viernes, 6 de julio de 2012

OS SasuSaku

¡Hola! Aquí les dejo un oneshot, que espero sea de su agrado.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

Advertencia: Esta historia es totalmente erótica, así que si a alguien le desagrada el lemon, le informo que mejor se abstenga de leer. Sobre advertencia, no hay engaño.

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TEACH ME OR TOUCH ME
By Tsukisaku
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—¡Es inútil Hinata, no puedo! —bufé con desesperación, al tiempo en que dejaba caer la cabeza sobre la mesa. Comencé a gimotear y a maldecir por lo bajo—. Esa estúpida materia es demasiado complicada.
Sentí la mano de mi amiga sobre mi hombro y no dijo nada, seguramente sabe que nada de lo que me diga servirá para calmarme. Tenía los nervios crispados del coraje, contra mí y contra…
—¡Ya, ánimo frentona!
Ino. Le lancé una mirada envenenada y volví a descansar la cabeza sobre la mesa.
Estaba realmente enojada con ella, aunque claro, no todo había sido culpa suya… pero eso no se lo diría. Jamás debí dejarme convencer de salir.
Era increíble que yo: Sakura Haruno, estuviera a punto de reprobar una asignatura. Yo, que siempre he pasado mis materias con excelentes notas. Yo, que jamás he faltado a una sola de las clases. Yo, que jamás he hecho trampa para nada. Y ahora, a dos semanas de abandonar la preparatoria -y a punto de iniciar una carrera en la Todai en Tokio-, estoy a punto de ponerle una gran mancha a mi promedio, gracias a que no estudié para mi examen de hoy.

