miércoles, 6 de junio de 2012

Tentados por el pecado

¡Hola! Pues aquí les traigo un one-shot, aclaro que es un incesto, así que cada quien lee bajo su responsabilidad.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
Aclaraciones: AU, un poco de Ooc… y Lemon.
La historia esta en primera persona, lo que quiere decir que Sasuke será el narrador.

TENTADOS POR EL PECADO
By Tsukisaku
.
Por primera vez en mucho tiempo, mis labios se curvaron en una –casi imperceptible- sonrisa, la cual estaba cargada de orgullo y lujuria.
¿El motivo?...
Simple.
La mujer más deliciosa que he visto en mi vida, se acaba de sonrojar al verme sólo con una toalla alrededor de la cintura.
- Lo siento mucho Sasuke… Chan – mi sonrisa se borró y fue remplazada por la mueca más fría que tengo – No sabía que estabas duchándote, volveré más tarde – y sin más salió del cuarto de baño.
¡Hmph!... Molesta.
Esa mujer de cabellos rosados es la única que logra tener un molesto efecto en mis emociones.
Desde que tengo memoria, ella siempre me ha hecho experimentar las más raras sensaciones, que van desde la satisfacción y la alegría… hasta la ira y los celos. Lo que es estúpido, ya que ella no es mía… por más que me cueste aceptarlo.
Ella es el fruto prohibido del cual deseo alimentarme toda la vida; Hmph… ella es la razón por la cual deseo moler a golpes a todos los idiotas que se atreven a mirarla si quiera. Ella es la mujer que anhelo para mí, y la única que aún no logro obtener.
¡Kuso!

