miércoles, 6 de junio de 2012

Sin Importar que

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU, un poco de Ooc… y Lemon.
La historia esta en primera persona, lo que quiere decir que Sakura será la narradora.

SIN IMPORTAR QUE
By Tsukisaku
.
Observé mi reflejo una vez más en el enorme espejo que reposa en la puerta del armario y sonreí; llevaba puesta una polera de tirantes color negra muy ajustada y una falda de mezclilla corta de igual color. Caminé al tocador y tomé el cepillo para pasarlo por mi cabello un poco más, una vez que mi largo cabello rosado quedó aplacado, tomé el brillo labial sabor cereza y me retoqué los labios.
Sonreí nuevamente, apuesto a que él quedará complacido con mi apariencia.
El ruido del timbre me sacó de mis cavilaciones; tomé mi chamarra, el móvil, las llaves y salí corriendo de mi cuarto a la entrada principal. La casa no es muy grande, así que no me llevó mucho abrir la puerta y toparme con mi rubia amiga.

- ¡Vámonos frentona, que se hace tarde! – exclamó con cierto toque de impaciencia. Y es que ella al igual que yo se moría por ver al monumento de hombre que estaría en aquella fiesta, y eso que ambas tenemos novio.
- Ya voy – bufé al tiempo en que cerraba la puerta con llave. Normalmente no lo haría, pero mis padres salieron por el fin de semana y la casa estará sola por un buen rato.
Nos subimos al coche de su novio y nos encaminamos a la residencia Uchiha.
- Hola Gaara – lo saludé con una sonrisa.
- Sakura – dijo a modo de saludo fríamente y sin mirarme. Él siempre era muy serio, así que no me sorprendió en lo más mínimo su actitud. Ino le subió a la canción que sonaba en la radio y comenzamos a cantar, era una de nuestras melodías preferidas.
Diez minutos después, el automóvil rojo aparcó frente a la casa de los Uchiha. En ese momento mi corazón dio un vuelco, estaba a escasos minutos de verlo y eso me ponía sumamente nerviosa y ansiosa a la vez. Bajamos del auto y caminamos al interior del lugar. La música se escuchaba desde el jardín, sonreí, seguramente Naruto y Kiba estaban frente al reproductor.
La puerta estaba abierta, así que entramos sin problema. El lugar estaba repleto de personas, algunas conocidas para mi y otras no tanto… seguro que la gran mayoría de la carrera está aquí.
Pasamos entre la multitud hacía la sala y al instante el grito de mi rubio amigo, resonó por encima de la música.
- ¡Sakura-Chan, Ino-Chan, Gaara-baka, estamos aquí dattebayo! – dijo levantando la mano derecha y agitándola con fuerza, observé de reojo al pelirrojo y vi que le lanzó una mirada envenenada.
- ¡Hola chicos! – saludé a los que estaban ahí: Tenten, Hinata, Neji, Kiba, Shikamaru y Naruto. Ese era mi grupo de amigos, ó casi, aún falta una persona… el anfitrión de la fiesta.
- Al fin llegas – susurró a mi oído la persona que faltaba, colocó sus manos alrededor de mi cintura y pegó su cuerpo al mío. Depositó un corto beso en mi oreja y luego siguió a mi cuello. – Estás preciosa – murmuró.
- Feliz cumpleaños – le dije girándome y observando fijamente sus ojos negros. Él sonrió y me besó con dulzura, coloqué mis manos en sus hombros y respondí sin mucho ánimo.
- Me muero por recibir mi regalo – me dijo presionando sus labios nuevamente en mi oído. Me separé de él y le sonreí falsamente. Sai era mi novio desde hace seis meses, lo conocí cuando iniciamos el tercer semestre de la carrera. Al principio me sentía bien con él y creí quererlo… pero todo eso cambió hace dos meses, cuando lo conocí a él.
Exactamente el sábado de hace ocho semanas, Sai me invitó a su casa a conocer a su padre, ya que su madre falleció cinco años atrás. Estaba feliz porque sentía que eso significaba que realmente le importaba y deseaba algo serio conmigo. En cuanto llegamos a la casa, me llevó a la sala y ahí estaba él… el hombre más atractivo y exquisito que he visto en toda mi vida.
Uchiha Sasuke; un hombre de treinta y nueve años de edad. Alto, de tez blanca, pero no como la de su hijo, sino mucho más hermosa y cremosa. Dueño de unos hermosos ojos negros, tan profundos que parecen atraparte por si solos. Poseedor de una cabellera azabache muy rebelde; y del más perfecto y bien formado cuerpo que he visto jamás. Y eso lo supe porque sus pectorales se marcaban muy bien en aquella camiseta negra que vestía y que decir de sus piernas en aquellos vaqueros ajustados.