Cualquiera diría que al ser tan responsable como soy, suelo memorizar todo durante las clases, pero no es así. Yo también tengo que sufrir estudiando, sobre todo cuando se trata de la materia de Kakashi. Un escalofrío me recorrió. Su asignatura es la más complicada y difícil de todo el campus. A simple vista, se podría decir que es fácil ya que él suele ser tranquilo, incluso creo que hasta sonriente… pero en clases es otro tema, es demasiado exigente, por no decir severo.
Y ahora aquí estaba yo, queriendo llorar porque me había perdido su examen ésta mañana. Y todo gracias a la cerda y sus grandes planes. Apreté los puños con fuerza y bufé. Ino parloteaba sobre su gran idea, pero yo no la escuchaba. Me estresaba escucharla.
Dos días atrás, el sábado, la cerda llegó a mi casa alegando que tenía los mejores planes de la vida. La habían invitado a una fiesta de una fraternidad y no quería ir sola, obviamente me negué al instante, porque sabía que debía estudiar. Pero entonces ella comenzó a suplicarme y a alegar que yo jamás salía, que por eso no encontraba novio, que parecía una pequeña amargada y otras insultantes cosas que reprimí. Intenté que no me importara, incluso la dejé hablando sola por un largo rato cuando me había encerrado en el baño, pero nada ¡Ino no se iba!, así que decidí acceder.
Sólo hasta la media noche… le dije.
Pero claro, no contaba con que alguien me diera alcohol en ese lugar y menos, con que yo terminaría perdiendo casi el conocimiento total de mis actos. O la noción del tiempo. Es cierto que había sido divertido, muchos tipos guapos se habían acercado a mí para charlar o para bailar. Pero eso quitaba el hecho de que hoy estaba pagando las consecuencias, y muy caras por cierto.
Durante el domingo no pude levantarme de mi cama, en parte por el sueño y en parte porque cada intentaba incorporarme, todo me daba vueltas. Era como si hubiese pasado la mitad de la mañana en cama y la otra mitad del día, en el piso del baño. Una experiencia de lo más horrible. Si me preguntan, las resacas son lo peor: no te permiten moverte, todo sonido te molesta, la cabeza parece querer estallar; tú estomago no admite alimento alguno, y por supuesto, no te permite estudiar.
Gemí. Era mi fin.
—Sakura-Chan —la voz de Hinata llamó mi atención—. Deberías seguir intentando…
—No puedo —bufé.
—Si que puedes, por eso Kakashi-sensei te dio otra oportunidad para presentar.
¡Oh, claro!
Ésta mañana Kakashi-sensei había dicho que me dejaría presentar el examen de recuperación, -con nota más baja por supuesto-, pero que así no tendría que bajar de manera tan exagerada mi promedio. Eso hubiera estado bien, si tan solo…¡el maldito examen no fuera hoy, también!
¿Quién en su sano juicio te entrega una esperanza como esa, si sólo te dará seis horas para estudiar?, ¿A caso cree que me aprenderé todo lo que no estudié en un fin de semana, en seis horas?... o cinco, porque llevo aquí demasiado sin poder comprender nada.
—Deja de dramatizar frentona —dijo Ino seriamente—. Tengo la solución perfecta.
—No quiero más de tus fantásticas ideas, cerda —mascullé incorporándome para mirarla feo.
—Pues deberías querer ésta idea, es genial —comentó sonriente y quise abofetearla—. ¡Te aseguro una nota perfecta para tu examen!
—¿Qué, acaso me conseguiste el examen que me aplicará Kakashi-sensei? —pregunté irónicamente y ella soltó una risotada. Es cierto que jamás había hecho trampa, era imposible hacerla con Kakashi, pero estaba dispuesta a todo. La desesperación me estaba ganando.
—Es algo mejor que eso —dijo entre risas y la fulminé con la mirada. ¿A caso no ve que no estoy para chistes?—. ¡Eh! No me mires feo frentona, de verdad que mi idea es ideal.
—¿Cuál es? —preguntó Hinata, supongo que algo harta de los rodeos de Ino.
—Esto —contestó al tiempo en que ponía delante de mí un pequeño trozo de papel.
—¿Cómo carajos me ayuda una tarjeta? —pregunté confusa y aún molesta.
—Es el número del mejor tutor del mundo —contestó como si fuera algo obvio y tomé el trozo de papel—. Se dice que con que pases dos horas con él, tienes un aprobado perfecto en los exámenes.
La miré incrédula y solté una carcajada.
—Eso no es posible —comentó Hinata, también ahogando una risita.
—¡Lo es! —bufó la cerda molesta—. Ese número me lo pasó una fuente muy confiable y a decir verdad, creo que es tu mejor opción frentona.
—No llamaré a un desconocido, con la esperanza de que haga magia para que yo pase mi examen —gruñí—. Es imposible que un sujeto de enseñe en dos horas, todo lo que se necesita para sacar nota perfecta en una prueba. No seas tonta cerda.
—No es una tontería —rebatió—. Y en lugar de estar de miedosa, llámalo.
—Podría no ser tan mala idea, Sakura-chan —murmuró Hinata.
—¡Hinata! —la miré sorprendida.
—A estas alturas, ¿Qué tienes que perder?
Volví a mirar el número escrito allí y fruncí el ceño. ¿Qué más tengo que perder?... Nada. Era una locura, pero en tiempos desesperados, medidas desesperadas.
—Bien —gruñí. Saqué mi móvil y tecleé cada uno de los números. Mi corazón aceleró su rimo y respiré profundamente, ahora estaba nerviosa, ¡que ridículo!... apreté el botón de marcar y esperé a que alguien atendiera la llamada.
