jueves, 21 de junio de 2012

¿Primos? Cap8

Pues aquí les traigo el octavo capitulo.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben, son de Masashi Kishimoto.

¿PRIMOS?
By Tsukisaku
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SOSPECHAS
El sol brillaba con intensidad, eran cerca de las diez de la mañana y el Uchiha menor, aún permanecía acostado en su cama. La noche anterior no había podido dormir muy bien que digamos, así que ahora estaba algo cansado.
—¡Levántate! —le gritó una voz masculina, al tiempo en que abría las cortinas de la habitación.
—¡Lárgate! —gruñó mientras se cubría la cara con sus cobijas.
—Lo siento hermanito, pero mamá me mandó a levantarte. Dice que no seas flojo —le dijo Itachi mientras le arrebataba las cobijas. Sasuke lo fulminó con la mirada—. Pero que cara, me parece que alguien pasó una mala noche.
—Hmph, eso no te importa —bufó el Uchiha menor al tiempo en que se ponía de pie.
—Y además despertó de mal humor.
—¿No tienes algo que hacer? —le preguntó fríamente.
—Si, de hecho ya me iba, tengo una cita, nos vemos —y sin más salió dejando a Sasuke sólo.
Luego de una ducha, se vistió y bajó a la cocina, donde se encontró a su madre guardando unas cosas.
—Buenos días hijo —saludó Mikoto con una sonrisa.
—Buenos días —bufó malhumorado. La vergüenza que había vivido la noche anterior, aún hacía estragos sobre él.
—¿Quieres algo de desayunar? —le preguntó con ternura.
—No, sólo quiero una taza de café.
—¡Buenos días! —saludó la recién llegada.
—¡Buenos días hija! —la saludó Mikoto—. ¿Cómo te fue ayer con tus amigas? —el azabache se mantenía serio, tan sólo observaba a su "prima" fijamente.
—Muy bien, fuimos a ver a una de nuestras bandas favoritas a un nuevo local —comentó con una gran sonrisa, mientras veía la expresión de furia de Sasuke—. Fue bastante divertido.
Hmph.

—¡Me alegra que se divirtieran!, porque parece que a Sasuke no le fue tan bien, esta de pésimo humor —comentó Mikoto mientras le entregaba una taza de café al joven Uchiha.
—Lo imagino —murmuró la dueña de la melena rosada, soltando una pequeña risita.
—¿Por qué no salen hoy? —les sugirió Mikoto—. Lo que pasa, es que nosotros tenemos que arreglar unos asuntos con el abogado, así no se aburrirán en casa.
—Es buena idea, iré a darme una ducha para que podamos irnos —comentó la chica mientras miraba de soslayo al azabache—. No tardo —y sin más salió de la cocina.
Sasuke terminó con el caliente líquido y subió en busca de su novia. Entró a la habitación y se acomodó en la cama de la chica, diez minutos después, Sakura salió del baño con tan sólo una toalla enredada en el cuerpo.
—¿Qué haces aquí? —preguntó, al ver al chico acostado en su cama—. ¿Qué tal si alguien nos descubre? —el Uchiha se levantó y se acercó a ella.
—¿Así que te divertiste anoche? —dijo mientras la aprisionaba contra la pared.
—Si, ustedes si que llevan sus celos a un nuevo nivel —comentó tratando de no ponerse nerviosa por la cercanía del chico—. Mira que armar una escenita de celos en un bar…
—No lo vuelvas a decir —le interrumpió Sasuke—. Es algo que prefiero olvidar.
—¿Por qué?, si fue muy divertido —soltó una pequeña risita.
—Hmph —el chico juntó sus labios con los de la Sakura, quien rápidamente respondió gustosa.
—¿Siempre eres así de celoso? —le preguntó una vez que se separaron.
—Hmph —Sakura rodó los ojos.
—Será mejor que me dejes sola, para que pueda vestirme —le dijo tratando de separarlo de si.
—¿No puedo quedarme?
—No —el Uchiha le dio un último beso antes de separarse de ella.
—Tú te lo pierdes —y sin más salió de la habitación.