- Papá – comenzó Sai. – Ella es Haruno Sakura, mi novia – le dijo seriamente. – Y este es mi padre: Uchiha Sasuke – me mordí el labio y me recordé respirar.
- Es un placer conocerlo – murmuré.
- Hmph, ya lo creo – me dijo fríamente. Al escuchar su voz, mi cuerpo se erizó por completo, era como si tuviera el poder de excitarme con tan solo hablar.
A partir de ese momento, sentía que mis ojos no podían dejar de verlo. Y es que su belleza física podía más conmigo que cualquier otra cosa; al principio me sentí sumamente culpable por mirarlo de la manera en la que lo miraba.
¡Kamisama era el padre de mi novio!
Sobre todo cuando soñé con él la primera vez; y especialmente cuando deseé que Sai fuese si quiera la mitad de atractivo que su padre.
Una semana después de conocerlo, pasó algo que me sorprendió por completo. Estábamos en la sala de su casa, y su padre llegó de trabajar, casi me caigo del sofá al verlo. Si yo pensaba que en ropa informal se veía atractivo, con traje lucía endemoniadamente sexy. Sai pidió algo para cenar y me forzó a acompañarlos. El señor Uchiha nunca decía nada, excepto los monosílabos estrictamente necesarios, como: "Si", "Gracias", "Hola" y su especialidad: "Hmph".
Esa noche, Sai nos dejó solos por unos minutos, y juro que el señor Uchiha me miró de una manera diferente… como si me estuviese devorando con sus hermosos ojos. Mis ojos jade se posaron sobre él y lo observé sonreír de medio lado, como si estuviese haciendo una maldad ó algo por el estilo.
Los siguientes días me dediqué a inventar cualquier pretexto para ir a su casa; me fascinaba verlo y fantasear con la idea de que yo también le gustaba.
Justo al mes de conocerlo; estaba yo en su casa como de costumbre, era un jueves por la noche y estaba cayendo una lluvia torrencial. Eran aproximadamente las once de la noche, y él aún no llegaba; así que decidí regresar a mi casa y verlo otro día. Sai se ofreció para acompañarme, pero me negué; salí y caminé a la parada del bus para tomar un taxi… justo cuando estaba por tomar uno, el automóvil negro de Sasuke se detuvo frente a mi.
No lo pensé ni dos veces antes de subir.
- Buenas noches señor Uchiha – lo saludé esbozando una sonrisa.
- Buenas noches – saludó recorriendo mi cuerpo con sus ojos. Mi piel se erizó en el momento en el que vi como pasaba su lengua por sus labios.
Puso el auto en marcha y manejó a toda velocidad. Mi corazón comenzó a latir rápidamente, no tenía la menor idea de adonde nos dirigíamos y la verdad no me importaba. Lo único que sabía era que deseaba estar con él… a solas.
Jamás me había comportado de esta manera; seguramente si hace unos meses me hubiesen dicho que buscaría enrollarme con un hombre que me dobla la edad y que además es padre de mi –actual- novio, me hubiera reído de lo lindo.
Pero desde el momento en el que conocí a Sasuke, toda moral se esfumó de mí. Aquella niña asustadiza y tímida, dio paso a una mujer que no le importa nada con tal de disfrutar de los placeres de lo prohibido.
Se detuvo en una zona de construcción y ahí, en un lugar solitario y con la lluvia como único testigo… me hizo suya varias veces, de las formas más excitantes y deliciosas del mundo.
Recuerdo como atravesó cada parte de mi piel con sus poderosos ojos oscuros, como buscando grabar en su mente hasta el más mínimo detalle. Como en el instante en el que apagó el motor del coche, y me miró, supe que deseaba ser suya esa noche sin importar que.
Cada caricia que me daba me consumía deliciosamente. Sus expertas manos recorrieron todo mi cuerpo y me hicieron llegar al cielo, como jamás pensé llegar.
¡Y lo mejor de todo!
Me permitió explorar su perfecto cuerpo con mis inexpertas manos. Tal y como supuse desde la primera vez que lo vi; Sasuke es poseedor del cuerpo más hermoso y perfecto del mundo. Cada músculo está bien trabajado y deliciosamente delineado.
Simplemente…
¡Es el mejor amante que pude haber tenido la fortuna de conocer!