Salí del baño y me encerré en mi habitación. Observé el viejo reloj de la pared de reojo, en tanto sacaba mi ropa del armario; las clases comienzan en treinta minutos y debo apresurarme.
Luego de cinco minutos ya estaba listo, terminé de colocarme la estúpida corbata, tomé mis cosas y me encaminé al comedor.
- Buenos días hijo – saludó mi madre con una sonrisa, mientras me servía un vaso de jugo.
- Hmph –
- Ya te he dicho mil veces que… - rodé los ojos.
- Buenos días – musité de forma fría y cortante. A mi madre siempre le ha molestado que no hablemos de manera correcta, dice que es un estúpido hábito que heredamos de nuestro padre, y que debemos cambiar… Hmph.
- Mucho mejor – me dijo sonriente.
- Buenos días – saludó la molestia.
- Buenos días Sakura – contestó Mikoto. - ¿Desayunaras? –
- No tengo mucho tiempo, aún tengo que terminar de preparar un material para una de mis clases… así que ya me voy a la escuela – explicó rápidamente. Me terminé el jugo y dejé el vaso sobre la mesa.
- ¿Ya te vas?, ¿Quieres que te lleve? – me preguntó viéndome fijamente con esos orbes verdes que irradian felicidad.
- Hmph – me giré y caminé hacía la puerta, seguido de ella.
- ¡Que tengan un lindo día! – exclamó Mikoto antes de que saliéramos de la casa.
Durante el trayecto al Instituto ninguno de los dos dijo nada. Yo fingía observar a través de la ventana, cuando en realidad miraba el reflejo de las piernas de Sakura.
Esa falda le queda endemoniadamente bien… lo malo de todo, es que la bola de idiotas de la escuela también la verán.
En cuanto llegamos, cada uno tomó un camino diferente. Yo iba al tercer piso al aula de química y ella a la dirección con la directora Tsunade.
Me detuve en mi locker a sacar un par de cosas, cuando alguien me dio un puñetazo en el hombro, no me hizo falta mirar para saber de quien se trataba.
- ¿Qué quieres? – gruñí mientras tomaba una libreta y guardaba otra.
- ¡Igual de amargado que siempre 'ttebayo! – dijo con su irritante voz. – Yo que venía a saludarte y tú que me tratas tan mal… -
- ¿Qué quieres dobe? – volví a preguntar fulminándolo con la mirada al tiempo en que cerraba la puerta del casillero.
- Necesito que me dejes copiar la tarea de algebra, es que no le entendí mucho y Hinata-Chan aún no llega… y tú eres el único que… - respiré profundamente antes de sacar la dichosa libreta, para después estrellársela en el estomago.
- Ya cállate – bufé.
- ¡Gracias teme! – exclamó al tiempo en que pasaba un brazo por mis hombros. - ¡Me has salvado la vida dattebayo! –
- No he salvado gran cosa – murmuré quitando su brazo.
- ¡Eh!, ¿Qué quisiste decir con eso teme? – gritó con el ceño fruncido.
- Usuratonkachi – bufé mientras entrábamos al laboratorio.
Aún me pregunto como es que Naruto y yo somos amigos. Él es tan ruidoso y nunca se puede estar quieto ó callado… ni cuando come su preciado ramen; y yo soy todo lo contrario.
Lo único que sé, es que ese idiota ha sido mi amigo desde que estábamos en preescolar; siempre ha estado conmigo en todo momento, hemos compartido peleas, borracheras, insultos y otras cosas más. Aunque quizá en un año cuando ingresemos a la universidad… nuestros caminos se alejen un poco.
El resto del día pasó de manera lenta y aburrida, los mismos profesores tediosos, las mismas tontas que están detrás de mí, los mismos chistes malos del dobe… hasta el mismo almuerzo en la cafetería.
Cuando por fin llegó la sexta hora, me adentré al salón seguido de Neji, Gaara y Naruto. Nos sentamos al final del lugar y esperamos a que la profesora ingresara al aula.
- ¡Vaya! – Exclamó el dobe – Hoy Sakura-Chan está más que hermosa dattebayo – fruncí el ceño ante su comentario.
- Es verdad – prosiguió Gaara – Hay que reconocer que hoy está más que apetecible – lo miré de soslayo al tiempo en que apretaba mis puños con fuerza, con que gusto le borraría esa arrogante sonrisa del rostro.
- ¡Espero que todos hayan cumplido con los deberes que les dejé el día de ayer! – comenzó. – Recuerden que no admito pretextos de ningún tipo – los murmullos no se hicieron esperar.
- ¿El carácter es de familia Sasuke? – me preguntó Neji por lo bajo.
- Hmph –
Odiaba sus comentarios de mierda… pero más odiaba las estúpidas clases de algebra.
Sakura no sólo es prohibida por ser mi profesora de algebra, ó por ser mayor que yo por siete años… si no porque además de todo eso, ella es la hermana menor de mi madre… lo que significa que es mi… tía.
¡La más molesta de todas!
¿Y yo?... el maldito enfermo que la desea a cada momento.
Ella me ha gustado desde que tengo memoria; sólo que antes pensaba que le tenía cariño por ser mi tía y no por algo más… pero cuando cumplí once años y ella tuvo que partir a la universidad, sentí la necesidad de seguirla para poder estar con ella en todo momento.
Sumamente enfermo y obsesivo…
Los años han pasado y he de decir que, de todas las chicas con las que he estado, ninguna es si quiera mínimamente tan apetecible como Sakura.
Lo peor de todo fue hace un año, cuando ella llegó aquí a dar clases… ¿A caso no había otra escuela en Japón?
Desde ese momento, mi odio por todo hombre que la mirara más de lo necesario… se elevó a niveles impensables. Sobre todo con el idiota que tengo por profesor de literatura… un perdedor con cara de imbécil llamado Sai.
Ese maldito cree que puede conquistar a Sakura… pero no se lo permitiré; sobre todo ahora que tengo más posibilidades.