Sakura se vistió rápidamente; se puso pantalón ajustado negro y una blusa de tirantes rosa claro. Tomó sus llaves, su móvil, su chaqueta y se apresuró a bajar a la sala. Donde se encontró con sus padres, su tía y su "primo".
—¿Saldrás? —le preguntó su padre, mientras levantaba la vista del periódico que sostenía en las manos.
—Si, Sasuke y yo iremos al parque de diversiones —contestó con una sonrisa—, volveremos en la tarde —el azabache se levantó y la siguió a la salida.
—¡Que se diviertan! —les dijo Amy.
Salieron de la mansión y se subieron al auto del chico—. ¿Al parque de diversiones? —preguntó dudoso.
—¡Si! Será divertido —contestó la chica. Sasuke soltó un pequeño suspiro y puso el auto en marcha.
Durante todo el trayecto se mantuvieron conversando de trivialidades, en tanto la música sonaba. A la joven de cabellos rosados le encantaban los parques de diversiones, no siempre tenía la oportunidad de ir, así que le emocionaba la idea.
Mientras que a Sasuke no le llamaban mucho la atención, le parecía que era una perdida de tiempo. El cual podía aprovechar de otras formas, mucho más provechosas.
Luego de un largo camino, lograron llegar a su destino. El azabache aparcó el auto y ambos bajaron, compraron las entradas y se formaron en la pequeña fila para entrar.
—Esto será emocionante —murmuró la chica.
—Si tú lo dices —bufó el Uchiha.
—¿Acaso no te gustan?, ¡Vamos no seas tan amargado! —le dijo Sakura, al tiempo en el que entrelazaba su mano con la de él—. Además, este es uno de los pocos lugares donde podemos estar como una pareja normal —el chico sonrió de medo lado.
Una vez dentro, comenzaron a caminar por el lugar ¡Era enorme! Era como una pequeña ciudad llena de juegos mecánicos y otro tipo de atracciones.
Sakura fue la primera en elegir a que juego se subirían, estaba emocionada por subirse a un juego que iba por los aires, pero dentro de un túnel oscuro.
Un par de horas más tarde, ya se habían subido a seis atracciones diferentes, la dueña de la melena rosada estaba encantada y el Uchiha aunque no lo demostrara, se la estaba pasando bien.
—Ahora me toca elegir —le dijo seriamente, la guió hacia una casa que estaba pintada de negro.
—¡Oh ,no! —exclamó ella con pánico—. Yo no voy a entrar ahí.
—¿Por qué no? —preguntó mientras la abrazaba por la cintura.
—Odio las casas de terror, lo que sea menos ese lugar —pidió haciendo un mohín.
—Hmph, lo siento, concordamos que elegiríamos uno y uno —la verdad es que le divertía ver a la chica asustada.
—Pero es que no me gustan —se quejó nuevamente.
—Yo estaré contigo.
—¿Te estás vengando por lo de ayer? —preguntó con el ceño fruncido.
—No —a la joven Haruno no le quedó más remedio que dejarse llevar por su novio hacía ese aterrador lugar.
Odiaba con todo su ser esos lugares, si de por sí, las películas de miedo le causaban horror, con mucha más razón aquellas casas oscuras llenas de cosas horribles y espantosas.
Sasuke la sostenía fuertemente de la mano, aunque prácticamente la chica era la que se aferraba a él con ambas manos.
Se adentraron al lugar, todo estaba totalmente oscuro, así que automáticamente cerró los ojos ¡Kami, ¿Por qué acepté? Se reprimió mentalmente, no veía absolutamente nada, tan sólo se dejaba llevar por su novio. De repente, la chica sintió como si una mano la tomará de su tobillo, soltó tremendo grito que casi dejo sordo al chico.
—¿Qué pasó? —le preguntó.
—Algo que agarró mi pie —chilló mientras se aferraba a él.
—Vamos, no seas tan miedosa —le dijo, mientras continuaban con su camino. Sakura volvió a aferrar sus manos en el brazo de Sasuke, con cada grito que daba, y con cada susto, le enterraba y apretaba con más fuerza el brazo del chico.