¿Qué? —al escuchar su voz, toda mi piel se erizó y sentí unas repentinas ganas de volver el estómago.
—Hola —saludé torpemente—. Alguien me dijo que… bueno me dieron su teléfono y yo me preguntaba si…
¿A qué hora es tu examen? —preguntó con cansancio, como si estuviese acostumbrado a que lo llamaran exclusivamente para eso.
—A las cuatro —murmuré.
A las dos en el laboratorio, del edificio cinco —ordenó secamente.
—Pero mi prueba es a las cuatro y yo…
A las dos —gruñó y cortó la comunicación.
¡Vaya idiota!, ¿pero quién se cree para hablarme así?
—Cretino —bufé y cerré el móvil.
—¿Qué dijo? —preguntó Ino ansiosa.
—A las dos en el laboratorio —bufé—. Es un grosero, no creo poder tolerar estar con él, aunque sean dos horas…
—Te ayudará a estudiar, no será una cita romántica Sakura —bufó la cerda y la fulminé con la mirada.
—Esto no estaría pasando, si tú no me hubieses arrastrado a esa estúpida fiesta.
—Te divertiste, ¿no? —dijo seriamente—. Por lo tanto, asunto olvidado.
—Me largo a la biblioteca —gruñí al tiempo en que me ponía de pie y tomaba mis libros, sería mejor salir de allí, antes que me dieran ganas de lanzarme al cuello de mi –aún– amiga.
—o—
Observé el reloj y suspiré. Faltaban diez minutos para las dos de la tarde, volví a posar los ojos en mi libro y gemí. Todo era tan… complicado. No sabía porque me resultaba tan difícil, aunque mi mente me decía que era la ansiedad que sentía y el miedo a reprobar, lo que no me permitían relajarme y concentrarme. Eso sin contar con que ahora, debía poner mis esperanzas en un completo desconocido.
¡Menuda idiotez!
Tomé una gran bocanada de aire y me encaminé al lugar. Ya no tenía nada más que perder, así que lo mejor era acabar con eso de una buena vez. Mientras caminaba me seguí regañando mentalmente, como si eso fuese a ayudar. Odiaba arruinar mi perfecto promedio escolar, por un desliz, y más en una materia, ¡que no usaré en toda la vida!
Cuando llegué al edificio cinco, mi estomago dio un vuelco e intenté calmarme. Subí al último piso y otra ola de nerviosismo me golpeó, todo estaba demasiado solo. Sólo espero que no sea un psicópata. Respiré profundamente e ingresé al aula. Caminé hasta la mesa más cercana al escritorio y dejé mis libros, cerré los ojos e intenté calmarme. Era tonto que me pusiera así de nerviosa.
El ruido seco de la puerta cerrándose me alertó, abrí los ojos pero ya estaba todo oscuro completamente. Entonces mi corazón dio un vuelco. Lo único que pude hacer, fue tragar saliva.
—Siéntate —gruñó una fría voz. Intenté distinguir al interlocutor, pero nada, la repentina oscuridad me había pasmado los sentidos. Así que me limité a obedecer, y tomé asiento en la silla más cercana. El silencio se instaló en el aula y mis nervios se crisparon aún más. Unos segundos más tarde, sentí como se me nublaba la visión por completo. Algo se deslizaba por mis ojos, impidiéndome mirar. Intenté levantarme, pero el sujeto empujó mi cuerpo contra la mesa y aprisionó mis manos con otra clase de tela. Y me aterré. Abrí la boca para gritar pero nada pasaba, ni un solo sonido lograba salir.
Estaba aterrada.
—Gritaré si no… si no me suelta —murmuré más débil que otra cosa. ¡Necesitaba escapar!, a idea de gritar era tonta, ya que el piso estaba vacío, ¿Alguien realmente lograría escucharme?
Un inusual escalofrío me recorrió, en cuanto sentí como una suave brisa rozaba mi cuello. El sujeto estaba cerca de mi cuello, podía escucharlo respirar.
—No seas molesta, Sakura.
Y me congelé.
¿Cómo sabe mi nombre?, Yo jamás…
Y su voz… yo he escuchado esa voz.
Contuve la respiración y mi cerebro comenzó a funcionar, como si le hubieran dado una descarga eléctrica. Busqué en todos mis recuerdos y la imagen del dueño de esa voz, apareció en mi mente.
Acababa de iniciar la preparatoria, estaba tan feliz como cualquier otra allí, ya que eso significaba que creía, que conocería a nuevas personas, que aprendería cosas nuevas y que quizá, conocería a algún chico guapo.
En la primer clase conocí a Hinata, a pesar de que éramos completamente diferentes, era agradable pasar el rato con ella. Y cuando llegó la hora de gimnasia, lo vi. No estaba en mi clase –por supuesto–, ya que parecía ser de último año, y eso lo hacía aún más atractivo. Era alto, de cabellos negros –muy rebeldes–, de tez blanca, casi pálida podría decir. Facciones perfectas, labios rojos, y un cuerpo de infarto. Era perfecto.
Yo estaba haciendo flexiones y él, se encontraba con su equipo de americano, en el campo de al lado. Por algún motivo no podía dejar de verlo, y es que jamás había visto a alguien tan… fuera de éste mundo. Su cabello parecía brillar bajo la luz del sol, e incluso, parecía que tomaba tonos azulados, muy curioso. Por supuesto que no me miró, pero a partir de ese día yo siempre lo miré.