Claro que al día siguiente me sentí como una vil zorra por engañar a Sai con su propio padre, pero es que al estar cerca de él, toda la coherencia me abandonaba. Esto es más poderoso que yo.
Ahora Sai es el único pretexto que tengo para verlo seguido… y es excitante.
- Iré por algo de beber – le dije saliendo de mis pensamientos, para después girarme y desaparecer rumbo a la cocina. Empujé a varias personas para poder pasar y finalmente llegué a mi destino.
Algunas personas preparaban una especie de mezcla especial en una gran jarra, tomé un vaso de plástico y pedí que me sirvieran un poco. Salí por la puerta del otro lado y empujé a otra multitud de personas para llegar a las escaleras.
Deseba poder dar un paseo por la casa, antes de tener que regresar con mi "novio". Lo busqué por varias de las habitaciones, pero todas estaban ocupadas por ardientes parejitas.
Me tomé la bebida de un solo trago y regresé a la planta baja; estaba por regresar a la sala con mis amigos, cuando alguien me jaló del brazo y me metió a una oscura habitación. Traté de identificar a la persona que me había jalado, pero era tarde… sus fríos labios ya se encontraban devorando los míos con rudeza.
Enredé mis manos en su cabello y correspondí de la misma manera. Los besos de Sasuke son tan apasionados que en definitiva me dejan sin aliento, rocé mi lengua con la suya y disfruté de su delicioso sabor. Sus manos apretaron mi trasero con fuerza pegando mi cuerpo al de él.
- Cereza… mi sabor favorito – murmuró contra mis labios antes de pasar su lengua por ellos. Mordió ligeramente mi labio inferior, para después lanzarse a mordisquear mi cuello; moví las manos hacía abajo y sonreí al comprobar que llevaba polera, así no tendría que batallar con los fastidiosos botones de una camisa. Rápidamente colé ambas manos y las deslicé por su fino pecho, solté un suspiro al sentirlo.
Aún se me hace difícil creer que alguien tan… simple y normal como yo, sea capaz de atraerlo de esta manera. No es que yo no me considere una chica linda, porque debo decir que a mis diecinueve años, mi cuerpo está bastante bien. Lo que pasa es que imagino que todo un hombre como él, debe estar acostumbrado a estar con mujeres mucho más atractivas y voluptuosas que yo.
Una de sus manos estrujó con fuerza mi seno y un pequeño gemido escapó de mi boca; era toda una suerte que la música estuviera sumamente alta, si no, todo el mundo escucharía mis gemidos.
Un ligero golpe de culpa me inundó. Sai estaba cerca, era su fiesta de cumpleaños, y yo no podía enrollarme con su padre, si él estaba ahí.
Siempre que yo estaba en esa casa, jamás pasaba con Sasuke nada que no fuesen unos besos fugaces ó caricias por debajo de la mesa. Normalmente, siempre esperaba a que anocheciera bastante, para que le pidiera que me llevara a mi casa y entonces, una vez que estábamos lejos de Sai…
- Espera – le dije apoyando las manos en su pecho y tratando de separarlo de mí.
- ¿Hmph? – gruñó mordiendo mi cuello.
- Sai – fue todo lo que logré decir antes de poner toda mi concentración en no gemir.
- Hmph – sentí como sus labios se curvaban en una sonrisa, que seguramente se vería sumamente sexy. – Mi hijo no lo sabrá... - me dijo al oído al tiempo en que comenzaba a acariciar mi piel por debajo de la falda. – Sabes que lo deseas Sakura – el escucharlo decir mi nombre es la cosa más sensual del mundo, y me excita de sobre manera.
¡Que más da!
Enredé mis manos en su cabello y lo jalé para atrapar sus labios en un apasionado beso; succioné y mordí su labio inferior, en tanto él se deshacía de mis bragas. Guié mis dedos al borde de la playera y comencé a subirla para deshacerme de la molesta prenda, levantó las manos y él mismo la lazó a algún lado de la oscura habitación.
La adrenalina mezclada con la excitación del momento era tal… que me dejaba sin aliento. Sasuke dejó de acariciarme para desabrochar su pantalón, lo dejó caer, en tanto yo me deshacía de la blusa. En cuanto me vio únicamente con el sostén, llevó su boca al nacimiento de mis senos mientras sus manos masajeaban mi trasero por debajo de la falda… un gemido salió de mi boca al sentir su lengua humedecer mi pezón a través de la delgada tela.
