martes, 12 de junio de 2012

¿Primos? Prologo

¡Hola! Pues aquí les traigo una nueva historia… Espero que la lean y le de una oportunidad. Cabe decir que la trama es algo fuera de lo normal,  pero espero que les agrade.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: Ninguna… por ahora…
¿Primos?
By Tsukisaku
PRÓLOGO
— ¿Dónde quedo mi blusa favorita? —se preguntaba una joven de cabellos rosados, que rebuscaba en su armario revolviendo todo lo que se ponía a su paso. Después de tirar al suelo seis prendas más; por fin encontró la polera deseada, era negra con algunos estampados color rosa. Se la puso y se miró al espejo.
Realmente lucía bien con esa falda corta negra, su blusa favorita y sus botas pequeñas negras. Relativamente el color negro le fascinaba. Ella era una chica de casi diecisiete años, tan sólo le faltaba poco más de un mes para cumplirlos. Era de estatura media, su piel era blanca y tersa; poseía unos ojos color jade, hermosos y su cuerpo estaba bien proporcionado. La verdad no le envidiaba nada a nadie, se quería tal y como era. Su nombre Sakura Haruno, hija única de Amy Haruno y el dueño de una famosa compañía de construcciones: Fujitaka Haruno.
—¿Sakura estas lista? —le gritó su madre que la esperaba en la planta baja.
—¡Ya casi! ¡No tardo! —sólo le faltaba maquillarse un poco y estaría lista.