Jamás me acerqué a hablarle; primero porque no existía motivo alguno, segundo, porque no compartíamos ni una sola clase –lógicamente–. Y tercero, bueno él era famoso por poseer un carácter de lo más… acido. Todas las que había intentado hablarle, decían que era frío y grosero, incluso déspota, como si nadie mereciera la pena para obtener unos segundos de su atención. Todo eso cohibía a cualquiera, así que para evitar desilusiones y traumar innecesarios, opté por mirarlo de lejos. Él jamás miraba a ninguna chica, ni siquiera a esa pelirroja que parecía ponérsele en bandeja de plata cada que podía, y que era de su círculo de amigos.
Yo casi hubiera pensado que romper el hilo con él, era suicida, si él mismo parecía un cubo de hielo en esencia.
El año se fue como agua y el momento de que él se graduara, llegó. Incluso en aquellos días, jamás albergué esperanza alguna de hablarle. Muchas de las chicas, le regalaban cosas, o simplemente se las dejaban en su casillero. Siempre sentí el impulso, pero aún así, me contuve.
Ese día mientras sacaba todo de mi locker, escuché como alguien arrastraba algo. Miré de soslayo y vi como él jalaba un bote de basura hasta su casillero, y una vez allí, comenzó a tirar todo lo que las chicas le habían regalado. Abrí la boca incrédula y sentí como la ira burbujeaba, ¿Cómo se atrevía?, claro que podía hacer lo que le viniera en gana, ¿pero era necesario tirar eso en la escuela?... terminé de guardar mis cosas y cerré el casillero, con más fuerza de la necesaria, para después acercarme a donde él estaba. Sabía que la ira me movía, y que probablemente, me congelaría en cuanto estuviese delante suyo, pero necesitaba dejarle en claro algunas cosas.
—Que desfachatez la tuya —lo acusé, él ni me miró y continuó tirando cosas a la basura. Observé cartas, regalos, chocolates y cosas así—. ¿A caso no sabes que es de mala educación tirar a la basura las cosas que te regalan?
—Hmph —su expresión no cambió y sentí ganas de golpearlo para que me prestara algo de atención mientras le gritaba.
—Todas ellas gastaron dinero en ti, y tú estás desperdiciando todo —casi grité—. Si no te gustan los obsequios, mínimo pudiste esperar hasta estar en tu casa o…
Él cerró la puerta de su casillero y se colgó la mochila en el hombro derecho. Me quedé quieta en cuanto sus ojos se toparon con los míos y estoy casi segura de que me sonrojé, eran hermosos, tan oscuros como la noche y tan… penetrantes.
—No seas molesta, Sakura —bufó fríamente, antes de girarse y dejarme allí congelada en mi sitio, y con una gran cara de póker.
Él sabía mi nombre…
Sasuke Uchiha, sabe mi nombre… y, ¿A caso me llamó molesta?
¿De verdad es… Sasuke?
¡Imposible!, ¿verdad?
Sentí como me levantaba de la silla y tragué saliva,  me giró levemente, supongo que para quedar frente a mí y sentí como una gota de sudor resbalaba por mi cuello. Mi corazón latía tan aprisa que pensé que de un segundo a otro se saldría de su sitio, aunque aún no sabía si era por el terror de que fuese un extraño, o por la ansiedad de que realmente fuera Sasuke. Durante el par de años que pasé sin verlo, jamás dejó de gustarme. No podía asegurar si estaba enamorada, ya que ni lo conocía, pero definitivamente sentía algo. Y algo muy poderoso.
Repentinamente unos fríos labios se posaron sobre mí y mi cuerpo vibró, pero aún así no me moví. Dejé que esos labios se movieran sobre los míos sin oponer resistencia. Los oídos me zumbaban y sentí las piernas flaquear. Un extraño vacio me inundó cuando él se alejó, retrocedí instintivamente, pero no llegué muy lejos ya que mi cuerpo chocó contra la mesa de laboratorio a mis espaldas. Moví los brazos pero era inútil. Pude percibir su aliento contra mis labios y entre abrí la boca. Era ridículo, pero me estaba gustando. Sentí como sus manos se deslizaban por mis brazos y desataban el nudo antes impuesto. Y antes de lo que fui capaz de captar, él otra vez me besaba, pero ahora con muchísima más fiereza que al inicio. Pegó su cuerpo al mío y gemí. Mi centro ya palpitaba como loco y casi estoy segura que percibí cierto movimiento extraño proveniente de su entrepierna.
Mis manos se enroscaron alrededor de su cuello y dejé que mis dedos subieran a su cabello, era sedoso, un tanto largo y… me recordó a Sasuke, y la cantidad de veces que me imaginé a mi misma haciendo aquello. Todo aquello se sentía demasiado bien. Su lengua rozó la mía y sonreí, para después morder suavemente su labio inferior. Él dejó que yo sintiera cierta parte de su entrepierna, moverse ansioso contra mi vientre y gemí. Aún no estaba segura de si era Sasuke o no, y yo ya estaba a nada de arrancarle la ropa, ¿Cómo podía provocar en mí todo eso, con tan sólo un beso?. Rompió el contacto y se apresuró a atacar mi cuello. Sentí como lo mordía y en respuesta, jalé su cabello. Todo era demasiado excitante y me lo dejaba en claro, la humedad entre mis piernas.
La parte coherente que aún subsistía en mi cerebro, me gritó que me comportara. Que todo estaba mal y estaba yendo demasiado lejos. En ese momento, una de sus manos estrujó uno de mis senos por encima de la blusa y me restregué contra él. ¡Diablos!, mordí mi labio y antes de que algo más pasará, con una de mis manos intenté retirar la venda que tenía en el rostro, mientras él seguía repartiendo besos en mi cuello y paseando sus hábiles manos en mí.
