lunes, 22 de julio de 2013

Bittersweet Cap5

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
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BITTERSWEET REVENGE
By Tsukisaku
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Deseos escondidos
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Había pasado una semana desde que la joven Haruno aceptase salir con el Uchiha, días que por cierto se le pasaron volando. Estaba completamente asustada de lo que debía esperar, en su cabeza se proyectaban una y otra vez, todos y cada uno de los intentos fallidos del Uchiha por invitarla a salir, además de sus —casi escasas— interacciones que tenían en el café. Aún se preguntaba cuál era el motivo por el que él parecía tan aferrado a invitarla a salir, sentía que la situación era demasiado extraña, tanto como poco común.
Miró su reflejo por enésima vez y soltó todo el aire que había estado conteniendo, le parecía que llevaba una hora sin respirar, y no sólo diez segundos. Con las palmas de sus manos alisó el vestido blanco con bordes rosa pálido que llevaba, no era ostentoso, pero tampoco ligero, era elegante para cualquiera que fuese el lugar al que el Uchiha la llevaría. Tragó saliva e intentó sonreírle al espejo, todo saldrá bien, se repitió mentalmente. La chica en el espejo le sonrío de regreso y suspiró, sería una larga velada. Le echó un vistazo a la foto que reposaba sobre la mesita de noche y volvió a suspirar, le hubiese encantado que su madre la viera, era una lastima que Mikoto aún no llegara de su turno en el hospital. Se colocó los zapatos rosa pálido que hacían juego con su vestido y se apresuró a colocarse el abrigo, era casi la hora y debía estar lista.

Una vez que salió de su habitación con cartera en mano, el sonido del timbre le causó un escalofrío. Era la hora. Se tomó su tiempo para caminar hasta la entrada y abrió la puerta, el aire abandonó sus pulmones una vez que lo vio, Sasuke vestía un traje que parecía ser de alta costura color negro, manteniendo un toque casual al llevar los primeros botones de su camisa blanca, desabotonados. Sakura curveó sus labios a modo de sonrisa nerviosa y el Uchiha en respuesta le entregó una rosa roja, la chica abrió ligeramente la boca para después tomarla entre sus dedos, le parecía uno de los actos más románticos del mundo.
—Gracias —murmuró antes de moverse para colocarla en uno de los floreros más cercanos. Una vez que dejó la rosa en el contenedor, se apresuró a salir y cerró la puerta tras de si. El Uchiha la guió a un elegante automóvil color negro y le abrió la puerta del copiloto, la joven Haruno se acomodó en el asiento mientras el chico cerraba la puerta y caminaba hacia el otro extremo del vehículo.
Ambos se mantuvieron en silencio el tiempo exacto mientras ella se perdía en sus recuerdos, observó de reojo al chico y jugueteó con sus dedos. Pensó en la rosa que él le acababa de entregar y sonrió, aún recordaba el día que aceptó salir con él.
—Saldré contigo —aseguró—, pero con una condición —notó como el Uchiha entrecerraba los ojos y le dio un trago a su bebida antes de continuar—. Nada de obsequios costosos y brillantes, nada de restaurantes cinco estrellas, nada de limusinas, nada de inmensos ramos de rosas y… nada de dobles intenciones. ¿Quedó claro?
Aún podía recordar la perfectamente cara sorprendida que puso el Uchiha, y aún más, el sermón que le dio su rubia amiga cuando le contó de su próxima cita.
—¿A caso estás loca? —le gritó por lo bajo, ya que habían clientes en Rakuen—, uno de los tipos más ardientes y ricos del planeta te invita a salir, y tú le —prácticamente— le dices que no quieres que gaste dinero en ti.
—No le dije eso…
—¡Claro que si! —masculló—, ¿Has escuchado ese dicho que dice: “el que quiera azul celeste, que le cueste”?, ¡pues es lo mismo!
—Exageras cerda —contestó ignorando los gritos de su amiga—, lo dejaré pagar la cena, ¿verdad?, además es mejor así, no quiero que piense que acepté salir con él solo por su dinero.
—Aceptaste salir con él porque deseas comértelo a besos.
—¡Ino!
—¿Qué?, es la verdad y lo sabes —aseguró—, además un polvo no te matará.
—Tú que sabes, además yo no…
—Un poco de eso no mata a nadie —le contestó de regreso antes de tomar su block de notas y dirigirse a una de las mesas que solicitaba la cuenta.