Una vez que salieron de ahí, la Sakura soltó un gran suspiro. Realmente odiaba esos lugares.
—Sakura, ya puedes soltarme —le dijo el azabache, la chica miró el brazo del chico y al instante aflojo el agarré.
—Perdón —murmuró al ver el brazo del chico. Sasuke tenía su mano roja y con marcas de uñas, claramente Sakura había estado muy asustada y se lo había demostrado de una manera muy dolorosa.
—La próxima vez te cortas las uñas, por un momento pensé que me romperías los huesos de la mano —se quejó con diversión.
—¿La próxima vez? —preguntó con pánico—. ¡No habrá una próxima!
—Molesta —y acto seguido la beso apasionadamente.
-o-
La señora Uchiha se removía nerviosa en su lugar, ¿Sería ó no sería? Se preguntaba una y otra vez. La verdad es que hacía mucho que no sentía esa sensación en el estomago, esa opresión la estaba matando.
Decidió preparase un té para calmarse un poco, la angustia la estaba volviendo loca. Caminó a la cocina y puso un poco de agua a calentar, tomó una taza y un poco de tila. Unos minutos después, se bebió el líquido, respiró un par de veces con profundidad y cerró los ojos. Justo en ese momento el timbre de la casa se escuchó, sus nervios volvieron a aflorar dentro de ella.
Caminó lentamente a la sala, sus piernas le temblaban al igual que sus manos. Entró a la estancia y lo vio, ahí estaba aquel hombre, sabía que no se había confundido. Su voz era inconfundible, a pesar de los años, no había cambiado.
—Buenas tardes —saludó el sujeto con un tono de voz tranquilo y serio a la vez.
—Buenas tardes —contestó Mikoto luego de un corto silencio.
—¿Qué les parece si vamos al despacho? —preguntó Fujitaka, los presentes asintieron y se encaminaron a dicho lugar.
La reunión no tardó demasiado, el licenciado entregó los documentos de las propiedades Uchiha. Y tras firmar un par de cosas, quedó todo listo. Todas las propiedades estaban a nombre de Mikoto y sus hijos.  Ahora por fin podrían rehacer su vida.
Una vez que terminaron, el matrimonio Haruno, lo invitó a comer con ellos y Mikoto para celebrar.
La viuda Uchiha estaba muy sería, pero todo era debido a la presencia de aquel hombre en esa casa.
Aquel sujeto había sido un hombre muy importante en su vida, era su primer amor. Se habían conocido en el instituto y se habían enamorado, lamentablemente sus padres no deseaban verlos juntos, así que se vieron forzados a separarse definitivamente. Años después Mikoto conoció a Fugaku, un hombre totalmente diferente a su primer amor. Al paso del tiempo, el hombre supo ganarse su amor y terminaron uniendo sus vidas para formar una familia.
En los veinticuatro años que sus vidas estuvieron separadas, únicamente sus caminos se habían cruzado en una ocasión, y las consecuencias habían sido grandes. Y ahora de nuevo el destino ó la vida, los juntaba en el mismo lugar.
¿Y ahora qué?
-o-
La joven de cabellos rosados permanecía con el ceño fruncido, estaba realmente furiosa, ¿El motivo? Bueno, había que ver lo lanzadas que eran unas chicas.
Ella y Sasuke se encontraban comiendo en uno de los restaurantes que había dentro del parque, luego de unas horas de ir y venir, el hambre los había inundado.
Y justo cuando esperaban a que les dieran su orden, Sakura decidió ir al baño para lavarse las manos. Justo cuando estuvo de regreso, observó como había dos chicas alrededor de ¡Su novio! Y las muy, se le estaban insinuando de manera descarada ¡Y él no hacía nada por alejarlas!
—¿Se les ofrece algo? —les preguntó con furia, tratando de no lanzarse sobre ellas.
—¿Y tú quien eres? —le preguntó una de ellas—. ¿Acaso es tú hermanita? —le preguntó al chico. Sakura sintió como su sangre le hervía ¿Pero quién se creían ellas?
—¡Soy su…!