—No tan rápido —dijo deteniendo mi mano—. Si quieres liberarte, debes ganarte ese derecho.
Un escalofrío me recorrió y tragué saliva.
Sentí como una de sus manos se posaba en mis hombros y me obligaba a bajar, hasta que flexioné las rodillas, quedando completamente a su merced. Mi respiración se volvió agitada y sentí ganas de llorar. Estrujé mis recuerdos, buscando saber si la voz que escuchaba era la misma que mi mente tenía registrada de Sasuke, pero nada. La voz era más… ¿varonil? Y fría. Podría decir que si era él, pero ¿y si no?
—Confía en mí —murmuró y un leve atisbo de tranquilidad brilló dentro de mí.
—¿Cómo hacerlo?, yo no te co… —planeaba decirle que no lo conocía y que me dejara ir. Pero guardé silencio en cuanto algo rozó mi boca. ¿Qué carajos…?
Contuve la respiración, en cuanto supuse lo que tenía delante de mi boca. ¡Oh, no!, su palpitante y carnoso trozo de piel, se abrió paso dentro de mi boca y un gemido murió ahí. Me apresuré a respirar profundamente y a intentar no morir ahogada, era demasiado para mí boca. Una lágrima rodó por mi mejilla e irónicamente, mi centro dejó escapar más de sus líquidos. ¿Cómo podía estar excitada?, gemí y me concentré en respirar, en tanto percibía como se movía aquel palpitante miembro dentro de mi boca. Coloqué mis manos en sus piernas e intenté no caerme.
Si realmente era Sasuke, ¿Cómo se atrevía a hacerme aquello?, y lo más importante, ¿Por qué a mí?
Moví la lengua y lo escuché gruñir, una de sus manos se enredó en mi cabello y me marcó el ritmo que debería llevar. Un inexplicable calor me estaba apresando y muy a mi pesar, temí no ser capaz de escapar de él. Estaba excitada y nerviosa, pero ya no aterrada. Estaba casi segura a que eso se debía a que una parte de mi, esperaba que realmente fuera Sasuke. Si así fuera, yo sería la chica más feliz del mundo, al menos por un rato, ya que dudaba que esto significara que había algún sentimiento de más involucrado aquí.
Su miembro continuó la faena en mi boca, hasta que un seco gruñido escapó de su boca. Di un trago seco y fui liberada. Me ayudó a ponerme de pie y prosiguió a liberar mis ojos. Parpadeé confundida, y esperé a que mi visión se acostumbrara a la oscuridad. Volví a ser aprisionada entre la mesa y su cuerpo, en tanto yo luchaba por reconocer algo. Tallé mis ojos y lo único que logré fue ver lucecitas de colores.
Sus dedos comenzaron a escabullirse por debajo de mi blusa y mi piel se erizó. Tomó el borde y comenzó a retirarla tortuosamente, sin saber bien porque, se lo permití y ayudé levantando mis brazos. Mi rostro se coloreó de rojo y fue entonces cuando percibí esos labios que reconocería en cualquier lado.
—Sasuke —murmuré incrédula.
Ahora comenzaba a creer que seguía borracha, tirada en el piso de mi baño, teniendo un sueño erótico con Sasuke Uchiha.
Mis ojos se toparon con los suyos y mordí mi labio. ¿Realmente era él?,
Y entonces fruncí el ceño.
—¿Cómo te atreves a hacerme pasar por el susto de mi vida?, ¿A caso querías matarme de un ataque o algo parecido? —mascullé molesta. Él rodó los ojos y una sonrisa ladina adornó sus labios.
—Eres demasiado molesta —bufó—. Definitivamente tengo que mantener tu boca ocupada en otra cosa.
Y estampó sus labios contra los míos, inmediatamente enredé mis dedos en su cabello y me restregué contra él. Hasta ese momento caí en la cuenta de que alguien podía pillarnos, ¡y no me importaba!, ni siquiera me interesaba el tema de mi próximo examen a reprobar, ni nada.
Sus manos acariciaron mi espalda y otro escalofrío me recorrió. Las deslizó de manera tortuosa hasta mi cadera, para después desabotonar mi pantalón y bajarlo todo lo que fue capaz. Después me tomó con fuerza y me subió a la mesa. Como pude, me quité a jalones el pantalón y me maldije por no haber usado una falda aquel día. La mesa estaba fría y no interesó, mi cuerpo ardía y de la manera más literal posible. Cuando por fin me deshice de la molesta prenda, enredé las piernas en su cintura.
La falta de aire nos obligó a separarnos, así que aproveché para quitarle la playera que vestía. El cooperó y dejó que me deleitara con su perfecto torso. Estaba tan… ¿a caso existían palabras para describirlo?, de repente la necesidad de pasar mi lengua por toda su pálida y perfecta piel, me golpeó. Definitivamente estaba surgiendo un lado de mí, que no creí poseer.
Sus manos se deshicieron de mi sostén y me sonrojé. Esperaba no decepcionarlo, aunque al ver como se remojaba los labios, la idea quedó en el olvido. Se pegó a mí y el contacto entre mis senos y su piel, nos electrizó. Mordió mi hombro, antes de comenzar a repartir besos por mi cuello y comenzar a bajar hacia el nacimiento de mis senos.
Cuando sentí como pasaba su lengua por uno de mis pezones, gemí con fuerza. Era la mejor de las sensaciones, y eso que estaba completamente segura que aún faltaba mucho más por… sentir. Volví a hundir mis dedos entre su cabello y lo atraje todo lo que pude a mí, mis piernas estaban aferradas a su cintura y podía sentir su trasero debajo de ellas. Firme y perfecto. Su pene rozó mi entrada y él gimió conmigo. Podía apostar a que me veía como una ninfómana necesitada y no me interesó, realmente lo necesitaba. No era virgen, pero tampoco una experta. A decir verdad sólo lo había hecho dos veces y ambas experiencias habían quedado en el cajón de los sucesos innombrables.