Volvió a mirar al Uchiha y se reacomodó en su sitió.
—¿A dónde iremos? —preguntó nerviosa, el Uchiha le había asegurado que cumpliría su petición de cero lugares ostentosos, pero nunca se sabía.
—No muy lejos —fue la única respuesta que obtuvo y estuvo a punto de replicarle algo, cuando su vista cayó en sus labios, se veían tan sensualmente apetecibles que cuando se dio cuenta, ya se hallaba mordiendo su labio en respuesta. Giró la cabeza y se obligó a no mirarlo más, gracias a Ino y sus comentarios, ahora no podía dejar de pensar en como sería besar al Uchiha.
Gracias cerda, bufó para si mezquinamente.
Mientras Sakura se atormentaba mentalmente, el Uchiha lidiaba con sus propias cuestiones. No terminaba de sorprenderle la joven Haruno, y es que desde el momento en el que la conoció, le quedó claro que no era como ninguna de las mujeres con las que estaba acostumbrado a tratar. Todas siempre esperaban ser llevadas a los lugares más costosos, o recibir diamantes como regalo, o tener una sesión ardiente de sexo con él y Sakura parecía la excepción a la regla. ¿Podía ser ella realmente diferente? Le echó un vistazo de reojo y lo primero que divisó fueron sus piernas, se veían sedosas desde ahí, el vestido le llegaba un poco arriba de la rodilla y agradeció ello. Mirar no mataba a nadie. Subió la vista y notó como ella retorcía los dedos nerviosa, casi sonrío, amaba el poder que tenía sobre las mujeres y le encantó que ni su “hermana” fuese inmune a eso.
—Y… —la suave voz de la chica llamó su atención—, ¿Has vivido siempre en Tokio?
—Un tiempo, de niño, después nos trasladamos a Inglaterra —contestó con la vista fija en la carretera.
No era muy del tipo de hablar o contar de su vida, pero deseaba ver hasta donde llegaría la conversación y estaba seguro de que si se negaba a contestar las preguntas de la chica, ella difícilmente respondería las suyas.
Sakura respiró profundamente y esperó a ver si él preguntaría algo de regreso, pero cuando eso no sucedió, se animó a hablar nuevamente.
—Siempre he querido ir ahí, me parece una ciudad de lo más elegante, pero desafortunadamente no puedo permitirme el viaje. Quizá algún día…
—Todo puede pasar —murmuró el chico secamente.
—Claro —contestó y se tomó unos segundos para preparar su siguiente pregunta—. Y… ¿A qué te dedicas exactamente?
—Inversiones —contestó fríamente.
Sakura rodó los ojos y ahogó las ganas que le estaban surgiendo de darle un golpe al chico. ¿A caso no podía hablar un poco más?, realmente necesitaba sentirse menos incómoda y él no ayudaba. El Uchiha respiró profundamente y se repitió mentalmente que debía hacer un poco más amena, la conversación si deseaba que ella confiara en él. Odiaba mucho ese tipo de cosas, ni con su mejor amigo de la vida: Naruto, tendía a hablar mucho. Mayor mente era el rubio quien parloteaba —prácticamente— sin respirar y de todas las mujeres con las que había estado, ninguna solía “hacerle conversación” ya que se aseguraba que emplearan sus bocas en algo más… satisfactorio.
Dio una vuelta en la avenida principal y se adentró en uno de los edificios que estaba a unos metros de distancia. Se estacionó con elegancia y apagó el coche, ambos se retiraron el cinturón de seguridad, para después precipitarse fuera. Sasuke no solía molestarse si las mujeres se bajaban de un vehículo por su cuenta, pero ésta vez, el hecho lo irritó. La esperó en silencio y esperó a que estuvieran juntos, para colocar su mano derecha sobre la cintura de la chica, para después guiarla al elevador. Ese simple acto le causó una rara sensación de hormigueo en la mano, mientras que un sonrojo golpeaba las mejillas de Sakura.
Una vez dentro, el Uchiha oprimió el botón del último piso y esperaron en silencio. Sakura conocía el edificio, era uno de los más grandes de Tokio y se presumía que la vista era excelente desde el mirador, el cual como —casi todo— tenía un precio que ella no podía permitirse. Mordió su labio y desechó la idea de quejarse sobre el precio, después de todo, el lugar no podía ser tan caro como el restaurante Huyga, o como otros que conocía de vista en la ciudad.
—No hay motivo para estar nerviosa —comentó Sasuke intentando sonar casual, notó como Sakura se tensaba y casi pudo sentir como se le erizaban los vellos, lo que lo hizo sonreír de lado. Se acercó al oído de la chica y agregó—. Te prometo que no muerdo.
Un suave quejido salió de la joven Haruno, en tanto él regresaba a su posición. Conquistarla sería pan comido.
Las puertas del elevador se abrieron y un sujeto de traje les dio la bienvenida. La joven de cabellos rosados observó maravillada el lugar, era un restaurante de lo más acogedor y elegante, tenía luces tenues que parecían darle intimidad a todos los comensales y todo estaba rodeado de grandes ventanales con vista a la ciudad, la cual por cierto estaba completamente iluminada. Sasuke volvió a guiarla por uno de los pasillos, donde el anfitrión los llevaba a una mesa vacía, justo a un costado del gran ventanal. El Uchiha le colocó la silla para que ella tomara asiento y luego él mismo se acomodó en el lugar opuesto.
—¿Demasiado ostentoso? —preguntó casi por cortesía, ya que estaba seguro de que podía adivinar la respuesta de la chica con tan solo verle su brillante rostro.
