sábado, 20 de julio de 2013

IJ Cap12

¡Hola! Aquí les traigo el capítulo doce.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

>> En este capitulo, habrá escenas no aptas para menores, así que si les disgusta el lemmon, es mejor que se abstengan de leer. <<
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IRREMEDIABLEMENTE JUNTOS
By Tsukisaku
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ALGO NUEVO PARA COMPARTIR
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Tenía cierta sensación en el pecho y parecía ¿orgullo?, era raro, jamás me había enorgullecido de nadie más que no fuese yo y el verla ahí, correr como nadie y ganar, me daba una satisfacción extraña. Cuando se bajó del auto, varias personas se acercaron para felicitarla. Me mantuve en mi puesto y cuando sus ojos toparon con los míos, le sonreí, otra cosa no usual en mí. Su sonrisa se enmarcó y pude leer en su mirada que me deseaba el mismo tipo de suerte, asentí y me metí a mi automóvil. Me alineé a la marca de salida y esperé, otros cuatro autos de colores brillantes se acomodaron, entre ellos incluido el de el perdedor de cabello rojo, que estaba a mi derecha, lo miré y le sonreí con autosuficiencia, ésta carrera seria mía y no habría nada que él pudiese hacer al respecto.
La pelirroja que recordaba como Karin, se puso en la línea de salida para dar la señal, una estúpida mueca que según ella era una sonrisa apareció en su boca y en cuanto me vio, me guiñó el ojo. La ignoré y apreté la palanca de velocidades, estaba completamente listo. En cuanto bajó las manos, aceleré y cambié las velocidades, el coche se disparó a alta velocidad y volví a mover la palanca para aumentar la velocidad, di un vistazo a la derecha y el estúpido me seguía muy de cerca. Dimos el primer giro y le cerré el paso para que no pudiese rebasarme, otro de los autos aprovechó y me rebasó por apenas un metro. En cuanto estabilicé el auto, volví a cambiar la velocidad y aceleré, lo rebasé sin problemas. El auto de la nube roja se colocó detrás de mí intentando alcanzarme, pero se lo impedí, en el siguiente giro cuidé el no abrirme mucho y gané metros de ventaja. Sonreí, esto estaba siendo pan comido. Para la última curva, evité un auto que estaba mal estacionado y me vi en la necesidad de abrirme nuevamente, lo que Sasori aprovechó para rebasarme. ¡Eso si que no!, aceleré y unos metros adelante lo alcancé, ambos corríamos a la par y antes de que me diera cuenta, cruzamos la meta.