Hace una semana, el departamento de Sakura se derrumbó debido a unos cambios que estaban haciendo en él; por lo tanto no le quedó más remedio que mudarse a nuestra casa.
Mikoto y Fugaku estuvieron de acuerdo en dejarle la antigua habitación de Itachi, la cual por cierto está interconectada con la mía.
Sé que suena enfermo… pero deseo a esa mujer, y no pararé hasta que sea mía.
La noche del viernes, decidimos ir a un nuevo local que acababa de abrir en el centro; por lo tanto, también nos acompañaron las chicas. Ino, Hinata y Tenten… me sentía un poco estúpido entre tantas parejas, así que me alejé un poco y llené mi cuerpo de alcohol.
No recuerdo en que momento Karin se acercó a mí, ni en que instante la dejé besarme ó tocarme… sólo recuerdo que ella estaba sentada a horcadas sobre mí, en el asiento delantero de algún auto… cuando alguien golpeó la ventanilla con demasiada fuerza.
Ambos levantamos la mirada y nos topamos con un rostro que reflejaba… ¿ira?
- Maldita entrometida – masculló la pelirroja al tiempo en que presionaba un botón para bajar la ventana. - ¿Se le ofrece algo? – preguntó de mala forma.
- Sasuke… no creo que sea apropiado que hagas estos espectáculos, frente a tú casa – me dijo fríamente, evadiendo el comentario de Karin. – Si Fugaku ó mi hermana te ven en ese… estado, tendrás graves problemas. – rodé los ojos y quité a la pelirroja de mi cuerpo, para después bajarme del auto.
Karin me gritó varias cosas que no logré escuchar. Mientras me dirigía al segundo piso, seguido de Sakura… mi mente recordaba la mirada de odio que le dedicó a la pelirroja, me dio la impresión de que estaba molesta con ella, más que por la situación.
- No puedo creerlo – murmuró. - ¿En qué estabas pensando Sasuke?, ¿Sabes lo que diría mi hermana si…? – la cabeza comenzaba a dolerme, ¿A caso no podía callarse sus reclamos?
- ¿Celosa? – pregunté al tiempo en que giraba la perilla de mi puerta. Ella no dijo nada, tan solo se encerró en su habitación antes de fulminarme con la mirada.
Durante todo el sábado me la pasé pensando en la expresión de Sakura la noche anterior, mi ego se inflaba a cada instante en el que pensaba que ella estaba celosa de Karin.
Las oportunidades de estar con Sakura, crecían a cada momento; sobre todo cuando mis padres decidieron acudir a una importante cena de negocios que se llevaría a cabo en las afueras de Japón… eso me daba toda una noche a solas con ella.
Todo estaba perfectamente, hasta que decidió que saldría con el perdedor de Sai. Mi furia se incrementó, no podía creer que Sakura me dejaría sólo para largarse con ese idiota.
Maldije de mil maneras, en cuanto ella salió de la casa.
Las horas pasaban tan lentamente que sólo lograban que mi ira y mis instintos asesinos crecieran a pasos agigantados.
¡Maldita la hora en la que decidí quedarme en casa esta noche!
Bien podría estar en algún bar, con alguna chica, ¡Y no!... en cambio estoy aquí, solo y más enojado que nunca.
¿Qué adolescente de diecisiete años se queda encerrado en su casa, un sábado por la noche?
Cerca de la media noche me harté… tomé mis cosas y me encaminé a la puerta; estaba por salir cuando alguien más apareció en la entrada.
Sakura venía con Sai… ambos traían una estúpida sonrisa en el rostro.
- ¿Aún estás despierto… Sasuke-Chan? – preguntó con un tono de voz muy… extraño. ¿A caso estaba borracha?
Estaba a punto de bufar algún improperio, cuando me percaté que Sakura tenía sangre en una de sus manos.
- ¿Qué te pasó en la mano? – pregunté fríamente.
- ¿Qué? – parpadeó un par de veces y se sostuvo de la puerta. - ¡Ah mi mano! – dijo viendo su mano derecha. - ¡Me tropecé y me corté con un vidrio! –
- Por eso la traje aquí… no quiso ir al hospital – terminó de explicar el perdedor.
- Gracias por traerla, yo me haré cargo – le dije jalando a Sakura de la otra mano, y haciéndole una seña al idiota para que se largara. – Hasta el lunes… profesor – gruñí fulminándolo con la mirada.
- Espero que te mejores feita – se despidió antes de salir y cerrar la puerta tras de sí.
- ¡¿Por qué has corrido a mi… amigo de esa manera? – se quejó al tiempo en que la guiaba al baño del segundo piso.
Ignoré sus quejas y la senté sobre el borde de la bañera, tomé un par de cosas del botiquín y me dispuse a curar su herida.
A pesar de que es mayor que yo… a veces pareciera que es al contrario. Sakura puede ser fría y exigente en clase, pero fuera de la escuela es débil y frágil.
Terminé de curar su mano y le coloqué una venda.
- Gracias Sasuke… Kun – murmuró viéndome fijamente a los ojos. Se veía tan exquisitamente hermosa, que las ganas de besarla me invadieron fuertemente.
La escaneé con la mirada antes de acercarme a ella. Su cabello estaba ligeramente desordenado, sus mejillas estaban cubiertas por un ligero rubor que la hacía ver tierna, sus labios se encontraban entre abiertos… lucían carnosos y apetecibles.
Levanté mi mano derecha y acaricié su mejilla, sus ojos se cerraron al tacto y soltó un casi inaudible suspiro.
Sonreí… era ahora ó nunca.
Acerqué mi rostro lentamente hasta que rocé mi boca con la suya. Comencé a mover mis labios suavemente, tratando de no sacar todo el fuego que ardía en mi interior para no asustarla. Llevé mi otra mano a su cintura para levantarla y así, poder pegar mi cuerpo al suyo. Para mi gran sorpresa, enrolló sus brazos alrededor de mi cuello y me devolvió el beso con necesidad.