—No, es hermoso —murmuró con la vista fija en la ciudad—, gracias Sasuke.
Un mesero apareció y les ofreció a cada uno un menú, el Uchiha pidió uno de los mejores vinos, en tanto Sakura se despojaba del abrigo. En cuanto los ojos ónix del Uchiha se posaron sobre la piel pálida de la joven, otro sonrojo la invadió. Él ni siquiera se molestó en disimular la mirada que le estaba dando, de repente la necesidad de tocarla lo abrumó.
Enfócate, se recordó y bajó la vista al menú. Por un breve instante se vio a si mismo despojando a la chica de toda prenda de ropa, hasta dejarla desnuda a su merced.
Luego de que ambos pidieran sus aperitivos, Sakura se removió ansiosa en busca de una pregunta para hacerle que no sonara descortés ni atrevida.
—¿Y vives solo o con tu familia? —fue lo primero que se le ocurrió que no sonara tan entrometido.
—Solo, mi hermano se quedó en Inglaterra al igual que mi padre.
—¿Y tú mamá? —preguntó al instante, aunque se arrepintió con igual rapidez. El Uchiha clavó sus oscuros ojos en los de ella y por un instante le pareció divisar una ola de odio en ellos.
—Murió cuando era niño —dijo fríamente. Cada que alguien le preguntaba por ella, un profundo odio salía a flote y es que no podía evitar odiar a la mujer que sin pensarlo dos veces, los había abandonado a él y a su hermano cuando más la necesitaban, y todo por un hombre.
—No debí preguntar —murmuró ella—, sé lo que es eso ¿sabes?, mi padre murió cuando yo aún ni nacía.
Sasuke entrecerró los ojos, ahora sabía porqué en el informe que le había entregado el detective, no destacó ningún hombre en la vida de su madre. Ella abandonó a su familia, ¿y todo para qué?, para que el sujeto la dejara embarazada y sola. Casi sonrió, te lo merecías Mikoto.
—Siento que no lo conocieras —le dijo. El mesero les sirvió a ambos una copa de vino y casi al instante le dio un sorbo.
—No importa mucho, tengo a mi madre y ella vale por dos —comentó nostálgicamente—. Ella es mi ejemplo a seguir, ¿sabes?, supo sacarme adelante sola y me ha dado todo lo que he necesitado, además de toneladas de amor.
Fue el turno de Sakura de darle un sorbo a su copa y sonrió —por primera vez en toda la noche—genuinamente.
Una punzada de odio golpeó a Sasuke, ella le había robado a su madre y el amor del que fue privado cuando era tan solo un niño, dejándolo con la frialdad de Fugaku. El único que siempre le demostró cariño fue Itachi, pero no era lo mismo que una madre, él no sabía lo que era eso.
—Hablemos de algo menos molesto —bufó cambiando de tema—. Cuéntame, ¿hay algún pretendiente del que deba preocuparme?
La joven Haruno se atragantó con el vino y él se limitó a rodar los ojos.
—No —contestó una vez que su respiración volvió a la normalidad—. El único novio que tuve, se fue a China hace un año casi a estudiar la universidad.
Sasuke sonrió, casi podía saborear la victoria.
—¿Y tú? —la chica preguntó mirándolo fijamente y esperando que su respuesta fuera negativa también.
—Nada digno de mencionar —dijo—, al menos no hasta ahora…
Sakura sonrió y dio otro sorbo a su copa de vino, necesitaba que el alcohol relajara sus tensos músculos. Estaba completamente decidida a pasarla bien y el hecho de que el perfecto sujeto que tenía enfrente le dijera cosas como esas, no ayudaban a sus nervios. El comentario de Ino sobre los besos, continuaba reproduciéndose una y otra vez en su cabeza, y eso no la dejaba tranquila. Le parecía que estaba luchando contra la marea.
La cena transcurrió un poco más calmada, Sakura hacia un comentario ocasional sobre la escuela y el trabajo. Le contó que tenía planes de encontrar un empleo más solvente monetariamente hablando, para ayudar a su madre con los gastos de la casa y lo emocionada que estaba de estar en una de las universidades de más renombre en la ciudad. También le habló de sus amigos y lo poco que salía, ya que prefería pasar tiempo en casa con Mikoto. Le contó de sus pasatiempos, de su música favorita y de las ganas que tenía de tener una mascota en casa. El Uchiha escuchó en silencio, aportando casi nada a la conversación, pero haciendo fieles anotaciones mentales de todo lo que estaba escuchando. Contestó las pocas preguntas que se le hacían y siempre de manera cortante, lo único de lo que presumió fue de ser un hábil hombre de negocios y el deseo que tenía de ser reconocido en el ámbito como el mejor.
Una vez llegado el postre, la joven Haruno recibió su rebanada de pastel de chocolate sonriente, mientras que su acompañante se limitó a un café.
Debí suponerlo, pensó irónicamente la chica antes de tomar el tenedor y cortar un trozo de pastel.
Sasuke la observó fijamente y miró la devoción que parecía ella tener por el trozo de pan. En cuanto su boca se atrapó el bocado, ella cerró los ojos y soltó un gemido bajo. Él arqueó una ceja y se reacomodó en su lugar. La chica repitió la acción y él no daba crédito. ¿En serio ella está gimiendo por ese trozo de pan? Se preguntó atónito, increíble. De repente se imaginó lo que sería hacerla gemir, el poder tocarla y el poder hacer que gritara su nombre repleta de éxtasis. Su boca se secó y su pene se removió.