El motivo del ajetreo mañanero; era porque irían a recibir a su tía al aeropuerto. Llegaba a Tokio; ¡Luego de quince años de no pisar Japón! Ella había estado residiendo en Inglaterra por todos esos años. Pero ahora que su esposo había fallecido, no quería seguir en ese lugar. Así que le pidió ayuda a su cuñada Amy Haruno… la cual gustosa le ofreció darle asilo en su casa; hasta que ella pudiera resolver lo del testamento y encontrara una casa para ella y sus dos hijos.
La oji-jade bajó corriendo las escaleras de su casa, topándose con sus padres que ya la esperaban algo impacientes.
Pronto ya se encontraban camino al aeropuerto. Lla chica se encontraba algo emocionada, porque por fin conocería a su tía y a sus primos en persona. Ellos eran toda su familia y le alegraba mucho que ahora vivirían en su casa.
—Mamá ¿Y cómo es mi tía? —preguntó curiosa.
—Pero si ya la haz visto en fotos —le contestó mirando por la ventanilla del automóvil.
—Si, pero son fotos de hace más de diez años —replicó la chica, recargando la cabeza en el asiento de su madre.
—Pues… físicamente no creo que haya cambiado mucho; pero de carácter, es una persona muy amable, dulce, hogareña y lista.
—¿Y mis primos?
—Yo sólo conocí al mayor, pero cuando aún era muy pequeño; al otro nunca lo he visto… aunque si su hermano mayor es muy parecido a su madre, supongo que también él.
Sakura se puso a imaginar como serian sus primos. Cuando se dio cuenta ya habían aparcado en el estacionamiento del aeropuerto. Todos bajaron y se encaminaron al lugar de llegadas internacionales.
Llevaban esperando cerca de diez minutos y los nervios se la comían… ¡Ya quería conocerlos!
—¡Ahí vienen! —anunció la señora Haruno viendo detenidamente a una mujer y dos chicos que se aproximaban. Al instante la joven de cabellos rosados poso la vista, hacia donde su madre había dicho; y sólo lograba ver a una mujer y a un chico, pues el otro caminaba tras su hermano.
—Buenas tardes —saludó amablemente la mujer. Al instante Amy la abrazó con mucho entusiasmo.
—¡Los extrañamos muchísimo! —le dijo separándose de ella.
Sakura observo a la mujer, realmente era hermosa… tenia el cabello negro, unos ojos negros con un brillo especial, su piel era blanca y tenia una expresión muy dulce en el rostro.
—Mira ella es mi hija —comentó Fujitaka señalando a la joven—. Su nombre es: Sakura.
—Hola tía —saludó con una sonrisa en el rostro.
—Hola, eres una joven muy hermosa —le dijo logrando que se ruborizara levemente—. Mi nombre es Mikoto y ellos son mis hijos: Itachi —dijo señalando a un joven alto, de cabellos negros atados en una coleta, ojos del mismo color, tez blanca y unas coquetas marcas debajo de los ojos. El cual sólo movió la cabeza en señal de saludo—, y él es Sasuke —le dijo jalando al joven que estaba tras su hermano.
Sakura se quedó sin habla; era el hombre más atractivo que había visto en su vida. Era un chico un poco más alto que ella, su cabello corto y rebelde de un color azabache con algunos tonos azulados, sus ojos eran como dos pozos profundos muy oscuros, su piel era nívea y parecía tener un muy buen cuerpo. Tenia una expresión fría y desinteresada… pero al mismo tiempo lo hacia ver muy sexy.
¡Por Kami! Esta guapísimo… ¿Pero qué estoy pensando? ¡Él es mi primo!
—Hola —saludó algo nerviosa de conocer a semejante chico.
—Hmph.
¿Hmph? ¿Qué significa "Hmph"? ¿A caso no sabe hablar o qué? Se preguntó la chica frunciendo ligeramente el ceño.
—¡Sasuke! No seas descortés con tu prima —le dijo Mikoto.
—Hola —saludo más a la fuerza que nada observando fijamente a la chica frente a él, logrando que ella se sonrojara de nuevo.
¡Vaya parece que es fácil de intimidar! De seguro es de esas niñas tontas que sólo se dedican a perseguir a los chicos…
—Bueno… pues vamos a la casa —exclamó el señor Haruno.
Un rato después, ya se encontraban de regreso en la casa Haruno.
—Bienvenidos a mi humilde morada —les dijo Amy con una sonrisa en el rostro—. Ahora les mostraremos sus habitaciones; para que puedan desempacar.
—Muchas gracias de verdad —contestó Mikoto con un poco de tristeza.
—Para eso está la familia… Sakura lleva a tus primos a su habitación y yo acompañaré a Mikoto.
—Claro —musitó la joven—. Síganme —les dijo a los hermanos, que tomaron sus respectivas maletas y comenzaron a caminar tras ella.
Subieron las escaleras hasta llegar al segundo piso; en el cual habían cuatro recamaras.
—Esta es tuya Itachi —le dijo la chica deteniéndose en la primera puerta de la derecha—. Cualquier cosa que te haga falta me dices.
—Gracias —y se adentró a su nuevo cuarto. La chica siguió unos metros más adelante llegando a la segunda puerta de la derecha.
—Esta es tuya —le dijo abriendo la puerta.
—Hmph.
¿De nuevo ese estúpido sonido?
—De nada —dijo con sarcasmo.
—¿De quién son esas habitaciones? —preguntó el chico viendo las dos de puertas de la izquierda.
—Son de huéspedes; la de mis padres, la de mi tía y la mía; están en el primer piso… —contestó viéndolo a los ojos.
—¿Y esa escalera? —volvió a preguntar, viendo el barandal que estaba al final del pasillo.
—Esa escalera, es igual que la principal… sólo que esa da a una puerta del jardín —contestó rápidamente.
—Gracias —murmuró el azabache penetrándola con la mirada.
Sakura comenzó a sentirse muy incomoda; pues parecía que con una sola mirada… el chico se la comería.
—Me voy —y sin más se apuro a bajar la escalera, para después entrar a su habitación.

¿Por qué me pone tan nerviosa? Nunca me había sentido tan intimidada en mi vida, como ahora. Tal vez sea porque lo acabo de conocer, aun que, la verdad es que esta guapísimo
¿Por qué no puedo conocer a uno así, que no sea de mi familia?
Continuara…

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