Sonreí ante eso. Bajé la mano que había estado en su mejilla, hasta su trasero y acorté la distancia inexistente, logrando que sintiera mi creciente erección. Soltó un gemido y enredó sus manos en mi cabello.
Me abrí paso en su boca con mi lengua, para después saborear su dulce sabor… su lengua rozaba con fiereza la mía, la excitación que estaba sintiendo era indescriptible.
Pronto la falta de oxigeno, nos obligó a separarnos… y sin perder tiempo, la levanté del piso, obligándola a enrollar sus piernas en mi cintura. Su respiración era entrecortada y chocaba en mi oído, en tanto yo mordisqueaba su cuello… me las ingenié para abrir la puerta de mi habitación y cerrarla después.
Un par de segundos más tarde, la coloqué sobre la cama sin llegar a aplastarla y volví a atrapar sus rosados labios en un beso un tanto más apasionado, succioné su labio inferior y en respuesta ella mordió el mío.
Dejé sus labios y me quité la camiseta para aventarla a un costado; deslicé mis manos por su estomago para después comenzar a subir su polera. Pasé mi lengua por su cremosa piel lentamente, en tanto continuaba subiendo la tela de la blusa… sus manos se aferraron con fuerza a mi cabello, logrando excitarme aún más.
Se irguió levemente para que lograra quitarle la blusa por completo. Besé el nacimiento de sus senos, en tanto una de mis manos se deshacía del molesto sostén. En cuanto quedaron expuestos, Sakura soltó un fuerte gemido al sentir mi boca succionar uno de sus senos, en tanto el otro, era masajeado por mi mano.
- Sasuke – gimió.
La mano que tenía libre viajó hasta el cierre de su falda, el cual por suerte estaba al frente, y lo deslicé rápidamente. Llevé mi mano hasta su intimidad y sonreí al sentir húmedas sus bragas… su cuerpo lo deseaba tanto como yo.
Cambié mi boca de posición y saboreé su otro pezón. Sus gemidos incrementaron, cuando sintió mi mano colarse por sus bragas y rozar su sexo. Me separé de ella para deslizar la falda y las bragas por sus piernas… la visión que estaba teniendo de su cuerpo era única. Es mucho más exquisita de lo que jamás llegué a imaginar.
La besé una vez más… nunca me cansaría de su delicioso sabor. Me empujó a un costado y se posó sobre mí, la miré fijamente y una sonrisa surcó sus labios. Acarició mi pecho con sus manos, hasta posarlas sobre el borde del pantalón; lo desabrochó y deslizó el cierre, para después bajarlo con todo y boxer con cierta ansiedad.
En cuento vio mi erección pasó su lengua por sus labios, sonreí altaneramente. Ahora ambos estábamos totalmente desnudos, podía sentir las palpitaciones de mi miembro… estaba ansioso por internarse en ella.
Sakura se inclinó y pasó su lengua por la punta de mi pene, un gruñido escapó de mi boca, podía ver sus orbes color jade brillar con un toque de deseo. La atraje a mí y la besé nuevamente en tanto la dejaba debajo nuevamente.
Sus manos recorrían mi cuerpo con deliciosa fogosidad, podía sentir mi cuerpo arder de pasión y lujuria.
- Te deseo – gimió en mi oído de la manera más sexy del mundo, para después morder el lóbulo de mi oreja. Me alejé lo suficiente, para poder abrir primer cajón de la cómoda y sacar un condón.
Me lo puse y coloqué la punta en su entrada, la cual ya estaba más que lista para recibirme. La penetré de una sola estocada, al instante su cuerpo se curveó de placer… comencé a moverme en tanto mi boca succionaba, mordía y lamía sus pezones.
Sus gemidos eran fuertes… me excitaba más con tan solo escucharla. Entonces volvió a girar y sin romper la penetración, quedó a horcadas sobre mí… se lanzó a besar y lamer mi cuello en tanto se movía de manera deliciosa sobre mí; mis manos acariciaron sus piernas, su cintura, sus senos, su trasero, toda ella me estaba volviendo loco.
La abracé con fuerza y la giré para tomar el control nuevamente… aumenté la fuerza de las estocadas en tanto nuestros alientos volvían a entremezclarse.
- Más Sasuke-Kun… así… oh si - Me encantaba oírla gemir pidiéndome más…
Enrolló sus piernas en mi cintura al tiempo en que sus manos se aferraban a mi espalda. Estábamos a punto de llegar… y un par de segundos después, ambos alcanzamos el orgasmo, emitió un fuerte grito mientras enterraba sus uñas en mi piel.
Me dejé caer sobre ella, su aroma me fascinó… un toque de alcohol, sudor, sexo y… cerezos.
- Eres… - ¿Había una palabra que la describiera tal y como era? – Perfecta – susurré en su oído.
- También tú… mi Sasuke… kun – susurró sensualmente. Sonreí una vez más.
Definitivamente, la noche había mejorado considerablemente… y de que manera.
– Aunque por aprovecharte de una mujer en estado de ebriedad… ahora te castigaré – murmuró en mi oído, antes de comenzar a morder mi cuello.
- Hmph – esperaba que así fuera. Ambos estábamos siendo tentados por el pecado… por el mejor de ellos: la lujuria.
Igual que el último par de semanas, mis labios se curvaron en una –casi imperceptible- sonrisa, la cual estaba cargada de orgullo y lujuria.
¿El motivo?...
Simple.
La mujer más deliciosa, sexy y apasionada que he visto en mi vida, se acaba de sonrojar al verme desnudo en la bañera. Pero a diferencia de otras ocasiones, en las que ella se disculpa y se va… ahora se desnuda frente a mí… para hacerme compañía.
Definitivamente quiero ser tentado por el pecado… una y mil veces.
.
"La lujuria nunca duerme. No me importa, yo soy insomne".
Totó.