Aparqué de golpe y le di un golpe al volante, ese bastardo había logrado empatar conmigo. Mucha gente se arremolinó alrededor de ambos y tomé una gran respiración antes de bajar, estaba no solo molesto, si no más que eso. Odiaba perder. Azoté la puerta del auto y enfoqué la vista en él, quien también estaba cerrando su portezuela. Me lanzó una mirada de odio y apreté los dientes. Al parecer estaba tan molesto como yo. Un par de manos se colocaron en mi brazo izquierdo y me inundó un aroma a perfume barato.
—No le des importancia —susurró Karin cerca de mi oído—. No ganaste, pero eso no impide que festejes como todo un ganador.
Le di un vistazo y me solté de su agarre. Me enfermaba tenerla tan cerca, no era momento para que tentara a su suerte. Estaba furioso y no tendría problema en descargar mi furia con ella si continuaba incordiando.
Estaba por dar un paso, cuando otro par de manos se colocaron en mi pecho, pero ésta vez un escalofrío me recorrió. Los ojos jades de Sakura brillaban, negó con la cabeza y me obligó a no avanzar más.
—Si me perdonas —le gruñó a Karin al tiempo en que la empujaba con su brazo—. Lo hiciste bien —me dijo sonriente. E inmediatamente después, me tomó por el cuello de la camisa y estampó sus labios con los míos. Automáticamente cerré los ojos y coloqué mis manos en su cintura, mordí su labio inferior y le arranqué un gemido. Cuando nos separamos debido a la falta de aire, lo único de lo que era consiente era que necesitaba más, mucho más de ella. Levanté los ojos y Sasori nos miraba con autentico odio, sonreí.
Toma eso bastardo, ella es mía… gané.  
—Bien jugado, chico —dijo Pain, al tiempo en que me regresaba el dinero de entrada a la carrera y algo extra—, más suerte para la próxima.
—Hora de irnos —le dije a Sakura, asintió y corrió para subirse en el lugar del copiloto. Volví a acomodarme en mi lugar, y una vez que estuvimos listos, aceleré lejos de ahí.
—¿Qué es lo que te dio tanta gracia? —la pregunta me sorprendió, entonces noté que aún sonreía. ¡Vaya! Muy raro.
—Tus celos —me limité a contestar.
—¿Disculpa?, ¿Qué celos? —le eché un vistazo y parecía realmente ofendida.
—Estabas celosa de Karin, te vi.
—No eran celos, es sólo que ella no me agrada —no le dije nada más, sabía que no lo admitiría, pero por suerte, los actos decían más que las palabras.
Coloqué la mano en su pierna izquierda y noté como se ruborizaba, casi adorable. Colocó su mano sobre la mía y entrelazó nuestros dedos, otro cosquilleo extraño me invadió. Sakura me hacía sentir cosas así, completamente nuevas para mí.
Una vez que llegamos al dormitorio, azoté la puerta y la arrinconé para besarla con fuerza, deseaba que sintiera un poco de lo mucho que me estaba causando. Ella enredó sus dedos en mi cabello y pegó su cuerpo al mío, posé mis manos en su trasero y la levanté, al instante ella enroscó sus piernas en mi cintura. Soltó un gemido en cuanto sintió mi creciente erección y jaló mi cabello con fuerza. Me abrí paso en su boca con mi lengua, para después saborear su dulce sabor, la excitación que estaba sintiendo era indescriptible. Pronto la falta de oxigeno, nos obligó a separarnos, su respiración era entrecortada y chocaba en mi oído, en tanto yo mordisqueaba su cuello. Un par de segundos más tarde, la estampé contra la pared sin