó tomando el paquete.

—Es un nuevo móvil, y unas llaves —le explicó tranquilamente.

—¿Llaves? —frunció el ceño.

—De tu nuevo automóvil —agregó. El Uchiha menor se sorprendió bastante, aun que no lo demostró—. Verás, el tío dice que lo necesitaras para moverte libremente en la ciudad. Para cuando quieras salir con tus amigos ó con alguna conquista, y así no tendrás que molestar a Sakura todo el tiempo —dijo seriamente.

—Hmph —¿No molestar a Sakura todo el tiempo?

—Me voy, Que descanses —y sin más salió cerrando la puerta tras de si.

-o-

A la mañana siguiente; los chicos se fueron a la escuela en el nuevo automóvil de Sasuke. El cual resultaba ser un convertible negro del año muy lindo. Una vez en su aula, Sakura saludo a sus amigos y Sasuke se sentó en su lugar.

—¡Que buena noticia! —gritó Ino abrazando a su amiga—. Tu mamá debe estar feliz.

—Así es, la verdad me hace mucha ilusión tener un hermanito —comentó Sakura con una gran sonrisa.

—Te felicito Sakura-Chan —le dijo Hinata abrazándola.

—Gracias.

—Buenos días —saludó el muchacho de cabellos negros, que recién llegaba.

—Buenos días —saludaron todos.

—Sakura, podemos hablar un momento —le dijo tomándola del brazo.

—Claro —contestó, el chico la guió cerca del escritorio, para que nadie pudiera escucharlos. Aunque el único que estaba molesto con la situación era el Uchiha; ya que no le gustaba ver a Sakura cerca de ese tipo.

Luego de un corto silencio entre la pareja, la chica, que comenzaba a desesperarse rompió el silencio.

—¿Y bien?

—Eso mismo pregunto yo —le dijo Sai, con notable molestia.

—No sé a que te refieres —comentó arqueando una ceja.

—Ayer, te llame y me colgaste alegando que me marcarías después —al instante la Sakura recordó lo que él decía y no pudo evitar ponerse un poco nerviosa.

—¡Cierto! Bueno, es que estaba, un poco ocupada —aseguró; después de todo era verdad.

—¿Haciendo? —preguntó inquisitivamente.

—Pues… —miró de soslayo a su "primo" y noto que la observaba fijamente—. Pues estaba, cambiándome de habitación —el chico de la piel pálida frunció el ceño—. Y estuve toda la tarde ocupada en la mudanza, perdón.

—No, perdóname tú a mí, creo que exageré un poco.

—No te preocupes Sai —murmuró, el chico comenzó a acercarse a ella para besarla, Sasuke los observaba y apretó fuertemente sus puños. De buena manera iría y lo alejaría de la chica a golpes si era necesario, pero sabia que no podía hacer nada, aún.

Pero para suerte de Sakura y Sasuke, el profesor entró al salón y los mando a sus lugares.

Una vez que la joven de cabellos rosados estuviera en su lugar, el Uchiha rozó con su mano la de ella, y entrelazaron sus dedos por debajo de la mesa, exactamente como el día anterior.

Así pasaron el día, hasta que llegó la hora de la salida. Sakura había tenido que ir a buscar un libro a la biblioteca y cuando se encontraba de regreso al estacionamiento, logro divisar a Sasuke parado a un costado de su nuevo auto. Pero no estaba sólo, la tipa de cabellos rojos con anteojos, se encontraba con él, ¡Abrazándolo!

Sakura se quedo estática viéndolos, ¿Cómo es posible que se estén abrazando? Si ayer le dijo que no le interesaba, ¡Es un, maldito mentiroso!,

Los observó cerca de diez segundos; para después cambiar de rumbo y dirigirse a la salida que estaba del otro lado. Se echó a correr y una vez que estuvo fuera, tomo un taxi que la llevo hasta su casa.

Una vez ahí se encerró en su habitación y se tumbo en su cama. ¿Por qué me molesta tanto? ¡Kuso!, ¿Por qué? ¡Supongo que es más que obvio! ¡Soy una total estúpida!

Unos diez minutos después de que Sakura llegará a su casa, Sasuke llego. Ni si quiera se tomo la molestia de saludar a su madre ó a su "tía" subió directo a su habitación y se encerró.

¿Cómo se atreve a dejarme esperándola como Idiota? ¿Qué se cree? ¡Pero ahora me va a escuchar!

El Uchiha menor había estado esperando a la Sakura a que regresará de la biblioteca, pero justo unos minutos después apareció Karin. La cual se acercó a él, se le insinuó y ¡Hasta se atrevió a abrazarlo! El chico la aparto de si y le dijo que lo dejara sólo. Unos minutos después, se artó de esperar y se encamino a la biblioteca, pero su sorpresa fue mayor, cuando la encargada del lugar, le dijo que Sakura se había ido hacia diez minutos. La ira se apoderó de él y se encaminó a la casa.

Salió de su habitación y golpeó la puerta de la chica—. ¡Sakura! —gritó, pero nada—. ¡Abre la puerta! —no le importo gritar; pues sabía que aun que gritara nadie los escuchaba, ya que la casa era lo suficientemente grande, como para que se escuchara algo.

Dentro del cuarto, Sakura se encontraba sentada en su cama escuchando los gritos de su "primo" más no se digno a contestarle. No deseaba hablar con él; pronto escucho como Sasuke trato de abrir la puerta, pero todo era en vano, ya que ella le había puesto el seguro por dentro.

Pronto dejo de escuchar ruido, así que se volvió a dejar caer en su cama. Mientras Sasuke hacia lo mismo en su cuarto.