Nunca antes un chico había despertado tantas emociones en mí, excepto Sasuke. Aunque claro, todo lo que podía esperar, era soñar con esto. Vivirlo ya era la locura.
Sus dientes mordieron mi otro pezón y mordí mi labio. Acaricié su espalda y así, sin previo aviso, me penetró de golpe. Un pequeño grito escapó de mi boca y sus ojos se volvieron a encontrar con los míos. No sabía si debido a la intromisión ya veía borroso, o por todo en general, pero podía jurar que sus ojos se veían rojos. De una manera tan pasional, tan abrasadora, que sin más, lo besé. Mordí sus labios y dejé que nuestras lenguas dijeran con movimientos, lo que no podía con palabras. Sus manos volvieron a cobrar vida y me acariciaron por donde se abrían paso. Ojalá mis manos tuvieran esa habilidad, pero todo lo que podía hacer, era jalar su cabello. Cuando comenzó a moverse, una de sus manos se instaló en mi espalda baja y me impulsó para moverme.
Su miembro comenzó a entrar y a salir; parecía que cada vez se hundía más y más dentro del estrecho espacio. La fricción era deliciosa. Una vez que mis labios se vieron libres, entre jadeos, llevé mi boca a sus hombros y lo besé. Me hubiese gustado tirarlo al piso, para lamerlo, pero temí verme más pervertida y desesperada de lo que ya me sentía. Volví a sentir sus dientes en mi cuello y gruñí, eso dejaría marcas. Así que a modo de venganza, lo imité. Enterró sus dedos en mi piel y lejos de doler, me gustó. Sus movimientos comenzaron a acelerarse y me aferré a su espalda, no tenía las uñas largas, pero apuesto a que si lograba arañarlo en el proceso. Arqueé la espalda para dejarlo devorar una vez más mis senos y muchas imágenes del primer año que lo conocí volvieron.
Demonios, lo que sea que hubiese hecho, lo agradecía si podía tener a Sasuke así, conmigo.
Había olvidado lo fuerte que latía mi corazón, hasta que sentí como daba un vuelco, en el justo momento en el que supe que explotaría. Mis jadeos se intensificaron y aposté a que el gruñido que percibía, provenía de Sasuke, lo que me decía que él también estaba por terminar. Una de sus manos se enroscó en mi cabello y me jaló para sustituir mis dientes por los suyos en mi labio. Pronto ambos explotamos y busqué recuperar el aire que mis pulmones reclamaban. Sasuke no me había soltado y lo agradecía infinitamente, ya que temí dejarme caer sobre la mesa.
No sé exactamente cuánto tiempo transcurrió, lo único de lo que era consiente era de nuestras respiraciones aún agitadas y de sus ojos mirándome intensamente a través de sus espesas pestañas oscuras. Incuso aunque sabía que mi cara debía estar roja, por todo lo ocurrido, pude sentir como me sonrojaba un tanto más. Cuando no pude sostener más su mirada, cerré los ojos y él me besó. Era algo tranquilo, pero intenso –si es que eso tenía sentido–, era firme y suave. Conciso. Maravilloso.
Muy… él.
Un par de minutos después se alejó y rompió todo contacto conmigo. Lo extrañé de inmediato. Observé cómo se colocaba la ropa rápidamente, así que me bajé de la mesa y lo imité. El silencio era casi sepulcral, no sabía que decirle o si él diría algo. ¿Debía decir algo, verdad?
Mi pregunta se respondió, cuando sin más, abandonó el aula.
Abrí los ojos desmesuradamente y me quedé sin habla. ¿Qué…?
Terminé de vestirme, tomé mis cosas y corrí al baño más cercano. Mi rostro estaba rojo, mis labios hinchados y mi cabello parecía una maraña. Lavé mi rostro y volví a mojar mis manos, para llevarlas a mi cabello, necesitaba peinarlo un poco.
Solté un gran suspiro.
Debía estar feliz y una parte de mí, lo estaba. Pero tenía ese sentimiento de… ausencia y tristeza. Definitivamente ésta experiencia me había dejado marcada, y no sabía si para bien o para mal.
Observé mi reloj de mano y casi me infarté. ¡Faltaban cinco minutos para mi examen!
Por supervivencia, corrí. No sabía casi nada, pero si no me presentaba sería peor. Quizá podía implorar y llorar. Atravesé el edificio casi como de rayo, y corrí al contiguo, cuando por fin llegué al aula, me detuve en seco al ver la puerta cerrada. Llevé una mano a mi pecho e intenté no morir por falta de oxigeno. Una hoja pegada en la puerta llamó mi atención.
“El examen de recuperación será pospuesto para el día de mañana, a las siete. Kakashi.”
Parpadeé y antes de asimilar lo que había leído, el sonido de mi móvil me distrajo. Lo saqué de la mochila y me dispuse a leer el mensaje de texto que acababa de llegar.
“Las respuestas de tu examen, serán enviadas a tu correo… Pronto repetiremos esto, quizá en tu baile de graduación, o tal vez mañana después del examen… S.U.”
Un fuerte sonrojo cubrió mis mejillas y gemí.
¿Repetiremos?, sonreí y pasé la lengua por mis labios.
La mejor sesión de estudio de mí jodida vida…
¿Sonará muy desesperado decir, que ya quiero que sea mañana?, espero que no.
.
- FIN -
“Mejor que romper el hielo, es derretirlo”
.