—Ella es mi novia, ahora si me hacen el favor, queremos estar solos —intervino Sasuke rápidamente, pero sin mirarla si quiera. Las entrometidas se dieron la vuelta y se alejaron muy enojadas. Sakura se dejó caer en su asiento con el ceño fruncido.
—¿Tú novia? —preguntó un voz muy conocida por ellos. El enojo de la Sakura se vio remplazado por pánico al ver de quien era esa voz.
—¿Itachi?, si, bueno, eso lo dijo para alejar a esas pesadas —murmuró la joven Haruno tratando de ocultar su nerviosismo.
—¿Qué haces aquí? —le preguntó Sasuke.
—Te lo dije, tenía una cita —murmuró mientras los observaba con detenimiento. El no era ningún tonto, además conocía a la perfección a su hermano, algo extraño pasaba y estaba por descubrirlo.
—¿Y dónde esta tú acompañante? —le preguntó la chica rompiendo el incomodo silencio que se había formado.
—En el baño, ¿Y ustedes que hacen aquí? —su voz denotaba que estaba muy serio.
—Pues, tía Mikoto nos sugirió que saliéramos, porque un abogado iba a ir a la casa hoy —después de todo no era mentira.
—Hmph.
—¿Alguna otra pregunta? —bufó el Uchiha menor con enojo.
—No, que se diviertan —les dijo y sin más se fue. Sakura soltó todo el aire que había estado conteniendo, la situación se estaba tornando muy peligrosa.
—Estuvo cerca —murmuró—. Será mejor que nos vayamos, no quiero que alguien más nos vaya a ver —el azabache sólo asintió y salieron del lugar.
Durante el trayecto de regreso a casa, el Uchiha se mantuvo más serio de lo normal. Y es que la actitud que su hermano había tenido era muy rara; él también conocía a Itachi, y sabía que era muy perceptivo, quizá tanto ó un poco más que él.
Si no se tenían cuidado, podría descubrirlos, y eso les traería muchos problemas. Sólo esperaba que no fuera como pensaba.
Una vez que estuvieron dentro de la casa, ambos jóvenes se encaminaron a la sala, donde estaban sus padres. Tal y como los habían dejado por la mañana.
—¿Cómo les fue chicos? —les preguntó Amy con una sonrisa.
—Bien —murmuraron ambos.
—Sasuke, te tengo una gran noticia —le dijo Mikoto—. Esta tarde ha venido el abogado y por fin me ha entregado los papeles de las propiedades, así que tal vez en unos días podremos mudarnos a nuestra propia casa —ambos chicos se quedaron sin expresión alguna.
—Genial —murmuró Sakura fingiendo una sonrisa.
—Hmph.
—¿Les sucede algo? —les preguntó el señor Haruno.
—No papá, es sólo que estamos algo agotados, creo que iré a descansar un poco antes de la cena —le dijo Sakura, para después dirigirse a las escaleras.
—Yo haré lo mismo —dijo Sasuke imitando a la chica.
Ambos entraron a la habitación de la chica y se dejaron caer en la cama, el azabache pasó sus manos por la cintura de Sakura y le pegó más a su cuerpo.
—Creo que eso será algo bueno —murmuró Sasuke.
—¿Qué?
—Así Itachi disipará sus dudas —explicó fríamente—. Él sospecha algo, lo sé.
—Pienso lo mismo, creo que tienes razón —le dijo viéndolo a los ojos—. Aunque cuando se muden, extrañaré tenerte cerca de cada momento.
—Yo más —la besó en los labios—. Por eso, vamos a tener que aprovechar cada momento que estemos juntos —murmuró cerca de sus labios, para después volver a besarla con mucha pasión.
Llevó sus manos hacia la blusa de la chica y rápidamente se deshizo de ella, comenzó a acariciarla de manera lenta y suave, en tanto sus labios atendían de manera especial su cuello. Sakura dejaba escapar uno que otro gemido que le provocaba el chico con sus caricias, mientras que sus manos se enredaban en el cabello azabache del Uchiha.
Sasuke fue bajando sus besos, dejando una que otra rojiza marca en la nívea piel de la Sakura, definitivamente extrañaría tenerla así para él.
Continuará…
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