Pegué mi cuerpo más a él y continué besando su cuello. Subió una de sus manos y se deshizo de la tela que le impedía devorar mis senos, en cuanto los vio libres, atrapó uno y comenzó a succionarlo de manera exquisita.
¡Sentía que estallaría si no me penetraba pronto!
Deslicé mis manos al interior de su boxer y acaricié su erección, ¡Kamisama!, palpitaba tan ansioso como mi sexo; bajé la molesta prenda y me deleité con la vista.
- Sakura – gruñó aún contra mi pecho, en tanto yo deslizaba mis manos por su gran erección.
- ¡Papá! – el fuerte grito de Sai, seguido de unos golpes a la puerta me puso en alerta.
Sasuke no dejó de hacer lo que estaba haciéndome, únicamente se limitó a gruñir como era costumbre.
- ¡¿De casualidad has visto a Sakura? – preguntó. Al instante me tensé y agradecí porque la puerta estuviera con seguro. Sasuke se separó de mí y me regaló una de sus sonrisas de autosuficiencia, pasó su lengua por sus labios para después tomarme por la cintura y levantarme lo suficiente como para penetrarme.
Sonreí y mordí mi labio inferior mientras enredaba las piernas alrededor de su cintura. Mi espalda chocó contra el frío muro y lejos de molestarme… me excitó aún más.
- ¡No! – farfulló viéndome a los ojos en tanto subía mi falda con sus manos y colocaba su palpitante miembro en mi entrada.
Mi corazón latía rápidamente y todo mi cuerpo vibraba; la situación era de lo más excitante. La idea de que Sai estuviese del otro lado de la puerta era tan… candente, que no encontraría suficientes palabras para describirlo.
- Pero si la llego a ver… le diré que la buscas – le dijo fríamente exactamente en el instante en el que se hundía en mi interior con fuerza. No pude evitar gemir; en esos momentos agradecí que la música opacara gran parte de los sonidos del lugar.
- ¡Gracias! – le dijo y nada más se escuchó, salvo el ruido de la música y risas muy lejanas.
Besé a Sasuke con necesidad mientras mis manos acariciaban su bien formado trasero; sus movimientos eran rudos y precisos. A cada embestida que me daba me devoraba los labios para tragarse mis gemidos; aferré mis manos a su espalda y me desconecté de todo el mundo.
Nos separamos para llenar los pulmones con aire. Llevó su boca al nacimiento de mis senos y lamió todo a su paso; arqueé la espalda y mordió nuevamente uno de mis pezones.
Las estocadas eran rápidas cada vez más, mi cuerpo ardía como nunca, estaba por llegar y él lo sabía.
- Eres tan deliciosa – murmuró contra mi piel, erizándomela totalmente. Llevé una de mis manos a su cabello y lo jalé para besarlo nuevamente… mordí su labio inferior en el instante en el que alcancé el clímax.
- Sasuke – gemí fuertemente entre nuestro beso. Dejó una de sus manos en mi cintura y la otra estrujó uno de mis senos; unas fuertes estocadas más tarde, explotó en mi interior.
Mordí el lóbulo de su oreja y lo abracé con fuerza. Al estar así con él me sentía llena y plena; Sasuke no solo era un hombre atractivo, era el que me hacía sentir completa. Sólo basta que sus ojos negros se posen sobre mí, para hacerme arder en deseo.
Salió de mi interior y me colocó en el suelo. Mi pecho aún subía y bajaba, lo devoré con la mirada una vez más y me mordí el labio… lo que no daría por tenerlo solo para mí todo el tiempo.
Tomó mi rostro en sus manos y me besó nuevamente, pero ahora más lento. Eso me indicaba que el encuentro había terminado, y yo debía volver al lado de Sai. Nos separamos y cada uno se colocó la ropa rápidamente; una vez lista, salí sin mirar atrás. Me deslicé a la puerta de al lado y me metí al baño para enjuagarme la cara; observé mi reflejo y sonreí, mis labios estaban hinchados por los rudos besos que Sasuke acababa de darme… y no me importó.
Sasuke es el hombre que yo deseo para mí, ¡que importa si me dobla la edad!, ¡que importa lo que el mundo diga!, yo lo quiero.
Una vez lista, salí del baño y regresé a la sala con otra bebida en mano.
- ¡Frentona!, ¡¿Dónde demonios has estado? – gritó la cerda al verme. Sai giró su rostro y me tomó de la mano.
- ¿Estás bien?, creí que te habías ido – me dijo al oído.
- Estoy excelente, es solo que estaba por ahí bebiendo con unos conocidos – mentí descaradamente sonriendo. Sai arqueó una ceja.
