lunes, 22 de julio de 2013

Tú voz, mi adicción Cap3

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…
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TU VOZ, MI ADICCIÓN
By Tsukisaku
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Bendito Alcohol
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El ruido de un trueno me distrajo de lo que estaba leyendo, clavé la vista en la ventana de la biblioteca y suspiré, estaba lloviendo fuerte, las gotas de agua golpeteaban con fuerza el cristal. Le di un vistazo al documento en el que había estado trabajando y cerré mi laptop. Me puse de pie y me dispuse a salir, había estado trabajando en un proyecto por más de tres horas y era hora de relajarse. Una sonrisa se extendió en mis labios y me sentí ansiosa, me comportaba como una completa pervertida, pero poco me importaba. Debía decir que esa estación “anónima” me había atrapado por completo. Conforme avanzaba por la escalera principal, un atisbo de preocupación me llenó. ¿Y qué pasaba si Sasuke decidía no asistir a su entrenamiento debido a la lluvia?, ¡diablos! Si a él se le ocurría no ir, yo tendría que decirle adiós al programa del día de hoy y no quería. Apresuré mi paso y solté un gran suspiro cuando me encontré con que la habitación estaba vacía.
—Genial —dije sonriente. Coloqué la laptop en la cama, junto con mis dos libretas y comencé a quitarme la ropa, faltaban exactamente diez minutos para que el programa diese inicio, así que debía ponerme cómoda lo más pronto posible. Dejé mi ropa sobre la silla más cercana y solté mi cabello, para así poderme acostar mejor sobre la cama. Me quité los zapatos y quedé únicamente en ropa interior.