¡Hola!
¿Les gustó?
Otro de mis primeros fics :)
¡Sayo!
Tsukisaku

5 comentarios:

  1. hola!!

    soy fan tuya!!
    pero queria preguntarte como puedo leer la historia de sakura e itachi!! es que en fanfiction no esta completa y aqui no la puedo leer, porque no la encuentro!!
    jajaa
    escribes super genial!!
    por ti me hice medio lujuriosa!! gracias!!
    mejore mucho!! :D

    espero que continues escribiendo!!
    nos vemos!!

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    1. ¡Hola!
      Primero que nada, gracias por leer :D
      eh, yo no tengo la culpa de sus mentes pervertidas xD
      Jajaja
      En cuanto a lo del fic, no lo encuentras, porque aún no lo he re-publicado. Lo tengo que editar, para volver a subirlo, espero hacerlo éstos días.
      Cuidate y nos estamos leyendo :)

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  2. me encanto es genial!!! de verdad soy tu fan amo todos tus historias me las estoy leyendo una a una

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  3. <3.<3
    amo todas tus historias, creo que ya leí cada una de ellas (sin exagerar) eres mi inspiracion <3.
    no te conozco, pero me gustaría hacerlo, sigue con tus historias. <3

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  4. He leído algunas de tus historias, déjame, decirte que son realmente buenas, me han gustado mucho, solo una sugerencia si me permites, en esta noté, que usas mucho el conector "en tanto" quizá sea costumbre, no quiero ofenderte simplemente es una observación espero te sirva, sigue escribiendo estoy ansiosa por leer mas :)

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