llegar a hacerle daño y volví a atrapar sus rojizos labios en un beso un tanto más apasionado —si es que eso era posible—, succioné su labio inferior y en respuesta ella mordió el mío. Dejé sus labios y me separé lo menos posible, para retirar su blusa y lanzarla lejos. Besé el nacimiento de sus senos, en tanto una de mis manos se deshacía del molesto sostén. En cuanto quedaron expuestos, Sakura soltó un fuerte gemido al sentir mi boca succionar uno de sus ellos, en tanto el otro, era masajeado por mi mano.
La posición comenzaba a dificultarme un poco las cosas, así que sin dejar de besarla, caminé a su habitación hasta llegar a su cama y la dejé ahí. Retiré mi pantalón a toda velocidad, para después hacer lo mismo con el de ella. Estaba tan hermosa, que mi corazón no dejaba de latir a toda prisa. Es mucho más exquisita de lo que jamás llegué a imaginar. La besé una vez más, nunca me cansaría de su delicioso sabor. Me empujó a un costado y se posó sobre mí, la miré fijamente y una sonrisa surcó sus labios. Acarició mi pecho con sus manos, hasta posarlas sobre el borde del elástico de mi bóxer, para después bajarlo con cierta ansiedad. En cuento vio mi erección, pasó su lengua por sus labios y sonreí altaneramente. Llevé mis manos a sus bragas y sin que lo previera, las arranqué. Ahora ambos estábamos totalmente desnudos, podía sentir las palpitaciones de mi miembro… estaba ansioso por internarse en ella. Sakura se inclinó y pasó su lengua por la punta de mi pene, un gruñido escapó de mi boca, podía ver sus orbes jades brillar con un toque de deseo. La atraje a mí y la besé nuevamente en tanto la dejaba debajo nuevamente. Ya habría tiempo para orales, ahora lo único que deseaba era hundirme en ella. Sus manos recorrían mi cuerpo con deliciosa fogosidad, podía sentir mi cuerpo arder de pasión y lujuria.
Un momento después me separé a regañadientes y me levanté para buscar en mi cartera un condón, me lo puse rápidamente para después volver a la cama y —una vez ahí— coloqué la punta de mi pene en su entrada, la cual ya estaba más que lista para recibirme. La penetré de una sola estocada, al instante su cuerpo se curveó y me abrazó fuertemente, comencé a moverme en tanto mi boca succionaba, mordía y lamía sus pezones. Sus gemidos eran fuertes, me excitaba más con tan solo escucharla. Entonces volvió a girar y sin romper la penetración, quedó a horcadas sobre mí… se lanzó a besar y lamer mi cuello en tanto se movía de manera deliciosa; mis manos acariciaron sus piernas, su cintura, sus senos, su trasero, toda ella me estaba volviendo loco. Volvimos a girar y aumenté la velocidad de mis movimientos, sus gemidos eran como música para mis oídos y por suerte, era lo único que se escuchaba. Enrolló sus piernas en mi cintura al tiempo en que sus manos se aferraban a mi espalda. Estábamos a punto de llegar… y un par de segundos después, ambos alcanzamos el orgasmo, emitió un fuerte grito mientras enterraba sus uñas en mi piel.
Tenía curiosidad por saber con quien había aprendido ella a hacer ese tipo de cosas, pero deseché la duda, no quería matar a quien sea que hubiese estado antes de mí. Salí de ella y me recosté a su lado, la atraje a mí y ella colocó su cabeza en mi pecho. Había mucho para decir, pero no era el momento. Ya sería mañana.
—o—o—o—