El teléfono sonó y en cuanto lo tomé, sonreí al recibir la dirección IP del día. Sonreí y dejé el aparato sobre la cama. Observé a mí alrededor y volví a suspirar, hacia un poco de calor aquí, por lo tanto me encaminé al baño para mojarme un poco la cara y el cuello, disfruté de la sensación de frío sobre la piel caliente y gemí. Repetí el acto de mojar manos y llevarlas a mi piel un par de veces, antes de regresar a la habitación. Salí del cuarto de baño y me quedé helada en cuanto mis ojos se toparon con el torso desnudo de Sasuke.
—¡Joder! —grité al tiempo en que intentaba taparme con mis manos. Sasuke arqueó una ceja y se quedó mirándome.
Corrí a mi cama, jalé la colcha y me cubrí hasta el cuello. Mi corazón parecía haber corrido el maratón y todo mi cuerpo temblaba como si acabara de recibir una descarga eléctrica. ¡Sasuke acababa de verme —prácticamente— desnuda!
—¿Qué diablos haces aquí? —pregunté no muy contenta.
—Hmph —siguió caminando al baño sin volver a echarme un vistazo—, es mi habitación también —dijo antes de encerrarse en el baño.
¿Qué diablos?
Corrí a la cómoda, tomé una toalla y me la puse con la mayor rapidez que pude. Tomé mi teléfono del piso y agradecí que mi computadora no se hubiese hecho daño cuando decidí jalar la cobija estrepitosamente. Reacomode la cama y me senté en ella, di un par de respiraciones profundas para calmarme y justo en ese momento Sasuke salió del baño. Tomé mi neceser, algo de ropa y sin mirarlo si quiera me encerré en la ducha, un baño no me vendría nada mal para calmarme. Una vez que cerré la puerta, me recargué en ella y me dejé caer al piso. Sasuke acababa de verme desnuda y no sólo eso, si no que además, ahora ya no podría escuchar mi adicción. Lloriqueé colocando mis manos en mi cara y bufé molesta. No era así como había visualizado llamar la atención de ese Uchiha.
¡Basta Sakura, levántate y lleva tu trasero a la ducha!
Abrí el grifo y terminé de desvestirme, una vez que el agua caliente tocó mi espalda comencé a relajarme. Casi podía respirar con tranquilidad nuevamente. Me enjaboné con toda la lentitud que me fue posible e intenté alejar de mi mente de lo que acababa de pasar, y me puse a meditar en la fiesta del día siguiente. Era la dichosa festividad de fin de mes y todos parecían ansiosos por ella. Ya tenía el vestido que la cerda me obligó a comprar, ella había dicho que causaría furor, yo solo esperaba no morir de vergüenza.
Una vez que estuve lista, me sequé el cuerpo y me enfundé en la pijama. Cepillé mi rosado cabello y dejé la toalla colgada en el perchero para que se secara. Cuando regresé a la habitación, me di cuenta que Sasuke hacía una sesión de ejercicios en el espacio que dividía el cuarto, aún continuaba sin camisa y me obligué a dejar de mirarlo. Me metí a la cama, tomé uno de los libros que se supone debía terminar de leer y solté un gran suspiro ya que mi corazón nuevamente latía como locomotora.
Abrí el libro en la página en la que lo había dejado hacia una semana y comencé a leer, no había avanzado ni una sola hoja, cuando un quejido llamó mi atención, levanté la mirada y miré ahora a Sasuke hacer abdominales, regresé a mi lectura y me quedé sin respiración:
“Mis manos parecían ansiosas por enterrarse en su cabello. Su rostro pálido parecía brillar ante la luz, y sus labios parecían más rojos de lo que eran en verdad. Nunca lo había visto sin camiseta, pero puedo apostar una eternidad de esclavitud, a que su cuerpo es jodidamente perfecto también.”
¡Anda ya!
Levanté la vista e inmediatamente la posé sobre los perfectos pectorales de Sasuke, que estaban perlados por unas gotas de sudor. Mordí mi labio, justo como lo que acabo de leer: jodidamente perfecto. Lo que daría yo por poder recorrer su piel con mis manos, incluso lo haría con la lengua. Espera un momento, ¿acabo de decir “con la lengua”?, ¡estoy completamente perdiendo el juicio!, ¿Qué pensaría Sasuke si supiera que todas las noches fantaseo con él? Que escucho una estación erótica y me imagino que sus manos son las mías cuando me toco.
Mi centro comenzó a palpitar ansioso y regresé la vista al libro, mejor ponte a leer Sakura, me dije seriamente.
“Miré sus dedos y quise gemir, son tan largos y hermosos… que seguro harían milagros. De repente imaginé como sería sentir uno de ellos dentro de mí y un cosquilleo entre mis piernas me alertó. Si continuaba fantaseando así, terminaría húmeda.
Excitada y frustrada, como siempre.”
Cerré el libro con demasiada fuerza al tiempo en que sentí como mis mejillas se ponían calientes, a punto de ebullición. ¿Qué clase de libro me prestó esa cerda?
¡La mataré!
Vamos, si te ha gustado... una traicionera parte de mi cerebro agregó y bufé.
Dejé el libro sobre la mesita de noche, para después tomar mi mp3 y poner algo de música. Me coloqué los audífonos y me recosté por completo.
Amada música, llévate mis pensamientos lejos, muy lejos.