¡Debo estar perdiendo el juicio!, se gritó antes de darle otro sorbo a su café. La falta de sexo me está comenzando a afectar.

Sakura por otra parte trató de mantener su atención en el chocolate, y no en el sexi hombre que tenía frente a ella. Y es que a pesar de que Sasuke no hacía nada del otro mundo, el hecho de sentir su escrutinio por cada acción que realizaba, la estaba excitando. Observó como el Uchiha bebía su amargo líquido y lloriqueó al no ser ella, se encontró anhelando los labios que chocaban contra la pequeña taza y se preguntó lo que sería sentirlos sobre los de ella, o sobre cada parte de su piel. Se regañó unas cuantas veces, pero su despierta mente no parecía quererle dar tregua.

¡Esto es exacto lo que quería evitar!, bufó mentalmente. Sabía que en cuanto le diera una oportunidad, terminaría instalándose en mi cerebro y en mi piel.

Unos minutos más tarde, se encontraban de regreso en el auto y camino a la casa de la chica. Ella había dicho que no deseaba desvelarse, ya que debía trabajar por la mañana y quería descansar bien. El chico de cabellos oscuros no discutió eso, de repente tenía la imperiosa necesidad de ir a buscar algo de acción que le quitara de la mente los gemidos de Sakura. Encendió la radio por el camino y los dejó sumidos en sus propios pensamientos hasta que llegaron a la casa de la joven. Ésta vez, Sasuke se apresuró a abrirle la puerta y la ayudó a salir del coche.
—Gracias por todo —dijo ella mientras caminaban hacia el pórtico—, fue agradable.
—Podemos salir en lunes —casi ordenó en respuesta—, si quieres… —añadió.
—Podemos vernos después de la escuela, el lunes no tengo que trabajar —contestó tranquilamente.
Los ojos de Sasuke se estrecharon y se sintió victorioso, su venganza estaba más cerca de lograrse de lo que jamás esperó.
—Hmph.
La joven Haruno juguetea con sus manos y se pasa la lengua por los labios, se pregunta si él se atreverá a besarla o se quedará con las ganas de probarlo. Aunque entra en conflicto interno, sabe en el fondo que si no lo hace se arrepentirá. Pasea sus ojos en los labios del chico y de regreso a sus ojos.
Sasuke imita la acción de la chica y se pregunta ¿Qué pensaría ella si supiera que son medios hermanos?, ¿se atrevería a besarlo o lo encontraría aberrante?... ¿Qué hay de ti? Le preguntó una vocecilla interior, ¿la besarás a pesar de lo que sabes o te acobardarás?
Él podía ser todo, menos cobarde. Es por un bien mayor, se dijo antes de colocar la mano derecha en la cabeza de Sakura y eliminar la distancia que los separaba. En cuanto sus labios chocaron, ambos sintieron como una descarga eléctrica les daba la bienvenida haciendo que sus corazones se agitaran. Era la sensación más extrañamente perfecta que ninguno sintió jamás, como si toda la vida hubiesen estado esperando encontrarse para devorarse. Dos perfectas piezas de un rompecabezas. Ella enreda sus manos en el cuello de la camisa del chico y se deja llevar por sus emociones, y justo cuando siente que quiere más, Sasuke rompe el contacto. Cierta parte de su anatomía estaba comenzando a despertar y eso no era bueno.
—Te escribiré —murmuró antes de girarse y dejar a la chica completamente acalorada.
¡Shannaro!, no puedo creer que lo besara. ¡Dios!, poco me faltó para restregarme como gata en celo. Ocultó por unos segundos su cara entre sus manos y después se apresuró a entrar a la seguridad de su casa. Necesitaba una ducha de agua fría para espejar su mente.