La luz del sol comenzó a ser molesta, así que me tallé los ojos e intenté acostumbrar a mis ojos a la brillante luz. Intenté moverme, pero un par de brazos se aferraban con fuerza a mi cintura, me quedé quieta y como si se tratara de una película, los recuerdos de la noche anterior llegaron a mí de golpe. El aire dejó mis pulmones. ¡Joder! Había tenido relaciones, con Sasuke. Me obligué a respirar y luché por calmarme, no era el momento para un ataque de pánico. Empujé suavemente una de sus manos y me puse de pie, me aseguré de que seguía dormido y tomé mi neceser para correr al baño.
Una vez que me vi lejos de su presencia, llevé una mano a mi corazón y volví a respirar. Había perdido el juicio completamente y no sabía exactamente el motivo. Bueno, era consiente de que Sasuke me gustaba —y mucho—, pero ese no era causa suficiente como para brincar a la cama con él a la primer oportunidad. Yo no era ese tipo de chica, ¿ahora qué pensaría él de mí?
Caminé a la ducha y abrí el grifo, el agua comenzó a correr y cuando estuvo templada, me metí para dejar que el líquido se llevara mis angustias. No estaba arrepentida, pero ¡vamos! Sasuke ni es mi novio aún. ¿Y si ahora que obtuvo sexo, deja de interesarse en mí?, no estoy segura de poder soportarlo. Un par de lágrimas brotaron de mis ojos, la posibilidad de ser rechazada dolía mucho. ¡Como fui tan idiota!, un segundo estaba eufórica por haber ganado, al siguiente quería arrancarle a esa zorra sus cabellos rojos sólo por el hecho de tocar a Sasuke y un momento después, anhelaba que sus manos me tocaran con urgencia en todos los lugares posibles.
Tranquila Sakura, me repetí mentalmente. Sasuke no te haría eso, ¿o si?
¡Que sabía yo, si apenas lo conocía!
Me duché a toda velocidad y me apresuré a envolver una toalla a mí alrededor. Estaba un poco más tranquila, aunque aún mi corazón latía como si hubiese corrido el maratón. Una vez que regresé a mi habitación él aún dormía, caminé a uno de mis muebles, tomé un par de ropa interior y me la coloqué casi torpemente. Saqué una de mis blusas y me la puse, seguida de un par de pantalones. Comencé a cepillar mi cabello y le eché un vistazo al reloj, se hacía tarde así que me paré a un costado de la cama y moví a Sasuke.
—Ey, es hora de que te muevas, debemos trabajar.
Gruñó y me removió perezosamente, parpadeó confundido y me miró.
—¿Qué hora es?
—Faltan quince minutos para la hora de entrada, así que corre.
Me giré para continuar alistándome, escuché como se levantaba y se encaminaba al baño. Una vez que cerró la puerta solté el aire que no sabía que estaba conteniendo. Él no dijo nada, ¿eso era una mala señal, o una buena?, ¡los nervios me estaban aniquilando!
Cuando estuve lista, tomé mis cosas y salí para conseguir un poco de leche. Mientras la bebía, apareció el motivo de mi tormento enfundado en ropa limpia, era demasiado atractivo para ser cierto. Evité su mirada y sentí como se colocaba delante de mí.
—¿Te pasa algo?
¿Qué si me pasaba algo?, lo miré y quise abofetearlo. ¡Claro que me pasaba algo!
—¿Qué soy para ti, Sasuke? —pregunté dejando el vaso sobre la mesa—, ¿Una más o algo para un rato? ¿Qué?
Me observó fijamente y quise golpearlo.
—No eres una más —murmuró seriamente—, eres absolutamente mía.
Colocó una de sus manos en mi cabeza y eliminó la distancia que nos separaba, para besarme. Al instante me relajé, sus palabras parecían honestas, así que me permití creerle.
—¿Eso significa que somos novios? —pregunté una vez que me soltó.
—La primera que he tenido y la última —explicó—, deberías estar feliz.
Dicho eso me tomó de la mano y me guió a la salida. Una sensación de gozo inundó mi pecho y sonreí. Esperaba que sus palabras fueran ciertas. Ahora es mío, ¿Quién lo diría?