- Que raro, no te vi – me dijo. Le sonreí falsamente, casi tanto como él sonríe y me tomé todo el líquido de mi vaso.
- Mala suerte – le dije. Sonrió y se acercó para besarme, aferró sus manos a mi cintura y me pegó a él. Traté de corresponder con la misma urgencia que él, pero mi cuerpo no reaccionó… Sai no provocaba nada en mí.
Lo separé de mi y le sonreí lo mejor que pude, me acerqué a la cerda y le robé su bebida. Estaba por darle un gran trago, cuando los ojos negros de Sasuke me observaron desde el otro extremo de la habitación. Mordí mi labio inferior y sonreí; unos segundos después, él desapareció de mi campo de visión y solté un gran suspiro… ya tendría tiempo de estar con él.
Unas horas más tarde, mientras bailaba con Sai observé el reloj que se encontraba en la pared, pasaban de las doce. Miré de soslayo a mis amigos y la gran mayoría ya se encontraban pasados de copas, para mi gran suerte, Sai también.
- No me siento nada bien – le dije dejando de bailar.
- ¿Qué te pasa? – preguntó medio trabado.
- Me siento muy mareada… creo que lo mejor será tomar un taxi que me lleve a mi casa – comenté al tiempo en que llevaba la mano derecha a mi frente.
- Es muy peligroso a esta hora… - se detuvo unos segundos. – Le diré a mi padre…
- No, no es necesario molestarlo… - traté de fingir. Sai negó con la cabeza.
- Yo tampoco estoy en condiciones, lo mejor será decirle a él – me dijo con un atisbo de preocupación. Me sentí la peor persona del mundo por hacerle esto, pero… mi deseo por su padre es mil veces mayor.
- Bien – murmuré. Depositó un corto beso en mi frente y se fue en busca de su progenitor; sonreí y me encaminé al sofá para tomar mi chamarra.
Unos minutos más tarde, los vi bajar a ambos por la escalera, así que caminé a la salida. Sai me ayudó a subir al coche y me dio un beso en la mejilla, para después murmurar un: "espero que te mejores"; le contesté que me daría una ducha e iría directo a la cama. Cerró la puerta y se alejó de regreso a la casa.
- ¿Una ducha? – preguntó Sasuke al tiempo en que ponía el auto en marcha.
- Para bajar la calentura – contesté ruborizada.
- Hmph, quizá yo sea más efectivo que la ducha – me dijo. – Aunque si lo prefieres podemos ducharnos juntos – me mordí el labio y sentí como me excitaba ante la imagen que él dibujaba en mi mente.
- Esperaba que lo dijeras – contesté mientras nos encaminábamos a mi casa.
Desde hacía unos días le había comentado a Sasuke que estaría sola en mi casa por el fin de semana, así que sabía exactamente hacía donde ir.
Confieso que la escapada estaba más que planeada… y me encanta.
No sé cuanto durará esto con Sasuke; sé que quizá debería parar y olvidarlo todo antes de que me consuma, pero no puedo. Mis sentimientos por Sasuke son mucho mayores que cualquier otra cosa, y estoy dispuesta a llegar al límite…
Sin importar que.
* Fin *

Si la pasión y la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?
(Jacinto Benavente)

¡Hola!
¿Qué les pareció?
Espero que les haya gustado esta loca idea.
Si es así, espero que me regalen un comentario… ya saben que es mi mejor pago por escribir.
¡Sayo!
Tsukisaku

6 comentarios:

  1. ¡Clap, clap! Te ha quedado genial. ¿Y que pasa con la gente que no comenta? ¬¬
    A mi me ha gustado montones, y creo que si tuviera de suegro a Sasuke...cielos, no se que haría xD
    Sakura suertuda!
    Espero seguir leyendo tus creaciones.
    Un beso.!

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  2. genial sos
    la mejor me encanto xD

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  3. he leído mas de una vez esta historia y me encanta , eres la mejor, besoss

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  4. he leído mas de una vez esta historia y me encanta, eres la mejor , bessoss

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  5. me encanto este one-shot....muy buena la tematica y ademas pones a sasuke de una manera muy deliciosa....me encanto...espero mas como estos!!!....:3

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  6. wauuu! es la primera vez que leo uno de tus fics! Me ha encantado!.
    Increible! Escribes muy bien!....
    sigue as!

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