Una hora más tarde. Mikoto subió para decirles que la comida estaba lista; así que ambos salieron de su encierro y bajaron. Sakura delante de Mikoto y el chico a un lado de su madre.

La comida transcurrió en un silenció sepulcral. Ambos estaban enojados y no deseaban cruzar palabra con nadie. Cuando estaban por terminar de comer, el timbre de la casa sonó y le avisaron a Sakura que tenía visitas. Así que se disculpo y se encamino al salón.

Al llegar ahí se encontró a su novio—. ¿Sai?—

—Hola —le dijo esbozando una de sus típicas sonrisas.

—¿Qué haces aquí? —preguntó mientras el chico la abrazaba.

—Te vine a invitar al cine.

—No creo que sea buena idea, yo no estoy de buen humor y… —trató de explicarse; pero justo en ese instante Sasuke entraba al salón junto con su madre y su tía.

—Hola —saludó Amy Haruno.

—Buenas Tardes —saludó el chico. Sakura posó su mirada sobre Sasuke, y los recuerdos de la tarde la golpearon enfureciéndola de nuevo.

—Mamá voy a salir con Sai, volveremos más tarde — le dijo jalando de la mano a su novio y saliendo de ahí.

Todos se quedaron sorprendidos por la actitud de la Haruno; Incluso Sai, pero sobre todo el más sorprendido y molesto por toda la situación era Sasuke. Frunció el ceño y se retiró del lugar.

Cerca de las diez de la noche. Sakura estuvo de regreso en su casa, la verdad había sido una tarde sumamente aburrida. La mayor parte del tiempo, por no decir todo, se la pasó pensando en su querido "primito" No le prestaba nada de atención a Sai; luego de ver una película e ir a cenar algo, la llevo de regreso a su casa.

Sasuke; quien se encontraba en la sala, al escuchar el auto se asomó por la ventana para ver que ocurría, sin ser visto. Observó como la joven de cabellos rosados se bajaba rápidamente del auto, sin esperar a que Sai le abriera la puerta. Una vez que estuvieron abajo; la acompañó hasta la entrada y la besó. Tan sólo el hecho de presenciar ese acto lo hizo enfurecer a tal grado; que estuvo a punto de salir y matar al chico. Así que para alejar sus instintos homicidas, decidió subir a la habitación.

—Sai —pidió nuevamente—. Estoy muy cansada.

—¿Qué es lo que te pasa? Has estado muy fría conmigo —reprochó el chico con notable molestia.

—Es tú imaginación, tan sólo me siento cansada —explicó, tratando de sonar convincente.

—Bien —murmuró el chico—. Que descanses —le dijo para después darle un beso en la mejilla y subirse a su auto.

—Igual —le dijo y acto seguido entro a su casa.

Subió las escaleras y se adentro a su habitación; la cual estaba en una total oscuridad, cerró la puerta con seguro tras de si, se encaminó a su escritorio y prendió su pequeña lámpara. El lugar se iluminó tenuemente. Se giró para dejar su chamarra en su cama y se encontró con algo que no esperaba.

—¿Qué haces aquí? —preguntó muy sorprendida.

—Ahora mismo me vas a decir ¿Por qué estás enojada conmigo? —le dijo con un tono de voz demasiado frío.

—Olvídalo —murmuró la Sakura caminando hacia su armario.

—¿Qué esperas? Mi paciencia no es mucha —gruñó con molestia. Mientras la tomaba del brazo para encararla.

—¡Suéltame! —le dijo mientras trataba de soltarse del agarre, cosa que no logro, así que soltó un gran suspiro—. ¿Por qué no mejor te vas a acosar a alguien más?, ¡Como tú pelirroja amiguita! —realmente no quería decirlo, pero el hecho de recordar la "escenita" le revolvía el estomago. Al escuchar eso una sonrisa ladina se formó en los labios del azabache.

—¿Así que es por eso? —preguntó a modo de burla—. Acaso, ¿Estás celosa?

—¿Celosa yo? —arqueó una ceja, ¡No son celos! Ó ¿Si?

—No pasó nada con esa —musitó tranquilamente.

—¡Me da igual! De cualquier forma, yo tengo a mi novio —comentó soltándose del agarre.

—Hmph, Respóndeme algo —le dijo viéndola a los ojos—. ¿Él te hace sentir lo mismo que yo?

—¿A, qué te, refieres? —preguntó poniéndose nerviosa ante la cercanía del chico.

—Sabes a lo que me refiero —murmuró mientras la tomaba de la cintura y la pegaba a su cuerpo; al instante un fuerte sonrojo invadió las mejillas de la Sakura—. ¿El contacto con su piel es igual al mío? —preguntó mientras depositaba cortos besos en su cuello, erizándole la piel por completo.

—Sa… Sasuke detente —pidió en un murmullo, sabía perfectamente que si esa situación continuaba, no podría contenerse por mucho más. Después de todo lo deseaba mucho, aun que no lo quisiera.

—¿Por qué? Aún no me respondes —le dijo viéndola a los ojos.

—No voy a hacer que tu ego se infle aún más —le dijo tratando de recuperar el control—.o ¿A caso estas celoso?

—Hmph —el azabache la soltó y se alejo un par de pasos, No son celos ó ¿Si?

Sakura abrió los ojos como platos, ¿Sasuke la dejaba escapar de sus garras?, Pronto una gran necesidad de ser besada y tocada por él, la inundo por completo. Y sin saber muy bien como, jaló al chico del cuello de la camisa pegándolo a ella, para después comenzar a degustar esos labios que tanto le encantaban.

Continuará…
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