Cerca del medio día, el lugar estaba medianamente habitado. Yo estaba en la barra al igual que Sasuke, le sonreía tímidamente cada que podía y luchaba por no sonrojarme con la misma frecuencia. Aún no podía terminar de asimilar que ahora éramos pareja, era raro. Un instante lo odiaba con fuerza y ahora ya no. ¿Será que es cierto que polos opuestos se atraen?, ¿O que del odio al amor hay solo un paso?, sea como fuese, estaba feliz.
—Una cerveza, por favor —le sonreí al sujeto y rápidamente se la entregué, tomé el billete que me dio y lo coloqué en la caja registradora.
—¿Puedes por favor dejar de sonreírle a todos los tipos a los que atiendes? —el furioso gruñido de Sasuke me sorprendió. Lo miré y parecía que hablaba en serio.
—No sé de que me hablas.
—Llevas haciéndolo toda la mañana y es suficiente.
Lo miré con diversión, pero eso parecía empeorar su estado de ánimo, así que lo tomé de la mano y lo guié al otro extremo deshabitado de la barra.
—Si lo hago es por amabilidad —expliqué—, además, la sonrisa que traigo hoy es gracias a ti, así que deberías estar orgulloso.
Su expresión se suavizó.
—Hmph.
Se giró y regresó a sus tareas de antes. Estaba celoso y era adorable.
El resto del día pasó rápidamente, cuando finalizó nuestro turno, compramos algo de comida y nos encerramos en el dormitorio para ver una película. No me parecía que él fuese del tipo que disfrutan de ver una peli en tranquilidad y me sentí orgullosa de poder disfrutar de esa parte de él. Sus brazos estuvieron todo el tiempo a mí alrededor, eso me hacía sentir tranquila y protegida. Repentinamente sentí como comenzaba a colocar besos en mi cuello y en mi hombro, cerré los ojos y me permití disfrutar de la deliciosa sensación. Estaba por girarme para besarlo, cuando el ruido de mi teléfono nos interrumpió. Lo saqué de mi pantalón y sonreí al ver el nombre de mi hermano en la pantalla.
—Obito —saludé contenta al tiempo en que le bajaba el volumen a la televisión.
Hermanita —dijo a modo de saludo—, ¿Cómo estás? ¿Cómo va todo?
—Perfecto —murmuré viendo a Sasuke de soslayo—, ¿Y allá? ¿A qué debo el honor de tu llamada?
La risa de mi hermano llenó el auricular.
Haré una fiesta el próximo fin de semana y debes venir —explicó—, serás mi esclava eterna si me fallas.
—Ah, que es tu cumpleaños ¿verdad? —comenté a modo de broma—, te haces viejo —me burlé.
Viejos los arboles y viven miles de años —soltó una carcajada y me uní a él.
—Bueno, debo pedir permiso en el trabajo, pero no creo que haya problema así que cuenta conmigo.
Bien, puedes venir con Sasori, ¿él aún vive allá, no? —borré la sonrisa del rostro y aclaré mi garganta.
—Si, pero él y yo no somos amigos ahora… —murmuré—, es una larga historia.
Suenas seria —dijo—, ¿Te hizo algo?, si es así, lo mataré.
—Tranquilo, alguien más se ocupó de las amenazas.
Debo darle las gracias.
—Quizá lo hagas —le dije—, bueno tengo que colgar, pero nos vemos en unos días, te quiero.
Igual hermanita, cuídate.
Guardé el teléfono y me enfrenté a la mueca de confusión de Sasuke. Le expliqué que era mi hermano y que nos estaba invitando a su fiesta de cumpleaños, le pregunté si me acompañaría y asintió. Esperaba que Asuma no nos pusiera muchas trabas para saltarnos el trabajo durante el fin de semana.
Estaba nerviosa o más que eso, una parte de mí pensaba que era demasiado pronto para llevar a Sasuke a casa, pero la otra decía ¿Por qué no?, después de todo durante más de dos meses compartimos todo, así que no debía ser tan incómodo ni nada y ahora él era mi novio. Esperaba lo mejor de ésta relación, no quería salir herida.