—o—

Durante la mayor parte del sábado, todos la pasamos ayudando con el arreglo de la casa, no parecía un tiradero, porque las reglas así lo establecían, pero debía quedar un tanto menos atestada de cosas para que toda la gente invitada se sintiera a gusto. Había grandes barriles de cerveza y otros dos grandes contenedores con bebidas que alguien había preparado, otros contenían botanas de todo tipo y un gran aparato de música ocupaba parte del recibidor. Cuando todo estuvo listo, todos nos fuimos recluyendo en nuestras habitaciones para alistarnos, me duché antes que Sasuke y me quedé envuelta en mi bata rosada favorita. Fue su turno de encerrarse en el baño y aproveché para secar mi cabello, lo dejé liso y suelto, antes de comenzar a maquillarme, no era del tipo de chica que usaba grandes cantidades de esos productos, pero hacía lo justo para hacer resaltar mis ojos y labios.
Como siempre, Sasuke salió medio desnudo y evité mirarlo a toda costa, estaba segura de que si él me llegaba a pillar, me demandaría por acoso o algo parecido, sobre todo si supiera que era lo que hacía cada mañana. Lo escuché ir y venir por un rato, hasta que el olor de su perfume inundó mis fosas nasales, cerré los ojos y tomé una gran bocanada, olía delicioso. Mordí mi labio y continué con mi labor de maquillaje. Un rato más tarde, me vi sola, así que me saqué la bata y tomé el vestido —súper corto— que Ino me había conseguido. Era de un color vino muy escotado y ajustado para mi gusto, pero tenía ganas de llamar la atención de Sasori. Estaba convencida de que si él me hacía caso, me olvidaría de mi obsesión por mi compañero de habitación. Me coloqué el trozo de tela y subí la cremallera, me observé en el espejo y abrí la boca.
—¡Jamás saldré con esto! —bufé molesta y roja como farolillo navideño—, parece que voy medio desnuda.
Un ruido en la puerta llamó mi atención.
¡Frentona, apúrate! —gritó antes de volver a golpear la puerta—, es hora de bajar.
Atravesé el espacio con grandes zancadas y me dispuse a gritar.
—¡No saldré así, estoy medio desnuda Ino!
—¡Hay por favor! —contestó de regreso—, si no sales pronto, le diré a Sasuke que venga a sacarte.
Me reí secamente, buena suerte con ello, pensé. Me miré al espejo con una mueca y decidí salir. Carpe Diem, ¿no?
—Te ves casi tan fabulosa como yo —me dijo sonriente una vez que abrí la puerta, la miré feo y la empuje para que comenzara a caminar.
—Terminemos con esto de una vez…
Cuando comenzamos a bajar la escalera, me di cuenta de que mucha gente había llegado ya, eran pasadas las ocho de la noche y parecía como si llevaran ahí horas y no minutos. Me aferré al barandal y recé porque nadie posara sus ojos en mí, me recordé respirar profundamente unas diez veces hasta que estuve medianamente más tranquila. Ino me tomó de la mano y me guió a la cocina, tomó un par de vasos rojos y los llenó con cerveza de uno de los barriles.
—Toma, lo necesitas para relajarte.
No protesté ya que ella tenía razón, necesitaba relajarme. Comencé a beber y no me detuve hasta que el vaso estuvo completamente vacío.
—¡Vaya!, esa es la actitud frentona.
Me sirvió otro y la seguí a otra de las habitaciones, pasamos a un puñado de gente en el camino y no pude dejar pasar desapercibidas las miradas que recibimos de parte de algunos chicos que yo no sabía ni quienes eran. Nos reunimos con Hinata y Tenten, quienes ya tenían su vaso rojo y entonces decidí hacer labor de reconocimiento. Mientras bebía el líquido amargo, intenté ubicar a Sasori, luego de un rato me di por vencida, no era capaz de ubicar ni a Sasuke.
La música sonaba fuerte y varios se movían en la pista de baile improvisada, Ino dejó su vaso rojo —supongo vacío— en una de las repisas y corrió a sacar a bailar a Gaara, quien pasaba cerca de nosotras. Ella lo interceptó, lo miró coquetamente y lo jaló del brazo antes de que el chico pudiese negarse, nosotras reímos ante eso y esperamos a ver si el pelirrojo se animaba a bailar. Antes de poder ver el resultado, otra cabellera rojiza apareció en mi campo de visión.
—Estás deslumbrante —la voz de Sasori me distrajo y sonreí.
—Gracias, me alegra que vinieras —comenté mientras regresaba la vista a Ino y Gaara, parecía haberlo convencido, o al menos, logró que se parara en la pista de baile mientras ella bailoteaba a su alrededor.
Comencé a beber de nuevo y sentí un escalofrío recorrerme, miré a la derecha y ahí estaba Sasuke, junto con Naruto y Neji. Casi me atraganté al ver como sus ojos me miraban fijamente, me aturdí tanto que incluso dejé de escuchar lo que Sasori me decía. Retiré un poco el vaso, lo justo para morder mi labio y tragar saliva.
¡Sasuke me miraba! ¡A mí!
Una sonrisa ladina se formó en sus labios y mi corazón dio un vuelco, pasé mi mirada por los al rededores para confirmar si él me veía a mí y si, era a mí.
Me llevé el vaso a la boca y me terminé el líquido casi de golpe.
—Vaya, tienes sed —sonrió el pelirrojo y le sonreí de regreso—. Te traeré uno nuevo.
Asentí y dejé que se fuera, justo en ese momento pasaba Kankuro con una charola llena de chupitos de algo color rojo, tomé uno y lo bebí de golpe. Arrugué la nariz, sabía raro y quemaba horrible la garganta, le regresé la copita vacía y me acerqué a Hinata, quien al parecer ahora estaba sola.
—¿Y Tenten? —pregunté cerca de su oído, para que lograra escucharme.
—Allá —señaló en dirección a Ino, ahora bailaban juntas, al parecer Gaara había obtenido su cuota de contoneos por parte de la rubia.
—¿No bailas? —le pregunté y negó con la cabeza.
Yo comencé a moverme, cuando Sasori regresó le di un trago más a mi cerveza y se la encargué a Hinata, quien sonrió en respuesta.
—¿Bailas? —le pregunté ésta vez al pelirrojo y asintió. Me guió a la pista de baile y comenzamos a movernos al ritmo de la música.