¡Hola!
¿Qué les parece?
Este es un regalito de mí, para mí jaja ahora que es mi cumple :)
Si quieren regalarme algo, que sea un comentario, ya saben que son mi única satisfacción. Y no es necesario que estén registrados para dejarme comen, así que no hay pretexto jaja :P
Como saben, tuve que dejar Fanfiction, porque me borró historias por “contenido no apto para menores”, y como todos mis fics son limoneros, opté por decirle adiós a FF y mudarme por completo a mi blog. Sé que es incómodo, pero no sólo para ustedes lo es, también para mí.
En fin… dejando el rollo de lado. Les cuento que ya pronto actualizaré los otros fics, la semana que sigue espero.
Cuídense mucho y nos estamos leyendo.
¡Sayo!
Tsukisaku

20 comentarios:

  1. Diosssssssss moriiiiiiiiii hace mucho q no leeia algo tan asi *¬*y yo ¬¬ exigo una sesion de estudios asi como esa hahahaha me encantaaaaaa muchooooooo y yo estare super esperando las continuaciones..... pervierteme Tsuki hahaha q sean limones y pff pff pff jajaja hahaha comentarioooo mi primero en tu blog ♥ x cierto me encanta todo hahaha

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  2. ¡Feliz cumpleaños a ti!