El joven Uchiha se apresura a esfumarse del lugar y se dirige a uno de los bares que se sitúa cerca de su apartamento. Le parecía que un buen trago, o dos, aliviarían la tensión que estaba experimentando. Y algo de sexo casual no me vendría mal tampoco. Debía tener cuidado o se involucraría de más y eso no era bueno, no pensó que su media hermana terminaría encendiéndolo como un volcán.
Diez minutos después se adentró en un lugar donde abundaban mujeres con poca ropa encima, se acercó a la barra y tomó asiento en uno de los taburetes, para después pedir un whisky doble. Necesitaba todo el alcohol que pudiese tener. Se lo bebió de golpe y pidió uno nuevo, colocó un par de billetes sobre la superficie húmeda y tomó su vaso. Se giró ligeramente para observar a la gente que lo rodeaba, grupos de amigos, parejas, mujeres con ropa provocadora y hombres tan solos como él adornaban el sitio.
¿Alguno de ellos sería capaz de cometer incesto?, no lo creo, se contestó. Aunque claro, tampoco tienen los motivos que yo tengo.

Una pelirroja que caminaba en su dirección llamó su atención y se dio cuenta de la sonrisa perversa que ella traía casi tatuada en el rostro. Deslizó sus ojos oscuros por el voluptuoso cuerpo de la mujer y se preguntó: ¿Por qué no?, después de todo, tenía un montón de libido por sacar y nada de ánimos de perder su tiempo seduciendo mujeres o de seguir estrujándose el cerebro con Sakura.
Continuará…
¡Hola!
¿Qué les ha parecido?

Ya sé que he tardado mucho en actualizar, pero ya saben, la vida me absorbe.
Les agradezco por tenerme paciencia y leerme siempre que pueden. Éste mes es Sasusaku o algo así ¿no? Jaja así que en vista de que Kishimoto no nos da lo que merecemos, trato de compensarlo escribiendo.
Nos estamos leyendo.
¡Sayo!
Tsukisaku


<--- CAPITULO 4          CAPITULO 6--->

7 comentarios:

  1. Meencanta lo habia leido en Fanfiction, pero sin duda alguna tambien aqui lo seguire porque aya esta pendejo y luego eliminan tus Capitulos :C

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  2. Kiero llorarrr snifff kiero leer masss xfiss actualiza prontooo.

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  3. no hay duda alguna de que eres una genio, te leo hace años ajjajaja siempre estoy al pendiente de tus actualizaciones! Pues espero los próximos capítulos de este fin y de los demás que están en proceso, cuídate, bye! :*

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  4. Hola... me encantan tus fics... esta es una historia genial... porfis actualiza pronto... me muero de ganas de saber que pasa mas adelante... :D gracias por escribir estas historias maravillosas...

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  5. Amiga!! Encontré tu blog y amo tus historias. Esta me encanta, por favor continúa! Felicidades :)

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  6. Hola!! Encontré tu blog! Lo amo! Y está historia mas. Porfavor continúa!

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  7. lalalala escribi un pergamino ants pero se me borro u,u pero bueno la cosa era TwT hace mucho no actualiza y tngo ganas de leer mas y mi mente pervertida por ti dice :$ y pa cuendo el lemon >.< hahahaha me encantan tus escritos y redacciones sigue asi y hasta mejor gracias por el tiempo q t tomas en escribir para hacernos felices tkmmm nenisss

    Atte: Critzy <3

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