—o—o—o—

Los días pasaron volando y repentinamente ya era sábado, decir que estaba de mal humor, era quedarse corto. Parecía que había caído en un espiral grave de bipolaridad. Me sentía —casi— feliz y tranquilo cuando estaba con Sakura, que era la mayor parte del tiempo, pero cuando me detenía a pensar, me invadían algunas malditas inseguridades. Jamás había tenido una relación seria en la vida y realmente esperaba que nada lo arruinara. Existían algunas razones por las cuales estabas así y se podría decir que la principal era que aún no le contaba a Sakura nada sobre mi familia. Ella conocía a mi hermano, pero nada más, no sabe cuales fueron los motivos por los cuales me mandaron a Tokio. Eso incluía mujeres, alcohol, carreras y una familia adinerada con la que esperaba no tener que lidiar pronto. No imaginaba cual sería su reacción una vez que conociera todo eso.
Y ahora estaba aquí, en un su pueblo natal: Konoha. Ella continuaba confiando en mí y no estaba recibiendo nada a cambio, debía hacer algo al respecto.
Una vez que llegamos a su casa, una señora de cabellos castaños nos recibió con una gran sonrisa. Miré alrededor y no parecía la gran cosa, y sorprendentemente no me importó, al contario, sentí la necesidad de darle lo mejor a Sakura de ahora en adelante.
—¡Sakura! —gritó y la abrazó con fuerza.
—Te he extrañado mamá —contestó sonriente, una vez que se separaron, me tomó de la mano—. Quiero presentarte a Sasuke mamá, es mi… novio.
—¿Novio? —su mamá parpadeó incrédula—, ¡Ya era hora! —se lanzó a abrazarme como si fuera otro de sus hijos. Me quedé quieto y luché por no mirarla feo, no era personal pero odiaba las muestras de afecto efusivas, sobre todo de extraños.
—Mucho gusto —dije seriamente.
—Eres tan guapo —casi gritó sonriente la señora. Sakura la alejó de mí.
—Mamá deja de avergonzarme —farfulló sonrojada—, ¿Dónde está papá y Obito?
—Tu padre trabaja y tu hermano fue por unos víveres, no tardará.
—Muero por ver a ese granuja —comentó sonriente.
Su madre nos guió al interior de la casa y las seguí con ambas maletas. Lo único que sabía hasta el momento, es que su hermano estaba tomándose unos meses de descanso antes de regresar a la universidad y finalizar su carrera. Eso y que eran muy unidos.
Subimos las escaleras y nos detuvimos en una puerta que tenía escrito: “Sakura” con letras rosadas. Ella abrió la puerta y dejé su maleta sobre la cama, era un lugar con algunas figuras rosadas y muchas fotos adornando las paredes. Muy típico de ella.
—Te quedarás en la habitación de al lado, con mi hermano, espero no te moleste —dijo entrelazando su mano con la mía.
—Hmph.
—¿Sabes?, a veces ese ruidito tuyo me provoca el golpearte —dijo antes de jalarme lejos de su habitación.
—Sería divertido que lo intentaras.
Me dio un codazo y abrió la siguiente puerta, ésta estaba un tanto más… abarrotada de cosas. Había trofeos, cuadros, libros regados, y las paredes estaban adornadas por imágenes de autos. Era algo estresante de ver, me recordaba a la habitación de Naruto.
—Aquí es.
—¡Sakura! —alguien gritó y supuse sería su hermano, ya que la abrazó con fuerza y la elevó por los aires sonrientemente.
Si, definitivamente me recordaba al idiota de Naruto.
—Mira, quiero presentarte a alguien —dijo ella una vez que la soltó—, él es…
—¿Sasuke Uchiha, cierto? —interrumpió su hermano y me congelé, ¿Cómo sabía él mi nombre?—. ¡Te conozco!, he visto reportajes tuyos en el periódico.
—¿A sí? —intervino Sakura curiosa.
—¡Si! —casi gritó su hermano—, es un gran corredor, es el mejor de su ciudad… aunque olvidé que ciudad es —dijo alborotando su cabello.
Tragué saliva, él me conocía. Mierda. Esperaba que fuese lo único que supiera de mí y que no metiera más la pata.
Sakura me miró curiosa y sonrío.
—No sabía que eras tan… famoso.
Parece que la verdad saldría más rápido a la luz de lo que pensé.
Continuará…
¡Hola!
¿Qué tal?

Sé que he tardado mucho en actualizar, pero ya saben, la vida me absorbe.
Les agradezco por tenerme paciencia y leerme siempre que pueden. Éste mes es Sasusaku o algo así ¿no? Jaja así que en vista de que Kishimoto no nos da lo que merecemos, trato de compensarlo escribiendo.
Mañana sábado es mi cumpleaños :3 así que ¿Qué tal si me dejan un lindo comen como regalo?

Nos estamos leyendo.
¡Sayo!
Tsukisaku


<--CAPITULO 11                    CAPITULO 13 -->

6 comentarios:

  1. AHH NO LO PUEDO CREER VAN A DESCUBRIR A SASUKE POBRE Y AHORA QUE ESTA COMENZANDO A SENTIR ALGO SERIO POR SAKURA OJALA Y NO LO DESCUBRAN
    EL FIC ESTA GENIAL PORFA NO TARDESEN SUBIR LA CONTI LA ESPERARE
    ANTO

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  2. Conti please. S enterará sakura de la vida de sasuke???
    Please no nos dejes con la incógnita
    conti pronto xfi

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  3. adsdfaddadf quiero cooontiiii xD
    desfallezco, lo necesito jajajaja

    muy bueno!

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  4. Por fa conti conti me encantó!!!!!!!

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  5. xfavor xfavor deseo seguir leyendo este fanfic tan bueno T-T

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  6. Cuando seguirás con tu historia, quiciera continuar leyendola :)

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