    Hace mucho que no leo algo hot. Creo que hasta ya se me había olvidado como era esto... *le dies*

    Ha estado muy salkdjsa que no tengo palabras. Sigue disfrutando de tu cumpleaños y no dejes de escribir, porque es un don lo que tu posees.

    Gracias por tan magnífico OS.

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  3. Pues Feliz Cumpleaños...

    Si realmente es incomodo todo esto pero bueno que se le va a hacer con tal y leer tus historias, espero que actualizes pronto "Mi perdición eres tu" ahora el problema es que desde aqui no podré seguirte como lo hacía en FF, ¿Cómo sabré cuando actualizas? porque la verdad no estoy muy pendiente de BLOGGER, si hay una manera me la haces saber por favor

    mi correo es marialexe_89@yahoo.es, titaternura en FF y lo mismo en face

    Bye bye

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    1. Pues estoy chekando, como hacerle para que puedan suscribirse y así les lleguen las notificaciones.
      Y pues mientras, puedes agregarme a Facebook.
      Buscame como Tsuki Masen :)
      Saludos.

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  4. ME ENCANTAN TUS FICS!!!
    es una pena que ff borre los fics con lemon, porque en general los tuyos son geniales, asi que ahora te seguire en tu blog :D
    y tambien FELIZ CUMPLEAÑOS!!! ojala recibas muchos saludos, y un sasuke bañado en chocolate, crema y fresas :D

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  5. LO MEJOR LEJOS :D Como siempre, feliz de leerte Tsukiiiiii! Ojalá pases un MUY PERO MUY FELIZ CUMPLE! y que todo lo malo se aleje de vos :) está genial este OS pero estoy segura que podría haber una conti más adelante jajajaja, un beso grandeeee :3

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  6. Hola Tsuki!! Soy Shira de f.f.net, ya me habituo a lo del blog, jejeje. Antes que nada... Porque es una chica excelente, porque es una chica excelente, porque es una chica excelente y siempre lo serás!! Felicidades!!! Un año más...
    Es el primer año que celebro tu cumpleaños por eso te estoy escribiendo un regalito, que aunque no sea mucho... bueno lleva lemon!!
    Por cierto... yo venía comentando el one-shot, pero que se puede decir, como siempre genial, redacción perfecta, ortografía ejemplar, calidad maravillosa... simplemente espectacular.
    Gracias por compartir con nosotras tus obras de arte. Felicidades y disfruta de tu día que te lo mereces.
    Besos y abrazos. Shira.

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  7. jejeje.. ahi hay gato encerrado.. x333 pero.. DA IGUAL! yo quiero una sesion de estudios asi.. por favoooor!!! *O*.. lol
    estoy loca. x333
    bueeno.. cudiate tsuki-chan! :D

    PD: soy Sakuritah de ff.. xd quiza no me recuerdes pero mi igual se presenta xD

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    1. Hola :)
      Claro que me acuerdo de ti jajaja
      Es un gusto que te gustara el OS
      Saludos y nos estamos leyendo :3

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  8. *-* Yo solo puedo decir...¡Me encanto! Realmente sentí el calor; ahora quiero un Sasuke-kun para mí.

    Me encanto mucho este lemmon! waa, *-*

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  9. Feliz cumpleaños atrasado Tsukisaku!!!! me encanto el oneshot!!! aunque creo que me he vuelto adicta a los fics con Lemmon jajaja!! espero que la hayas pasado super!!!
    Ayer te mande un comentario pero porq soy menor de edad no salio :(
    Besos y cuidate estare esperando la continuación de los Long Fics Sasusaku!!!

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  10. Feliz cumpleaños recontra atrasado tsukisaku!!! es como la tercera ves que trato de poner un coment pero google y sus reglas contra menores de edad no me dejan!!
    Solo me queda decir que me encanto el lemmon y que estoy esperando con impaciencia leer la actualizaciones de los long Fics sasusaku sobre todo mi perdición eres tu.
    Besos y cuidateee!

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  11. OMG! Eres toda una diosa limonera [?] Estuvo genial. Eres única, enserio. Y ya por fin me pude dar una vuelta por tu blog, Lo tendré en mis marcadores desde ahora.
    Espero seguir leyendo tus magnificas creaciones.
    ¡Un beso!

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  12. Ahh... esta historia me cayó como anillo al dedo :D
    Nada mejor que un buen lemon en la noche para descanzar como se debe
    ¿Qué puedo decir..?
    ¡Me encanto! Como siempre.. tus historias son lo máximo :3
    PD: aun quiero continuación de "Mi perdición eres tú" e.e
    Pero puedo esperar n.n
    saludos :D Y que estes bien n.n

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  13. ooooooooo esta buenisimo tus fic siempre me gustan sigue

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  14. Hahahah tengo un examen mañana, que alguien me de el numero! :$
    Excelente historia, ya me hacia falta una de tus historias.. (si, recién me enteré de que nos abandonaste en fanfiction U.U)
    y por demás muy muy atrasado, pero que bahh feliz cumple tu!!! :D

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  15. Holaaaaa
    Tu fic es buenisimo, no puedo decirlo de otra manera, me encanta como haces los lemon, leí muchos en estos meses pero el tuyo es sencillamente insuperable, espero leer más fics tuyos... besotesss

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  16. Feliz cumple :D

    Jshdjdhdndhdhdj *-------* tenía tiempo qe no leía algo tan Pervert *w* quiero un Sasukeeee y una sesión de "estudio" ewe ajdhdhdjdb *_____* saludos!

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  17. Diooos Miooo!!!! Quiero a alguien asi para que me enseñe *__________*
    Te lo vuelvo a decir amo tus historias~ son tan..... Ademas que Sasuke la remata!

    Espero volver a leer uno asi :)

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  18. Me encanta esta historia es genial felicidades es genial XD

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