Así estuvimos un largo rato, hasta que sentí que me desmayaría del calor. Tomé otro vaso de fría cerveza y me lo bebía casi de golpe, me sentía un tanto mareada, pero estaba feliz. Una nueva canción inició y me vi arrastrada por Ino a la pista de baile. Comenzamos a bailar demasiado juntas, yo sonreía al igual que ella, en algún punto de la canción mis ojos se toparon con los de Sasuke y mordí mi labio. Él nuevamente me miraba, estaba ahí de pie, todo ardiente con un vaso rojo en su mano y con la vista fija en mí. No sabía exactamente lo que pasaba, pero de pronto ansié que sus manos fuesen las que estaban en mí y no las de Ino. Cuando la canción llegó a su fin, me llevé una mano a la frente y luego al corazón, estaba completamente mareada.
—¿Necesitas algo de aire fresco? —preguntó Sasori y asentí. Necesitaba despejarme.
No avanzamos ni un metro, cuando sentí como una fuerte mano se aferraba a mi brazo izquierdo, me giré y me detuve de golpe.
—Hora de dormir para ti —dijo fríamente y me estremecí, pero no exactamente de miedo.
—¿Qué pasa? —intervino el pelirrojo—, si no te importa, nos dirigíamos a otro lugar.
—Hmph —la mirada de Sasuke brilló con malicia—, la velada terminó para ella, ahora me encargo yo si no te importa.
Y antes de que pudiera protestar algo él o yo, me vi siendo arrastrada hacia las escaleras, subí con un poco de torpeza y me esperé para reclamar algo, ya que el hecho de tener la mano de Sasuke en mi brazo, me estaba aturdiendo. Cuando llegamos al segundo piso, abrió la puerta de nuestra habitación y me jaló dentro.
—Disculpa —bufé soltándome de su agarre—, no tengo cinco años sabes, puedo caminar sola.
—Hmph —sus ojos se clavaron en mi y tragué saliva—, si te hubiese dejado sola, te hubieras caído a medio camino, estoy seguro.
Vaya. Sólo, vaya.
Era la primera vez que él me decía tantas palabras juntas y su voz, era como… orgasmeante.
—¿Por qué te importa? —pregunté al tiempo en que pasaba de él.
—Es parte del reglamento, cuidarse las espaldas —contestó—, además está mal que se aprovechen de tu estado alcohólico.
Bufé. No estaba exactamente ebria.
Ese pensamiento murió al instante en que tropecé con la alfombra y casi me caigo de bruces contra el suelo, por suerte alcancé a aferrarme a una de las cómodas.
—Bien… gracias —contesté. Al instante sentí como mi estomago daba un vuelco y corrí al baño, justo para vomitar como si la vida se me fuese en ello.
Asqueroso totalmente.
Si esto era a causa de la bebida, no volvería a beber jamás.
Una vez que estuve segura que no volcaría mi desayuno, me incorporé y me lavé los dientes, mientras lo hacía reparé en mi reflejo, tenía los ojos ligeramente rojos y parecía extraña. Como difusa.
¡Que estúpida soy!, ahora Sasuke pensará que soy una borracha incapaz de cuidarse así misma. Enjuagué mi boca y mi rostro, antes de secarme con un trozo de papel. Tomé un par de bocanadas de aire y me dispuse a salir, pero como la mala suerte que traía impuesta, me tropecé con mis propios pies y caí directo al suelo, intenté agarrarme de una de las toallas, pero solo logré que se cayera tirando en el proceso un par de cosas del estante.
Genial Sakura.
Sasuke apareció por la puerta y me miró con fastidio, me ayudó a ponerme de pie y me guió a mi cama. Estaba tentada a decirle que me dejara tirada, para poder llorar mi existencia, pero me resistí, ya era suficientemente humillante estar actuando como idiota delante de él.
El aroma de su perfume me inundó y cerré los ojos por un breve momento, antes de dejarme caer sobre la cama, enredé mi mano en su camisa y lo atraje a mí, cayendo ambos en el proceso. No sabía exactamente lo que estaba haciendo y —honestamente— no me importaba, podía ser el alcohol actuando, pero yo necesitaba esto, anhelaba los labios de Sasuke. Su cuerpo quedó sobre el mío y gemí, su aliento me golpeaba no exactamente en el rostro. Mis pezones se pusieron duros como roca al instante, su rostro estaba justo entre mis pechos y su respiración chocaba contra mi desnuda piel. Levantó su cara y posó sus ojos sobre los míos, me recordé respirar y mordí mi labio.
—Deja de hacer eso —ordenó y me congelé.
—¿Hacer… qué? —murmuré, sentí su cuerpo subir un poco sobre el mío y gemí. No era una experta, pero cierta parte de su cuerpo se había movido cerca de mi vientre y eso me decía que quizá él deseaba esto tanto como yo. Mi centro comenzó a palpitar con fuerza y juro por Dios que estaba mojando mis bragas a una velocidad impresionante.
—Esto —dijo antes de agarrar mi labio inferior entre sus dientes, otro gemido salió de mi boca. La sangre golpeaba mis venas furiosamente, casi estaba segura que el corazón se me saldría por la boca—. Estoy borracho, pero no soy un idiota Sakura…
El aire dejó mis pulmones, mi nombre dicho por él era la cosa más malditamente sexi del mundo.
—Sé que me deseas —dijo soltando mi labio.
—¿Y qué si lo hago? —contesté casi en un murmullo, yo aún no comprendía como podía seguir hablando tan cínicamente.
Oh si, el alcohol. Bendito alcohol.
—Es lo que quería escuchar —murmuró antes de moverse y depositar un corto beso sobre uno de mis senos. La humedad entre mis piernas creció dolorosamente y fue todo, lo jalé del cabello, para después estampar mis labios sobre los suyos.
Sentí como sus labios se adueñaban de los míos. Una fuerte descarga eléctrica me golpeó y cada ínfima parte de mi piel se erizó. Y como siempre lo soñé, enredé mis dedos en su cabello para atraerlo más a mí. Sus labios eran suaves y perfectos. Tenía un ligero sabor a cerveza y le daba un toque más… maravilloso. Gemí en cuanto su lengua rozó la mía, en tanto sus manos se aferraban a mi cadera. Podría morir ahora y no me importaría, estaba… feliz. Deslizó sus manos por mi espalda baja y las guió hacia mis piernas, el vestido que llevaba a éstas alturas me llegaba como a la cadera, así que tuvo libre acceso a mi y fue su turno de gemir.
—Mejor de lo que imaginé —murmuró y guió sus labios a mi cuello. Cerré los ojos y me dediqué a disfrutar de sus caricias, me estaba volviendo completamente loca.

¿Ya dije que podría morir y no me importaría?

Estaba siento mucho mejor que un maldito sueño, mucho mejor.

—o—
Me giré y el suelo me dio la bienvenida.
—Joder —mascullé, parpadeé para acostumbrarme a la luz y tallé mis ojos, la sabana se había enroscado en mis piernas y me impedía levantarme. Me senté sobre el piso y observé la playera que traía puesta. ¿Qué diablos?, ¿En qué momento me puse una camisa de…?
Un par de ojos me miraban fijamente y me sonroje.
—¿Sasuke? —murmuré. Él me miraba desde su cama y lucía tan inexpresivo como siempre.
—No sabía que te gustaban tanto mis camisas —comentó y dejé de respirar.
Mi cabeza era un completo lío, ¿Cómo terminé con una camisa suya?, ¿Qué fue exactamente lo que pasó anoche?
Continuará…
¡Hola!
Si, ya sé, soy mala por jugar con sus mentes jaja

Nos estamos leyendo.
¡Sayo!
Tsukisaku

<---CAPITULO 2          CAPITULO 4--->

15 comentarios:

  1. por dios como pudiste dejarlo asi eres mala por que cortaste el lemon tienes que actualizar pronto porfavor si no moriré porfa no querras tener en tu conciencia la muerte de una gran fan sube la conti pronto la esperare ansiosamente :D

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  2. Ayyyy. No dejes así el capiiiii.me muero por saber lo q pasó. Conti Pleaseeeeeeeee

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  3. hola, cuando publicaras el siguiente capitulo?, continuaras tus historias por este blog ? o volveras a fanfiction? :)

    soy Miablue en FF

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  4. Dios! Me dejaste en suspenso, siguela esta genial n.n

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  5. cuando sera la contii? la sigoesperando tanto x aca como x fanfiction. please publica pronto

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  6. por favor continua lo es muy buenoXD

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  7. Por favoooor continualooooo

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  8. Wow...tu eres la mejor escritora que he leido, este capi de quedo buenisimo, pero en serio la dejaste en suspenso, andale...todavia esperamos el siguient capi ♥♡

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  9. Wow me encantoo quiero mass uff rayos jajaja

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  10. De las pocas chicas que escriben fics lemon con valentia!! =) ers de las mias! Te agradeceria y lo continuaras!

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  11. Continualo porfavor,de verdad que me encantan tus fics,son maravillos. *w*

    Espero el siguiente capítulo con ansias. C':

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  12. Grandiosa historia la que llevas aquí, y en sólo tres capítulos ¡wow! Eres mala Tsuki, nos has dejado a todas picadas por como cortaste el lemon. ¡Esperando con ansias el siguiente capítulo!

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  13. fue grandioso por favor continua con los caps.

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  14. ¡Hola! Por dios mujer me dejas con la intriga, espero y la continues pronto Tsuki. Eres malvada por dejarlo así, pero bueno... Tendré que esperar más tiempo, sólo espero que sea pronto, de verdad AMO todas tus historias querida Tsuki. *-*

    En fin, espero la continuación ansias. Cuidate, nos leemos. :)

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  15. Oye, ya es abril y no hay conti. Please, no seas mala y danos el otro cap.

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